arrow
España España · Ciudad Real
You must be a loged user to know your affinity with Tio Penthal
/
Voto de Tio Penthal:
3
Voto de Tio Penthal:
3
Drama Corre el año 1566. Tras huir de la ocupación veneciana de Creta, su isla natal, el pintor Domenicos Theotocopoulos (Nick Ashton) llega a Venecia y comienza a trabajar en el estudio de Tiziano, donde pronto destaca sobre el resto de los artistas. Allí es descubierto por el Niño de Guevara (Juan Diego Botto), un sacerdote español con el que mantiene una extraña relación. Años después, el pintor se traslada a Madrid y se enamora de ... [+]
23 de noviembre de 2008
20 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil
Las motivaciones para ver esta película pueden resumirse en:
1) Querer apoyar el cine que se hace al margen de la apisonadora estadounidense.
2) Afición al último cine griego.
3) Ser fan acérrimo del señor Diego Botto o la señora Marull.
4) Ser fan acérrimo de la obra del Greco.
5) Ser fan acérrimo de Vangelis.
6) Tener problemas para conciliar el sueño.

Pues bien, yo diría que la única verdaderamente legítima es la número seis o si me apuran mucho la cinco, porque nos encontramos ante un producto muy, muy fallido. Para empezar, el guión es lento, poco interesante, tiene grandes agujeros argumentales y demasiadas escenas que son, lisa y llanamente ridículas; en general da la sensación de que alguien quiso homenajear a este griego universal y no encontró nada mejor que esta interpretación demasiado libre de su vida. Luego, está el tema de las interpretaciones: ninguna es memorable, pues el Greco es un señor con barba muy atormentado, Diego Botto desafía a la termodinámica al seguir haciendo películas y el resto son absolutamente prescindibles. Por si esto no fuera poco, la producción es paupérrima, con localizaciones más bien modestas y una escena con imagen digital que da mucha vergüenza. Respecto a la banda sonora, es de Vangelis, lo cual le da un mínimo de calidad, y la dirección en mi opinión es más bien pedestre, sin ningún detalle de genio. Pues eso, por si aún no le ha quedado claro,este es un claro ejemplo de lo que el cine europeo no debe hacer si quiere competir en serio en el negocio, y no estoy hablando de medios, sino de talento a la hora de contar historias.
arrow