Ánimas
1989 

4.8
149
Terror. Comedia
Archie, un adolescente de 16 años, trabaja en el depósito de cadáveres propiedad de su tío. Cuando cuatro de los chicos más populares del instituto mueren en un accidente de coche, sus cuerpos son enviados a la mesa de Archie para el embalsamamiento. Sin embargo, un relampágo durante una extraña tormenta hace revivir a los jóvenes para que continúen con el acoso al que tenían sometido a Archie. (FILMAFFINITY)
22 de septiembre de 2022
22 de septiembre de 2022
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una película de zombies algo curiosa, centrada en un chico que trabaja en el depósito de cadáveres de su pueblo y que tiene a un par de compañeros de clase que no paran de hacerle la vida imposible... incluso después de muertos.
Considerada como ¨comedia de terror¨, yo más bien la consideraría como una comedia negra, pues graciosa no es, pero tiene ese tono de humor malvado de este tipo de cintas.
Con un presupuesto bastante bajo, pero con una historia que funciona bien, gracias sobre todo a los cuatro zombies, bastante imparables, silenciosos y con unos maquillajes muy currados que van cambiado y mejorando.
Tiene algo de gore y sangre, bastante acción y alguna que otra escena que no está nada mal, consiguiendo ser un producto de serie b bastante decente para los amantes del cine de muertos vivientes.
Considerada como ¨comedia de terror¨, yo más bien la consideraría como una comedia negra, pues graciosa no es, pero tiene ese tono de humor malvado de este tipo de cintas.
Con un presupuesto bastante bajo, pero con una historia que funciona bien, gracias sobre todo a los cuatro zombies, bastante imparables, silenciosos y con unos maquillajes muy currados que van cambiado y mejorando.
Tiene algo de gore y sangre, bastante acción y alguna que otra escena que no está nada mal, consiguiendo ser un producto de serie b bastante decente para los amantes del cine de muertos vivientes.
11 de mayo de 2014
11 de mayo de 2014
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Archie tiene 16 años y trabaja en el depósito de cadáveres. Algunos de los chicos que lo atormentan en el instituto mueren en un accidente automovilístico y los llevan a embalsamar, un rayo los revive y, como no, vuelven para rematar al chaval.
Scott Grimes (Critters) y John Astin (The Monsters), no están mal pero el resto son para echar a correr, la película es excesivamente larga, podía haberse quedado en un corto y hubiese ganado bastante. Alcomba, su director, naufraga y boquea hasta el tedio. Aunque es cierto que si eres aficionado al genero zombie este producto puramente ochentero puede hacerte gracia la verdad es que le cuesta arrancar hasta el aburrimiento para desembocar en nada. Porque eso es lo que aporta al género: nada.
Sólo recomendada para incondicionales
Scott Grimes (Critters) y John Astin (The Monsters), no están mal pero el resto son para echar a correr, la película es excesivamente larga, podía haberse quedado en un corto y hubiese ganado bastante. Alcomba, su director, naufraga y boquea hasta el tedio. Aunque es cierto que si eres aficionado al genero zombie este producto puramente ochentero puede hacerte gracia la verdad es que le cuesta arrancar hasta el aburrimiento para desembocar en nada. Porque eso es lo que aporta al género: nada.
Sólo recomendada para incondicionales
7 de marzo de 2017
7 de marzo de 2017
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Llegada la era de los '80 a sus estertores finales, un tal Keith Critchlow que no me importa quién sea, escribe "Night Life" alimentándose de todo el imaginario "B" de terror cómico y el canadiense David Acomba, habitual de la televisión y el universo musical (responsable de "Slipstream" y nada menos que de aquel especial de "Star Wars" de 1.978 que provocó a todo el mundo, incluso al mismo George Lucas, vomitar sus hígados...así que no contaba con un currículum muy bueno ya a sus más de 40 años).
Y ahí pone todo su empeño durante los créditos iniciales al presentarnos al protagonista de esta historia.
Curioso lo que nos encontramos, a un joven menudo, pelirrojo, con cara de querer recibir guantazos hasta el día del Juicio Final, ahí, en un depósito de cadáveres, presagiándose algo; entonces afuera un grupo de cuatro chicos, estereotipadísimos: los dos típicos malos malísimos del instituto sin cerebro y dispuestos a arrasar a quien sea y las dos típicas zorras zorrísimas también sin cerebro, quizás unos son los reyes del equipo de rugby y las otras las animadoras, es igual...el caso es que sus egos chocan con el pobre del principio, un marginado sin novia ni expectativas y maltratado en todos los ámbitos.
Este Archie, que se las da fallídamente de Marty McFly de provincias, tiene la cara de un jovencísimo Scott Grimes, al que podemos ver en la anterior "Critters" y quien en un futuro lejano pondrá voz al Steve de "American Dad" (¡!); el tono que insufla Acomba es pretendidamente cómico, pero muy afilado, mientras aprovecha tópicos de las "teen movies" más negras. Lo curioso del guión es que pone a trabajar al héroe de embalsamador y tanatopraxista procurando que además sea un chico de lo más normal, incluso demasiado pasota para lo endeble de su persona; así se pasará la película, casi tres cuartos de hora de metraje con los personajes...
Pero ni los desarrolla ni hace avanzar el argumento, tan sólo se concentra en la serie de desgracias que le va cayendo al chico por la sádica obstinación del infernal cuarteto de abusones; de fondo se intuye una historia romántica con una joven mecánico (Charly), mal aprovechada también. Tras destellos de humor absurdo, situaciones aburridas e inverosímiles e inútiles interacciones despega por fin la acción, cuando el karma decide tomarse la justicia por su mano y dar al grupo de idiotas lo que se merecían, quienes se las arreglan bien para llevarse nuestra repulsión.
Y entonces todo se transforma así por las buenas en una película de terror, con los cadáveres resucitando por mediación de una tormenta eléctrica, cuales monstruos del dr. Frankenstein; mientras Acomba maneja con eficacia las atmósferas, inquietantes entre neblina, sombras y tormenta, los efectos especiales pueden ser calificados de decentes, pero al margen de todo eso hay que tomarse "Night Life" desde la parodia, porque no estamos viendo una película de "zombies", de hecho los resucitados se comportan exactamente igual que cuando estaban vivos, sólo cambia su putrefacción física.
Será una de esas pocas veces que veamos a los muertos vivientes muy vivos en realidad, corriendo, agrediendo, escuchando música e incluso fornicando (¡menudas sorpresas te da esto!), nada que ver con los lentos deambulantes de Romero. Además, no contagian porque no muerden, sólo matan como cualquier psicópata (¿pero qué barrabasada es esta?), y un detalle muy destacado es su tremenda obstinación por asesinar (más que la del perro de "Tenebre"), el incentivo para levantarse y seguir adelante, bien tras ser quemados, atropellados, disparados o defenestrados...
El concepto que mostró Hitchcock en "Cortina Rasgada", lo difícil que puede resultar acabar con alguien, aquí alcanza su máxima expresión (¡no hay manera de quitarse de encima a esos desgraciados!), por ello el film se estira y se estira, y puede que el ritmo juegue a ser trepidante, pero termina resultando tedioso a más no poder, irritante, insufrible; cuando parece que ha terminado nos engaña cruelmente con otra sucesión de imbéciles situaciones, hasta el punto de que uno desea ver morir a los héroes para que lleguen los créditos finales y la pesadilla concluya...
Tiene algo del espíritu de King y hay ciertos guiños a Raimi, Romero, Dekker o Craven, además de contar con dos bellezas como Cheryl Pollak y Lisa Fuller (una junto a Brad Pitt en "El Lado Oscuro del Sol" y la otra en la cinta de terror/comedia de culto "The Monster Squad", ambos objetos de pura nostalgia).
En este caso dudo que ni siquiera sirva la nostalgia para intentar apreciar el débil esfuerzo de Acomba. El mensaje está claro: no te metas con los chulos del instituto porque no te los vas a quitar de encima (el guionista tenía rencores guardados, según parece...).
Y ahí pone todo su empeño durante los créditos iniciales al presentarnos al protagonista de esta historia.
Curioso lo que nos encontramos, a un joven menudo, pelirrojo, con cara de querer recibir guantazos hasta el día del Juicio Final, ahí, en un depósito de cadáveres, presagiándose algo; entonces afuera un grupo de cuatro chicos, estereotipadísimos: los dos típicos malos malísimos del instituto sin cerebro y dispuestos a arrasar a quien sea y las dos típicas zorras zorrísimas también sin cerebro, quizás unos son los reyes del equipo de rugby y las otras las animadoras, es igual...el caso es que sus egos chocan con el pobre del principio, un marginado sin novia ni expectativas y maltratado en todos los ámbitos.
Este Archie, que se las da fallídamente de Marty McFly de provincias, tiene la cara de un jovencísimo Scott Grimes, al que podemos ver en la anterior "Critters" y quien en un futuro lejano pondrá voz al Steve de "American Dad" (¡!); el tono que insufla Acomba es pretendidamente cómico, pero muy afilado, mientras aprovecha tópicos de las "teen movies" más negras. Lo curioso del guión es que pone a trabajar al héroe de embalsamador y tanatopraxista procurando que además sea un chico de lo más normal, incluso demasiado pasota para lo endeble de su persona; así se pasará la película, casi tres cuartos de hora de metraje con los personajes...
Pero ni los desarrolla ni hace avanzar el argumento, tan sólo se concentra en la serie de desgracias que le va cayendo al chico por la sádica obstinación del infernal cuarteto de abusones; de fondo se intuye una historia romántica con una joven mecánico (Charly), mal aprovechada también. Tras destellos de humor absurdo, situaciones aburridas e inverosímiles e inútiles interacciones despega por fin la acción, cuando el karma decide tomarse la justicia por su mano y dar al grupo de idiotas lo que se merecían, quienes se las arreglan bien para llevarse nuestra repulsión.
Y entonces todo se transforma así por las buenas en una película de terror, con los cadáveres resucitando por mediación de una tormenta eléctrica, cuales monstruos del dr. Frankenstein; mientras Acomba maneja con eficacia las atmósferas, inquietantes entre neblina, sombras y tormenta, los efectos especiales pueden ser calificados de decentes, pero al margen de todo eso hay que tomarse "Night Life" desde la parodia, porque no estamos viendo una película de "zombies", de hecho los resucitados se comportan exactamente igual que cuando estaban vivos, sólo cambia su putrefacción física.
Será una de esas pocas veces que veamos a los muertos vivientes muy vivos en realidad, corriendo, agrediendo, escuchando música e incluso fornicando (¡menudas sorpresas te da esto!), nada que ver con los lentos deambulantes de Romero. Además, no contagian porque no muerden, sólo matan como cualquier psicópata (¿pero qué barrabasada es esta?), y un detalle muy destacado es su tremenda obstinación por asesinar (más que la del perro de "Tenebre"), el incentivo para levantarse y seguir adelante, bien tras ser quemados, atropellados, disparados o defenestrados...
El concepto que mostró Hitchcock en "Cortina Rasgada", lo difícil que puede resultar acabar con alguien, aquí alcanza su máxima expresión (¡no hay manera de quitarse de encima a esos desgraciados!), por ello el film se estira y se estira, y puede que el ritmo juegue a ser trepidante, pero termina resultando tedioso a más no poder, irritante, insufrible; cuando parece que ha terminado nos engaña cruelmente con otra sucesión de imbéciles situaciones, hasta el punto de que uno desea ver morir a los héroes para que lleguen los créditos finales y la pesadilla concluya...
Tiene algo del espíritu de King y hay ciertos guiños a Raimi, Romero, Dekker o Craven, además de contar con dos bellezas como Cheryl Pollak y Lisa Fuller (una junto a Brad Pitt en "El Lado Oscuro del Sol" y la otra en la cinta de terror/comedia de culto "The Monster Squad", ambos objetos de pura nostalgia).
En este caso dudo que ni siquiera sirva la nostalgia para intentar apreciar el débil esfuerzo de Acomba. El mensaje está claro: no te metas con los chulos del instituto porque no te los vas a quitar de encima (el guionista tenía rencores guardados, según parece...).
31 de enero de 2015
31 de enero de 2015
Sé el primero en valorar esta crítica
Película de serie B que no conocía en absoluto y que, visto lo visto, me gustaría no haber conocido nunca. Muy predecible, ochentera (en el mal sentido) y casposa a más no poder. Es una típica película de terror adolescente que se sustenta sobre la base de grupo de chulos y exitosos de instituto (jugadores de fútbol americano y "cheerleadress") y el "nerd" Archie, que hace de protagonista de este bodrio infumable, sus luchas de "te puteo en grupo porque soy muy macho" y el más débil aguantando el chaparrón porque no es capaz de pegarle con una tubería en el coco a uno de esos monos subnormales. En la peli no empieza una mínima acción hasta el minuto cincuenta o así. Actores malos que se han perdido en la noche de los tiempos y un argumento nulo. El largometraje ( ¡dios santo! como duele catalogar a ésto de película) tiene tintes de humor negro aprovechando que Archie se dedica a ayudar a su tío en la funeraria familiar y nos meten un romance con calzador con una chica tan rara como él, pero que es muy mona. La verdad es que se nota que el casting y el guión fueron llevados por hombres porque las chicas están de muy buen ver, pero con muy poco talento interpretativo. Una creo haberla visto hacienda de amiga de Amanda Peterson en "No puedes comprar mi amor" (1987) y también hacía del mismo papel de mujer liberal sexualmente. Todos son actores y actrices de mercadillo y "la cosa ésta" es un puto despropósito olvidado y con un doblaje muy raro. ¿Cómo permitieron que la madre de Archie, que sólo habla unas pocas frases por contestador, diga "picha" en lugar de "pizza"?
No la veas, creo que mi crítica no dice nada bueno de ésto y soy muy claro. Yo creo que no voy a ver más cine en una temporada y a dedicarme a escribir, jajaja.
No la veas, creo que mi crítica no dice nada bueno de ésto y soy muy claro. Yo creo que no voy a ver más cine en una temporada y a dedicarme a escribir, jajaja.
19 de noviembre de 2016
19 de noviembre de 2016
Sé el primero en valorar esta crítica
Terror ochentero, pero ya del final de la década, que muestra con cierto cansancio la fórmula de "zombies" adolescentes + abusones de colegio.
La fotografía es muy oscura, al menos en la copia que veo, y aunque la luz azulada que ilumina la escena permite ver qué ocurre, no conseguimos ver la caracterización de los personajes... tal vez sea un acierto, porque los efectos especiales y maquillaje son malillos tirando a malos.
La historia, como digo, es cansina: se abusa (casi tres cuartos de hora) del relato de los abusones persiguiendo al protagonista ( que, misteriosamente, siempre triunfa sobre ellos, vaya abusones más patéticos).
Hay unos minutos de humor negro que salvan a la película del 1 (porque no hay cero) pelotero, cuando se cae un fiambre de la camilla, por las escaleras, etc y el resto ya para abajo: los zombies tan pronto son muy fuertes, y derriban una pared con sus manos, como son tan flojos que el protagonista o su chica se los quitan de encima a empujones; tan pronto son tan listos como para conducir un coche hacia delante o marcha atrás, como son lerdos y torpes como los zombies clásicos... (spoiler)
La fotografía es muy oscura, al menos en la copia que veo, y aunque la luz azulada que ilumina la escena permite ver qué ocurre, no conseguimos ver la caracterización de los personajes... tal vez sea un acierto, porque los efectos especiales y maquillaje son malillos tirando a malos.
La historia, como digo, es cansina: se abusa (casi tres cuartos de hora) del relato de los abusones persiguiendo al protagonista ( que, misteriosamente, siempre triunfa sobre ellos, vaya abusones más patéticos).
Hay unos minutos de humor negro que salvan a la película del 1 (porque no hay cero) pelotero, cuando se cae un fiambre de la camilla, por las escaleras, etc y el resto ya para abajo: los zombies tan pronto son muy fuertes, y derriban una pared con sus manos, como son tan flojos que el protagonista o su chica se los quitan de encima a empujones; tan pronto son tan listos como para conducir un coche hacia delante o marcha atrás, como son lerdos y torpes como los zombies clásicos... (spoiler)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El final abusa de nuestra credulidad. Dos zombies, teniendo a su merced al protagonista, en lugar de matarlo o comérselo, se pelean entre ellos el "honor" de llevarlo a una picadora de carne... obviamente para dar tiempo a que despierte y/o sea ayudado por la chica, que por cierto ha aprendido milagrosamente a nadar en los segundos que le cuesta caerse de un puente
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