Cleo de 5 a 7
1962 

7,4
5.474
Drama
Cleo, una joven cantante, espera impaciente los resultados de un examen médico. Cuando una adivina que lee las cartas le revela que tiene cáncer y que puede morir, su inquietud aumenta. Tratando de ocupar su tiempo a la espera de los resultados, Cleo conoce a un joven soldado, a punto de partir para hacer el servicio militar en Argelia, al que confía su temor a la muerte. (FILMAFFINITY)
18 de noviembre de 2012
18 de noviembre de 2012
83 de 87 usuarios han encontrado esta crítica útil
Agnès Varda no era muy consciente de lo que su obra representaría para la historia del cine. Tampoco era consciente de que posterior a ella se la conocería como “la abuela de la Nouvelle Vague”. Este movimiento que agrupaba varios directores, pero con estilos disímiles. Por ello la Nouvelle Vague no tiene características específicas, excepto que todos sus artistas tienen una nueva forma de crear cine, y también que la mayoría era miembro de Cahiers du Cinéma, una revista especializada. Pero Agnès no. Ella supo abrir su carrera desde un lugar diferente, lo cual no quitó que sea una de las fundadoras de la nueva ola francesa.
Como buena feminista supo representar en este film, la mirada de una mujer estereotipada, superficial, burguesa; que luego de descubrir que padece una enfermedad mortal se deshace de lo banal de su vida, y comienza a percibir su alrededor de una forma mas sensible. En tiempo real Varda nos muestra la cotidianidad de una joven cantante, de belleza desmedida, que descubre que no todo perdura.
Como buena feminista supo representar en este film, la mirada de una mujer estereotipada, superficial, burguesa; que luego de descubrir que padece una enfermedad mortal se deshace de lo banal de su vida, y comienza a percibir su alrededor de una forma mas sensible. En tiempo real Varda nos muestra la cotidianidad de una joven cantante, de belleza desmedida, que descubre que no todo perdura.

La pionera de la Nouvelle Vague nos muestra una nueva forma de narrar historias: relatando en tiempo real, siguiendo la unidad temporal del estilo aristotélico. Y aunque no termine en tragedia, sí nos deja una moraleja.
El cambio de color al inicio de la película, busca trasmitirnos su angustia, y la manera en que Cleo comenzará a ver su vida: monocromatica, vacía y determinante.
Varias escenas memorables: como cuando Cleo entona un triste bolero, como si le cantara a la propia muerte. Y hermosos fotogramas que nos recuerdan a los films de su contemporáneo Michelangelo Antonioni, con grandes travellings a los paisajes urbanos de francia (en este caso), que no hacen mas que resaltar el vacio existencial de Cleo.
El cambio de color al inicio de la película, busca trasmitirnos su angustia, y la manera en que Cleo comenzará a ver su vida: monocromatica, vacía y determinante.
Varias escenas memorables: como cuando Cleo entona un triste bolero, como si le cantara a la propia muerte. Y hermosos fotogramas que nos recuerdan a los films de su contemporáneo Michelangelo Antonioni, con grandes travellings a los paisajes urbanos de francia (en este caso), que no hacen mas que resaltar el vacio existencial de Cleo.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La ciudad, imutable, comienza a ofrecerle a Cleo (a partir de su descubrimiento) cientos de simbolismos realcionados a la muerte, producto de su propia perturbación.
Todo cambia cuando conoce a un joven soldado que esta a punto de partir a la Guerra de Argelia. Ambos desnudaran su temor a la muerte, dos lados de una misma pared que no quiere ser derribada por el golpe final.
Así Varda colabora con el inicio de un movimiento juvenil cultural frances, y a su vez no enseña su visión de la vida, a traves de nuevos recursos cinematográficos.
Nadya Palacios
Todo cambia cuando conoce a un joven soldado que esta a punto de partir a la Guerra de Argelia. Ambos desnudaran su temor a la muerte, dos lados de una misma pared que no quiere ser derribada por el golpe final.
Así Varda colabora con el inicio de un movimiento juvenil cultural frances, y a su vez no enseña su visión de la vida, a traves de nuevos recursos cinematográficos.
Nadya Palacios
4 de febrero de 2007
4 de febrero de 2007
54 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil
Agnes Vardà, la hermana rebelde y feminista de la nouvelle vague crea en este film un canto a la vida cuando la protagonista descubre su tremenda fragilidad.
La evolución del ser humano que encarna Corinne Marchand se reconstruye con escenas emotivas, sugestivas y cargadas de acción simbólica.
Su canto desgarrador, con alas de ángel caído y lágrimas en las mejillas descubren una carga feminista de una mujer que quiere desprenderse ante todo de lo que lleva siendo toda su vida.
Demasiado tarde, quizás. Unos travellings fantásticos por la ciudad a través de los ojos de una mujer que acaba de darse cuenta del tiempo y la vida.
Imprescindible para los amantes del buen cine frances.
La evolución del ser humano que encarna Corinne Marchand se reconstruye con escenas emotivas, sugestivas y cargadas de acción simbólica.
Su canto desgarrador, con alas de ángel caído y lágrimas en las mejillas descubren una carga feminista de una mujer que quiere desprenderse ante todo de lo que lleva siendo toda su vida.
Demasiado tarde, quizás. Unos travellings fantásticos por la ciudad a través de los ojos de una mujer que acaba de darse cuenta del tiempo y la vida.
Imprescindible para los amantes del buen cine frances.
2 de agosto de 2013
2 de agosto de 2013
35 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cléo de 5 a 7 es una de las películas menos conocidas de la Nouvelle Vague y una de las obras más celebradas de Agnès Varda, que todavía ahora sigue fiel a su estilo documental e impúdico. El film es un doble viaje: el recorrido por una ciudad y el trayecto que realizamos hasta descubrir las entrañas de Cléo, una diva en horas bajas de la que nunca se sabe si actúa fruto de cierta hipocondría teatral o desde la lucidez más activa. Puestos a decidir qué trayecto tomar, sin duda Varda consigue que la visita por los lugares emblemáticos de París, y por lo tanto la parte externa y puramente formal del film, sea la más interesante: pocas veces el cine presenta una dirección de fotografía tan magistral y una coreografía de planos que bajo su aparente sencillez esconde un gran trabajo de orfebrería cinematográfica. Con todo, aunque Varda llena el libreto de símbolos y en todo momento se respira una atmósfera de 'júbilo tenso', la película acaba afectada por la nula atracción que tiene en el espectador un personaje protagonista vacuo cuya transformación vital sabe a giro forzado de guion.

Cléo de 5 a 7, más que pensarla, me gusta estar en ella, rebuscar curioso cada detalle de cada plano, disfrutar de la estudiada cronología y la rapidez de su argumento. Es, ante todo, la crónica de una tarde, que según se mire puede ser la última o la primera de una existencia futura más libre. Sensorialmente me llena, como reflexión sobre la futilidad del tiempo no termina de cuajar. Cojan a Cléo de la mano y síganla sin pensar si acabarán en las puertas del cielo o del infierno: Cléo de 5 a 7 es una experiencia que no deben perderse.
@Xavicinoscar, Cinoscar & Rarities
@Xavicinoscar, Cinoscar & Rarities
30 de marzo de 2019
30 de marzo de 2019
18 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
Florence, ya no es esa mujer floreciente y esa cantante de éxito que pudo haber sido en tiempos pasados. Sigue siendo muy bella, y todavía tiene a su lado a Bob y a Maurice, dos compositores que siguen haciendo canciones para ella y acaban de traerle un nuevo éxito, “Sans Toi”. Pero, supersticiosa hasta el absurdo y debidamente respaldada por Angele, su asistente, Cléo Victoire -éste es su nombre de cantante-, acaba de acudir a donde una pitonisa… y ¡su lectura la ha dejado en la más completa desazón!
Lo que vendrá luego, responde a lo simple de la vida, está enmarcado en la existencia cotidiana… pero, en esta ocasión, quizás tenga otro significado porque, a veces, es necesaria la crisis para poder crecer y para poder ver las cosas gratas que, estando siempre presentes, no conseguíamos verlas. La película fluye como un río sosegado, disfrutando a plenitud las calles sesenteras de París y trayéndonos uno… y otro… y otro… personaje, que llegará a la vida de Cléo como un indicado instrumento del universo.
Lo que vendrá luego, responde a lo simple de la vida, está enmarcado en la existencia cotidiana… pero, en esta ocasión, quizás tenga otro significado porque, a veces, es necesaria la crisis para poder crecer y para poder ver las cosas gratas que, estando siempre presentes, no conseguíamos verlas. La película fluye como un río sosegado, disfrutando a plenitud las calles sesenteras de París y trayéndonos uno… y otro… y otro… personaje, que llegará a la vida de Cléo como un indicado instrumento del universo.

Con el filme, “La Pointe Courte” (1956), Agnès Varda, había sido precursora del sonado movimiento cinematográfico conocido como, La Nouvelle Vague (La Nueva Ola), más interesado en lo interno que en lo externo, y con más afán de alma y de sentimientos que de acciones puramente físicas. “CLÉO DE 5 A 7” -título que no debe entenderse como si la historia transcurriera entre las 5 y las 7 pm de un mismo día-, también se enmarca en este movimiento y Varda se entrega de pleno a ese instante en el que, el ser humano puede llegar a sentir que, sin haber vivido suficientemente, el fin está demasiado cerca.
Con una belleza muy fina, Corinne Marchand, consigue irradiar encanto y simpatía, y en su largo trajinar nos contagia con su angustia, pero también nos permite ver y comprender lo que ella logra con cada nuevo encuentro. Parece, Cléo, la clase de mujer que ha creído más en los demás que en sí misma, pero, su nueva condición quizás se convierta, a fuerza de ver, en un nuevo despertar.
Con una belleza muy fina, Corinne Marchand, consigue irradiar encanto y simpatía, y en su largo trajinar nos contagia con su angustia, pero también nos permite ver y comprender lo que ella logra con cada nuevo encuentro. Parece, Cléo, la clase de mujer que ha creído más en los demás que en sí misma, pero, su nueva condición quizás se convierta, a fuerza de ver, en un nuevo despertar.

La edición ha sido debidamente cuidada… y ciertos momentos resultan muy creativos como reflejo de sensaciones y pensamientos. Narrativamente, pareciéramos estar, en ciertos apartes, ante un filme autobiográfico -el guion también es de Varda- porque, el cariño que la directora inyecta en su protagonista, sólo se siente por alguien con quien se está muy íntimamente conectado.
Los intensos colores que apenas se dan en los planos en que se leen las cartas, parecieran ser la realidad como, hasta entonces, la ve la protagonista… y quizás, también pretenda centrar nuestra atención en ese popularizado y tantas veces traumatizador ejercicio; y el gris intenso del resto del filme, hace ver el mundo como, muy seguramente, lo está viendo la bella y acongojada Cleopatra.
Con, <<CLÉO DE 5 A 7>>, una nueva y muy valiosa realizadora, se hacía ya un lugar en el arte cinematográfico.
Mención para, Michel Legrand, inolvidable compositor de tantos éxitos cinematográficos, quien aquí aparece como el pianista que ofrecerá, a Cléo, la bella canción que será su nuevo éxito.
Agnés Varda (1928-2019): ¡Namasté!
Los intensos colores que apenas se dan en los planos en que se leen las cartas, parecieran ser la realidad como, hasta entonces, la ve la protagonista… y quizás, también pretenda centrar nuestra atención en ese popularizado y tantas veces traumatizador ejercicio; y el gris intenso del resto del filme, hace ver el mundo como, muy seguramente, lo está viendo la bella y acongojada Cleopatra.
Con, <<CLÉO DE 5 A 7>>, una nueva y muy valiosa realizadora, se hacía ya un lugar en el arte cinematográfico.
Mención para, Michel Legrand, inolvidable compositor de tantos éxitos cinematográficos, quien aquí aparece como el pianista que ofrecerá, a Cléo, la bella canción que será su nuevo éxito.
Agnés Varda (1928-2019): ¡Namasté!
6 de abril de 2016
6 de abril de 2016
19 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cleo de 5 a 7 es un claro exponente de la nouvelle vague francesa. En este caso de su miembro femenino más destacados: Agnès Varda.
La espera ante un momento importante. Todos hemos estado pendientes de resultados, decisiones, instantes concretos en nuestra vida. Aquí, seguimos las dos horas previas a que Cleo descubra los resultados de un análisis médico que le podría diagnosticar una
grave enfermedad.
La película es muy elegante. Desde el exquisito uso de la música, al vestuario, la interpretación de Corinne Marchand, la cámara de Varda pasando por el fluir de los personajes que acompañan a Cleo de 5 a 7. El repertorio de planos es asombroso: desde el plano general que la observa a lo lejos, a las penetrantes miradas que los parisienses le dirigen, al rostro huidizo de Cleo, a las múltiples miradas a los espejos, etc.
La estructura del relato y como enlaza las escenas es la gran esencia de la película. Como cuando Cleo observa a un niño aporreando un piano de juguete y la melodía que el niño adivina se convierte en la música que acompaña a la escena. Es el ir y venir de Cleo, de su incertidumbre, de buscar nada en concreto, de la necesidad de huir a ninguna parte. Está acompañada de muchas personas a lo largo de la espera pero con todas se siente vacía. Como siente el vacío cuando pone su canción en el café y observa las conversas y como la vida pasa sin más ante sus ojos. Al final todos nos preguntamos si influimos de alguna manera en el mundo que nos ha tocado vivir. Muchas veces no somos más que meros espectadores.
La espera ante un momento importante. Todos hemos estado pendientes de resultados, decisiones, instantes concretos en nuestra vida. Aquí, seguimos las dos horas previas a que Cleo descubra los resultados de un análisis médico que le podría diagnosticar una
grave enfermedad.
La película es muy elegante. Desde el exquisito uso de la música, al vestuario, la interpretación de Corinne Marchand, la cámara de Varda pasando por el fluir de los personajes que acompañan a Cleo de 5 a 7. El repertorio de planos es asombroso: desde el plano general que la observa a lo lejos, a las penetrantes miradas que los parisienses le dirigen, al rostro huidizo de Cleo, a las múltiples miradas a los espejos, etc.
La estructura del relato y como enlaza las escenas es la gran esencia de la película. Como cuando Cleo observa a un niño aporreando un piano de juguete y la melodía que el niño adivina se convierte en la música que acompaña a la escena. Es el ir y venir de Cleo, de su incertidumbre, de buscar nada en concreto, de la necesidad de huir a ninguna parte. Está acompañada de muchas personas a lo largo de la espera pero con todas se siente vacía. Como siente el vacío cuando pone su canción en el café y observa las conversas y como la vida pasa sin más ante sus ojos. Al final todos nos preguntamos si influimos de alguna manera en el mundo que nos ha tocado vivir. Muchas veces no somos más que meros espectadores.

Cleo de 5 a 7 es pura belleza. Especialmente toda la parte final en el parque, las conversas, el personaje interpretado por Antoine Bourseiller, los encuadres y el cierre de la película. Fantástica obra.
https://incertidumbreycine.wordpress.com/2016/04/06/cleo-de-5-a-7-cleo-de-5-a-7-agnes-vard-1962a/
https://incertidumbreycine.wordpress.com/2016/04/06/cleo-de-5-a-7-cleo-de-5-a-7-agnes-vard-1962a/
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana




