Casablanca
8,4
101.467
Drama. Romance
Años 40. A consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, Casablanca era una ciudad a la que llegaban huyendo del nazismo gente de todas partes: llegar era fácil, pero salir era casi imposible, especialmente si el nombre del fugitivo figuraba en las listas de la Gestapo, que presionaba a la autoridades francesas al mando del corrupto inspector Renault. En este caso, el objetivo de la policía secreta alemana es el líder checo y héroe de la ... [+]
14 de marzo de 2008
14 de marzo de 2008
30 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ta ta ta tatatan ta tan... A mi profesor de guión le encantaba esta película. ¿Qué es lo que tiene esta película para ser elegida como LA PELÍCULA, en una década en la que las obras maestras era una constante? ¿Por qué los críticos se decantaron precisamente por esta película, y no por otra? ¿Por qué, más de 60 años después, los espectadores seguimos amando Casablanca? ¿Obra de los críticos? Sinceramente, no les creo tan todopoderosos.
Gracias a una planificación inspirada, a uno de los mejores repartos de todos los tiempos, a un romance reforzado entre cinismo romántico e idealismo intemporal, a diálogos brillantes y memorables y a esos abundantes toques de humor... Casablanca es una de las películas más populares de todos los tiempos. Y encima, de las mejores. Diálogos, personajes, atmósfera y anédotas pertenecen ya a la mitomanía.
Los ojos brillantes de Ingrid, entre los cañonazos. Humphrey ya se quitado su coraza deshecha por la ternura. Qué amor tan inoportuno, en mitad de la adversidad, leñe. Y qué grande. Pero la cobardía y el deber manda, y deciden abandonar el amor, traicionar la ternura… Años después, cuando les inunda la melancolía y el dolor, escuchamos As time goes by. Cada mirada con cada gesto el amor que se siente, la mezcla de sentimientos.
Gracias a una planificación inspirada, a uno de los mejores repartos de todos los tiempos, a un romance reforzado entre cinismo romántico e idealismo intemporal, a diálogos brillantes y memorables y a esos abundantes toques de humor... Casablanca es una de las películas más populares de todos los tiempos. Y encima, de las mejores. Diálogos, personajes, atmósfera y anédotas pertenecen ya a la mitomanía.
Los ojos brillantes de Ingrid, entre los cañonazos. Humphrey ya se quitado su coraza deshecha por la ternura. Qué amor tan inoportuno, en mitad de la adversidad, leñe. Y qué grande. Pero la cobardía y el deber manda, y deciden abandonar el amor, traicionar la ternura… Años después, cuando les inunda la melancolía y el dolor, escuchamos As time goes by. Cada mirada con cada gesto el amor que se siente, la mezcla de sentimientos.

Curt Bois (derecha)
¿Son eso cañones... o son los latidos de mi corazón? ¿Cómo semejante cursilada puede convertirse en poesía en los labios de Ingrid Bergman? ¿Como es posible que un tipo alcohólico, bajito y no precisamente guapo haya enamorado a tantas generaciones de mujeres?. Porque Rick Blaine es aventurero, apasionado, honesto, idealista y romántico. Duro como para sobrevivir al desamor, lleno de heridas, curándoselas en solitario, todo antes de caer en la deslealtad y sustituir a la chica de sus sueños por otra cualquiera. ¿Y cómo una mosquita muerta como Ilsa, pusilánime por no ser capaz de luchar por su amor, consiga enamorar a un hombre que con sólo mirarlo a la cara, llena de cicatrices, adivinamos un pasado intensamente vivido? ¿Y de tener incondicionalmente el marido perfecto, Laszlo, que además de quererla, es un héroe? ¿Cómo olvidar París?
Es un ritual. Siempre volveremos a poner la película, esperando -una vez más- que Ilsa no se suba al avión. Ya verás como esta vez se queda en Casablanca.
Es un ritual. Siempre volveremos a poner la película, esperando -una vez más- que Ilsa no se suba al avión. Ya verás como esta vez se queda en Casablanca.
31 de enero de 2007
31 de enero de 2007
44 de 68 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pues sí amigo, de todas las críticas que podías leer has ido a caer en la mía.
En la de un infeliz obsesionado con Ilsa, que nos dejó tirados par terre, acá abajo, a Bogey y a mí.
Casablanca, la conocemos bien, y sin embargo no podemos reprimir el deseo de volver, el ansia de cuando no la ves. Será por lo que tantas páginas han sido escritas, tantas críticas, y alguna de entre ellas supongo que negativa, pero al no pensar en ellas...¿verdad Lorre? Lo grandioso de todo ello es presenciar la influencia de esta película en todos nosotros, sobrepasa los vallados de todo arte cinematográfico. Son -no me gusta nada la palabrita- iconos sin caducidad. Joder, muy al contrario, cada aniversario su leyenda se proyecta un poco más en todas las direcciones y los focos ya no saben qué iluminar. Al héroe. Al delator. Al descreído. A los deshichados. Al soldado. Al pianista. A ella.
Pensar que al principio todo lo que la rodeó fue incertidumbre. Miedo. Caos, caos, de ahí venimos y allá vamos. ¿No será ése el secreto? ¿El misterio?
En la de un infeliz obsesionado con Ilsa, que nos dejó tirados par terre, acá abajo, a Bogey y a mí.
Casablanca, la conocemos bien, y sin embargo no podemos reprimir el deseo de volver, el ansia de cuando no la ves. Será por lo que tantas páginas han sido escritas, tantas críticas, y alguna de entre ellas supongo que negativa, pero al no pensar en ellas...¿verdad Lorre? Lo grandioso de todo ello es presenciar la influencia de esta película en todos nosotros, sobrepasa los vallados de todo arte cinematográfico. Son -no me gusta nada la palabrita- iconos sin caducidad. Joder, muy al contrario, cada aniversario su leyenda se proyecta un poco más en todas las direcciones y los focos ya no saben qué iluminar. Al héroe. Al delator. Al descreído. A los deshichados. Al soldado. Al pianista. A ella.
Pensar que al principio todo lo que la rodeó fue incertidumbre. Miedo. Caos, caos, de ahí venimos y allá vamos. ¿No será ése el secreto? ¿El misterio?
Ilsa, Ingrid, qué dolor. Sólo nos quedará Parir.
22 de septiembre de 2008
22 de septiembre de 2008
44 de 69 usuarios han encontrado esta crítica útil
Creo que la mayor suerte que tuvo en su vida Ingrid Bergman fue subirse a esa avioneta.
Si me tengo que quedar en Casablanca, en ese tugurio, con un señor de frac BLANCO (es importante el dato) con cara de amargado y pasando por ser además, el intérprete más mediocre del cine negro, el más insulso, aburrido y plano, me muero de pena.
La película tiene un momento soberbio. Cada vez que la veo, voy directamente a la escena de la Marsellesa. Y canto yo también.
Está más que trillada la excusa que ensalza la figura del perdedor que sabe perder... No responde a la realidad y menos a la de un estraperlista que hace fortuna en Casablanca bajo pretexto de la guerra y a costa de vender alcohol de contrabando en un país musulmán. Qué cabrón...
Los personajes son a cada cual más detestables. No hay uno digno. Ni siquiera Sam (que se deja vilipendiar por Rick).
El gendarme francés, por supuesto es corrupto. Pero nos da igual.
Si me tengo que quedar en Casablanca, en ese tugurio, con un señor de frac BLANCO (es importante el dato) con cara de amargado y pasando por ser además, el intérprete más mediocre del cine negro, el más insulso, aburrido y plano, me muero de pena.
La película tiene un momento soberbio. Cada vez que la veo, voy directamente a la escena de la Marsellesa. Y canto yo también.
Está más que trillada la excusa que ensalza la figura del perdedor que sabe perder... No responde a la realidad y menos a la de un estraperlista que hace fortuna en Casablanca bajo pretexto de la guerra y a costa de vender alcohol de contrabando en un país musulmán. Qué cabrón...
Los personajes son a cada cual más detestables. No hay uno digno. Ni siquiera Sam (que se deja vilipendiar por Rick).
El gendarme francés, por supuesto es corrupto. Pero nos da igual.

Paul Henreid, Humphrey Bogart
Ingrid no decide en ningún momento por sí misma. Parece un ser inanimado cuya voluntad se quedó en París con otros detestables personajes parisinos como Amelie. De hecho, si Ingrid Bergman fuese alguno de los personajes de Amelie, sería el de la anciana amargada que sigue esperando a que lleguen las cartas de su marido desde el frente de guerra.
Rick, parece que está muerto, o lo está, o no sabe que lo está o que está a punto de palmar, pues eso, dejando pasar el tiempo as time goes bye. Amargado, con cara de sueño, inexpresivo como un cero a la izquierda y de sucio aspecto. ¿Qué miope eligió a este prototipo como galán? Por solidaridad femenina, sólo deseas que Ingrid se suba a esa avioneta... nadie merece a Bogart como castigo.
Y poco más. Aún bajo protectorado francés: seguimos estando en Marruecos pero no hay moros en la costa. Ni uno. Evidentemente sí creo que está sobrevalorada. Pero no es cualquier cosa como sugieren los negacionistas históricos en este foro.
Rick, parece que está muerto, o lo está, o no sabe que lo está o que está a punto de palmar, pues eso, dejando pasar el tiempo as time goes bye. Amargado, con cara de sueño, inexpresivo como un cero a la izquierda y de sucio aspecto. ¿Qué miope eligió a este prototipo como galán? Por solidaridad femenina, sólo deseas que Ingrid se suba a esa avioneta... nadie merece a Bogart como castigo.
Y poco más. Aún bajo protectorado francés: seguimos estando en Marruecos pero no hay moros en la costa. Ni uno. Evidentemente sí creo que está sobrevalorada. Pero no es cualquier cosa como sugieren los negacionistas históricos en este foro.

La dejo en un 6. Porque la resolución del drama y el drama en sí es inverosímil (o están enamorados o están hastiados el uno del otro, que es lo que mejor me cuadra) Y porque ese papel era para otro... no para Humprey. Sí, hay que verla.
15 de agosto de 2010
15 de agosto de 2010
28 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ahora tengo 21, pero cuándo era más joven, me podían los prejuicios y era un gilipollas me daba miedo sentarme a ver Casablanca.
La cinta la tenía por casa de toda la vida y era la joya de la corona de mi padre. Siempre me decía que la viera y yo, pobre de mí, le decía que no iba a ver una película en blanco y negro. Que me iba a aburrir.
En primero de carrera, un día de bajón, me dije, voy a hacerle caso a mi padre. Me senté y después de meterme tres bolsas de pipas y no quitar el ojo de la pantalla y mandar a tres amigos a tomar por el saco apagué el monitor. Me tumbé en la cama y estuve diez minutos mirando al vacío.
Bogart es un señor. Ingrid está preciosa. Los diálogos son más viperinos e inteligentes que los artículos de Reverte. El guión... el guión es El Guión.
Esta crítica estará de las últimas, ya lo sé. Pero tenía que contarle al mundo qué sentí al ver Casablanca.
La cinta la tenía por casa de toda la vida y era la joya de la corona de mi padre. Siempre me decía que la viera y yo, pobre de mí, le decía que no iba a ver una película en blanco y negro. Que me iba a aburrir.
En primero de carrera, un día de bajón, me dije, voy a hacerle caso a mi padre. Me senté y después de meterme tres bolsas de pipas y no quitar el ojo de la pantalla y mandar a tres amigos a tomar por el saco apagué el monitor. Me tumbé en la cama y estuve diez minutos mirando al vacío.
Bogart es un señor. Ingrid está preciosa. Los diálogos son más viperinos e inteligentes que los artículos de Reverte. El guión... el guión es El Guión.
Esta crítica estará de las últimas, ya lo sé. Pero tenía que contarle al mundo qué sentí al ver Casablanca.
19 de abril de 2006
19 de abril de 2006
339 de 660 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Qué bonito es decir "Casablanca, esa obra maestra", no? Sobre todo si eres divorciado y lo sueltas de sopetón a cualquier quinceañera mientras calientas tu Soberano en tu sitio de siempre de Tasca El Caserio. Qué bonito, qué rotundo, qué pedazo de payaso estás hecho.
Casablanca, la mayor campaña publiciataria en gabardinas jamás realizada (hasta la llegada de Matrix), quizás fue algo en su momento pero ya en 1950 se quedó anticuada. 50 años después ya apesta. Dentro de otros 50 la momificarán al gusto de los 4 divorciados en gabardina que se resisten a morirse
Humphrey Bogart, el que se aupa sobre un cajón de naranjas, el gran borracho que por no afectarle, ni le afecta el diluvio universal en una estación de tren, nos ofrece su mejor recital en caras de cartón ante la frígida Bergman en su mejor papel como mujer florero que, repentinamente, se te cuelga como un loro de la camisa. Oh! Oh! Qué obra cumbre!! Qué quemen las demás películas!! Que le dediquen 40 plazas en cada pueblo!! Que repongan Casablanca 2: La Venganza de Hitler!!
Casablanca, la mayor campaña publiciataria en gabardinas jamás realizada (hasta la llegada de Matrix), quizás fue algo en su momento pero ya en 1950 se quedó anticuada. 50 años después ya apesta. Dentro de otros 50 la momificarán al gusto de los 4 divorciados en gabardina que se resisten a morirse
Humphrey Bogart, el que se aupa sobre un cajón de naranjas, el gran borracho que por no afectarle, ni le afecta el diluvio universal en una estación de tren, nos ofrece su mejor recital en caras de cartón ante la frígida Bergman en su mejor papel como mujer florero que, repentinamente, se te cuelga como un loro de la camisa. Oh! Oh! Qué obra cumbre!! Qué quemen las demás películas!! Que le dediquen 40 plazas en cada pueblo!! Que repongan Casablanca 2: La Venganza de Hitler!!

Humphrey Bogart & Ingrid Bergman
Disfruten del episodio piloto de Pasión de Gavilanes, una peli que sólo la ha visto (y sufrido) un 1% de la población mundial y el 90% restante se basta con mear bechamel de Su Gran Obra Maestra mientras repiten 40 frases que nunca aparecen.
Que te den mucho por el culo, Sam
Que te den mucho por el culo, Sam
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