arrow
España España · Rivas-Vaciamadrid
Debes estar logado para ver tu afinidad con Quinto Sertorio
/
Voto de Quinto Sertorio:
5
Voto de Quinto Sertorio:
5
Terror. Ciencia ficción. Fantástico Taniguchi Tomoo es un hombre sencillo y familiar. Cuando su hijo es secuestrado por un par de cabezas rapadas, la tensión y la cólera crece en Tomoo y provoca su transformación en un cyborg temible, un híbrido entre un ser humano y un armamento de alta potencia. Su nuevo cuerpo atrae la atención del jefe de los Cabezas Rapadas, quien resulta ser el líder de una banda de mutantes-cybord. Este mutante líder realiza varios experimentos ... [+]
11 de octubre de 2026 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Segunda entrega de un filme japonés cyberpunk de culto. Lo nipón estaba muy de moda en los 90, después del fenómeno Akira. El primer Tetsuo causó sensación, aunque era un producto que visto en perspectiva dejaba mucho que desear. Era una película de su tiempo. Yo la vi en uno de los últimos Imagfic de Madrid, montándose una turba para poder entrar. Recuerdo que entré en la sala atrapado entre dos tíos inmensos que se entraron empujando. Y la película me decepcionó. Así que he tardado 24 años en ver esta segunda entrega. Y, francamente, ha envejecido fatal.

Esta "Tetsuo 2: body hammer" no es una continuación al uso, sino una revisión de la historia. El argumento recuerda en algo a "Scanners", ya que un hombre corriente descubrirá, a causa del secuestro de su hijo, que no era tan corriente. Hay algo raro entre el malo y el padre. Tsukamoto compone bellas escenas con maquinaria y arquitectura, pero se recrea en el body horror, con cuerpos deformados, mutilados, de visión muy poco agradable.

Sus cyborgs son extraños, su metal no es brillante, sino que son excrecencias viscosas que brotan del cuerpo de los personajes. Tsukamoto no pretende rodar un blockbuster lineal y de fácil comprensión, sino que nos muestra una extraña pesadilla, con seres extraños y mutaciones desagradables, en la que el protagonista se metarmofoseará en un extraño constructo propio de este mundo marginal de horror. Y sí, hay una cierta explicación de lo que ocurre, buceando en la psique torturada de los protagonistas.

Pero la puesta en escena de Tsukamoto ha quedado obsoleta. Llamativa, pero pasada de moda. Incluso torpe. Y es que el cyberpunk es uno de los géneros que peor envejece (Max Headroom, Johnny Mnemonic) porque la posible tecnología del futuro de entonces hoy en día se ve como algo fantasioso y completamente alejado de la realidad. Es como esos filmes de los años 40 de Flash Gordon o Buck Rogers. Pasa a ser retro cuando pretendía ser avanzado.

Esta segunda parte, forma parte de una franquicia de culto que ha envejecido malamente, y que no apetece revisar. Es lo que hay.
arrow