Train
3,8
480
20 de febrero de 2013
20 de febrero de 2013
8 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Parece mentira que uno de los creadores de Homeland, el tal Gideon Raff, pertreche semejante mojón de cinta en la que la definición de los personajes puede tacharse de nula sin lugar a dudas. Un grupo de estúpidos americanos ases del full contact-que luego no les sirve para nada, porque se los cepillan con una facilidad pasmosa-llegan tarde al tren después de extraña borrachera y tienen que subirse a otro, misterioso y de repelús en el que lo primero que hacen es pedirle los pasaportes, y claro, los americanos lerdos, que no ven cine de terror se los dan. Luego, la rubia misteriosa que les indica el tren se rebela como la mala malísima en un rollo medio secta y transplantes en el vagón primero, muy higienizado sí, y un grupete de fornidos, salidos y lentos mentales europeos del Este les van dando caza en un tren en el que los pasajeros ni se inmutan.
La cosa llega a tal punto que lo único que podría salvar la cinta es que el tren descarrilara y todos la palmasen... Pero claro, la prota es Thora Birch, esa chica rara que va de musa indie y conforme crece sigue teniendo cara de niña boba con tetas, así que no esperen esa redención.
De Hostel copia la tortura, pero vamos, que ya quisiera, y de El tren del terror, los americanos lerdos, esta vez no en fin de año ni disfrazados y sin mi amada Jamie Lee Curtis.
Una cagada, sí señor, y de las gordas.
Si te va el rollo miedo en el tren, pilla pero ya Meat Train o Creep, versión metro, ambas espeluznantes.
La cosa llega a tal punto que lo único que podría salvar la cinta es que el tren descarrilara y todos la palmasen... Pero claro, la prota es Thora Birch, esa chica rara que va de musa indie y conforme crece sigue teniendo cara de niña boba con tetas, así que no esperen esa redención.
De Hostel copia la tortura, pero vamos, que ya quisiera, y de El tren del terror, los americanos lerdos, esta vez no en fin de año ni disfrazados y sin mi amada Jamie Lee Curtis.
Una cagada, sí señor, y de las gordas.
Si te va el rollo miedo en el tren, pilla pero ya Meat Train o Creep, versión metro, ambas espeluznantes.
19 de agosto de 2018
19 de agosto de 2018
5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
La cinta es mala de narices. Es una mezcla de Hostel y Turistas, pero con un guion mal escrito y mal llevado a pantalla. Parece que Raff no se esforzó demasiado. Pensó....meto a unos chavales en un tren y que pase lo que tenga que pasar. Me voy a la zona Spoiler. Para los que no quieran leer más solo la recomiendo para una noche muy aburrida, como la vi yo. En ese sentido es corta y tiene algo de tensión aunque la peli no tenga mucho sentido.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Mira si es mala que no he llegado a entender todavía el por qué de tanto maltrato físico a las víctimas si lo que buscan son órganos para los enfermos de su país. Puedo comprender eso. Una zona con pocos recursos que se dedica a secuestrar gente y quitarles los órganos por el bien de su gente. Pero creo que estresar a la persona tanto que yo sepa no es bueno para el corazón, el hígado, etc. No sé a que viene la violación y que estén en plan Hostel matando por diversión y disfrutando del sufrimiento. O haces una copia de Hostel o la haces de Turistas, pero las dos cosas no tienen ningún sentido. Yo pensaba que lo hacían por puro placer de matar, pero se supone que es para algo "bueno" (según su criterio). Pues que no le veo sentido oye. En resumen, bastante mala. Ni siquiera voy a meterme en actuaciones ni en fotografía ni en música. No merece la pena.
24 de abril de 2012
24 de abril de 2012
9 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Voy a contar una película. Una porno en este caso. Habrase entendido que no he visto todas por supuesto, pero es innecesario, puedo imaginarlo y es más que probable que acierte… Veamos: pongamos por ejemplo a Abella Anderson que está muy de moda últimamente, junto a una cuya fama decayó cuándo decidió dejar de tener peras y pasar a tener tres cabezas: Rebeca Linares. Ellos no son importantes, la cámara no se centrará en sus caras, al menos no en sus cabezas superiores. Tampoco importa el contexto de la historia: pongamos simplemente que es una reunión de amigos. Hablan tonterías y de repente Abella y Rebeca empiezan a poner cara de malas y a morderse los deditos. Poco después se ocuparan de las cabezas de abajo, para terminar protagonizando una de acrobacias. Imagino a Abella con su batidora cubana y después a Rebeca dando lo mejor de sí misma y luchando por chupar… más cámara. El final lo conocemos todos: en la boca, mejor que mejor. Vista una, vistas todas.
“Train” es el ejemplo perfecto de este otro género y se resume exactamente en lo de arriba. No importa que esté trazada sobre el éxito de “Hostel” porque de plagios no puede hablarse: el guión de “Train” ocupa a lo sumo diez páginas, y el de “Hostel” a su lado parece tan complejo y mordaz como el de “Pulp Fiction”, por ejemplo. “Train” solo basa su triste existencia en narrar una serie de torturas, a cada cuál más tonta, y mostrar a unas personas de aspecto joven y cerebro embrionario hacer gilipollez tras gilipollez para poner en riesgo su vida.
Tiene un par de puntos que la hacen peor que propuestas igual de simples, y no es precisamente que Thora Birch tenga tres cabezas como la Linares. Para empezar, el coeficiente intelectual de los malos de la historia, que llevan el tejemaneje de una trama que aquí en la vida real sería sumamente compleja, es más bajo que cualquiera de los dulces e inocentes americanos víctimas de sus maldades. Pongámonos en situación: tengo un tren dónde en uno de los vagones hago cosas horrorosas, ¿qué es lo más lógico que podría hacer?:
a) Cerrarlo a cal y canto, para evitar que cualquier pasajero, y en especial mis futuras víctimas, descubran el pastel.
b) Dejar a la gente vagar con libertad, que eso de cerrar vagones es cosa de mala educación.
A menos que seas el director de esta película o te hayas perdido en esta crítica y pienses que hay pase privado con Abella y Linares en el vagón prohibido, habrás elegido como persona normal, la a)…
Sigo en SPOILER...
“Train” es el ejemplo perfecto de este otro género y se resume exactamente en lo de arriba. No importa que esté trazada sobre el éxito de “Hostel” porque de plagios no puede hablarse: el guión de “Train” ocupa a lo sumo diez páginas, y el de “Hostel” a su lado parece tan complejo y mordaz como el de “Pulp Fiction”, por ejemplo. “Train” solo basa su triste existencia en narrar una serie de torturas, a cada cuál más tonta, y mostrar a unas personas de aspecto joven y cerebro embrionario hacer gilipollez tras gilipollez para poner en riesgo su vida.
Tiene un par de puntos que la hacen peor que propuestas igual de simples, y no es precisamente que Thora Birch tenga tres cabezas como la Linares. Para empezar, el coeficiente intelectual de los malos de la historia, que llevan el tejemaneje de una trama que aquí en la vida real sería sumamente compleja, es más bajo que cualquiera de los dulces e inocentes americanos víctimas de sus maldades. Pongámonos en situación: tengo un tren dónde en uno de los vagones hago cosas horrorosas, ¿qué es lo más lógico que podría hacer?:
a) Cerrarlo a cal y canto, para evitar que cualquier pasajero, y en especial mis futuras víctimas, descubran el pastel.
b) Dejar a la gente vagar con libertad, que eso de cerrar vagones es cosa de mala educación.
A menos que seas el director de esta película o te hayas perdido en esta crítica y pienses que hay pase privado con Abella y Linares en el vagón prohibido, habrás elegido como persona normal, la a)…
Sigo en SPOILER...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
…Pero es que aquí no hay personas normales. Los malos no son malos… Son seres diábolicos, a los que le gusta la tortura y se ríen como cazurros cuándo ven un par de peras… ¡Pero qué digo los malos de esta película! Todos los ciudadanos de Europa del Este son asesinos seriales, y si no ahí tienes a Chikatilo como ejemplo.
Obviando que si yo fuera de un país del este, llevaría ya unas cuantas películas mentando de malas formas a las madres americanas, “Train” nació fruto de estirar el chicle y explotar más la caja, pero llegó tarde y se hizo excesivamente mal. En sus 10 páginas de guión tiene errores GARRAFALES, una dirección incomible, con censura y planos vagos (de estos torcidos, que uno hace cuando está tumbado), y un logro pocas veces visto: malos y buenos, son todos tan gilipollas, que realmente crees que si el tren se estrella y mueren todos, se producirá un bien para la humanidad y a tu precioso tiempo, malgastado en esta cosa mal hecha.
Además, después de ver esta, he terminado de comprender por fin, que el “torture porn” en su esencia más básica, sin historia, con torturas varias es probablemente el subgénero que menos me gusta dentro del cine de terror, el de calidad más ínfima y la cosa más tonta… Porque no contiene la suficiente sangre (se autocensura) ni carga insana y el atrevimiento como para satisfacer a los verdaderos fans de lo extremo, ni el entretenimiento para quiénes tampoco exigimos tanto. Por lo cuál, si lo que quiero es ver una grabación sin guión, previsible, llena de personajes básicos y reiterativa al máximo, pues me pongo una porno… Que follar es mil veces más sano que torturar gente imbécil, qué coño.
Obviando que si yo fuera de un país del este, llevaría ya unas cuantas películas mentando de malas formas a las madres americanas, “Train” nació fruto de estirar el chicle y explotar más la caja, pero llegó tarde y se hizo excesivamente mal. En sus 10 páginas de guión tiene errores GARRAFALES, una dirección incomible, con censura y planos vagos (de estos torcidos, que uno hace cuando está tumbado), y un logro pocas veces visto: malos y buenos, son todos tan gilipollas, que realmente crees que si el tren se estrella y mueren todos, se producirá un bien para la humanidad y a tu precioso tiempo, malgastado en esta cosa mal hecha.
Además, después de ver esta, he terminado de comprender por fin, que el “torture porn” en su esencia más básica, sin historia, con torturas varias es probablemente el subgénero que menos me gusta dentro del cine de terror, el de calidad más ínfima y la cosa más tonta… Porque no contiene la suficiente sangre (se autocensura) ni carga insana y el atrevimiento como para satisfacer a los verdaderos fans de lo extremo, ni el entretenimiento para quiénes tampoco exigimos tanto. Por lo cuál, si lo que quiero es ver una grabación sin guión, previsible, llena de personajes básicos y reiterativa al máximo, pues me pongo una porno… Que follar es mil veces más sano que torturar gente imbécil, qué coño.
20 de enero de 2020
20 de enero de 2020
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una estupidez gore sin pies ni cabeza, que pretende beber de la moda de Hostel para ofrecer una película bastante similar en una ambientación distinta, pero que no queda natural.
Gideon Raff venía de una televisiva pero decente The Killing Floor para hacer una película que confirma que aquello fue un poco casualidad. Sangre y sufrimiento por doquier, que no inquieta ni divierte, mezclado con una fotografía oscura e incómoda de ver. Thora Birch no es capaz de cambiar su semblante en toda la película y Geideo Raff está lejos de quitarse la capa de telefilm.
Gideon Raff venía de una televisiva pero decente The Killing Floor para hacer una película que confirma que aquello fue un poco casualidad. Sangre y sufrimiento por doquier, que no inquieta ni divierte, mezclado con una fotografía oscura e incómoda de ver. Thora Birch no es capaz de cambiar su semblante en toda la película y Geideo Raff está lejos de quitarse la capa de telefilm.
18 de abril de 2020
18 de abril de 2020
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
No he visto la original, es una película sumamente soporífera. De nuevo te esperas algo estimulante, hasta un film
de clase b, simplemente pasable y das con ésto. Todo transcurre en un tren, los personajes no tienen química alguna , ni es creíble nada de lo que sucede, ya que no quiero hacer spoilers sólo diré que ni la sangre ni las formas ni los fines son mínimamente aceptables.
de clase b, simplemente pasable y das con ésto. Todo transcurre en un tren, los personajes no tienen química alguna , ni es creíble nada de lo que sucede, ya que no quiero hacer spoilers sólo diré que ni la sangre ni las formas ni los fines son mínimamente aceptables.
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