arrow
You must be a loged user to know your affinity with seagal4ever
/
Voto de seagal4ever:
3
Voto de seagal4ever:
3
Acción. Thriller. Drama Anthony Stowe (Jean-Claude Van Damme) es un policía de narcóticos, corrupto y enganchado a la heroína, a quien todo el mundo odia y desprecia. Tras un tiroteo en el que está a punto de morir, entra en estado de coma. Meses después se recupera y consigue una segunda oportunidad para corregir sus errores del pasado: en lo personal intentar volver a ser un buen marido, y en lo profesional detener a su excompañero Gabriel Callaghan (Stephen ... [+]
24 de noviembre de 2009 1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Nuevo filme de nuestro belga favorito. En esta ocasión tenemos en la silla de director a Simon Fellows (quien ya ejerciera como tal, y también con Van Damme, en la película "En territorio enemigo"). Jean-Claude sorprende a propios y extraños con un registro al que no nos tiene muy acostumbrados: un policía corrupto, sucio, adicto a la heroína y que se comporta como un auténtico capullo con todos aquellos que le rodean. Prometedora premisa, la verdad, pero desgraciadamente el señor Fellows se empeña en darnos una lección de mala dirección; y Dan Harris y James Portolese (los guionistas) quieren estar a la altura mostrándonos cómo estropear un guión hasta convertirlo en una basura sin demasiado sentido ni lógica.

Anthony Stowe (Van Damme) es un corrupto policía que se ve envuelto en unos turbios asuntos de drogas y anda detrás de su antiguo compañero Gabriel Callaghan, ahora un importante capo de la mafia. Cuando Stowe recibe un disparo en la cabeza queda al borde de la muerte, y sufre un cambio radical en su personalidad. Se convierte en una persona diametralmente opuesta a la que era, pero eso no le impide buscar venganza e ir tras los responsables de su "renacimiento".
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La interpretación de Van Damme es a todas luces lo mejor de este thriller. El resto, directamente, es malo. Comenzando por la dirección: Fellows sabe muy bien cómo dirigir una escena para que no nos enteremos de nada de lo que sucede (el tiroteo final es una buena muestra de sus capacidad innatas). Es un experto en despistar al espectador y en convertir simples tiroteos en complejos puzzles donde uno no sabe muy bien dónde anda cada uno, simplemente ve morir a gente progresivamente. Eso sí, el número de planos rodados con gran angular (y si es con ojo de pez, mejor que mejor) es extraordinariamente alto. El motivo: otro misterio. Y qué decir de ese plano que gira 180º para ponerse boca abajo. No lo hace una vez, ni dos, sino hasta tres veces. ¡Sí, señor! Genial Simon, pero no viene a **** cuento.

Bien, ya solamente nos quedan dos frentes abiertos: guión e interpretación. Vamos con las interpretaciones. Como ya he comentado, Van Damme está especialmente enchufado. Su papel de policía corrupto es convincente y tiene algunos momentos más que decentes (Van Damme: ¿qué quieres?; esposa: dímelo con buenas palabras; Van Damme: ¿qué cojones quieres?). Un perfecto antihéroe que no duda en llegar tarde a la cita con su mujer por estar tirándose a una prostituta que además le acusa de ser un animal; que hace una llave a un policía que le acusa con total justificación de haberla cagado en un operación; que se pone hasta las cejas de droga como si nada... Un interesante registro, que a raíz de su visita al hospital, cambia radicalmente y se convierte en nuestro Van Damme de toda la vida: el tipo afable y moralista que hace picadillo a los malos.

El guión es muy flojo. La historia no tiene garra. Se desvía continuamente a temas menores (la relación Van Damme-esposa-novio de la esposa es penosa y sobra casi por completo). La trama paralela del delincuente Callaghan (por cierto, interpretado por Stephen Rea, que hace lo que puede, pero su personaje no da para mucho más) es demasiado lineal, y en ocasiones confusa. Hay un gran número de "deus ex machina" en todos los lados. Si me preguntarán de qué va esta película no sabría muy bien qué decir. Sólo mantengo pequeños fragmentos inconexos. Lo que queda en la memoria es que Van Damme hace de poli corrupto y, tras estar a punto de morir, se convierte en un honorable policía.

Por cierto, sé que no viene a cuento, pero ¿por qué cuando alguien cierra la puerta de un coche se oye como si se cerraran dos puertas? Ahí queda eso.

Filme menor de Van Damme que, pese a contar con una premisa prometedora, pronto se diluye por la nefasta dirección de Fellows y el inconexo guión de Harris y Portolese. Ni siquiera las escenas de acción están a la altura: mucho disparo y mucho tiroteo, pero es difícil enterarse de nada por la malísima puesta en escena. Pésimo filme. Y porque está Van Damme, que si no...
arrow