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Mi abuelo es un peligro

Comedia Justo antes de su boda, un joven estirado debe conducir a su abuelo, un antiguo general del Ejército, a Florida para las vacaciones de primavera. (FILMAFFINITY)
Críticas 21
Críticas ordenadas por utilidad
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4
20 de abril de 2016
17 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
De Niro insiste en encadenando papeles de abuelete campechano en comedias de dudoso buen gusto y poco inteligentes. De nuevo creen que por decir palabras como "follar" "polla" " o hacer continuamente chistes con drogas, uno tuviera que reírse.
De Niro interpreta a un ex coronel de las fuerzas especiales que acaba de enterrar a su mujer. y después de 40 años casado, decide que ahora que está solo, quiere echar una cana al aire, para ello la elegida es una joven universitaria que conoce durante el viaje a Florida donde le acompaña un nieto estirado y soso, tan soso el personaje, como el actor, Zac Efron. Su personaje tiene una especie de revelación y aunque está a punto de casarse y nunca ha meado fuera del tiesto, decide que quizá deba cambiar y se lía con una antigua amiga de estudios, con la que se reencuentra. Especie de subtrama que definiríamos como comedia romántica.

Ver a De Niro fumando porros, dando hostias a gamberros, o mirando el culo a las jovencitas es de lo poco que sostiene una película poco original, poco divertida y que te deja con la sensación de haber perdido hora y media de tu vida.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Malo para una comedia si debes esperar hasta pasada la hora para arrancarte la primera risa con la escena donde suspenden la boda
1
1 de agosto de 2016
15 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
-Es casi todo lo mala que puede ser una película de este tipo. Es burda, aburrida, reiterativa y está guiada por todos los clichés existentes dentro del género. Cine de Adam Sandler, sin Adam Sandler. Pero Efron y DeNiro están ridículos.
-Una vez me reí en esta película. No es broma, en 102 minutos tuve una de esas risas de acto reflejo fruto de algún chiste sexual un poco por encima de la vergonzosa media que establece esta horrible película.


Puede que no sepáis quien es Dan Mazer pero seguro que os habéis reído alguna vez con alguna película en la que apareciera su nombre. Tranquilos, no es algo por lo que sentirse culpable o avergonzado. Bueno, un poco sí. Este guionista, productor y director estrenó hace poco en nuestro país una película titulada “Les doy un año”. Era guionista y director de esta supuesta comedia romántica que despedazaba el matrimonio y las relaciones de pareja a base de humillaciones constantes. No estaba mal para lo que suele ofrecer. Y es que si habéis visto algo de Dan Mazer seguro que es porque ha sido productor, guionista y/o director de: la serie y las películas de “Ali G”, “Borat”, “Brüno” y “El dictador”. Y sí, obtuvo una nominación al Oscar por el guión de “Borat”. Todos estos esperpentos absurdamente satíricos y supuestamente osados, disfrutan de un gran éxito de taquilla, la aprobación incomprensible de la crítica y el estatus de cine de culto por parte del público. A mi, en general me parecen una chorrada para catetos que anda bien lejos de las virtudes que debe poseer el cine. Acepto que “Borat”era más ingeniosa, pero la escatología y la insistencia en provocar eran sus armas principales, y simplemente funcionó porque tocó en los puntos precisos. Ahora bien, lejos de Sacha Baron Cohen, el director Dan Mazer crea un interesante dúo reuniendo a Zach Efron con el más que acabado Robert DeNiro. Y si sois de los que pensáis que el actor de “Raging Bull” aún tiene qué decir, a la media hora de “Dirty Grandpa” habréis perdido toda esperanza. Voy a explicaros qué ofrece la nueva tontería de Dan Mazer.
Estamos ante una película chabacana, analfabeta, pesada y con una especie de mensaje horrible que va formulando en torno al camino de tópicos que sigue desde el primer minuto. Básicamente va de un anciano que se queda viudo, y como premio por haber sido fiel a su esposa, decide irse de viaje a vivir la vida loca y darle una alegría al churumbel. Se lleva a su nieto para destrozarle el matrimonio, porque como es más sabio que él, sabe lo que es mejor. Y durante 100 minutos de película seremos testigos de un tormentoso viaje (para el espectador, no para los personajes) por carretera, que ofrece chicas en bikini a cámara lenta, culos de chicas en bikini a cámara lenta, chicas en bikini bailando en posturas eróticas a cámara lenta y a Zach Efron sin camiseta en una película, para variar. También hay una buena lista de personajes patéticos que sobran completamente. Véase el primo imbécil del protagonista, la novia arquetipo del protagonista, los dos policías, el vendedor de drogas extranjero, el chico gay que sirve para ver como el personaje de DeNiro se ríe de su sexualidad pero realmente le respeta, el dúo de musculosos idiotas (que ingeniosos los chistes de gordos), un DeNiro que para variar es un NavySeal lleno de habilidades ultrasecretas con problemas con su hijo, etc. Y por último están las prodigiosas líneas de diálogos repletas de gags y chistes que producen urticaria cerebral. Y es que prácticamente todas las palabras del guión son pene, vagina, culo, tetas, chupar, maricona; y derivados. Para colmo los actores no podrían esta mas sobreactuados, incluso Zach Efron, que en esta ocasión ya parece una caricatura de la caricatura de su caricatura, dando el cante innecesariamente en una escena de canto para el olvido, como el resto de la película.
Dan Mazer le da una vuelta de tuerca a la mala calidad de su cine, ofreciendo algo cercano al santo grial del cine estúpido, aburrido e insultante para cualquier vida inteligente. Ni que decir tiene que una comedia que sólo me hace reír dos veces en 100 minutos es algo preocupante, aunque fuera de esperar cuando sus mecanismos de comedia se basan en mofarse de minorías raciales o sexuales, del peso de la gente, pintarrajear suásticas y penes en caras ajenas, bromear con la pedofilia, etc. De hecho es tan mala que parece que DeNiro lleva los últimos 20 años haciendo obras maestras. Así que váyanse de fiesta, destruyan el matrimonio de sus hijos o nietos, causen un escándalo público para ir a la cárcel, pillen un herpes veraniego o incluso esnifen o chútense un poco de crack si les apetece; pero no vean “Dirty Grandpa”, les puede causar secuelas irreversibles.
5
27 de marzo de 2016
11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es una película bastante liviana a pesar de tener incontables chistes sobre sexo. No obstante, no es una historia en la que se es de esperar que el asunto se ponga serio por la forma en la que nos conducen de la mano dándonos a conocer un trasfondo puramente cómico y libre de cosas que puedan afectar sentimentalmente al espectador.
De Niro es simplemente un icono del cine, con esta película puede que no lo demuestre en su totalidad porque hace un papel de un abuelo que solamente quiere follar a la muchachita de la playa por lo que no lo deja sacar a relucir su mayor talento de actor. Sin embargo, hace muy buena mancuerna en la historia con el protagonismo de Zac Efron ya que es la historia que se deseaba mostrar.
4
31 de mayo de 2016
8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un desmadrado abuelo, de loables pretensiones.

A la vejez hay que sobrevivir en Hollywood como sea, y Robert de Niro se lo ha cogido al pie de la letra; cierto es que trabaja mucho/menos evidente resulta ser la calidad de sus trabajos.
Pero puede que no importe, está ahí, su nombre suena y activo se mantiene, aunque no puedes evitar un deje de mezcolanza admirada por quién fue grande en su día/ahora bastante desamparado, pues parece que nadie dispone de un papel decente y acorde a su gran calidad demostrada.
Porque él actúa, y lo hace con corrección y esfuerzo -si hay que decir tacos, lo hace; si hay que fumar porros, se hace; si hay que parecer salido y pasado de bola ¡ellos pagan!- tanto como el que se puede extraer de un personaje mucho más cutre y penoso que aquel padre, ex agente de la CIA, que tuvo que conocer a su yerno, a los progrenitores de turno y repetir el periplo de nuevo, por exigencias de un maltrecho y estirado, innecesariamente, guión y trío de películas.
Porque no es lo mismo la desvergüenza que dar vergüenza, hacer el tonto que ser ridículo, reírse de si mismo que se rían contigo, caer en gracia que ir de gracioso y terminar por asfixiar al público; porque cuando la mirada se reflexiona desde la lástima y pena de lo que fue, y con lo que se conforma, algo anda van en dirección descendente.
Acompañado del joven Zac Efron, de gran porvenir e inicios -que últimamente está tropezando en su elección de papeles, u oportunidad de acceso a los mismos- tenemos el prototipo de comedia ligera y banal para relax de toda mente vaga o pensante -mejor el primer caso, pues el segundo se aburre ante tanta nulidad creativa- cuyo perdón existente se acoge a esa positiva respuesta, que se admite tras la decisiva pregunta ¿provoca risa?, ¿entretiene para pasar el rato?, mínimos requerimientos dado la bajeza del argumento y su cerril andadura.
Pero ¿es realmente afirmativa dicha sentencia?
Pasamos el gamberrismo a la tercera edad, a ese abuelo, pasado de rosca, que se permite hacer y decir lo que le viene en gana, ante la visión perpleja de su responsable nieto, estereotipos desbordados para acercar dos generaciones que han cambiado los roles; ser osado, impertinente y descarado, de atrevimiento burlón, para saborear la segunda juventud mientras el de la primera sigue anonadado..., pero, permíteme que insista, como Matías, ¿es realmente afirmativa dicha sentencia?
De entrada parece divertida la frescura del abuelo, esa combinación de grotesco y salado, patético y chistoso que abre ilusionada ganas de ver qué se obtiene de este recién viudo y su formal nieto pero, pronto se pierde toda esperanza; llega la música estridente, de relleno para ocultar la escasez de su argumento, el alcohol desbordante, como principio de amistad y forma de encontrarse a si mismo y el sexo, como excusa para decir estupideces entre diálogos que pasan de atronadores a bobos, de ofensivos a ineptos para un oído que percibe estupefacto la falta de inteligencia para confeccionarlos; y como colofón llega la Macarena y su internacional baile, para que el guapo pueda desnudarse y lucir su musculado cuerpo, y que por los menos se compense a sus fans devotas por pagar entrada por tanto fiasco.
Al comienzo, este tipo de personajes tenían su punto, ese agudo encanto de estar sobrecargado y explotar no importa a quién te llevaras por delante; en estos momentos, se ha excedido tanto la ebullición con ellos, que han llegado a un máximo de cocción que los chamusca y torra hasta dejarlos secos de ironía irrisoria, o de cualquier cosa.
“Es riesgo- recompensa”, y sobre esa balanza se juega para tomar buenas decisiones en la vida, aunque aquí no hay nada de ello; únicamente un absurdo garrafal de necio resultado que, aún pensando que tiene una decente idea de fondo, está tan mal pensada, construida y elaborada que, Dan Mazer se corona como el director que permitió rebajar la grandeza de de Niro a algo cutre, insignificante y de mal gusto.

Lo peor; esperas un dueto divertido y ameno de la combinación de ambos actores.
Lo peor; un ceporro guión que avanza a ideas tontas y desatinadas.

lulupalomitasrojas.blogspot.com.es
7
4 de marzo de 2016
11 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cumple con su objetivo de película de comedia: risas. De los 15 en la sala de proyección, la mayoría eramos jóvenes con nuestras parejas, y durante los más de 90 minutos que dura, sólo se oían carcajadas -algunas fuertes- en las escenas en las que Efron o DeNiro se esforzaban por hacer reir. Lo lograron. Película simplona, bastante hollywoodense, pero que cumple lo que el público le pide.
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