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El vuelo

Drama Tras un aterrizaje de emergencia en medio del campo gracias al cual salvan la vida un centenar de pasajeros, el comandante Whip Whitaker (Denzel Washington), que pilotaba el avión, es considerado un héroe nacional. Sin embargo, cuando se pone en marcha la investigación para determinar las causas de la avería, se averigua que el capitán tenía exceso de alcohol en la sangre. (FILMAFFINITY)
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7
15 de diciembre de 2012
15 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tras un inicio prometedor, donde se nos presenta al piloto Whip Whitaker (Denzel Washington) como paradigma del hombre alcohólico y adicto a otras sustancias, seguido de unos primeros veinticinco minutos abrumadores, excepcionales, que no detallaré aquí para no desvelaros nada, lo cierto es que el dramatismo y la intensidad de la obra decae muchos enteros durante el resto del metraje, que no es poco. No obstante, el resultado final tiene empaque, la historia alberga su valor y, por supuesto, despierta el interés del espectador, el cual empatiza con el protagonista, por eso de que nos gustan demasiado los tipos perdidos.

Nos encontramos ante la sempiterna historia del alcoholismo y sus males derivados (exclusión social, abandono familiar, soledad, vida sórdida, amistades poco recomendables, riesgos laborales), y quizá lo sorprendente sea el enfoque mantenido por Zemeckis a la hora de sumergirnos junto al protagonista en el nauseabundo abismo de las adicciones. Sin llegar a los límites sustentados en "Leaving Las Vegas", ni regodearse excesivamente en el dolor, sí logramos conectar con un tipo esclavo de sus monstruos, que abona un campo de mentiras tras de sí, del que corre y huye desbocadamente, lejos de su propio juicio y culpa, postergándolo bajo litros de alcohol para conseguir mantener el único estilo de vida que conoce y acepta.
Nadine Velázquez & Tamara Tunie
El peligro de todo drama enfocado a los drásticos efectos del alcoholismo incurre en la facilidad de insertar una moralina clásica y excesivamente manida en la trama, pero... ¿no estamos, a día de hoy, necesitados de que nos recuerden lo más básico? En una realidad social donde todo es justificable y donde la transgresión de los valores es sistemática, humildemente pienso (y soy joven, que conste en acta) que no está mal que nos recuerden de vez en cuando eso de "ten cuidado, que te vas a perder". Sin embargo, ya se sabe que en los Estados Unidos todo mensaje de superación personal siempre va unido a cierto poso religioso machacón que a los españoles nos rechina, y aquí, ineludiblemente, también se da.

Una película digna de verse, bien dirigida (parece ser que Zemeckis ha dejado apartado su interés por los productos digitales), con momentos dramáticos muy interesantes y situaciones descabelladas que desafían a las buenas costumbres hollywoodienses, lo cual resulta muy divertido; dispone, además, de actuaciones fantásticas, en especial la de su protagonista y la de la insegura y frágil Melissa Leo, pero, tal vez, adolece de un final que a muchos desmotivará por su obvia y poco sofisticada confluencia hacia el... espera, no digo nada más. Lo mejor será que la veáis y saquéis vuestras propias conclusiones.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La escena más bella de toda la película acontece en las escaleras del hospital, donde un monólogo impartido por un enfermo terminal de cáncer que fuma lentamente un cigarrillo nos conecta con lo hermoso de la vida y arroja una chispa de esperanza, que hará arder la brizna seca de sus protagonistas. A partir de ese instante, sucederá el milagroso cambio.
8
25 de enero de 2013
12 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Zemeckis posiblemente filma su gran película de los últimos años con Flight. La película pertenece al gran Denzel, y Denzel ofrece lo que se espera, es decir, una interpretación antológica. El director se encarga de ubicar el resto de los factores que convierten su obra en un meticuloso ejercicio del héroe y su infierno personal.

Ya se ha dicho y es irrefutable para todo aquel que disfrute de Flight, pero yo lo repito: los primeros 20 minutos suponen posiblemente la mejor escena de accidente aéreo rodada hasta la fecha. Zemeckis logra traspasar la pantalla y estrellar su miedo contra tí, hacerte un pasajero más en ese avión y ponerte los nervios de punta. Apabullante.
Despúes de "tocar el cielo" y nunca mejor dicho, llega la bajada a los infiernos del capitán Whitaker. Esa bajada en la que toca fondo como sólo Denzel sabe hacerlo, es decir, comiéndose la pantalla a bocados. Y a pesar de ser un infierno muchas veces retratado en el cine, la interpretación de Wahsington hace que cada paso que da, lo des con él. Y pocos actores consiguen ese nivel de implicación.
Denzel Washington
Pese al excesivo metraje, secundarios de lujo como Goodman ponen la nota de humor al drama en el momento necesario hasta llegar a un final más que digno, aunque inevitablemente predecible. Todos sabemos el gusto de los americanos por este tipo de finales, pero al menos para mí, Zemeckis acierta con su historia. La integridad moral como vehículo ejemplar es un "caramelito" al que recurrir en este tipo de films, y tenía que pasar, pero Denzel hace que te olvides de todo y te dejes llevar. Y funciona, vaya que sí.

Sabiendo que el principal pilar de Flight es su actor, Zemeckis no se escapa de caer en algunos tópicos. El héroe es repudiado por su familia, y tentado por el demonio del alcohol, el único clavo al que agarrarse mientras camina por la cuerda floja. Elementos necesarios para crear la atmósfera necesaria que envuelve la caída del héroe. El personaje de Kelly Reilly será el principal apoyo para nuestro capitán, compartiendo el mismo camino de dudosa redención.
Una cinta estupenda se mire por donde se mire, y llevada en su totalidad por su actor principal, Flight es un avión que merece la pena coger. A pesar de las turbulencias, que las tiene, se trata de cine de calidad por el que merece pagar ese precio cada vez más desorbitado de la entrada. Qué diablos, Denzel lo merece. Al fin y al cabo es su función, y demuestra por qué es uno de los mejores actores de Hollywood una vez más. así que señores pasajeros, abróchense los cinturones y acomódense en sus butacas, porque el viaje que propone Zemeckis de la mano de nuestro inestimable capitán merece la pena, sin duda.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El vuelo invertido del avión es el momento cumbre del comienzo de la película. La declaración de Whitaker al final hace el resto. Espectacular el momento en que pide ayuda divina en la declaración.

Denzel y una botella de Vodka. Plano fijo sobre la botella. Sabes lo que va a pasar. Y lo maldices en silencio.
4
18 de enero de 2014
12 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es una pregunta que me hago. Si nos paramos a pensar en la de veces que nos ponemos en manos de un extraño que conduce el autobús, el taxi o el tren, que capitanea el barco o que pilota el avión, en los que estamos tan acostumbrados a viajar que nos olvidamos de que una persona los dirige, se ponen los pelos de punta.
Porque no sabemos si ese profesional tiene sus facultades en una plenitud razonable, o si lleva cuarenta años con el cuerpo machacado de kilómetros y está deseando jubilarse de una bendita vez porque está más quemao que los palos de un churrero, pero con lo de retrasar la edad de jubilación están llenando las carreteras de conductores cansados.
Porque desconocemos si ha dormido lo suficiente la noche anterior, si ha tenido una bronca en casa y está alterado.
Porque ignoramos si ha bebido o se ha drogado poco antes de subirse al vehículo.
La siguiente pregunta que me hago es cómo es posible que se haya permitido ser piloto de avión de aerolínea y que además haya ejercido durante tantos años un tío que bebe como una esponja, esnifa cocaína como una aspiradora y que obviamente tiene que apestar a garrafón en veinte metros a la redonda, porque a alguien que bebe de esa manera se le huele el aliento desde bastante lejos.
Denzel Washington & Don Cheadle
¿Y me tengo que creer que incluso en los EEUU, donde por lo visto casi todo cristo empina el codo, y por lo tanto dan la imagen de que eso es algo normal, nadie se da cuenta nunca de que un borracho y yonqui empedernido transporta por aire a cientos o miles de almas a la semana?
¿O me tengo que creer que algunos se dan cuenta o ya lo saben pero no dicen nada, no denuncian, se quedan callados tan tranquilamente sabiendo que ponen sus vidas en manos de un irresponsable?
Porque el tío será un piloto cojonudo y nos regala en este film una de las escenas de aviación más acojonantes (junto con las de "United 93", "Náufrago" y "Viven") de la historia del cine, pero como ser humano es un capullo de mierda por ponerse trompa perdido justo antes y durante los viajes. Y nadie lo delata. No le pasan ningún control previo ni posterior y sólo lo pillan cuando tiene un accidente.
Le planto un 4 a la peli en lugar de un 1 o un 2 por esa apabullante escena mencionada y por el dilema que plantean. El accidente se produce por un fallo técnico y el piloto, drogado hasta las cachas, reacciona tan milagrosamente bien que se salva la gran mayoría. Él no es culpable del fallo del avión, podría haberle pasado a cualquiera porque hubo negligencias en el mantenimiento del aparato, e incluso se convierte en un héroe. Pero es culpable de otro tipo de negligencia. La misma que las estadísticas muestran sobre el escalofriante porcentaje de conductores ebrios que matan y lesionan de por vida a gente por esa causa. Ah, que el prota también conduce borracho, qué casualidad.
Denzel Washington
Que a un tío así se le concedieran dos licencias, la de pilotaje y la de conducción, y durante a saber cuánto tiempo ha estado haciendo el mamarracho con tanta gente a su cargo, dice mucho sobre cómo funciona el sistema. No sé si eso es algo muy habitual allí ni si Zemeckis está vertiendo una crítica brutal, o si la ha cagado porque a ver quién se cree lo de este tipo. Pero a mí me parece esto último porque parece que pretende que nos dé mucha pena su mierdoso protagonista al que se le llega a coger verdadero asco cuanto más avanza el metraje.
Y otro detalle bastante pesadito. Yo no sé si Zemeckis es muy religioso o no o si le ha dado la vena recientemente, pero tanto meter a Dios hasta en la sopa chirría. Me recuerda a la peli "San Francisco". Hay una catástrofe y venga a darnos sermones. ¿Es que si somos buenos iremos al cielo en los aviones celestiales? Parece como si por fuerza Zemeckis nos tuviera que convencer a los no creyentes y a los agnósticos. Yo no trato de convencerle a él de que Dios no existe, que crea lo que quiera, mira tú.
Lo de este alcohólico crónico no se cura por intervención divina, de eso estoy segura.
Me lo pensaré mucho si alguna vez voy a Estados Unidos y me monto en aviones pilotados por estadounidenses, gracias a Zemeckis. Total, allí es normal que todo el mundo se ponga hasta el culo y que se convierta en héroe nacional un capullo que si le arrimas una cerilla encendida arde por combustión espontánea.
Vamos, que sólo falta que nos lancen un mensaje como: "Sé yo más estando trompa que cien sobrios".
8
29 de diciembre de 2012
14 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
Después de digerir la película y pasar unas horas de su visionado, puedo decir que se ha conseguido realizar una buena película con un buen mensaje de fondo con la astucia de presentarlo en un envoltorio apetecible para muchos.

El envoltorio en este caso es el marco profesional del protagonista, piloto de vuelo, atractivo debido sobre todo a la ya muy mecionada secuencia del accidente de avión, que creo que está muy bien rodada para poder mantenerte en tensión. El mensaje real de la película es el drama humano del personaje, sus problemas, adicciones y modo de enfocarlos: ahí es donde reside el alma de la película. Un personaje que ha de enfrentarse a sus adicciones y ha de aprender a reconocer, asumir y responsabilizarse de sus actos poniéndose cara a cara consigo mismo y aprendiendo a ser honesto consigo mismo para poder serlo con los demás, asumiendo cualquier consecuenciaque pueda acarrear para él, este es el verdadero vuelo de la película.

Así pues, Denzel Wahington se mete en la piel de este personaje y brinda una interpretación creo bastante buena, de gran fuerza y credibilidad como protagonista absoluto del film, de forma que gran parte de la calidad de la película es gracias a él, ya que pese al contenido dela historia, otro protagonista sin tanto talento no habría conseguido hacerla interesante a los ojos del espectador. Por otra parte, las aportaciones secundarias están correctas y breves, pero no me ha gustado demasiado el tono cómico que mete John Goodman, no me parece demasiado apropiado para la línea dramática de la trama.
No obstante, y como he dicho al principio, podría haberse hecho una historia mucho más profunda y redonda, pero el resultado no es malo en absoluto.
4
27 de enero de 2013
10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Y parto por decir eso. Zemeckis parece haber desaparecido del mapa cinematográfico tras esa obra maestra conocida por todos, Forrest Gump; y no digo porque en los casi últimos 20 años no haya hecho film alguno, sino porque todos sus posteriores films no llegan al nivel logrado con la que cosecharía 7 premios Oscar, incluído el de mejor película.

Y lo intenta una vez más con Flight, película que entre otras cosas prometía ser súmamente interesante con una sinopsis atractiva pero que se queda a años luz de lo que podría haber sido. Solo Denzel Washington consigue brillar en una película que nunca se define del todo y se hunde en su moralina reflexiva sobre las consecuencias del alcoholismo. La película además es larga, cansina, repetitiva y con escenas absurdas, empalagadas hacia un desenlace previsible y provisto de poca gracia y carga emocional.

Si hay que rescatar algo del film es su primera media hora, especialmente la escena del accidente (y esto no es spoiler)... sólida escena, con mucha tensión y rodada con atino, si el resto del film hubiera sido rodado con esa misma precisión, estaríamos hablando de otra película (luego la escena del juicio con Mellisa Leo está de renombre también).
Bruce Greenwood, Denzel Washington & Don Cheadle
Al guión le fallan muchas cosas, aunque el personaje de Washington está muy bien retratado, a los secundarios les falta mucha potencia como para tomar el suficiente partido que toman. El guión le da mucha importancia al personaje de Kelly Relly cuando en realidad nunca se define del todo su presencia, lo que hace fatigar la historia y tornarla aburrida.

Es reflexiva, sí, pero no del modo "inteligente", sucumbe a lo típico y trillado y lo vuelve soso, muy soso.
En fin, una película que desperdicia bastante, pero que muchos amarán.
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