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Voto de Nei Esteves:
4
Voto de Nei Esteves:
4
7,6
4.046
Romance. Drama
Gertrud es una mujer madura e idealista que busca el amor absoluto, con mayúsculas, pero sus experiencias sentimentales se ven siempre abocadas al fracaso. Decide separarse de su marido, un eminente político, porque él antepone el trabajo al amor. Se enamora de un joven músico que empieza a cosechar sus primeros éxitos, pero para él, que sólo piensa en sí mismo, Gertrud no es más que una aventura pasajera. Por otra parte, un antiguo ... [+]
27 de abril de 2010
27 de abril de 2010
48 de 67 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tito Theodor Dreyer obliga a sus actores a caminar despacio, a gesticular despacio, y a hablar despacio con la mirada perdida en el horizonte. Pude creerme esas actuaciones en Ordet, pero en esta otra película no sólo me parecieron imposibles de creer, sino que además me resultaron absurdas e insoportables.
Y es que no acabo de comprender por qué el señor Dreyer abusa de ese recurso. ¿Pretende así dar más profundidad a los diálogos? No es que un discurso no sólo no gane carga dramática cuando se pronuncia con la mirada perdida, sino que de hecho así se consigue más bien lo contrario. Las conversaciones, supuestamente introspectivas, al principio se antojan extrañas, luego absurdas, y al final te cansan hasta tal punto que te cuesta seguir el hilo de la historia. Y todo por culpa de esas dichosas miradas al infinito. Que una cosa es actuar dramáticamente y otra es poner cara de androide todo el rato.
Fotografía magnífica, sí... ¿y?
Muy bonito el encuadre del espejo, sí... ¿y?
Y es que no acabo de comprender por qué el señor Dreyer abusa de ese recurso. ¿Pretende así dar más profundidad a los diálogos? No es que un discurso no sólo no gane carga dramática cuando se pronuncia con la mirada perdida, sino que de hecho así se consigue más bien lo contrario. Las conversaciones, supuestamente introspectivas, al principio se antojan extrañas, luego absurdas, y al final te cansan hasta tal punto que te cuesta seguir el hilo de la historia. Y todo por culpa de esas dichosas miradas al infinito. Que una cosa es actuar dramáticamente y otra es poner cara de androide todo el rato.
Fotografía magnífica, sí... ¿y?
Muy bonito el encuadre del espejo, sí... ¿y?

Nina Pens Rode
De hecho me cae mal Gertrud, mujer a ratos presuntuosa y arrogante y a ratos ilusa e inconsecuente. Me cae mal ella, su verborrea pseudo-poética y su constante cara de palo. Me importa un carajo su vida, y menos aún su vida sexual. Ella dice textualmente: "soy una mujer que necesita de un amor apasionado". Y lo dice con una expresión que acojonaría a los aliens de La Invasión de los Ladrones de Cuerpos.
Suélteme el brazo, señora Cara de Poker.
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