La habitación de al lado
2024 

6.2
10,880
Drama
Ingrid y Martha fueron muy amigas en su juventud. Ambas trabajaban en la misma revista, pero Ingrid acabó convertida en novelista de autoficción y Martha en reportera de guerra. Las circunstancias de la vida las separaron y, después de muchos años sin tener contacto, vuelven a encontrarse en una situación extrema, pero extrañamente dulce. Primer largometraje rodado íntegramente en inglés de Pedro Almodóvar. (FILMAFFINITY)
19 de octubre de 2024
19 de octubre de 2024
11 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
La verdad, cabe pensar que el León de Oro conseguido en Venecia por La habitación de al lado obedece sólo a que es una película de Almodóvar, uno de los cineastas más prestigiosos del mundo (con toda justicia), y porque es su debut en inglés y con actores internacionales/hollywoodienses.
Porque ese es el principal defecto de la película. Es como si el manchego, sabiendo que los ojos del mundo iban a estar puestos en este trabajo, mucho más que en otros, por ser en inglés por primera vez, hubiera querido arriesgar e impresionar, consiguiendo un resultado a todas luces forzado, bastante frío e incluso pesado en el ritmo durante toda su primera mitad. Ni siquiera el guion es especialmente brillante: no sabe explicarnos por qué son importantes los personajes secundarios (caso de las casi testimoniales presencias de Juan Diego Botto, Vicky Luengo y Raúl Arévalo, o incluso también la de John Turturro, cuyo personaje termina por no aportar realmente nada, aparte de ser el enlace para que aparezca, también brevísimamente, Melina Matthews), apenas indaga nada tampoco en el personaje de Ingrid, y las transiciones parecen apresuradas y aceleradas (ver cuando Martha da a Ingrid la noticia definitiva sobre su estado de salud, escasos segundos después de decirle justo lo contrario en una escena ambientada algún tiempo atrás). Y, sobre todo, no suena ni se siente como una película de Almodóvar. Quizás es por el cambio de idioma, o porque falta ese Madrid tan del director, pero el estilo del director, tan reconocible, aparece sólo en algunos momentos, como el flashback que protagoniza Juan Diego Botto, o el fabuloso tercio final, sin duda lo mejor de la película, y el único momento donde Julianne Moore encuentra al fin el tono. La oscarizada intérprete de Still Alice es una de las mejores actrices del mundo, y de eso no hay duda, y vuelve a demostrarlo en ese tercio final en el que está sencillamente soberbia. Sin embargo, durante el resto de la película parece continuamente desubicada, como si no supiera muy bien en qué cinta está, y sin duda le perjudica también el hecho de que Ingrid no sea un personaje muy bien dibujado.
Porque ese es el principal defecto de la película. Es como si el manchego, sabiendo que los ojos del mundo iban a estar puestos en este trabajo, mucho más que en otros, por ser en inglés por primera vez, hubiera querido arriesgar e impresionar, consiguiendo un resultado a todas luces forzado, bastante frío e incluso pesado en el ritmo durante toda su primera mitad. Ni siquiera el guion es especialmente brillante: no sabe explicarnos por qué son importantes los personajes secundarios (caso de las casi testimoniales presencias de Juan Diego Botto, Vicky Luengo y Raúl Arévalo, o incluso también la de John Turturro, cuyo personaje termina por no aportar realmente nada, aparte de ser el enlace para que aparezca, también brevísimamente, Melina Matthews), apenas indaga nada tampoco en el personaje de Ingrid, y las transiciones parecen apresuradas y aceleradas (ver cuando Martha da a Ingrid la noticia definitiva sobre su estado de salud, escasos segundos después de decirle justo lo contrario en una escena ambientada algún tiempo atrás). Y, sobre todo, no suena ni se siente como una película de Almodóvar. Quizás es por el cambio de idioma, o porque falta ese Madrid tan del director, pero el estilo del director, tan reconocible, aparece sólo en algunos momentos, como el flashback que protagoniza Juan Diego Botto, o el fabuloso tercio final, sin duda lo mejor de la película, y el único momento donde Julianne Moore encuentra al fin el tono. La oscarizada intérprete de Still Alice es una de las mejores actrices del mundo, y de eso no hay duda, y vuelve a demostrarlo en ese tercio final en el que está sencillamente soberbia. Sin embargo, durante el resto de la película parece continuamente desubicada, como si no supiera muy bien en qué cinta está, y sin duda le perjudica también el hecho de que Ingrid no sea un personaje muy bien dibujado.

Aun así, La habitación de al lado es una cinta que merece la pena ver, por ese aspecto visual y esa paleta de colores (sobre todo en interior, a través del atrezzo) que sí es 100% Almodóvar, pura elegancia; por la maravillosa banda sonora que ha compuesto Alberto Iglesias (una vez más, el mejor socio del realizador de Calzada de Calatrava); por la sabiduría como realizador y narrador del director (el uso de la puerta cerrada...), y muy especialmente por la interpretación de una Tilda Swinton soberbia, que es la única actriz que podría haber dado vida a Martha. Extraña, bizarra, andrógina y rara como siempre, la londinense resulta tierna e irritante según toca, y hace una composición que perfectamente puede colocarla a la cabeza de cualquier quiniela de la temporada de premios.
No será una de las mejores películas de 2024, ni la recordaremos como una de las mejores cintas de Almodóvar, pero sí es hermosa, terrible, una bonita reflexión sobre como el final de alguien puede ser el principio de una nueva vida para otra persona (más plena, más auténtica) y, sobre todo, un paso más en la carrera de un cineasta único, valiente y sin ningún miedo a experimentar en esta etapa de su carrera y su vida.
No será una de las mejores películas de 2024, ni la recordaremos como una de las mejores cintas de Almodóvar, pero sí es hermosa, terrible, una bonita reflexión sobre como el final de alguien puede ser el principio de una nueva vida para otra persona (más plena, más auténtica) y, sobre todo, un paso más en la carrera de un cineasta único, valiente y sin ningún miedo a experimentar en esta etapa de su carrera y su vida.

Lo mejor: La música de Alberto Iglesias, magistral; el aspecto visual, cuidadísimo, como siempre en el cine de Almodóvar; y las interpretaciones de Tilda Swinton, durante todo el metraje, y Julianne Moore, en el último tercio.
Lo peor: Es fría, poco original, y de ritmo demasiado lento en algunos compases.
Lo peor: Es fría, poco original, y de ritmo demasiado lento en algunos compases.
31 de octubre de 2024
31 de octubre de 2024
9 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
No es ningún secreto las ideologías políticas que Almodóvar y gran parte del cine español muestran en los últimos tiempos, condicionados, en parte por, su clara tendencia a un lado de la España cada vez más dividida y, por otra parte, por la subvenciones que este tipo de personajes reciben, por mucho que después salgan en los Goya con discursos de ofendidos buscando el aplauso fácil de parte de los suyos. Era algo con lo que contaba y que, ya tengo asumido, incluso hay formas de integrar una buena crítica social dentro de la trama. Este no es el caso.
Esperaba que todo se compensara con una historia interesante que atrapara y emocionara. Craso error. Una historia lineal, sin evolución, sin giro, sin moraleja, sin ninguna pieza que de un sentido a todo. Sin nada.
Parece una de esas películas que echan los domingos por la tarde en la televisión y que vienen bien para coger el sueño. Los pocos momentos que parece que pueda ponerse interesante y sientas empatía y conexión por los personales se ven truncados por escenas de relleno que no aportan nada a la trama, y que sólo sirven para colocar su panfleto político e ideológico.
Esperaba que todo se compensara con una historia interesante que atrapara y emocionara. Craso error. Una historia lineal, sin evolución, sin giro, sin moraleja, sin ninguna pieza que de un sentido a todo. Sin nada.
Parece una de esas películas que echan los domingos por la tarde en la televisión y que vienen bien para coger el sueño. Los pocos momentos que parece que pueda ponerse interesante y sientas empatía y conexión por los personales se ven truncados por escenas de relleno que no aportan nada a la trama, y que sólo sirven para colocar su panfleto político e ideológico.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La propaganda partidista pasa de castaño a oscuro cuando la escena de la cafetería pasa a ser directamente un mitin político, mencionando literalmente términos como "neoliberalismo" y "extrema derecha" en un contexto despectivo.
Otras joyitas de este discurso ideológico y de odio disfrazado de película es el flashback que sólo sirve para introducir dos personajes sin ninguna relevancia hablando abiertamente de su homosexualidad, cómo no, ambientado en la guerra de Irak, un claro guiño a cierto presidente español.
También tenemos al "poli malo", estereotipo caricaturesco de persona pro-vida religiosa, una mofa completamente innecesaria y descaradamente ideológica.
Dejando la política y la ideología a un lado, no existe evolución ninguna ni desarrollo. Todo termina igual que empieza. La protagonista desde un principio quiere morirse y al final lo cumple. Su compañera en el camino tampoco hace mucho para convencerla de lo contrario. No existe giro final ni nada, simplemente quiere morirse y de muere, el único mensaje es mostrarse a favor de la eutanasia. El resto son un montón de escenas que no aportan nada, sólo están para rellenar y meter con calzador ideología política.
Otras joyitas de este discurso ideológico y de odio disfrazado de película es el flashback que sólo sirve para introducir dos personajes sin ninguna relevancia hablando abiertamente de su homosexualidad, cómo no, ambientado en la guerra de Irak, un claro guiño a cierto presidente español.
También tenemos al "poli malo", estereotipo caricaturesco de persona pro-vida religiosa, una mofa completamente innecesaria y descaradamente ideológica.
Dejando la política y la ideología a un lado, no existe evolución ninguna ni desarrollo. Todo termina igual que empieza. La protagonista desde un principio quiere morirse y al final lo cumple. Su compañera en el camino tampoco hace mucho para convencerla de lo contrario. No existe giro final ni nada, simplemente quiere morirse y de muere, el único mensaje es mostrarse a favor de la eutanasia. El resto son un montón de escenas que no aportan nada, sólo están para rellenar y meter con calzador ideología política.
En definitiva, todo un despropósito.
19 de octubre de 2024
19 de octubre de 2024
7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
La habitación de al lado es una adaptación de las novelas de Sigrid Nunez, escritora estadounidense dirigida por Pedro Almodóvar. Es una crítica social y deja un mensaje claro de que cada individuo tiene derecho a decidir cómo o cuando tiene que morir, si se encuentra en una situación muy dolorosa e incurable.
Como he dicho anteriormente, es una adaptación; creo que por eso esta película pierde un poco el sello almodóvar, eso tan característico que tiene sus películas, aunque aún así tiene pequeños detalles como el mensaje político claro que hay y da a entender claramente.
Las dos actrices principales hacen un buen trabajo, destacando la actuación de Julianne Moore que su actuación está para estar nominada al Óscar. Es verdad que tiene una permisa interesante, pero la película tiene un ritmo lento, en el cual se pierden muchos minutos en conversaciones filosóficas sobre la vida, en el cual a lo mejor se podía ver dado más énfasis en entender el pasado de las dos protagonistas y de por qué llegaron las dos a esa situación.
Como he dicho anteriormente, es una adaptación; creo que por eso esta película pierde un poco el sello almodóvar, eso tan característico que tiene sus películas, aunque aún así tiene pequeños detalles como el mensaje político claro que hay y da a entender claramente.
Las dos actrices principales hacen un buen trabajo, destacando la actuación de Julianne Moore que su actuación está para estar nominada al Óscar. Es verdad que tiene una permisa interesante, pero la película tiene un ritmo lento, en el cual se pierden muchos minutos en conversaciones filosóficas sobre la vida, en el cual a lo mejor se podía ver dado más énfasis en entender el pasado de las dos protagonistas y de por qué llegaron las dos a esa situación.

El final de la película se pone interesante, pero dura poquito. La sensación que tengo al ver esta película es que se queda a medias, y es una gran pena, porque tiene todos los ingredientes para ser una mejor obra cinematográfica.
23 de octubre de 2024
23 de octubre de 2024
6 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Nos sabemos ya tan al dedillo lo que nos puede dar, no dar, entusiasmar o decepcionar Almodóvar que a estas alturas no nos puede sorprender que en su primera incursión en el largometraje rodado en otra lengua que el español salga airoso y recuerde los buenos momentos que ya a cuenta gotas se decide a demostrar.
El bucle-endogamia en el que parecía haberse estancado desde pongamos después de Volver toma aire con esta La habitación de al lado, con Tilda Swinton y Julianne Moore en un colosal mano a mano con un guión escrito a la medida por un prestidigitador de emociones en forma de diálogo continuo y sabroso.
La película cuenta una historia sencilla, en ese sentido, obvio, entendible a la primera. Pero lo que cuesta un poquito entender es qué quiere Almodóvar con esa obvia historia de una muerte anunciada. Cuesta unos minutos pero finalmente uno pilla las intenciones. Vivir dentro de la tragedia, se llega a escuchar en boca de la Moore. La decisión de Tilda Swinton, en torno a la cual pivota la película, no abre previsibles debates en torno al temita, no es tiempo de alimentar de esterilidad al debate, no cabe. Además es que no es eso. Almodóvar lo que crea es otro thriller emocional. El debate, para otros.
El bucle-endogamia en el que parecía haberse estancado desde pongamos después de Volver toma aire con esta La habitación de al lado, con Tilda Swinton y Julianne Moore en un colosal mano a mano con un guión escrito a la medida por un prestidigitador de emociones en forma de diálogo continuo y sabroso.
La película cuenta una historia sencilla, en ese sentido, obvio, entendible a la primera. Pero lo que cuesta un poquito entender es qué quiere Almodóvar con esa obvia historia de una muerte anunciada. Cuesta unos minutos pero finalmente uno pilla las intenciones. Vivir dentro de la tragedia, se llega a escuchar en boca de la Moore. La decisión de Tilda Swinton, en torno a la cual pivota la película, no abre previsibles debates en torno al temita, no es tiempo de alimentar de esterilidad al debate, no cabe. Además es que no es eso. Almodóvar lo que crea es otro thriller emocional. El debate, para otros.

El temita, como bien deja claro un precioso diálogo Moore-Turturro, no se limita a la solución final. Más allá de ella: sin llegar al extremo, todos entramos en el saco. Aunque no te toque morir.
La vida cuando menos es un sinvivir, el monólogo del comienzo de Annie Hall, el hombre nacido de mujer tiene una vida breve y llena de problemas que se cita en el Antiguo Testamento… y ahora la versión de Pedro en forma no sólo de espléndidos diálogos y reflexiones en voz alta y susurrante, sino en forma de compendio de una película, efectivamente la más lograda por el manchego en un largo período de años.
Todos podemos ser y lo hemos sido y aún seremos como Tilda Swinton en la película. Olvidando la obvia metáfora del temita. Y por el otro lado cuando menos también, podríamos sentirnos asimismo un poquito Julianne Moore.
La vida cuando menos es un sinvivir, el monólogo del comienzo de Annie Hall, el hombre nacido de mujer tiene una vida breve y llena de problemas que se cita en el Antiguo Testamento… y ahora la versión de Pedro en forma no sólo de espléndidos diálogos y reflexiones en voz alta y susurrante, sino en forma de compendio de una película, efectivamente la más lograda por el manchego en un largo período de años.
Todos podemos ser y lo hemos sido y aún seremos como Tilda Swinton en la película. Olvidando la obvia metáfora del temita. Y por el otro lado cuando menos también, podríamos sentirnos asimismo un poquito Julianne Moore.
21 de octubre de 2024
21 de octubre de 2024
5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Me refiero a esa casa con vistas a un bosque y piscina (más nevera con autonomía). Pero bueno, que también una/o puede darse el capricho aunque sea en el Montseny y máxime en esa franja de vida con derecho a últimas voluntades. Que el tema no se presta a bromas, mis disculpas, pero encararse a la muerte tampoco me parece tan dramático y sólo hay que leer a Montaigne para afrontarla con calma. Eso sí, eutanasia no a la carta pero sí recomendable sin tener que acceder a listas de espera o afrontar feroces acosos policíacos como ocurre en la película… Por suerte ahí está Turturro para intervenir si procede. Yo me quedo particularmente con esos cromatismos e interiorismos apabullantes, marca de la casa como siempre, y, sobre todo con la manifestación de ese profesor de gimnasia que no puede abrazarte porque si no se la juega… Ningún problema en cambio con los carmelitas amantes ni con defender el sexo como señal de identidad por excelencia y como antídoto en las guerras… (bueno, quizás me he pasado). Pero, a lo que voy, yo no sé en cuanto se ha respetado el argumento original del libro de Sigrid Nunez pero, para hablar de la muerte me quedo con “Los destellos” y la de Antonio de la Torre en pantalla más Patricia repasando sus carpetas; también con esa bolsa de plástico en la que te dan sus pertenencias -y sé de lo que estoy hablando-... Y tampoco es el fin del mundo, oye.

(Ah, y sin ánimo de desmerecer porque ellos son inocentes: esos cameos de actores destacados españoles, sin más, creo que más que aportar perjudican porque actúan como meros comparsas, pero sin ánimo de desmerecer, repito)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Se abusa del pasaje de Joyce... Y ya puestos, otra 'pega': algunos subtítulos en la V.O. se funden con la imagen, si es clara, y no pueden leerse bien, ejem...
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana


