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Malencolía

Terror. Intriga Sira y Pepe, tras 10 años viviendo en Berlín, deciden dar un nuevo rumbo a su vida regresando a Galicia. Con ese objetivo, comprarán una casa en una aldea que consideran abandonada, pero en la que vive una señora con la que mantendrán una extraña relación.
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3
27 de julio de 2023
7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lo bueno es que la idea no es mala, y los actores están muy bien. Lo malo es todo lo demás:

- Absoluta falta de ritmo, de hecho parece que dura el doble de tiempo de lo que realmente dura.

- Los personajes se dividen entre antipáticos e increíbles (spoiler-1).

- La iluminación es muy natural, lo que quiere decir que en la mayoría de ocasiones no se ve nada, es tan oscura que recuerda a "Aliens vs. Predator 2".

- Causa más extrañeza y perplejidad que suspense, y desde luego, está muy lejos de inspirar terror.

- Hay una historia de amiga lesbiana en Berlín que no encaja con el resto de la película, ni tiene nada que ver con el desenlace. Es como un añadido que no acaba de quedar bien.

- La resolución es demasiado precipitada, en apenas el último cuarto de hora. Contrasta muchísimo con el ritmo lento de la película hasta ese momento.

- Por último, en el spoiler-2, explico algunos de los detalles ideológicos que tiene, y que no le hacen ningún favor, en mi opinión.
No la recomiendo. Los aficionados al terror y al cine en gallego tienen opciones mucho mejores.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Spoiler-1
Los personajes de la aldea son raros, pero raros en un mal sentido No son extravagantes o peculiares, no, son raros en el sentido de que llega un momento en el que empiezas a preguntarte si no habrá endogamia extrema en ese pueblo, y están todos "tarados". La cosa es tan exagerada, que hasta la propia protagonista pregunta en un momento de la película "¿Es que aquí no hay nadie normal?". No sé que quería decir Alfonso Zarauza con esos personajes, pero espero que no fueran un alivio cómico, porque si era eso no lo consigue. Al contrario, dan mal rollo.

La protagonista es repelentita, y el protagonista es un sin sangre. No se consigue empatizar con esta pareja. Lo explico mejor en el spoiler-2.

Spoiler-2
Protagonista femenina feminista empoderada, por supuesto. Es ella la que piensa, la que toma las decisiones, la que es valiente, la que ve las cosas, y la que resuelve el enigma. Para tener el "pack" completo es vegana, animalista, y tiene una escena de beso lésbico. El protagonista masculino debe ser el tipo de hombre que ahora se llama "deconstruido": es incapaz de tener una idea, no se entera de nada, no sospecha ni desconfía de nadie, ve a su pareja besándose con su amiga y le da igual, duerme como una piedra, es un inútil que no recuerda cerrar puertas antes de acostarse, y ni sabe abrirlas en caso de peligro, Cuando entran en la casa de la vecina, él va, literalmente, escondido detrás de ella. Viendo la película, me preguntaba como la protagonista femenina puede querer un hijo de un hombre como este. Las únicas virtudes que muestra en la película es que es optimista, y sabe cocinar,
Al comienzo de la película, la alcaldesa es borde, desconsiderada y maleducada, tiene sometidos y atemorizados a los funcionarios del ayuntamiento, y habla castellano, Al final, cuando se muestra más humana, comprensiva e intenta ayudar a los protagonistas, habla gallego. El que quiera entender, que entienda.
.
8
5 de abril de 2022
7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es poco habitual encontrar en el cine gallego una película de terror, aquí la primera novedad. Zarauza ha creado una película que se autodeclara pequeña en presupuesto y filmada en solo trece días, pero que tiene el gran mérito de innovar y explorar rincones a los que el espectador puede estar poco acostumbrado. Me refiero al terror en el rural gallego. La Santa Compaña y la convivencia con los muertos, así como el carácter taciturno y bizarro de un medio rural chocan de lleno con la pretenciosa modernidad de dos emigrantes retornados.
Se crean ambientes luminosos y oscuros a la vez, con un tratamiento fotográfico bueno que no abusa en absoluto de la oscuridad, sino que se sirve del claroscuro, pero en el que tal vez se echa de menos el paisaje. La cámara sigue a los protagonistas y casi no se despega de ellos. En ese claroscuro situamos también los extremos con los que juega el filme: desde la más misteriosa ruralidad a la más incomprensible modernidad.
El elenco hace un gran equipo y se observa un trabajo de calidad por parte de los actores, si bien se atraganta algún personaje. Es particularmente buena la interpretación de Xúlio Abonjo, en un personaje tan hiperrealista que transita delicadamente entre lo entrañanble y lo insoportable. La captación psicológica es especialmente buena en el personaje de Sira, interpretado por Melania Cruz; y sin dejar de lado la poderosa presencia de Ledicia Sola, quien, a pesar de un papel pequeño, consigue un contundente resultado. Mención a parte merece el personaje de Iolanda Muíños, de una dificultad tremenda, bien ejecutado y con un monólogo especialmente poderoso. El mejor.
El espectador puede encontrarse con personajes que llegan a lugares tan extremos que rozan y a veces ultrapasan la caricatura.
La música es escasa pero muy bien seleccionada, contando con la joya 'Teño saudade', cuya reincorporación en la cultura audiovisual se agradece muchísimo.
Es una película muy disfrutable, de calidad y que vale la pena.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
A quien conozca varios lugares del rural gallego le pueden resultar estridentes los lugares a los que llega Malencolía. Empiezo por los protagonistas. La pareja adquiere, aparentemente sin visita previa y desde Berlín, una casa en un estado lamentable en una aldea perdida. Claramente son gallegos, emigrantes retornados, pero vuelven a un lugar desconectado completamente de su realidad anterior que, podemos intuir, era urbana. Tanto Sira como Pepe llegan con todo su equipaje a una casa visiblemente incómoda, los primeros días ni hay luz, y de repente están muy bien salvo por la vecina, que es muy rara. Saltan algunas incoherencias que despistan. Viajan directamente desde Alemania en su furgoneta y van por primera vez a su nueva casa; ¿nadie les ayuda? ¿no conocían a nadie en Galicia que los visite?¿no hacen como cualquiera en esa situación y arreglan un mínimo la casa antes de mudarse? ...
El choque con el rural es bestial: no parece haber ni un supermercado, solo una tienda que funciona en el siglo XXI como lo hacían a mediados del XX, sin autoservicio y con escasez de productos: no tienen galletas sin gluten y consideran que es algo rarísimo propio de 'El Corte Inglés'. Los dependientes de esa tienda son los personajes menos pulidos, a mi juicio muy difíciles de creer: demasiado contradictorios e improbables. Chirría mucho esa ruralidad extrema que, además, no encaja con personajes como el funcionario amante del cine independiente o el guardia que es mago.
En un momento dado es fácil plantearse lo teatralizado y dramatizado que está. Semejante escenario rural resulta tan irreal que en el momento en el que se muestra es necesario un pequeño esfuerzo por seguir dentro. Debe aquí ser tomado como una hipérbole, casi como un vodevil.
Luego viene el momento de descubrir el famoso crimen de Lupián. Es inevitable pensar que con tal cambio de vida, mudándose a una aldea tan particular, la pareja no se informase antes al menos en Google. Semejante carnicería sería un resultado seguro. Pero, teniendo en cuenta las cosas raras que hace esta pareja, puede ser aceptada esa dejadez.
Y tenemos el personaje de Isolina. Es el mejor, el más coherente dentro de lo bizarro que puede resultar, ya que está muy pulido y muy bien interpretado. Ella no es una vieja, tendrá 50 años como mucho, pero su vida se quedó anclada a esa aldea y vive en contradicciones entre lo que conoció del mundo y lo que conoce, esforzándose en su sacrificado papel de cuidadora, viviendo abnegada y como una vieja sin serlo. Tiene recursos argumentales propios de la retranca gallega y anticipan dramatismo, como cuando Sira y Pepe le preguntan por qué les había mentido diciendo que allí no vivía nadie, si vivía ella, y lo soluciona con un "estou morta en vida". Esa frase define todo el personaje y como se desvelará al final. Se mueve entre paradigmas de modernidad (fuma, poco habitual en mujeres rurales de su estilo; se hace la manicura ...) y de arcaísmo (descuida el decoro del hogar, lleva unas gafas viejas y sucias y, sobre todo, aconseja a Pepe pegarle a su mujer para "endereitarla" alejándose terroríficamente de cualquier avance feminista desde los 80).
Con el universo Isolina chocan Sira y Pepe, quienes parece que no saben ni lo que hacen, y así entenderemos llegar tan aleatoriamente a esa aldea en su furgoneta desde Alemania. Pepe es un tipo que se cree moderno y mantiene una fachada muy adorable, pero tiene un trato condescendiente y falto de empatía hacia su pareja, Sira, quien vive atormentada por la muerte de la amiga de ambos, que flota como un posible suicidio. Ese personaje lo interpreta Ledicia Sola y aporta mucho sentido a la oscuridad constante de Sira, a la vez que aporta crueldad a la actitud heteropatriarcal de Pepe. Nos abre la posibilidad de entender desde ella lo que hace la pareja y darle cierto sentido.
Se agradece mucho la calidad interpretativa y una producción cuidada. Es una película muy disfrutable y necesaria en el cine gallego.
6
26 de diciembre de 2022 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Película española de terror rural de producción gallega, que está dirigida por el responsable de títulos como Los Fenómenos (2014), y protagonizada por Melania Cruz (Dhogs, 2017), y Xulio Abonjo (Ons, 2020).

Sira y Pepe, tras 10 años viviendo en Berlín, deciden dar un nuevo rumbo a su vida regresando a Galicia. Con ese objetivo, comprarán una casa en una aldea que consideran abandonada, pero en la que vive una señora con la que mantendrán una extraña relación.(FilmAffinity)

Esta pequeña propuesta de producción modesta con escaso presupuesto, tarda demasiado en arrancar, aunque su atmósfera bizarra y tensa está presente en todo momento, siendo lo mejor de la película junto a un final excesivamente abrupto, pero resultón. Las actuaciones están muy correctas, punto muy a favor teniendo en cuenta que la película cuenta con poco más que sus tres intérpretes principales, aunque la caracterización de una de ellas resulta algo estrambótica y esperpéntica. La parte final de la película, condensada en el último cuarto de hora, deja algunos momentos que causan el temor en el espectador, pero el remate no consigue ser totalmente satisfactorio, quedándose a medias.

Malencolía es una película con sus virtudes y defectos a partes iguales, pero que teniendo en cuenta el presupuesto de la propuesta, estamos ante una cinta recomendable.

Nota personal 6/10
6
16 de julio de 2022 2 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Todos sabemos que las ciudades albergan mil peligros, desde atracos hasta atropellos o algunos más soterrados como la contaminación acústica o ambiental. Todos hemos soñado alguna vez con coger los bártulos e irnos al más recóndito de los parajes a respirar aire puro y escuchar el sonido de algún arroyo. Pero al final, hay que pensárselo muy bien, porque nadie puede oír tus gritos ahí fuera y si no que se lo digan a los protagonistas de Malencolía.

Sira y Pepe han vivido en Berlín muchos años, pero tras una perdida traumática que Sira no consigue superar, deciden dar un nuevo rumbo a su vida regresando a su tierra natal: Galicia. Al llegar a la aldea donde han comprado la casa conocen a Isolina, una mujer mayor que vive justo al lado y que a Sira le parece espeluznante…

No hace mucho veía un documental llamado Santoalla en el que se narra el asesinato de un hombre holandés que se instaló en esa pequeña aldea gallega, y que tuvo la mala fortuna de toparse con unos vecinos agresivos y violentos. Se sabe también que el nuevo proyecto de Rodrigo Sorogoyen, As Bestas, que vio la luz en Cannes, trata el mismo tema. Así pues, el terror rural en zonas recónditas de nuestro territorio tiene cabida y existe, y a mí personalmente me funciona muy bien esa sensación de aislamiento y atrape que provocan esos espacios tan pequeños, lejos de cualquier forma de civilización al uso. Donde todo el mundo se conoce y las relaciones están viciadas, donde lo nuevo provoca hostilidad y desconfianza.

Esto es básicamente Malencolía, dos forasteros que, aunque oriundos de la zona, ya no están adaptados al medio. Uno de los puntos positivos de la película son los actores, tanto Xúlio Abonjo como Melania Cruz y Iolandoa Muíños, así como los apartados más técnicos como la fotografía, localizaciones, iluminación, ambientación, etc, están todos correctos. Pero aun así, me deja una sensación un poco sosa. Se queda en algo un poco descafeinado o sencillamente correcto. Quizás el guion del mismo director, Alfonso Zarauza, esté falto de un poco de pasión.

La película tiene varios tonos. Desde momentos de comedia hasta drama y terror. Pero el problema es que no se casa con ninguno y no acaba de volcarse en ninguno. No tengo nada en contra de la mezcla de tonos y géneros, pero es cierto que es un ejercicio muy difícil que puede resultar en que de tanta mezcla de ingredientes, el plato no sepa a nada. Eso sí, sabemos que ya está cosechando selecciones en algún que otro festival, y siempre es una alegría que películas pequeñas hechas con mimo, tengan sus recompensas.

Y como despedida, ahora que estamos en época de vacaciones y nos da por perdernos en rincones inhóspitos, no olvidéis que “pueblo pequeño… infierno grande”.

https://www.terrorweekend.com/2022/07/malencolia-review.html
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