Todo se muestra inconexo, tiene un comienzo prometedor, pero progresivamente, resulta más y más lento.
Este es mi salón, este es el baño, esta la despensa, no se si llegan a decirse estas palabras en tres ocasiones a lo largo de lo que dura toda la historia. Juega con las repeticiones del pasado y presente, con presidentes, chicos guapos, felicidad, amor, guerra…
Pero al final me quedé con la sensación de que eran recortes de la vida, pero inconexos, y que puede que tengan la intención de generar conexión entre pasado y presente, pero acaban haciendo daño al conjunto de lo que se nos quiere contar.
Indudablemente Christopher Plumier anda bien en su papel, sin llegar a ser excesivamente dramático, consigue aportarle simpatía y humor al conjunto. Posiblemente se llevará el oscar a mejor actor secundario, pero será más bien por que interpreta a un hombre de 75 años con cáncer y que ha aceptado su homosexualidad.
Por lo demás la película puede llegar a resultar pesada, tuve que esforzarme en terminar de verla, no se puede mantener el interés con las caritas que pone un perro.
Sigue la tradicional historia de venganza con tipos duros de por medio, que se supone de acción, pero que se tambalea mucho en su propósito.
Sus protagonistas y las situaciones que se van desarrollando carecen de garra, al igual que ocurre en los diferentes enfrentamientos que se presentan en forma de combate, donde los golpes y movimientos resultan lentos y torpes, del mismo modo que ocurre con la trama.
El argumento resulta excesivamente previsible y las dotes interpretativas brillan por su ausencia.
Resaltar la aparición de la nueva hornada de tipos duros que son Steve Austin y Danny Trejo que van ganando en protagonismo, pero que empiezan a decepcionar.
En algún momento se aprecia un guiño a Machete, por parte de Danny Trejo y dentro de que sus caras presentan cierta brutalidad, son incapaces de trasmitir algún tipo de sentimiento, todo se reduce a juntar los ojos mirar mal y poner cara de loco.
El doblaje por otro lado resulta molesto y cargado, con voces un tanto exageradas, para trasmitir masculinidad.
En resumidas cuentas vehículo de acción, testosterona y venganza, que hubiera requerido de una revisión de motor y conducción urgente.
Una mujer divorciada y su hijo son secuestrados por un hombre que huye de la justicia.
Parte de una idea sencilla y en apariencia atractiva, que promete más de lo que llega a ofrecer. Lo que podría haberse convertido en un vehículo de acción, tensión y emociones, deriva en una especie de paseo ligero y anodino.
La trama se desarrolla entre multitud de diálogos banales, comportamientos y situaciones fuera de cualquier tipo de lógica, que resultan inverosímiles y forzados, siendo la única forma de estirar un chicle, que se queda sin sabor precipitadamente.
Cuenta con una imagen oscura, un tratamiento de personajes lineal y pobre, abusa del empleo de imágenes del asfalto a gran velocidad y de una música agitada, que pretende transmitir el ritmo vertiginoso del que carece la trama argumental.
Maria Bello toma su primer papel protagonista, encarnando a una mujer insegura que esta pasando por un mal momento anímico, ofreciendo una interpretación débil e insulsa carente de credibilidad.
Una historia floja, mediocre e inverosímil, con aspecto de telefilm, que llega a resultar soporífera, por la que no merece la pena pagar el precio del secuestro.
Con actores ganadores del oscar haciendo comedia sencilla, historia sin mucha complicación para pasar el rato que parte con la premisa de acabar con los jefes. Jennifer Aniston me ha encantado, cosa que a más de uno seguro que le motiva para verla. Luego todo deriva en situaciones cómicas y de lo más enrevesadas, pero si no lo analizas puedes pasar un rato entretenido, pero poco más
Buena película, que desde el primer momento consigue adentrarnos en la prisión de alcatraz, haciéndonos participes de una fuga que muchos pretendieron ocultar como tal...
He leído cosas, y por lo visto aun se guarda en la roca, los utensilios que emplearon para la fuga...
El reparto es excepcional, y como van surgiendo entre los presos lazos de amistad y como comparten la ilusión de escapar de la prisión son memorables.
El simbolismo de la flor en una roca, me parece muy plausible.
A partir de esta, otras películas repetirían la estética, y algunos personajes como el del ratón (en la milla verde), o el mítico matón de la cárcel...
Sentando buenas bases para el cine carcelario y de fugas.