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La mitad de Ana

Drama Ana compagina su trabajo de vigilante de sala en un museo con el cuidado de Son, su hija de ocho años. Separada desde hace tiempo, su rutina se rompe con el inicio del curso escolar cuando Son inicia una exploración de identidad. Desorientada, Ana empezará a ver las cosas de otra manera y poco a poco tendrá que reencontrarse con la mujer que fue antes de ser madre. Para poder acompañar a su hija, Ana tendrá que volver a ser Ana.
Críticas 8
Críticas ordenadas por utilidad
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4
10 de enero de 2025
14 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
Marta Nieto como directora, no consigue cohesionar con solvencia todos los frentes que abre frente a Ana. Demasiado ocupada por distanciarse del género al que pertenece, parece que desease aportar a la propia interpretación de su personaje, elementos que terminan por entorpecer la historia.

Considero que fue un error el que la directora se adjudicase el papel principal. Tal vez había supuesto que podría aportar lo necesario y más, para transmitir lo que deseaba, pero no fue así. Se notaba que no pertenecía a ese mundo creado.

Una actriz con mayores recursos, hubiera hecho lo mismo, implicándose con una interpretación profesional adecuada. Existe una gran distancia entre lo narrado y lo que el espectador recibe. Marta Nieto tal vez ignore, o no tuvo en cuenta, que la cámara proyecta tu propia esencia... Y en el papel de Ana, solo puede ver a una inteligente directora que se equivocó al situarse delante.

Deseo que funcione bien en los cines, por el gran trabajo previo, así como sus dificultades para sacarla adelante.
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5
22 de noviembre de 2024
13 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ana está fragmentada, porque desde que fue madre se olvidó de ella, dedicándose en exclusiva a ser madre, quedándose en el camino ella misma. Ana está rota y debe aprender a reconstruirse, dedicarse a ella para poder dedicarse a los demás. Es una mujer imperfecta, que debe enfrentarse a una situación de su hijo de una manera que sea beneficiosa para el hijo, sin dejarse llevar por sus miedos o falta de saber qué hacer. La película no retrata tanto la identidad trans de una persona, en su niñez, sino la gestión que hace el adulto, que debe ser sosegada para que funcione tanto para el hijo como para ella misma.
Cuando una niña es trans, no le pasa nada. Una madre le tiene que facilitar un espacio de amor hacia ella y también amor propio, para que tenga un espacio de seguridad, pero no tiene una enfermedad.
No existen las madres perfectas, existen las madres que lo quieren hacer bien.
La búsqueda de identidad de Son le marca a la madre un espejo, le provoca que la propia madre tenga que buscar o reencontrarse con su identidad, conectarse con lo que le divertía, con lo que le provocaba placer.
Marta Nieto
Hay que recuperar esa mitad que has perdido para poder dar toda la energía a ese otro ser que es tu hijo.

Lo original es que emplea un cuadro para reflejar el pensamiento de Ana. Metáfora con la que han encontrado la manera visual de contar lo que pasa en el interior de una persona, cómo una persona puede mirar algo sin verlo o como puede cambiar la propia perspectiva. A través del cuadro, con animación en algunos momentos, plasma el reflejo del mundo interior de Ana.
Además de la maternidad, el reencontrarse a sí misma para ser buena madre y la transexualidad, el arte, el cuadro, es la tercera parte de la película.

Marta Nieto explicaba en Seminci “La historia trata de una madre frustrada que se cree que esa es su manera de vivir, que se cree que está haciendo todo lo posible, porque esta siendo muy buena madre, porque está poniendo todo su empeño en criar a su hija bien, pero ella no está bien. La crisis de identidad de Son viene a despertar a la madre, a hundirla en una nueva realidad en la que no entiende nada y de la que solamente puede salir cambiando el punto de vista y así puede darle herramientas a su hija: el amor propio, la libertad de exploración de género y la conquista de la gestión de la incertidumbre, como adultos”
Marta Nieto & Noa Álvarez
Marta Nieto ha dirigido esta película después de una residencia en la Academia de Cine, escribiendo un guión, analizando la infancia junto con su propia experiencia con la maternidad, con esfuerzo y armonía. Coescrito con Bea Herzog, que hizo también la residencia de ese mismo año.

Primero rodó el corto Son, para ver cómo se sentía como directora, porque no tenía intención de dirigir ni de actuar en la historia que convertiría en un largometraje.
Marta Nieto emite un amor desbordado de su personaje hacia su hija, pero enfrentándose a una situación que no sabe cómo gestionar, empleando en su interpretación y en la escritura del guión muchas cosas personales, vivencias.

Cuando empezó a rodar la peli no existía la Ley Trans, ni estaba estrenada aún 20.000 especies de abejas, como no había un marco legal, Marta Nieto quería poner encima de la mesa era el tema de la serenidad, el sosiego propio, la libertad de exploración, el amor propio y recalcar en los padres la necesidad de educarnos en la gestión de la incertidumbre para poder educar en la serenidad a los niños. Le interesaba abrir la conversación de cómo elevarnos hacia la gestión de lo sensato por parte de los adultos.

El cásting para encontrar a la niña lo publicaron en internet y tuvieron un aluvión de odios, un gran conflicto con gente que les atacaba. Involuntariamente justo lo publicaron cuando se estaba gestando la Ley Trans y no se dieron cuenta del problema asociado al momento elegido, pero les hizo conscientes de la polarización del tema, del miedo que hay en hablar de estos temas y a poner todo el cuidado y atención en todas las partes del proceso.
Por ese motivo, al elegir a la niña, fueron conscientes que las personas no están preparadas para lidiar con el dolor real, teniendo claro que no quería coger un niño que estuviera viviendo la historia real, porque no podría entrar y salir del personaje, de manera que apareció Noa, que entendió el conflicto sin sufrirlo y que conseguía interpretar el personaje y luego abandonarlo.
Nahuel Pérez-Biscayart entró en el último momento, interpretando a su personaje desde un punto diferente, desde el juego y lo lúdico, pasándolo bien y conectando mucho con la niña protagonista.

A la directora le gustaba la idea de contar el aceptar la incertidumbre, aunque sea una paradoja, porque cuando la aceptas deja de ser una incertidumbre. Quería mostrar experiencias que forman parte de la vida. La incertidumbre se gestiona mucho mejor en equipo, contando con amigos, familia, profesionales, pudiendo salir del descontrol mental que te produce una situación difícil como la que le sucede a Ana. Como la hermana, que es capaz de cuestionar a Ana y le hace ver otra perspectiva.

Una curiosidad, que refleja lo difícil que es hacer el doble papel de directora de una película a la vez que la actriz, dado que tienes que entrar y salir del personaje, para tomar decisiones, dirigir y dar instrucciones al equipo y al instante siguiente meterte en la piel de la protagonista, con intensidad emocional, además luchando contra el reloj, porque los rodajes van marcados con un tiempo preciso, Marta Nieto lo ha resuelto de manera muy práctica, cuenta que cuando no estaba del todo concentrada para interpretar, se ponía de espaldas, cuando quería contar algo pero no le salía, se filmó en escorzo y resolvió la complicación.

Es una película delicada y luminosa, con mucha sensibilidad.
No obstante, la película no acaba de culminar, se queda amortiguada al perderse un poco en lo tedioso, como que no acaba de arrancar o de cuajar. De todas formas es un buen comienzo como directora para Marta Nieto.
10
Si existe un cuadro fascinante, perturbador y precioso en las corrientes pictóricas del siglo XX es “Un mundo” de Ángeles Santos. La propia historia de la creación de la pintura y lo que la misma significa daría para una película. Aunque hay opiniones diversas y hasta encontradas en torno a la ópera prima como directora de la magistral actriz Marta Nieto, yo soy de esos pocos a los que “La mitad de Ana” les parece una maravilla, una pequeña pieza de orfebrería sensible que trata muchos temas distintos con enorme sutileza, sin prisas y con un punto de realismo mágico que, como en la obra de Ángeles Santos, elevan el conjunto final más allá de lo visible.

Formalmente, la película me llena completamente, sobre todo por la osadía de Marta Nieto tras la cámara, a pesar de ser primeriza, de jugar permanentemente con los reflejos cuando se trata de mostrar los sentimientos de sus personajes. Pocas veces lo hacen frente a cámara, sino a través de espejos, superficies pulidas o edificios acristalados. Tiene mucha valentía Nieto para confiar en ser capaz de que así se trasladen las sensaciones, pero doy fe de que lo logra en todas las ocasiones.
Marta Nieto, Noa Álvarez & Nahuel Pérez Biscayart
Y tan redonda es su dirección como la interpretación que simultáneamente lleva adelante de una madre al borde del abismo, superada por las circunstancias, divorciada, con trabajos precarios en el Museo Reina Sofía tras haber estudiado Bellas Artes y con una hija, Son, que poco a poco vamos descubriendo que en realidad nació chico y que necesita transicionar. Demasiada carga para que la estabilidad mental de Ana no se resienta. La indefinición de su hijo se refleja en la que ella está viviendo dentro de sí misma y de la que sólo puede escapar contemplando “Un mundo” de Ángeles Santos, que se acaba convirtiendo en metáfora de su propio estado.

Pero todo se cuenta susurrando, sin subrayados, de manera tranquila, dejando evolucionar la historia mientras se va cociendo a fuego lento gracias a un magnífico guión de la propia Marta Nieto y Beatriz Herzog que, en apenas 85 minutos, cuenta todo lo que hay que contar sobre esta historia y que va de menos a más.
Nahuel Pérez Biscayart & Marta Nieto
Es muy meritoria también la interpretación de la niña Noa Álvarez que se ve en la encrucijada no menor de tener que aguantar el plano a una actriz como Marta Nieto, saliendo viva del envite e incluso protagonizando en el colegio alguna escena emocionante. Como también cumple con creces su misión Nahuel Pérez Biscayart como el ex marido de Ana y padre de Son.

Julián Elizalde maneja a la perfección la dirección de fotografía que requiere el film, jugando con diferentes texturas en interiores, en exteriores de costa muy luminosos o en una gris Madrid. La partitura musical igualmente cumple perfectamente con su misión sin estridencias por parte de Adrian Foulkes. En definitiva, una película tan sutil como hermosa.
5
10 de enero de 2025 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
La ópera prima de la actriz española Marta Nieto es un drama familiar que tiene como protagonistas a una madre, que hace unos años se separó del padre de su hija. Esta mujer que vive en Madrid, y trabaja en el Museo Reina Sofía, está intentando rehacer su vida, y por otro lado cuidar a su hija cuando no está con su padre.

Esta historia, que sigue lo planteado en el corto de la actriz y directora, aborda ese drama intentando cuidar al máximo todos los elementos técnicos, con muchos planos fijos y un ritmo demasiado pausado, sin terminar de desarrollar bien el asunto central y otros que giran alrededor de Marta, su hija y su exmarido.

El punto de partida está bien, pero se nota en exceso que es una ópera prima, pese a que no está mal dirigida, y sale perdiendo en relación a otras películas españolas y europeas de los últimos años que han abordado mejor el asunto relacionado con la identidad sexual de Son, la hija de Marta, y un ejemplo es "20.000 especies de abejas".
Marta Nieto & Noa Álvarez
Lo mejor de la película son las interpretaciones, en especial las de Marta Nieto que, en su faceta como actriz, está creíble en un personaje que tiene que contener el drama para no desmoronarse y afectar a los de su alrededor, en especial a su hija. Nahuel Pérez Biscayart tiene un personaje secundario, el del padre de Son, en otra actuación destacada del actor argentino.

Una película de la que esperaba más, pero que puede tener su público, en especial los que se identifican con este tipo de dramas familiares con unas buenas interpretaciones, y un tema importante de fondo que dará pie a un debate posterior.

LO MEJOR: las actuaciones de Marta Nieto y Nahuel Pérez Biscayart.
LO PEOR: se excede en los planos fijos. No termina de desarrollar bien el asunto central y otros que giran alrededor de Marta, su hija y su exmarido.

Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en http://www.filmdreams.net
6
18 de septiembre de 2025 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Vista en el GIFIC (un pequeño festival de cine hecho con mucho mimo y cariño que ha nacido este año en un pueblo de Granada llamado Guadix) donde ganó el premio a ‘’Mejor Largometraje de Ficción’’.


El debut de la actriz Marta Nieto tras las cámaras nos deja una película sensible, emotiva y conmovedora sobre un niño trans. Su originalidad radica en centrar su discurso en torno a la mirada de una madre distanciándose de otras obras similares. Ana (la protagonista de la cinta) ve como su hija comienza a experimentar dificultades al no identificarse con su género y debe acompañarla en ese proceso de transición hacia su verdadera identidad que no es otra que la masculina. Porque ser padres y madres nunca es fácil. La crianza está llena de retos, momentos difíciles e incertidumbre. Sin embargo, el apoyo paterno y materno es algo fundamental que puede marcar la diferencia y convertir un camino ya de por si complejo y solitario en algo mucho mejor.
Marta Nieto
‘’La mitad de Ana’’ es un canto a la tolerancia. Un hermoso relato escrito por Marta Nieto junto a Beatriz Herzog convertido desde sus inicios en una carta de amor a todas las madres que deciden acompañar, luchar y querer a sus hijos por encima de todo. Y también es un análisis de la vida de Ana. Ella es una mujer joven y divorciada que sobrevive a duras penas con un trabajo precario y debe descubrir al mismo ritmo que Son que es lo que desea de la vida y cuál es su identidad, reclamando su lugar en el mundo. Solo de ese modo podrá acompañar a su hijo y guiarlo de la mejor manera posible.


A través del cuadro ‘’Un mundo’’ de la artista Ángeles Santos que le aporta a la cinta cierto toque de lirismo y fantasía, Ana ira transformándose en otra versión de sí misma capaz de superar todas las dificultades y obstáculos que se encuentre en su camino.


En cuanto al elenco de actores y actrices, Marta Nieto y Noa Álvarez tienen una gran química juntas y llevan sobre sus espaldas todo el peso de la cinta. Nahuel Pérez Biscayart, Sonia Almarcha y Pablo Alamá (actos trans) están muy correctos. En especial sé que Pablo se ha volcado con esta cinta y con que su mensaje llegue a todo el mundo. Incluso estuvo en el GIFIC dando un pequeño coloquio tras la exhibición de la película y posteriormente en la entrega de premios. Marta no pudo ir y el acudió en su lugar.
Noa Álvarez & Marta Nieto
El desenlace es luminoso, esperanzador y vitalista. Para ser su opera prima, podemos decir que ‘’La mitad de Ana’’ es un trabajo muy correcto que pone temas sobre la mesa de los que hace falta seguir hablando a diario. Habrá que seguir la carrera de Marta como directora con mucha atención.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Al final puedes convertirte en aquello que deseas y Son acaba convertido en ese dibujo de un niño feliz en la playa que saluda a su madre desde la seguridad de haberse encontrado así mismo.
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