10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil.
"A moment to remember" es profunda, sentimental, entrañable y por sobre todas las cosas, son 117 minutos para recordar siempre - o nunca olvidar, como quieran decirle -.
Yo no sé si tengo mucho que decir, me ha dejado sin aliento. Y nada más que expresar mi inmenso conformismo hacia esta película y guardarle un pedacito dentro mío para no borrarla nunca...
Una de las cintas más tristes, una realidad dramática, chocante, cruda... Pero eternamente HERMOSA.
15 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil.
El título de mi crítica debe de asustarles, y es que este corto a mi gusto es de lo mejor que alguna vez nos hayan regalado los "dibujitos animados". En la historia argentina de la animación este corto es el más ganador y es que sin lugar a dudas se los merece.
Una metáfora sobre el trabajo, la vida cotidiana (y rutinaria) de las personas como pocas veces se ha plasmado.
Cuando uno habla de una obra maestra debe decir las cosas justas y necesarias. Si dice mucho: aburre; si dice poco: se queda corto.
"Hangul" es un drama difícil. Cuando digo esto me refiero a la complejidad que presenta hasta la misma idea de realizar una cinta con este guión y con las una y mil virtudes productivas que exige. Si se lo preguntan: sí, cumple con su objetivo y con todas las expectativas, está tan bien hecha que merece su buena fama, y mucho más.
Hago un salto para mencionar a Moon So-ri, que de manera soberbia y admirable, logra retratar a la perfección el papel de una muchacha con parálisis cerebral y Sol Kyung-gu está muy bien en su tarea, concentrado y completo.
Por si fuera poco, esta comprometida obra de Lee es un conjunto de sentimientos y estados de ánimos. A ratos nos da rabia, también alegría o tristeza, melancolía, impotencia, desesperación... en cualquier momento, seguro que conmueve (el final es una ironía del comienzo, gran detalle).
Ante semejante desafío, este director coreano ha compuesto una melodía maravillosamente cruel.
"The chaser" se desnuda a primera vista, no juega a los falsos detectives, ni a los tontos momentos de acción desinteresada. Cada escena está justificada, cada gota de sangre derramada tiene su mérito.
El perfil de los personajes es demasiado para esta época del cine; el guión se descubre, se divierte con el espectador, se mueve como un papel acariciado por el viento; el desenlace es un golpe de martillo en la sien; la música mantiene intacta la promesa cinematográfica.
Todo lo propuesto por esta cinta, se cumple.
No hay demasiados secretos. No hay otro factor que la genialidad.
Nuevamente Corea del sur en las alturas del cine moderno. Brillante.
Chan Park-wook (y un suspiro porque es de mis favoritos)... y su mundo aparentemente paralelo. Se moviliza, es una cinta que vive moviéndose, de aquí para allá, de allá para aquí; de un extremo a otro y viceversa.
Por momentos, puede causar gracia. Por otros, dar asco. También regala momentos de reflexión y obliga a los espectadores a tomar el papel de los protagonistas.
El director plantea nuevamente su original y maravillosamente trágica trama: La venganza. Después de la trilogía ("Sympathy For Mr. Vengeance", "Oldboy" y "Sympathy For Lady Vengeance"), Park insiste con la misma temática, esta vez incrustándola dentro de otros complejos y disfrazándola una y mil veces.
Nuevamente (gracias al cielo) se hacen presente esos escenarios psicodélicos y esas situaciones surrealistas que este coreano tan bien nos tiene acostumbrados. Desde ese punto de vista, Thrist es un lujo, un verdadero lujo.
El guión tiende a, al ser tan cambiante, dar demasiadas vueltas hasta volverse repetitivo. Parece tener más de un final. Quizá no eran necesarios los 134 minutos (esto vuelve impreciso el mensaje que quiere trasmitir y hace dar bostezos). Aún así, me chupé los dedos disfrutándola.
Increíbles actuaciones. Song Kang-ho encarna un personaje difícil (muy expresivo, fluctuante, variado, reflexivo), mientras que la bellísima y la muy latentosa Kim Ok Bin (que me hizo recordar mucho a la Lee Young-ae de "Sympathy For Lady Vengeance") hace lo propio con un personaje repleto, repleto de todo. Finalmente, Sin Ha-gyoon aunque haga poco, me convenció totalmente.
Tengo que darle un pulgar arriba a la música. TREMENDA banda sonora que tiene este film, bien clásica oriental y unas melodías riquísimas.
Aunque a veces se vuelva densa, esta cinta es para mirarla concentrado y gozando de la magnitud de trabajo de producción (quizá no tanto en el guión).
Un 8 para el Bakjwi de Park Chan-wook, a mí me ha convencido.
P/D: como dijo el propio director, "(...) se trata de la pasión y un triángulo amoroso. Creo que es único, porque no es sólo una película de suspense, ni tampoco una película de terror, sino una historia de amor ilícito"; y no se equivocó, es la virtud más grande de su último nacimiento: Bakjwi.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
"Feliz cumpleaños, Tae-ju", me ha encantado ese ¿final?