137 de 166 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Durante el rodaje de esta película, circulo un rumor, (no sé si interesado o no, por aquello del sondeo de mercado), en el que se revelaba que Clint Eastwood, estaba rodando la quinta de Harry Callahan, rumor luego desmentido, vendiéndonos que su personaje era un ex marine y bla….bla…bla, pues bien a mi juicio, este entrañable y duro cascarrabias, cuando llevamos 30 minutos vistos y llega la escena en la que ante la amenaza de unos pandilleros ante su interferencia en sus cosas, se abre la chaqueta e introduce su mano lentamente hacia su cadera, nos deja absolutamente claro, que Harry is back, se nos muestra, en el cenit de su vida, absoluta y rotundamente acorde con sus principios, con la presencia de todos sus maravillosos tics, para solaz de de los mitómanos que adoramos ese icono cultural de siglo XX en el que se ha conformado el tio Callahan.
No hay ningún otro actor que haya trabajado a lo largo de tantos años, con tantos y tan buenos directores como Clint Eastwood, esa experiencia le ha hecho cargar sobre sus espaldas con una sabiduría y un oficio, (como muestra, el rodar este peliculón en 35 días), que convierte cualquier proyecto en el que se involucre, en referencia en el género a lidiar, (en este caso estamos ante la ultima corriente de Hollywood, conflictos raciales, y/o vecinales con norteamericanos tradicionales, de la que Crash , es su máximo exponente hasta la fecha). No sé si serán imaginaciones mías, pero en el titulo intuyo un velado homenaje a uno de sus maestros, (el solvente e injustamente poco reconocido Buddy Van Horn), con el que rodo, aparte de las deliciosa serie del chimpancé, aquella rareza titulada El cadillac rosa. Calificar a una película de este hombre, como obra menor en sentido peyorativo, es ser profundamente desagradecido con un hombre que ha hecho tanto y tan bueno por el séptimo arte. A los cada vez afortunadamente menos, que confunden actor y personaje y a la que tienen ocasión nos epatan con lo de facistoide, les diría que están anclados en las utopías del pasado.
Película deliciosa, emotiva y absolutamente recomendable, con un final apoteósico. Sería una injusticia, que aparte de la grandeza que aporta a este personaje y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, no concedieran el Oscar al mejor actor, que se le debe desde Sin Perdón, como dicen en mi pueblo, "PA LUEGO ES TARDE". Acojonante, la entradilla de la canción que da paso a los títulos de crédito, susurrada más que cantada por Mr. Eastwood, te pone los pelos como escarpias. A resaltar la chinita, todo un descubrimiento.
Aconsejable, si te es posible verla en versión original, los gruñidos con los que se expresa, son uno de los pilares en el que se apoya la construcción del personaje.
32 de 35 usuarios han encontrado esta crítica útil.
En su momento fue ninguneada y menospreciada por su presunto contenido antidemocrático, teniendo que alquilarla en el videoclub prácticamente a hurtadillas y posteriormente negar que la hubieras visto, a no ser que fuera por accidente y dejando claro que para ti era basura reaccionaria. En su día me pareció una película entretenida y hoy, casi 30 años después no he podido evitar más de una sonrisa retorcida, al ver como éramos y como somos. Recomendable y divertida, para apolíticos contumaces.
39 de 52 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Comedia dramática que narra las peripecias de un profesor de química, cualificado para desempeñar sus conocimientos a alto nivel, cuyos prejuicios le han hecho estancarse en la docencia, muy a pesar de su parienta, ya que le cuesta llegar a final de mes, viéndose obligado a desempeñar otros trabajos basura para mantener a la familia, entre los que figuran un cuñado agente de la DEA. Un día le diagnostican un cáncer bastante avanzado y le dan mínimas expectativas de vida, debido a la profesión de su cuñado toma contacto con el mundo del narcotráfico y ni corto ni perezoso viendo que sus conocimientos le pueden provocar pingues beneficios, para costearse el posible tratamiento y dejar algo para la familia, decide liarse la manta a la cabeza, pone un marcha un operativo de fabricación y distribución de metanfetamina, implicando a un ex-alumno yonqui y tarambana. A partir del tercer episodio te atrapa y cautiva de una forma espectacular, muy, muy entretenida, una especie de Weeds pasada de rosca. Bryan Cranston esta genial, parece mentira, pero te crees el personaje a pies juntillas, aunque estemos hablando de el padre de Malcolm in the middle. La primera temporada estaba planificada para nueve episodios, pero debido a la huelga de guionistas, se quedo en siete, que te los ventilas en un santiamén y te quedas con muchas, muchas, ganas de más. Parece ser que hay aprobada al menos una segunda temporada.
31 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Disfrazada bajo la apariencia de insulsa y pueril comedia de tres al cuarto, nos encontramos ante una de las más brutales e inteligentes sátiras sobre la estupidez en la que está sumergida, la amodorrada y encantada de comulgar con ruedas de molino, sociedad del gran hermano.
24 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Voluntariosa, respetuosa y magnifica adaptación para la pequeña pantalla de una gran cantidad de intemporales obras maestras de la literatura de terror, llevada a cabo por el gran Narciso Ibáñez Serrador, acompañado para la ocasión con lo más granado de los actores españoles de la época, presididos por su padre (el siempre inquietante Narciso Ibáñez Menta), que imbuida de la intemporalidad de los cuentos adaptados, se ha convertido ella misma en intemporal, pues hizo, hace y hará disfrutar a todo aquel que tenga el criterio y la fortuna de visionarla por los siglos de los siglos.
Absolutamente recomendable.