En "Ariel", Kaurismäki afila los rasgos de su estilo: elipsis radical y metódica, lacónica concisión, despojamiento de lo superfluo. Resultado: una seca pureza expresiva, la fórmula idónea para tan desnuda visión de la existencia.
El silencioso Taisto escucha de su padre unas broncas y amargas palabras que le azuzan a moverse del lugar, poner tierra por medio. Serán las últimas que le escuche.
En el Cadillac que hereda, Taisto emprende un desconcertante viaje a través de una sociedad que no le ahorra vejaciones, golpes, injusticias. Pero en su aplomado silencio parece guardar una sólida fe en dos posibilidades que se presentan remotas: la huida hacia realidades mejores y el compromiso amoroso.
Una llama arde en el ambiente más gélido imaginable.
Con la habitual alternancia de músicas dispares, y la correspondiente combinación de emociones, y con el también habitual homenaje a Bresson (esta vez a "Un condenado a muerte se escapa", reinterpretando con genialidad su tema central, la liberación), Kaurismäki domina seguro sus recursos.
Y tal vez al sentirse por ello cómodo, o porque lo contagie la obra bressoniana que está recreando, orienta la narración hacia un horizonte menos sombrío de lo usual en sus películas, àspera y desoladoramente bellas.
spoiler:
Breve selección de títulos alternativos:
01. El hombre que no sabía cubrir su descapotable.
02. El finlandés impasible.
03. Ganchos y cuerdas, homenaje a Bresson.
04. El silencio del mundo.
05. Soltero, sin dirección, sin familiares.
06. El más callado entre mil.
07. Biruji en el alma.
08. Lejos del ecuador.
09. Un hogar descapotable.
10. Tchaikovski, rockabilly, baladas finlandesas y Mago de Oz.
11. Un minero busca empleo.
12. Taisto e Irmeli miran al futuro.
13. El hombre que callaba y fumaba.
14. Últimos días en Finlandia.
15. Para salir de aquí.