Black Mirror: USS CallisterEpisodio
2017 

6.6
18,366
Ciencia ficción. Thriller
Viaja con el capitán Daly y su tripulación para explorar la galaxia y los peligros de planetas desconocidos. Episodio de la T4 de Black Mirror. (FILMAFFINITY)
10 de junio de 2025
10 de junio de 2025
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“Black Mirror”, la antológica serie de Charlie Brooker, comienza su cuarta temporada con un episodio que homenajea (o más bien satiriza) a cierta serie de aventuras espaciales de los años sesenta. Aquella nave que atravesaba los confines del universo con su variopinta tripulación se llamaba “USS Enterprise”; ahora se llama “USS Callister” y atraviesa los confines de un universo simulado.
El capítulo, algo más extenso de lo habitual, llama la atención por lo verosímil que resulta en el aspecto psicológico. No queda lejos de esa idea tan humana de ponerle la cara del jefe a un saco de boxeo, o la cara de tu ex a una diana, o ideas similares para descargar la frustración en soledad.
Notable la interpretación de Jesse Plemons.
El capítulo, algo más extenso de lo habitual, llama la atención por lo verosímil que resulta en el aspecto psicológico. No queda lejos de esa idea tan humana de ponerle la cara del jefe a un saco de boxeo, o la cara de tu ex a una diana, o ideas similares para descargar la frustración en soledad.
Notable la interpretación de Jesse Plemons.
29 de diciembre de 2017
29 de diciembre de 2017
6 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Representa perfectamente lo que en un futuro la realidad virtual podría llegar a convertirse, un lugar donde desahogarse y liberarse de toda la rabia contenida, sin embargo, ¿Dónde está el límite?.
Robert Daly es el creador de un videojuego multijugador que mediante un chip en la cabeza permite meterse de lleno en una aventura intergaláctica. Sin embargo se trata de una persona con claros problemas sociales y aunque gracias a él dicha experiencia es posible el mérito y la fama es diluida en la empresa, dirigida por su en principio socio a partes iguales James Walton.
Tanto Walton como sus compañeros de empresa le tratan como un pringado, un nerd al cual se puede explotar ya que en lugar de plantar cara se limita a asentir con la cabeza y esconderse en su despacho.
Toda esa frustración y rechazo provoca que Daly haga su propia versión del juego con sus propios compañeros de empresa como jugadores, con la gran diferencia de que aquí manda él...
Robert Daly es el creador de un videojuego multijugador que mediante un chip en la cabeza permite meterse de lleno en una aventura intergaláctica. Sin embargo se trata de una persona con claros problemas sociales y aunque gracias a él dicha experiencia es posible el mérito y la fama es diluida en la empresa, dirigida por su en principio socio a partes iguales James Walton.
Tanto Walton como sus compañeros de empresa le tratan como un pringado, un nerd al cual se puede explotar ya que en lugar de plantar cara se limita a asentir con la cabeza y esconderse en su despacho.
Toda esa frustración y rechazo provoca que Daly haga su propia versión del juego con sus propios compañeros de empresa como jugadores, con la gran diferencia de que aquí manda él...
27 de enero de 2018
27 de enero de 2018
3 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Este es el primer capítulo de la serie que sinceramente no merece el aprobado. De hecho es una tomadura de pelo total. Aunque lo que considero más grave no es cosa del guión (que tiene agujeros como un queso gruyere, y faltas de coherencia), es la recepción del público, y no me refiero a que consideren bueno o malo el capítulo, sino a la conclusión que sacan como aspecto moral.
Lo único bueno, y aquí es realmente excepcional, es la ambientación, y el vestuario (especialmente el de la Milioti, por supuesto), todo basado en Star Trek. Maravilloso. La historia, curiosa, poco creíble, pero interesante, dejando a un lado sus fallos. Y sin duda la más cómica de todas.
Lo peor es que para ver su RIDÍCULO final tengamos que tragarnos 76 minutos.
Lo único bueno, y aquí es realmente excepcional, es la ambientación, y el vestuario (especialmente el de la Milioti, por supuesto), todo basado en Star Trek. Maravilloso. La historia, curiosa, poco creíble, pero interesante, dejando a un lado sus fallos. Y sin duda la más cómica de todas.
Lo peor es que para ver su RIDÍCULO final tengamos que tragarnos 76 minutos.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Resulta grave que el público considere que aquí hay un final feliz. En primer lugar porque no hay final, así de claro, pero sobre todo porque si se quedase todo tal y como está en la última escena (que no lo creo) sería uno de los finales más tristes de la serie.
Hablamos de un tipo que sufre moobing en su trabajo, que es explotado por su jefe, ignorado por algunos compañeros, objeto de burlas, y no conforme con eso llega una chica que lo admira y otra de la empresa le dice que pase de él.
Su mundo virtual es su único refugio para escapar de eso, allí él domina, se siente poderoso y puede hacer lo que quiera para sobrellevar las humillaciones del mundo real.
Por otra parte, él es todopoderoso en su mundo virtual, podría hacer lo que quisiera, si los tripulantes se escapan con la nave él podría teletransportarse a ella, detenerla... Y más aún cuando está tan cerca de ella al final en el agujero de gusano. Los tripulantes no tienen ninguna posibilidad real de escapar. Al lograrlo, es más, incluso simplemente al hacer que el protagonista piense que la situación se le va de las manos, el capítulo pierde varios puntos, porque pierde toda la coherencia.
Hablamos de un tipo que sufre moobing en su trabajo, que es explotado por su jefe, ignorado por algunos compañeros, objeto de burlas, y no conforme con eso llega una chica que lo admira y otra de la empresa le dice que pase de él.
Su mundo virtual es su único refugio para escapar de eso, allí él domina, se siente poderoso y puede hacer lo que quiera para sobrellevar las humillaciones del mundo real.
Por otra parte, él es todopoderoso en su mundo virtual, podría hacer lo que quisiera, si los tripulantes se escapan con la nave él podría teletransportarse a ella, detenerla... Y más aún cuando está tan cerca de ella al final en el agujero de gusano. Los tripulantes no tienen ninguna posibilidad real de escapar. Al lograrlo, es más, incluso simplemente al hacer que el protagonista piense que la situación se le va de las manos, el capítulo pierde varios puntos, porque pierde toda la coherencia.

Al final nos dan a entender que muere, porque es un solitario y se quedaría en su casa y nadie del trabajo le echaría de menos ya que están de vacaciones y él ha puesto lo de "no molestar" en la puerta. Bien, pero por solitario que sea seguramente tendrá una madre, un padre, algún hermano, algún familiar... que le llame para desearle feliz Navidad, no? No creo que tardaron más de dos días en ir a su casa.
Eso sí, luego tendría que hacer y sobre todo responder muchas preguntas por las pruebas que conservaba.
Eso sí, luego tendría que hacer y sobre todo responder muchas preguntas por las pruebas que conservaba.
8 de agosto de 2020
8 de agosto de 2020
3 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
En serio hay gente que considera esta bazofia una genialidad. El tema de humanos atrapados en videojuegos ya lo hemos visto miles de veces, y mejor, en otras pelis e incluso en esta misma serie. La rebelión de los avatares ya se hizo hasta en Ralph, el demoledor en sus dos entregas y con mucho mejor nivel. El robo descarado del universo trekkie que no se sabe si es "homenaje" o parodia. Decorados de cartón piedra y sobreactuación por todos lados. Podría haber sido un simpático corto de 10 minutos, pero para un episodio de más de una hora, apesta
5 de enero de 2018
5 de enero de 2018
2 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
El espacio: la última frontera. Así comenzaban los capítulos clásicos de Star Trek y no nos extrañaría que lo mismo ocurriese con Star Fleet, esa versión mordaz con la que nos obsequia Charlie Brooker, en pleno subidón de desmitificación y rabia de la que suele hacer gala. En esta ocasión, no solo para alertarnos de los peligros de la tecnología, sino para jugar con ella y retratar la toxicidad de la que se ha impregnado el fandom en los últimos años. Solo hay que mirar alguna web sobre películas basadas en cómics, los comentarios de alguna red social sobre películas de género fantástico o naufragar en el territorio de los grupos de fans (que los dioses no lo quieran) para darnos cuenta de que, más allá de lo bueno que puedan ofrecer, siempre habrá alguien que se comporte como un idiota, tenga comportamientos dignos de megalómano o crea que el resto debe "jugar" según lo que ellos quieran. Basura, vaya.
En USS Callister nos encontramos con dos mundos: el universo online de un videojuego en línea, el Infinity, habitado en un microcosmos por los enemigos de su creador Robert Daly (obligados a fingir que están en una serie de ciencia ficción de los '60) y la triste realidad, donde Daly es un donnadie que ha tenido que crear un universo a su imagen y semejanza, pese a su increíble genio. No obstante, la nueva de la empresa y de la nave, Nanette, buscará un modo de rebelarse.
En USS Callister nos encontramos con dos mundos: el universo online de un videojuego en línea, el Infinity, habitado en un microcosmos por los enemigos de su creador Robert Daly (obligados a fingir que están en una serie de ciencia ficción de los '60) y la triste realidad, donde Daly es un donnadie que ha tenido que crear un universo a su imagen y semejanza, pese a su increíble genio. No obstante, la nueva de la empresa y de la nave, Nanette, buscará un modo de rebelarse.

Cristin Milioti
¿Recuerdan Where No Fan Has Gone Before, el capítulo de Futurama donde los personajes se veían mezclados con los héroes de la serie clásica de Star Trek y eran obligados a interpretar a sus personajes? ¿Recuerdan la simpática Galaxy Quest? Pues USS Callister recoge mucho de eso bajo el prisma de Black Mirror y en este ejercicio de metaficción es una lástima que no se aproveche también para hacer autocrítica, porque los creadores son los primeros que cogen personajes, actos, conductas u otras series (en este caso, Star Trek) para concebir nuestros propios mundos y hacer con ellos lo que quieran, tal y como hace Daly.
Pese a algunos toques de oscuridad, como la "monstruificación" de los que se rebelan o el destino del pequeño Tommy, USS Callister es un capítulo extrañamente optimista, aventurero y con altas dosis de humor. Es excéntrico, histriónico y divertido en ese goce friki del que hace gala a la hora de jugar con el mundo nerd y con una referencia de este como es Star Trek. Puede que hubiera sido mejor si no fuera tan visceral o peliculero en algunos momentos (aunque ahí está el juego metaficcional), pero hasta el capítulo más regular de Black Mirror sigue siendo un buen divertimento.
Pese a algunos toques de oscuridad, como la "monstruificación" de los que se rebelan o el destino del pequeño Tommy, USS Callister es un capítulo extrañamente optimista, aventurero y con altas dosis de humor. Es excéntrico, histriónico y divertido en ese goce friki del que hace gala a la hora de jugar con el mundo nerd y con una referencia de este como es Star Trek. Puede que hubiera sido mejor si no fuera tan visceral o peliculero en algunos momentos (aunque ahí está el juego metaficcional), pero hasta el capítulo más regular de Black Mirror sigue siendo un buen divertimento.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Puede que el espectador quiera engañarse, puede que quiera sentirse presa de la tensión de las últimas escenas pensando que Black Mirror siempre nos da finales pesimistas y terribles, pero este capítulo va de otra cosa... Salvo que pensemos una cosa: seamos sinceros, solo alguien muy optimista o alguien que nunca haya jugado a un juego masivo online, pensará que el final es piadoso. Créanme, pasarse toda la eternidad rodeado de niños rata puede ser uno de los peores castigos que Charlie Brooker le haya dado a sus personajes. Es más, casi parece más piadoso el final que recibe el capitán Robert Daly. El fandom: la última frontera... La que seguramente no querrás cruzar.
P.D.: Atentos a la minireunión de actores de Breaking Bad, no solo con el protagonista, sino con la voz del gamer del desenlace, que no es otra que la de Aaron Paul, nuestro Jesse.
Crítica publicada originalmente en: https://goo.gl/VRJM4H
P.D.: Atentos a la minireunión de actores de Breaking Bad, no solo con el protagonista, sino con la voz del gamer del desenlace, que no es otra que la de Aaron Paul, nuestro Jesse.
Crítica publicada originalmente en: https://goo.gl/VRJM4H
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