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Cry Macho

Drama Texas, 1978. Una ex estrella de rodeo y criador de caballos retirado (Eastwood) acepta un encargo de un antiguo jefe: traer a su hijo pequeño desde México de vuelta a casa para alejarlo de su madre alcohólica. En el viaje, ambos se embarcarán en una inesperada aventura.
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11 de julio de 2024 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Eastwood tendría ya que dedicarse a la dirección exclusivamente. Madre mía, le veo y le oigo, en V.O. , y parece que lo estoy viendo actuando a su bola en uno de esos entremeses que algunos ingresados en una Residencia Geriátrica se ponen a representar en la fiesta de la primavera...
El argumento no hay por donde cogerlo. Simplón e inverosímil. Y lo de las dos tías que quieren llevárselo al catre...por Dios...a un nonagenario...pero si ni le pueden recetar Viagra, que la palma...
Y lo del niño ese...bueno, bueno, bueno...
Clint, porfa, tronco, old man, bro, guy, dirige un genial colofón a tu estelar carrera, pero no vuelvas a ponerte delante de la cámara, que no estás ya ni físicamente en condiciones...
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8 de septiembre de 2024 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
El bueno de Clint rodaba esta película de la que también es director a sus 91 años y por desgracia la edad no perdona. Mira que he disfrutado como una enana gracias al cine dirigido por este hombre. Cintas como ‘’Million Dollar Baby’’, ‘’Gran Torino’’ y ‘’Mystic River’’ son algunos de mis traumas cinematográficos más importantes y tienen un lugar especial en mi corazón. Supongo que todo ello me hizo darle una oportunidad a ‘’Cry Macho’’ la cual esperaba que fuera otra obra maestra.


Sin embargo, tras su visionado puedo decir que es la cinta más mediocre de la filmografía de Clint Eastwood como director. Tal vez en otro momento de su vida y mediante otro guion habría podido lucirse, pero la cinta tal y como está diseñada resulta un verdadero bodrio.


Empecemos por el guion. N. Richard Nash y Nick Schenk adaptan una novela del primero apañándola de tal manera que la actuación de Clint tenga algún sentido (cosa bastante imposible). Por exigencias del guion tenemos que tragarnos que un hombre de 91 años sea un seductor por el que todas las mujeres 20 años menores caigan rendidas. También por exigencias del guion se reducen las escenas de luchas o peleas, porque de otro modo Clint hubiera acabado noqueado en el suelo en el minuto uno. Por favor, si hasta le cuesta moverse y tiene problemas de movilidad evidentes. Lo cual es totalmente aceptable y normal refiriéndonos a una persona de 91 años.
Todo se torna tan surrealista que incluso se llega a aceptar como probable que un gallo de pelea consiga dejar fuera de juego a un tipo super peligroso con armas e influencias suficientes como para poner a Clint y al crio a criar malvas bajo el suelo.


Podría seguir con miles de cosas ridículas más como esa amistad imposible entre un adolescente medio lelo y un gallo de pelea con el cual compite por dinero y que parece la relación más pura e inocente del mundo. El animal llega hasta a defenderlo.


Como digo podría seguir con mil estupideces más. Sin embargo, le tengo demasiado respeto a este hombre como para continuar despotricando de la cinta. Por respeto, estoy escribiendo esta reseña porque creo que a veces una retirada a tiempo es una victoria y me ha dado una pena inmensa ver a Clint intentando hacer frente a una película que solo es una clara muestra de que debía haberse retirado ya del mundo del cine. Por mi parte, me quedo con sus mejores obras anteriormente citadas y espero y deseo que empiece a comprender el lema de que ‘’una retirada a tiempo es una victoria’’.
De las actuaciones mejor ni hablar. Eduardo Minett da vergüenza ajena y Natalia Traven, Horacio García Rojas y Fernanda Urrejola no consiguen hacerlo mucho mejor.


Una cinta que espero olvidar muy pronto y que me ha dejado muy mal sabor de boca
2
24 de septiembre de 2021
12 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil
Película de argumento facilón, cursi, previsible, aburrida, plagada de personajes, diálogos y momentos absurdos.
En su relato lento y simple hasta la exasperación, Clint Eastwood muestra un innecesario ego al querer mostrarse, aún a sus 91 años, capaz de domar caballos, conquistar mujeres y pelearse a puñetazos con hombres de la mitad de su edad. Como no podía ser de otra manera, a los mexicanos se los retrata siempre como ignorantes, corruptos y serviles ante la arrogancia yankee. En fin, un film para el olvido cuya visualización nos deja solo la sensación de haber perdido el tiempo.
6
2 de octubre de 2021
7 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Soy y he sido siempre un gran fan del que considero es, o ha sido "el punto amo". Pero hay que asumir las cosas y reconocer que en ésta película, no ha estado a su altura. Una altura demasiado alta además. Eastwood ha sido un maestro delante y detrás de las cámaras y ésta hubiera ganado mucho con poner a otro actor protagonista. Creo que ni él ni muchos de sus fans quieren ver que ya no está para hacer cualquier papel. El maestro ya renquea al andar y chirría cuando le metes en una pelea, por muy pequeña que sea o intentar hacernos creer que una mujer 40 o 50 años menor que él, suspira por sus huesos. Es no querer ver la realidad, triste realidad. Ha tenido varias escenas que me han parecido de lo más ridículas.

La película es entretenida y ya digo que hubiera mejorado mucho con otro actor, me pesa reconocerlo. Viggo Mortensen? El chico no se cómo tomármelo. Porque de primeras lo pintan como un gallito y no da el perfil ni por asomo. Luego, el perfil que va cogiendo le pega mucho más. Quien se lleva la medallita es la mujer de la cafetería, chapó. Eso junto a algunos chascarrillos del maestro y poco más, hacen al menos entretenida la película.
Sabía que no iba a ser un peliculón y esperaba más bien poco. Pero así y todo consiguió decepcionarme.
7
28 de septiembre de 2021
5 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
A sus 91 años Clint Eastwood se vuelve a poner delante y detrás de la cámara, para traernos la que seguramente será su última película como actor. "Cry macho" decepcionará a los que busquen en esta película rastros del Eastwood violento de "Sin Perdón" ("Unforgiven", 1992), o el Eastwood cínico de "Gran Torino" (2008), ya que en este caso el ex-alcalde de Carmel nos trae su visión más amable de la vida, en una cinta para toda la familia la cual, sin embargo, funciona gracias, entre otras cosas, al talento narrativo de Eastwood como director.

Mike Milo (Clint Eastwood) es un antiguo vaquero de rodeo que, desde hace muchos años, se gana la vida como entrenador de caballos. Un día, su antiguo jefe le pide un favor muy especial, ir a México a buscar a su hijo de 13 años y sacarlo de las garras de su disoluta madre. Cómo suele pasar en este tipo de películas, las cosas ni son como parecen, ni saldrán como estaban previstas.
Vuelve Eastwood a territorio de sobra conocido en cuanto a temática y personajes principales. Mike Milo se suma a la larguísima lista de protagonistas de sus películas, con características comunes. Es decir, perdedores con un talento único para una especialidad determinada, en este caso la doma de caballos salvajes. Así mismo, la familia en sus múltiples variantes vuelve a ser el tema principal de una de sus películas. De nuevo, al igual que sucedía en "Million dollar baby" (2004), o "Gran Torino" (2008), la mejor familia (casi la única) es la que te encuentras por el camino.

Si hay algo que llama la atención en esta historia crepuscular es la habilidad de Clint Eastwood como director, a sus 91 años cumplidos. La calidad narrativa del film, así como la excelente puesta en escena, eclipsan todos sus defectos (que los hay), de tal manera que un espectador atento puede disfrutar de toda una lección de clasicismo cinematográfico, algo casi imposible de disfrutar a día de hoy en una pantalla de cine de estreno.
Es sin duda "Cry macho" una película de otra época, un producto que no se parece en nada a lo que se nos manufactura desde la actual fábrica de sueños, si no que se asemeja a aquellas películas que realizaban, con mayor o menor acierto, a mediados del pasado siglo. Los buenos son muy buenos y los malos quieren serlo, pero se quedan en meras caricaturas. Es tan blanca la historia, que hay más violencia en un episodio de "Autopista hacia el cielo" ("Highway to heaven") que en esta película.

Pero el mayor defecto no es la candidez del guión de Nick Shenk, basado en la novela de N. Richard Nash, y cuyos diálogos parecen sacados de una comedia de situación de la televisión de americana de los años 50. Lo peor del film es la actuación de la mayoría del reparto que acompaña a Mr. Eastwood en la pantalla y que lastran en cierta medida la valoración general. Interpretaciones mediocres, cuya cabeza más visible recae en el personaje de Rafo, el niño al que Milo tiene que ir a buscar, interpretado por Eduardo Minett.

Dejando aparte estas imperfecciones, "Cry macho" es muy disfrutable para todo aquel espectador acostumbrado a ver cine clásico y que no busca emociones fuertes, ni montajes a velocidad supersónica. Al igual que la comida casera, hay que saborearla despacio, sin prisa, dejando que se introduzca en tu cerebro y te deje con una sonrisa en la boca y en el corazón.

Quizás sea la última vez que veamos a Clint Eastwood en una pantalla de cine (y ya sólo eso es razón suficiente para acercarse a esta película) y tanto la última toma, como el tono crepuscular del principio, no hacen más que confirmarme esta sensación. Pero "Cry macho" es bastante más que eso, es emoción, es mostrarnos la felicidad en las cosas sencillas, es nostalgia por un mundo analógico que ya no va a volver, es una película de Clint Eastwood.

Gabriel Menéndez Piñera
Historiasdelceluloide.elcomercio.es
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