Términos encontrados y opuestos los que me han llevado a titular esta reseña crítica.
Si tuviese que analizar esta película desde el momento que comienza la huída, sin duda me parecería brillante.
spoiler:
Las escenas finales en medio de la contienda armada mantienen un pulso tenso y fluido magnífico con unos movimientos y posicionamiento de cámara que sigue a los personajes intensificando esa tensión dentro de un ambiente de destrucción y decadencia muy bien conseguido. ¡Qué decir de la súbita reacción ante ese llanto en un mundo en el que eso ya no era posible!
Pero el problema de la película, lo que en mi opinión le resta demasiado, es lo que sucede hasta el momento en que comienza la huída. Y es que aquí, sólo la descripción de un Londres decadente y su ambientación (desorden, inmigrantes perseguidos, ruinas, desdén por sacar adelante algo que ya carece de sentido) se salva.
Si bien la idea de partida es bastante buena, el fallo en esa primera parte de la película lo encuentro en la presentación de los personajes, su desarrollo, sus motivaciones, el desarrollo de la trama que acaba con el protagonista y la muchacha negra en la casa de los “malos” que parecían “buenos”. Y es que he visto incluso muchas películas de serie B donde los personajes tienen más vida, y donde el argumento es mejor llevado sin tantos tópicos.
Personajes como el de Julianne Moore, que en principio y en títulos de crédito atraen al espectador al cine como si fuese protagonista, resulta que finalmente incluso tiene menos peso en desarrollo y está más encorsetado en un cliché, que el de la vagabunda que al final ayuda al protagonista y la joven negra a escapar. La culpa, claro, no es de Julianne Moore, que considero buena actriz, sino de quien ha escrito su personaje.
Mejor parado sale Michael Kaine, ya que sus tablas de excelente actor y su interpretación levantan si cabe la escritura de su personaje, y como personaje tiene además intervención en esa parte de la huída mejor escrita donde la película ha dado un giro (cosa que el personaje de Julianne ya no tiene).
Por lo demás, un Clive Owen más que correcto, sostiene dignamente su papel hasta la última secuencia en la barca y francamente en un balance entre esas dos diferentes partes que veo en la película, le daría una buena nota, igual que a algún secundario de los de esa parte final.
En general, me quedo con un pudo ser mucho más de lo que ha sido. Mediana decepción.