Charlot, de conquista (Veinte minutos de amor)Cortometraje
Comedia
Charlot camina entre las parejas románticas en el parque. Una joven le pide un recuerdo de amor a su acompañante y éste le roba un reloj de bolsillo a un hombre dormido. Charlot a su vez se lo quita y se lo da a la joven. Luego lo obtiene de vuelta y trata de vendérselo a su dueño original, quien llama a un policía. Siguen luego las correrías que harán que todos caigan al lago salvo el hábil Charlot, que se las arregla para irse con la ... [+]
7 de marzo de 2014
7 de marzo de 2014
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Aunque nadie habla del co-director Joseph Maddern, creo que pudo ser algún técnico del Estudio que Mack Sennett el fundador, le colocó a Chaplin para controlarlo, pues solían tener discrepancias artísticas. En este corto ya se observan claramente las características del personaje de Charlot, pícaro, atrevido, romántico, mujeriego, con problemas con la ley, un esbozo de temas que con el tiempo iría desarrollando el cineasta, dentro de la comedia y el “slapstick”.
La cinematografía de Chaplin tiene una curiosa estructura. En 1914, el primer año de su carrera cinematográfica, rodó 34 cortometrajes – muchos de los cuales eran de una sola bobina de duración – y un largometraje para la Keystone. En 1915 redujo su actividad a la mitad rodando 14 películas cortas de dos bobinas para la Essanay. En 1916 su producción se limitó a 8 películas y en 1917 pasó a cuatro para la Mutual. La producción se fue reduciendo progresivamente cuando empezó a trabajar para la First National y rodó únicamente tres títulos en 1918. Si seguimos avanzando nos encontraremos que en 1929, durante el rodaje de “Luces de la ciudad”, estuvo casi seis meses para realizar las más de sesenta repeticiones de la escena en la que el vagabundo Chaplin se cruza con la chica ciega y ésta cree que es un millonario.
La cinematografía de Chaplin tiene una curiosa estructura. En 1914, el primer año de su carrera cinematográfica, rodó 34 cortometrajes – muchos de los cuales eran de una sola bobina de duración – y un largometraje para la Keystone. En 1915 redujo su actividad a la mitad rodando 14 películas cortas de dos bobinas para la Essanay. En 1916 su producción se limitó a 8 películas y en 1917 pasó a cuatro para la Mutual. La producción se fue reduciendo progresivamente cuando empezó a trabajar para la First National y rodó únicamente tres títulos en 1918. Si seguimos avanzando nos encontraremos que en 1929, durante el rodaje de “Luces de la ciudad”, estuvo casi seis meses para realizar las más de sesenta repeticiones de la escena en la que el vagabundo Chaplin se cruza con la chica ciega y ésta cree que es un millonario.

Esta curiosa estructura piramidal pone de relieve que la filmografía de Chaplin no hace más que trazar un curioso camino que va del esbozo a la perfección. Las obras se construyen a base de improvisaciones y repeticiones, como si Chaplin no cesara de experimentar en la búsqueda de una serie de gags cómicos, que pusieran de relieve la habilidad tanto en el sentido de lo coreográfico, como en la construcción del espacio. Si Chaplin es el mejor “clown” de la historia del cine es porque supo interiorizar la lección de las mejores escuelas de “clown”, donde la improvisación no es más que un camino para generar ideas que funcionan como simples apuntes que sugieren una serie de trazos que, a base de repeticiones, ensayos y actuaciones, acaban conduciendo a la perfección.
23 de julio de 2011
23 de julio de 2011
8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Charlot de conquista según el DVD con duración de 10 minutos está supervisado por Mack Sennett. Y en libro de Esteve Riambau pone Dirección y guión: Charles Chaplin. De Joseph Madden no se sabe nada. Dicho libro pone que Charlot de conquista se rodó en una tarde. En dicha tarde vemos un parque. También vemos a un Charlot que va a la caza. Vemos un banco de patas con futuras presas. Al final cazadores y presas con un policía muy en la línea de los policías quedan para tomar café todos juntos. El que no ha sido invitado es el señor Joseph Maddern.
Y el genio comenzó a dirigir (o eso le acreditan algunos historiadores de cine) y no una genialidad.
31 de julio de 2024
31 de julio de 2024
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
297/29(30/07/30) Inane cortometraje silente de Charles Chaplin, solo reseñable por ser el primero que dirigió, aunque algunas fuentes mencionan a Joseph Maddern para esta labor, aunque este trabajo no estaba muy definido entonces. Por supuesto también lo protagoniza, hecho en su primera etapa de los Keystone Studios de Mack Sennet. Chaplin dijo una vez: “Todo lo que necesito para hacer una película es un parque, un policía y una chica bonita”, y eso es aquí, para un corto de 10 minutos (dos bobinas), realizado en una sola tarde en el Echo Park con lago dónde poder caer, cercano a la sede Keystone, dónde se improvisó un relato aturrullado e incomprensible en el comportamiento de unos y otros. Para un desarrollo caótico, errático, chusco, dónde las supuestas risas las provocarán las patadas y golpes que se sucederán de modo atropellado. Chaplin seguía perfilando su rol que se haría luego famoso, su icónico atuendo ya lo llevaba, el carácter ya tenía la picardía, la valentía, la rebeldía, el gusto pro las mujeres, los problemas con la policía, y su alma pendenciera de las peleas, que derivan en el genuino slapstick, aquí muy pobres.
En la primera toma, (un empedernido fumador, aun Chaplin camina hacia la cámara, pero se da vuelta para gritarle algo a alguien que acaba de dejar atrás, dejando patente (de modo cutre en la edición al dejar este inserto) que el corto tenía más material que se desechó. Tras lo que Chaplin parece tener un momento dulce propio del posterior legendario romántico al observar a una pareja hacerse arrumacos en el banco de un parque, pero su reacción dista de ello, al hacer una ridícula payasada parodiando su afecto abrazando un árbol, no hay lugar para el sentimentalismo. Los amantes son Edgar Kennedy y Minta Durfee. Charlie se une a la pareja en el banco, Kennedy cambia hábilmente de lugar con Minta, limita oportunidades de Charlie de atacar. Charlie se va, y nosotros también, para ver a otra pareja de tortolitos, Chester Conklin y Eva Nelson, no están tan unidos. Eva exige alguna prueba de la devoción de Chester, y él decide obtenerla robando el reloj de un Josef Swickard dormido. Menuda idiotez, tener que robar algo para demostrar amor (¿?). Porque, qué regalo es más romántico que el reloj de bolsillo de un hombre, probablemente grabado con las iniciales de un extraño? Finalmente, Charlie le quita el reloj a Chester.
Tenemos la personalidad irritante (y micho más) de un insoportable metomentodo agresivo de Chaplin, lejos de ser simpático es un tipo desagradable en su comportamiento depredador (sexual). Entrometiéndose de modo hostil entre amantes de parque. Luego tenemos varias peleas de patadas, caídas, golpes, una mujer golpeada en medio de una trifulca, todo muy trivial y sin inventiva alguna. Solo se añade un conflicto de robos y malentendidos con un reloj de cadena hurtado a un dormilón, al que luego se le intenta vender, y más.
En la primera toma, (un empedernido fumador, aun Chaplin camina hacia la cámara, pero se da vuelta para gritarle algo a alguien que acaba de dejar atrás, dejando patente (de modo cutre en la edición al dejar este inserto) que el corto tenía más material que se desechó. Tras lo que Chaplin parece tener un momento dulce propio del posterior legendario romántico al observar a una pareja hacerse arrumacos en el banco de un parque, pero su reacción dista de ello, al hacer una ridícula payasada parodiando su afecto abrazando un árbol, no hay lugar para el sentimentalismo. Los amantes son Edgar Kennedy y Minta Durfee. Charlie se une a la pareja en el banco, Kennedy cambia hábilmente de lugar con Minta, limita oportunidades de Charlie de atacar. Charlie se va, y nosotros también, para ver a otra pareja de tortolitos, Chester Conklin y Eva Nelson, no están tan unidos. Eva exige alguna prueba de la devoción de Chester, y él decide obtenerla robando el reloj de un Josef Swickard dormido. Menuda idiotez, tener que robar algo para demostrar amor (¿?). Porque, qué regalo es más romántico que el reloj de bolsillo de un hombre, probablemente grabado con las iniciales de un extraño? Finalmente, Charlie le quita el reloj a Chester.
Tenemos la personalidad irritante (y micho más) de un insoportable metomentodo agresivo de Chaplin, lejos de ser simpático es un tipo desagradable en su comportamiento depredador (sexual). Entrometiéndose de modo hostil entre amantes de parque. Luego tenemos varias peleas de patadas, caídas, golpes, una mujer golpeada en medio de una trifulca, todo muy trivial y sin inventiva alguna. Solo se añade un conflicto de robos y malentendidos con un reloj de cadena hurtado a un dormilón, al que luego se le intenta vender, y más.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Finalmente, Charlie y otra mujer se juntan y él le da a ella el reloj de Swickard, ella exhibe orgullosa en su corpiño. Chester, cuando llega a la escena, está desconcertado y enfurecido por la presencia del reloj. Charlie, reconsidera sus sentimientos por la mujer, decide prefiere quedarse con el reloj, que recupera y finalmente intenta vender a Swickard, cuando se da cuenta de lo que sucede, llama a la policía. Mucha gente es arrojada al lago, la mayoría de ellos varias veces. La mujer finalmente se va con Charlie, ya que es el único tipo que queda en la imagen con ropa seca (¿?).
‘En 1914, Charlie Chaplin empezó a hacer películas. Se hacían para Mack Sennett (también conocido como "Keystone Studios") y se producían en serie en una sucesión muy rápida. Las comedias cortas tenían muy poca estructura y estaban completamente improvisadas. Como resultado, las películas, aunque populares en su época, eran simplemente horribles para los estándares actuales. Muchas de ellas guardan una gran similitud con las películas caseras en las que aparecen parientes desagradables haciendo muecas ante la cámara. Muchas otras muestran a los personajes deambulando frente a la cámara y prácticamente no hacen nada. Y, sin importar el resultado, Keystone las enviaba directamente a los cines. Supongo que todas las películas de esa época deben haber sido bastante malas, ya que las películas de Keystone con Chaplin tuvieron mucho éxito. El Charlie Chaplin que conocemos y amamos hoy solo comenzó a evolucionar más tarde en la carrera de Chaplin con Keystone. En 1915, firmó un nuevo y lucrativo contrato con Essenay Studios y las películas mejoraron drásticamente con Chaplin como director. Sin embargo, a veces estas películas seguían siendo muy toscas y no especialmente memorables. No, Chaplin como el lindo Vagabundo todavía estaba evolucionando. En 1916, cuando se cambió a Mutual Studios, sus películas mejoraron una vez más y se convirtió en el tipo agradable más reconocible; en muchas de las películas anteriores, solo era un idiota (ya sea emborrachándose mucho, golpeando a mujeres, provocando peleas con personas inocentes, etc.). La evolución final de su Vagabundo al estatus de clásico ocurrió en la década de 1920 como resultado de sus largometrajes.’
‘En 1914, el primer año de su carrera cinematográfica, rodó 34 cortometrajes – muchos eran de una sola bobina de duración – y un largometraje para la Keystone. En 1915 redujo su actividad a la mitad rodando 14 películas cortas de dos bobinas para la Essanay. En 1916 su producción se limitó a 8 películas y en 1917 pasó a cuatro para la Mutual. La producción se fue reduciendo progresivamente cuando empezó a trabajar para la First National y rodó únicamente tres títulos en 1918. Si seguimos avanzando nos encontraremos que, en 1929, durante el rodaje de “Luces de la ciudad”, estuvo casi seis meses para realizar las más de sesenta repeticiones de la escena en la que el vagabundo Chaplin se cruza con la chica ciega y ésta cree que es un millonario. Esta curiosa estructura piramidal pone de relieve que la filmografía de Chaplin no hace más que trazar un curioso camino que va del esbozo a la perfección.’
Pobre corto de supuesto humor, que solo remarca que algunos genios no tuvieron comienzos precisamente geniales. Gloria Ucrania!!!
‘En 1914, Charlie Chaplin empezó a hacer películas. Se hacían para Mack Sennett (también conocido como "Keystone Studios") y se producían en serie en una sucesión muy rápida. Las comedias cortas tenían muy poca estructura y estaban completamente improvisadas. Como resultado, las películas, aunque populares en su época, eran simplemente horribles para los estándares actuales. Muchas de ellas guardan una gran similitud con las películas caseras en las que aparecen parientes desagradables haciendo muecas ante la cámara. Muchas otras muestran a los personajes deambulando frente a la cámara y prácticamente no hacen nada. Y, sin importar el resultado, Keystone las enviaba directamente a los cines. Supongo que todas las películas de esa época deben haber sido bastante malas, ya que las películas de Keystone con Chaplin tuvieron mucho éxito. El Charlie Chaplin que conocemos y amamos hoy solo comenzó a evolucionar más tarde en la carrera de Chaplin con Keystone. En 1915, firmó un nuevo y lucrativo contrato con Essenay Studios y las películas mejoraron drásticamente con Chaplin como director. Sin embargo, a veces estas películas seguían siendo muy toscas y no especialmente memorables. No, Chaplin como el lindo Vagabundo todavía estaba evolucionando. En 1916, cuando se cambió a Mutual Studios, sus películas mejoraron una vez más y se convirtió en el tipo agradable más reconocible; en muchas de las películas anteriores, solo era un idiota (ya sea emborrachándose mucho, golpeando a mujeres, provocando peleas con personas inocentes, etc.). La evolución final de su Vagabundo al estatus de clásico ocurrió en la década de 1920 como resultado de sus largometrajes.’
‘En 1914, el primer año de su carrera cinematográfica, rodó 34 cortometrajes – muchos eran de una sola bobina de duración – y un largometraje para la Keystone. En 1915 redujo su actividad a la mitad rodando 14 películas cortas de dos bobinas para la Essanay. En 1916 su producción se limitó a 8 películas y en 1917 pasó a cuatro para la Mutual. La producción se fue reduciendo progresivamente cuando empezó a trabajar para la First National y rodó únicamente tres títulos en 1918. Si seguimos avanzando nos encontraremos que, en 1929, durante el rodaje de “Luces de la ciudad”, estuvo casi seis meses para realizar las más de sesenta repeticiones de la escena en la que el vagabundo Chaplin se cruza con la chica ciega y ésta cree que es un millonario. Esta curiosa estructura piramidal pone de relieve que la filmografía de Chaplin no hace más que trazar un curioso camino que va del esbozo a la perfección.’
Pobre corto de supuesto humor, que solo remarca que algunos genios no tuvieron comienzos precisamente geniales. Gloria Ucrania!!!
25 de mayo de 2026
25 de mayo de 2026
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Este es el primer corto en el que Chaplin aparece como co-director. Imposible saber qué corresponde a cada uno, pero dado que el resultado global es algo mediocre, tampoco vale la pena preguntárselo.
Aquí ya aparece el Charlot conocido por su vestimenta y sus rasgos de seductor, transgresor de la ley, solitario... pero aquí es bastante borde, no tiene la simpatía que dominará en su personaje más emblemático. Hay que recordar que estamos en la creación de un personaje, con idas y venidas. Este es el corto nº 11 con la Keystone, apenas lleva dos meses haciendo cine.
Estamos en primavera, la estación del amor. De hecho, el título en inglés alude a la duración original del corto. Y Charlot irrumpe como intruso en varias parejas de enamorados en un parque. Por eso su intrusión no resulta agradable al espectador, que se le hace difícil empatizar con el vagabundo.
Pero luego la trama deriva al destino de un reloj que es robado sucesivas veces. Por eso, no sé si sería mejor título "El que roba a un ladrón...". El humor, en esta ocasión, se centra más en los equívocos y menos en el típico slapstick. Aunque, inevitablemente (quizás la marca de la casa) al final acaba todo con golpes, caídas en una aceleración caótica, acabando casi todos (excepto Charlot) en el agua.
Aquí ya aparece el Charlot conocido por su vestimenta y sus rasgos de seductor, transgresor de la ley, solitario... pero aquí es bastante borde, no tiene la simpatía que dominará en su personaje más emblemático. Hay que recordar que estamos en la creación de un personaje, con idas y venidas. Este es el corto nº 11 con la Keystone, apenas lleva dos meses haciendo cine.
Estamos en primavera, la estación del amor. De hecho, el título en inglés alude a la duración original del corto. Y Charlot irrumpe como intruso en varias parejas de enamorados en un parque. Por eso su intrusión no resulta agradable al espectador, que se le hace difícil empatizar con el vagabundo.
Pero luego la trama deriva al destino de un reloj que es robado sucesivas veces. Por eso, no sé si sería mejor título "El que roba a un ladrón...". El humor, en esta ocasión, se centra más en los equívocos y menos en el típico slapstick. Aunque, inevitablemente (quizás la marca de la casa) al final acaba todo con golpes, caídas en una aceleración caótica, acabando casi todos (excepto Charlot) en el agua.
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