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Spain Spain · Sevilla
Seldon rating:
8
Thriller. Mystery In this classic German thriller, Hans Beckert, a serial killer who preys on children, becomes the focus of a massive Berlin police manhunt. Beckert’s heinous crimes are so repellant and disruptive to city life that he is even targeted by others in the seedy underworld network. With both cops and criminals in pursuit, the murderer soon realizes that people are on his trail, sending him into a tense, panicked attempt to escape justice.
Language of the review:
  • es
July 20, 2011
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Al igual que otros grandes genios de la época gloriosa del cine, como Hitchcock o Wilder, Fitz Lang no era norteamericano, sino europeo emigrado/exiliado, aunque contribuyó a hacer del cine lo que es hoy gracias al trabajo que desarrolló en América. Pero a diferencia de los otros, que aunque empezaron su carrera en Europa sus obras maestras las rodaron en América (y salvo alguna excepción se puede decir que su peor obra americana es mejor que su mejor obra europea), Fritz Lang tiene una carrera en Europa con películas verdaderamente notables, algunas incluso muy anteriores, provenientes de su etapa muda.

M, el vampiro de Düsseldorf es una de estas películas. Es sorprendente incluso hoy día que esta película se haya rodado en 1931: parece mucho más moderna. Vale, de acuerdo, no podría pasar por una película actual (para empezar por el blanco y negro) pero perfectamente podría pasar por una película rodada 20 años después, a principios de los 50, por lo moderna que resulta. Aún así conserva ciertos elementos expresionistas marca de la casa: ciertos encuadres oscuros y en picado (desde arriba) de las calles nocturnas, el asesino que se nos presenta sólo como una sombra, una silueta, etc.

Como otras películas de Fritz Lang introdujo muchas innovaciones que luego otros fueron desarrollando, imitando o simplemente copiando: Creo que es la primera vez en la historia del cine que aparece un serial killer, encima su cara no se muestra al público desde el principio y para colmo no se ve ningún asesinato en pantalla (mucho hay escrito sobre lo buena que es la primera secuencia).
Probablemente también sea la primera vez que aparecen elementos típicos del cine policiaco como las secuencias de la investigación: el análisis de las huellas dactilares, o la escena en la que con un compás se trazan círculos concéntricos en un mapa para “ampliar el radio de búsqueda”.
El montaje paralelo no era la primera vez que se usaba, pero en esta película la verdad es que está también muy bien utilizado, contando la “carrera” que tienen los policías y los hampones por encontrar a Peter Lorre.
Pero quizás lo mejor sea que hace una utilización del sonido no como una curiosidad de barraca de feria, sino sacándole partido, como una herramienta más: en otras películas sonoras de la época, con el cine sonoro recién inventado, el sonido se nota como algo “añadido”, pero en el fondo es como si estuviéramos viendo una película muda.
Aquí no es así; por ejemplo una escena empieza con el jefe de policía explicándole al ministro los progresos de la investigación por teléfono pero en seguida, mientras la conversación telefónica continúa en off, se nos van mostrando escenas de la investigación, como por ejemplo a los policías preguntando en distintas pastelerías: teniendo en cuenta que el cine era sonoro desde hacía menos de dos años, no está mal.

(siguen en spoiler por falta de espacio)
SPOILER ALERT: The rest of this review may contain important storyline details. View all
Seldon
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