arrow

Todos quieren salvarseSerie

Serie de TV. Drama. Comedia Serie de TV (2022-). 2 temporadas. 12 episodios. Un joven pasa una semana en un psiquiátrico con otros cinco pacientes y lidia con la obsesión de los médicos por la investigación y con el cinismo del personal de enfermería.
Críticas 7
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
8
27 de enero de 2023
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Serie sencilla que se desarrolla en un cutre hospital psiquiátrico romano. Una vez te sitúas en el entorno y reconoces ese estilo caótico-dramático mediterráneo de las pelis y series italianas (lo mismo pienso de las españolas), resulta que trata profundamente y con afectuoso humor los trastornos mentales de los internos. Nos acerca muy íntimamente a sus locuras, sintiéndolas como si fueran las nuestras y consigue que sintamos respeto y compasión, que no pena, hacia todos y cada uno de los personajes.
5
11 de febrero de 2023 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Su fuerte es abordar la Salud Mental de un modo comprensivo.
No abusa de escenas lentas o relleno.
Es una miniserie para pasar el rato y entender un poco el ámbito del mundo de la Salud mental. Por momentos, parece lenta pero los cambios de escena, te evitan sentir lentitud. El guión fue con un objetivo concreto al punto que está tan conectado al mensaje que se quiere dar que por momentos sentis que el mundo abarca sólo unos metros como si fueras uno de los personajes.
8
28 de noviembre de 2024 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando algo que veo es malo, me sale más fácil criticarla y encontrarle los defectos.
En este caso, me cuesta mucho hablar de una serie que me pegó tanto emocionalmente, es fuerte, realmente te hace sentir el dolor de cada uno de los personajes y sus problemas. Está perfectamente actuada, me hicieron creer todo lo que estaba viendo.
La primer temporada tarda en arrancar, pero llega a su pico que es duradero, y capaz en el final vuelve a bajar un poco, pero no deja de ser excelente. La segunda, casi con los mismos personajes, se mantiene en consonancia con la anterior, sumando nuevas situaciones y pacientes (que no me parecieron la gran cosa, salvo Matilde). Me dejó con gusto a que podría haber durado más, lamentablemente vi que Netflix no va a hacer una tercera temporada. Triste.
Mario, Giorgio, la Madonnina, todo el vínculo con Alessandro, es arte puro. Hay unas escenas increíbles en relación a él. Tremendos personajes. El protagonista creo que mejoró su actuación con respecto a la primer temporada, y me cae mejor.
Solamente hubo una cosa que no me gustó pero es muy personal y la dejaré en spoilers. El resto, es una serie imperdible que te va a llegar al corazón.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Sin dudas Daniele tenía que quedarse con Nina y no con la pelirroja insípida hija de Mario. Nunca lo sabremos, gracias a que Netflix no renovó para una tercera temporada.
3
18 de noviembre de 2022
6 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
La ficción es fábula, invención, pero requiere cierta verosimilitud salvo en el caso de género puramente fantástico. No es el caso. Basta una mínima documentación sobre cómo funcionan los centros psiquiátricos para entender que el arranque de esta historia no tiene pies ni cabeza. Un chico que ha esnifado coca en una disco llega a casa (un poco) alterado, discute con su familia y, en el transcurso de la discusión, empuja a su padre, que se da un golpe en la cabeza sin mayores consecuencias. De resultas de lo cual... ¡es internado en un psiquiátrico! No puede haber quien se lo crea. Los psiquiátricos, aquí y en Italia, están tan saturados que incluso personas con demencias gravísimas (esquizofrenia, psicosis...) esperan su turno en largas listas de espera. El caso del protagonista es (por desgracia) bastante cotidiano, se atiende en ambulatorios y cuando toque. Nunca de manera inmediata (por desgracia) como en la serie. Como mucho, y a petición del propio paciente, permanece tres días en observación, en un box, cuando concurre un intento de suicidio o ideas autolíticas frecuentes (que no es el caso).
En la misma habitación hay otro chico que lleva largo tiempo en coma ¿¡En un psiquiátrico!? ¿Mande? Los pacientes en coma se derivan a la UCI. Luego hay otro chico que está ingresado porque... ¡es afeminado! ¿De verdad?

Lo más delirante es que tanto los doctores como los enfermeros no tienen el menor inconveniente en relatar con todo lujo de detalles los pormenores de cada paciente a todo interno que les pregunte, cuando los historiales médicos son sagrados. Y no solo eso, sino que, además, les cuentan avatares sentimentales entre ellos. Rizando el rizo, cada vez que al guionista le conviene, que es a menudo, que alguien se olvide de cerrar puertas que tienen que estar obligatoriamente cerradas con llave permanezcan abiertas no se corta un pelo. Las veces que haga falta por arte del Deus ex machina. Con estos mimbres hay que hacer un inmenso esfuerzo de abstracción para creerse que la historia que nos cuentan puede suceder en la vida real.

Ítem más: resulta que la coprotagonista es una chica muy famosa y rica que quiere proteger sobre todo su reputación y que lo suyo no trascienda ¿En un psiquiátrico público de enormes dimensiones? ¿De verdad que es el la opción favorita de las celebrities?
Si te esfuerzas mucho, mucho, mucho por creerte lo que te están contando la trama luego mejora. Un poco, eh, que tampoco es para echar cohetes, y con grandes dosis de ñoñería melodramática dignas de un culebrón turco. Al menos no abundan tanto las incoherencias. La realización es pobre, por no decir ramplona, pero los protas principales son guapos y sexys. Añádele monsergas propias de manuales de autoayuda barata y... eso es todo amigos.
8
31 de diciembre de 2024 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Si al crítico-espectador nos toman por el lado melodramaromántico, el serial lo logra, nos edulcora lo suficiente para olvidar la analítica que lapidaría la ligereza con que se concibe un psiquiátrico —tan malafamados por las malas condiciones de atención y hacinamiento visto en reportajes y películas que lo han denunciado, por lo menos en México.

Daniele es un joven ingresado a un hospital psiquiátrico después de una crisis de irá sufrido en una noche de farra, en la que una intoxicación lo llevara a una agresión contra su padre. Sin entender del todo su estancia en el lugar —pregunta interna y reiterada por el televidente— sobre las motivaciones para retenerlo, el joven pasará por distintos estados de ánimo durante los siete días que deberá permanecer bajo observación.

Ahí conocerá a diez personas —también pacientes— y al equipo médico que los atiende en su recuperación. Con un alterado estado de ánimo, Daniele va confrontando sus miedos de la mano de los ahí presentes, quienes viven circunstancias de mayor complejidad, que lo sitúan en esa empatía inesperada para enrolarse sin darse cuenta en una especie de apoyo a los que adopta como familia.

La historia es bastante conciliadora, con un dechado de moralejas optimistas veladas por ese tono tragicómico sobre la vida y la muerte, el amor y el odio, la soledad y el refugio o la ira y el éxtasis. «Todos quieren salvarse» es esperanzadora si se opta aceptar sus grandes licencias con respecto a la dura realidad que envuelve a un psiquiátrico, que otros crítico-televidentes* han manifestado contundente, con un análisis de situaciones obvias que no pudieron ser ignoradas.

Con una segunda temporada con mejoras y dos nuevos pacientes, logran un visionado rápido que va y viene del interior de nosocomio y da muestras de la condición humana frente a esa presión familiar que muchas veces define el proceder en momentos clave de nuestra existencia.

Una oportunidad, con algo de paciencia para «Todos quieren salvarse».

*Portis.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow