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Voto de tilltheclouds:
2
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2
Comedia Chicago, 1929. Earl Williams, convicto del asesinato de un policía, espera en la cárcel el momento de su ejecución. Mientras tanto, en la sala de prensa del Tribunal Supremo, un grupo de periodistas espera el indulto o la confirmación de la sentencia. Hildy Johnson, el cronista de sucesos del Chicago Examiner, que tendría que cubrir la información, está a punto de contraer matrimonio y abandonar su trabajo; pero Walter Burns, el ... [+]
3 de mayo de 2026 0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pienso que hay que evitar a toda costa la adaptación al cine de una obra de teatro porque al final será teatro filmado. Así tenemos “La tentación vive arriba” con un Tom Ewell, que se pasa media película hablando solo, recitando en voz alta las normas “morales” que le ha impuesto su mujer mientras pase el verano como “Rodriguez de turno”. Al final el atractivo de la película radica en que a Marilyn se le levanta la falda por la corriente de aire de la rejilla de ventilación del metro.

Wilder adaptó varias con más o menos fortuna y “Primera Plana” seguramente es la peor de ellas. La vi en el cine en 1975 (fecha de su estreno en España) y me aburrió soberanamente. Sobreactuaciones patéticas como la de Vincent Gardenia en el papel del Sheriff y la del psicoanalista (Max J. Eggelhofer) con sus teorías sobre la homosexualidad. Las ironías sobre el periodista homosexual del que dicen que se limpia el culo con papel higiénico de color de rosa, en fin, chistes del nivel de las películas de Mariano Ozores. Sólo falta alguna broma sobre tartamudos o cojos, los diálogos son superfluos y los gags simplones.
Walter Matthau & Jack Lemmon
Walter Matthau interpreta el papel de siempre y Jack Lemmon va más perdido que un pulpo en un garaje. Susan Sarandon está desaprovechada. ¿Y cuál es el argumento de “Primera Plana” ?. Pues una historia de amor en la que marean continuamente la perdiz (y al espectador) y la vida de un pobre “rojillo” a punto de ser ejecutado.

El gran pecado de Billy Wilder fue rodar películas de un nivel altísimo (El crepúsculo de los dioses, Con faldas y a lo loco, En bandeja de plata…) y no ser consciente de que no siempre se puede estar en la cima. Y además la película es un remake del remake de otro remake basado en una obra teatral. Si ni él ni su habitual guionista tenían, en aquél momento, buenas ideas no se rueda y punto.

Para los que creen que hay directores intocables a los que siempre hay que calificar con un 10 que piensen que la época del “Cine de arte y ensayo” hace décadas que pasó y que, como dijo el propio Wilder en “Con faldas y a lo loco”: Nobody is perfect, ni él mismo.
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