Entre dos aguas
2018 

6.6
2,910
Drama
Isra y Cheíto son dos hermanos que han tomado caminos muy diferentes en la vida. Cuando Isra sale de la cárcel y Cheíto termina una larga misión enrolado en la Marina, ambos regresan a la Isla de San Fernando. El reencuentro de los hermanos renovará el recuerdo de la muerte violenta de su padre cuando eran niños; la necesidad de retomar sus vidas y reconciliarse con ellos mismos les unirá de nuevo. Doce años después de “La Leyenda del ... [+]
30 de noviembre de 2018
30 de noviembre de 2018
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hace cuatro años, la película 'Murieron por encima de sus posibilidades' de Isaki Lacuesta fracasó en su intento de hacer atractiva una ficción sobre las consecuencias de la crisis en la que los afectados por despidos proponían recortes humanos -amputaciones de partes del cuerpo- a sus jefes. En 'Entre dos aguas' con menos ambición y muchísimo menos presupuesto, el planteamiento ha sido distinto. Según sus propias palabras, la pretensión era trazar un retrato del barrio de La Casería en San Fernando. Con el mismo paisaje y protagonistas que en su filme 'La leyenda del tiempo' (2006) y con la delicadeza de 'La próxima piel', firmada junto a Isa Campo.
El resultado es que la rutina de un pequeño barrio inspira un fresco de diferentes problemas sociales de España.
El punto de partida del filme es el reencuentro tras la salida de la cárcel de uno de ellos, Israel, condenado por tráfico de drogas. Adentrándonos en su día a día, más allá de hacer una reflexión sobre la reinserción, Lacuesta bucea, sortea las olas y encoge los ojos al sol para hablar de nuestra resistencia a los recuerdos y al entorno. ¿Cómo llego a fin de mes? ¿Cómo saco a mi familia adelante? Son preguntas que se lanzan en el filme desde una de las regiones con más paro de Europa. La cinta nos sacude con esa falta de horizonte, a veces tan estremecedora, y unas cuantas marcas grabadas en la piel.
El resultado es que la rutina de un pequeño barrio inspira un fresco de diferentes problemas sociales de España.
El punto de partida del filme es el reencuentro tras la salida de la cárcel de uno de ellos, Israel, condenado por tráfico de drogas. Adentrándonos en su día a día, más allá de hacer una reflexión sobre la reinserción, Lacuesta bucea, sortea las olas y encoge los ojos al sol para hablar de nuestra resistencia a los recuerdos y al entorno. ¿Cómo llego a fin de mes? ¿Cómo saco a mi familia adelante? Son preguntas que se lanzan en el filme desde una de las regiones con más paro de Europa. La cinta nos sacude con esa falta de horizonte, a veces tan estremecedora, y unas cuantas marcas grabadas en la piel.
27 de febrero de 2022
27 de febrero de 2022
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
La gran revelación de "Entre dos aguas" llega al terminar la película. Es entonces cuando el espectador comprende que la vida de los protagonistas prosigue fuera de la pantalla. Ahora mismo, mientras usted lee este texto, Israel y su hermano Cheíto siguen con sus vidas en algún lugar de San Fernando. El gran truco de Lacuesta ha sido hacernos creer que todo era ficción. Pues no.
La cámara de Lacuesta lleva casi 30 años siguiendo la vida de Isra. Documentando su día a día como una suerte de "Boyhood" kinki. Vimos a Isra de niño en "La leyenda del tiempo" (2006) y lo vemos ahora en su madurez. La mirada confusa de Isra busca sin cesar una salida a sus penalidades de arrabal, pero sus tatuajes hablan de violencia callejera. Como Aquiles, Isra parece asumir su tragedia y Lacuesta es el Homero que convierte su fatalidad en leyenda para la historia. Ojalá Isra, esté donde esté, soporte las cicatrices de sus propios errores. Resistir, doblarse como el junco y seguir en pie como cantaba el Dúo Dinámico.
Cine que desdibuja la frontera entre realidad y ficción. Que nos interroga sobre el complejo proceso de creación cuando el material de trabajo es la propia vida. Parece casi una obligación pedirle al director un tercer documental, no sólo para completar el retrato de un ser humano apasionante sino para aplaudir a Lacuesta como se merece. Una deuda que sigue pendiente.
La cámara de Lacuesta lleva casi 30 años siguiendo la vida de Isra. Documentando su día a día como una suerte de "Boyhood" kinki. Vimos a Isra de niño en "La leyenda del tiempo" (2006) y lo vemos ahora en su madurez. La mirada confusa de Isra busca sin cesar una salida a sus penalidades de arrabal, pero sus tatuajes hablan de violencia callejera. Como Aquiles, Isra parece asumir su tragedia y Lacuesta es el Homero que convierte su fatalidad en leyenda para la historia. Ojalá Isra, esté donde esté, soporte las cicatrices de sus propios errores. Resistir, doblarse como el junco y seguir en pie como cantaba el Dúo Dinámico.
Cine que desdibuja la frontera entre realidad y ficción. Que nos interroga sobre el complejo proceso de creación cuando el material de trabajo es la propia vida. Parece casi una obligación pedirle al director un tercer documental, no sólo para completar el retrato de un ser humano apasionante sino para aplaudir a Lacuesta como se merece. Una deuda que sigue pendiente.
25 de diciembre de 2018
25 de diciembre de 2018
2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Interesante e infrecuente estilo de película (no la englobo en documentales porque es pura ficción). Olvido las reseñas de los críticos profesionales y son de las películas que dejan huella. Realismo bastante crudo de lo políticamente incorrecto. Tanto Israel como Francisco José interpretan muy bien.
Se me hizo corta de lo buena que es!!
Se me hizo corta de lo buena que es!!
4 de junio de 2020
4 de junio de 2020
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Absolutamente llena de realidad la peli traslada al espectador cómo se fragua un destino. No te abraza todo el metraje pero trata de explicar constantemente la realidad del protagonista y el por qué de sus decisiones.
Tal vez reiterativa en el mensaje pero sin hacerse excesivamente lenta, cuenta una historia ya conocida, con personajes ya vistos y consecuencias esperadas. Pero sí muestra la lucha de lo que debo y tengo que hacer, y creo que lo expresa de forma sencilla sin ofrecer escenas que podrían ser más atractivas pero igualmente falsas.
Provoca pena. Y la pena es algo que, salvo sufridores de vocación, suele cansar al espectador. Se observa la autocrítica de un mundo que a veces podemos pensar que carece de ella. Cómo personajes que vemos alejados de nuestra realidad habitual piensan que la suya debería ser otra. Considero que ése es su mejor punto.
Tal vez reiterativa en el mensaje pero sin hacerse excesivamente lenta, cuenta una historia ya conocida, con personajes ya vistos y consecuencias esperadas. Pero sí muestra la lucha de lo que debo y tengo que hacer, y creo que lo expresa de forma sencilla sin ofrecer escenas que podrían ser más atractivas pero igualmente falsas.
Provoca pena. Y la pena es algo que, salvo sufridores de vocación, suele cansar al espectador. Se observa la autocrítica de un mundo que a veces podemos pensar que carece de ella. Cómo personajes que vemos alejados de nuestra realidad habitual piensan que la suya debería ser otra. Considero que ése es su mejor punto.
26 de octubre de 2021
26 de octubre de 2021
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Importante documento y buen reflejo de lo que representa la lucha interior, redención, la familia y la unión con Dios junto con la esperanza por mejorar y salir adelante de un delincuente, tras salir de la cárcel. Debo añadir que el director lo retrató impecablemente y aportó un buen guión a la historia, buenas interpretaciones y profundidad, pero no todo es oro lo que reluce...
Le sobra tiempo para retratar algo que en hora y media se hace de sobra, porque también de sobra se sabe que el tema principal de la historia no es nada nuevo que no nos hayan contado ya en otras películas, sí que es cierto que cada cual tiene su historia y el protagonista nos muestra la suya, dura pero no por eso más creíble ni diferente, luego está poco agilizada, apenas tiene ni ritmo, porque le sobra monotonía, tiene muchos vacíos y demasiada paja, momentos sin aportar nada y demasiado repetitiva. Se hace larga, muy larga para contar algo que no necesita tanto tiempo, yo personalmente tardé días en verla porque se debe aplicar la paciencia.
Le sobra tiempo para retratar algo que en hora y media se hace de sobra, porque también de sobra se sabe que el tema principal de la historia no es nada nuevo que no nos hayan contado ya en otras películas, sí que es cierto que cada cual tiene su historia y el protagonista nos muestra la suya, dura pero no por eso más creíble ni diferente, luego está poco agilizada, apenas tiene ni ritmo, porque le sobra monotonía, tiene muchos vacíos y demasiada paja, momentos sin aportar nada y demasiado repetitiva. Se hace larga, muy larga para contar algo que no necesita tanto tiempo, yo personalmente tardé días en verla porque se debe aplicar la paciencia.
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