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Críticas 39
Críticas ordenadas por utilidad
Críticas ordenadas por utilidad
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28 de julio de 2024
72 de 96 usuarios han encontrado esta crítica útil
El otro día estuve charlando con unos amigos sobre cómo habíamos vivido la época dorada del UCM y cómo lo vivíamos ahora. Habíamos visto "Iron Man" (2008) con 12 años y lo que vino después fueron años de quedadas para ir al cine a ilusionarnos viendo cómo se iba construyendo este universo. "Avengers: Infinity War" (2018) y "Avengers: Endgame" (2019) fueron eventos de nuestra vida que quedaron para el recuerdo. Eventos, que no películas.

En dicha charla decidimos repasar cuántas de aquellas 23 películas considerábamos buenas. Contamos un total de 6 películas como máximo, y nos dimos cuenta entonces que de aquellas 6 películas apenas la mitad las habíamos vuelto a ver con el paso de los años. En lo que a mí respecta, no he vuelto a ver Infinity War desde el año de su estreno, y lo cierto es que el cuerpo no me lo pide.

Discutimos entonces cómo podríamos recomendar la Saga del Infinito a los niños de hoy en día. ¿Cómo recomendar ver Infinity War cuando tienes que ver 21 películas para entenderla? Pensamos que era más fácil recomendar "Star Wars: El Imperio Contraataca" (1980) en vista de que sólo necesitas ver una película anterior para entenderla. Y lo mismo con la trilogía de "El Señor de los Anillos".
Ryan Reynolds & Hugh Jackman
Cada vez que pienso en esta conversación estoy más convencido de que el UCM no nos ha dado películas, sino eventos, tan anclados en su tiempo, tan dependientes del momento en que se estrenaron, que no resisten el paso de tiempo. El UCM tuvo un gran impacto, sí, pero no por las historias que contaba ni la forma en la que las narraba, sino como una máquina de hacer dinero, un modelo de explotación de personajes y propiedades intelectuales muy eficaz para amasar dinero.

La prueba de la poca calidad y relevancia que en realidad tienen las películas del UCM ha sido probada en esta Saga del Multiverso, en la que al poner a prueba la capacidad de estas películas para calar en el público de forma individual y no como parte de algo mayor han ido cayendo como moscas. Los buenos personajes no son suficientes para que el UCM se sustente, o lo serían a costa de ganar la mitad de dinero y de no saturar el mercado con tanto superhéroe. Pero esto es una batalla mediática, una lucha por dominar la opinión pública, y Marvel Studios necesita crossovers gigantescos para ganarla y tener siempre algo que ofrecer. Y si los personajes actuales no funcionan, recurrirán a la nostalgia de los que nacimos en los 90, y no sólo irán a por lo mejor, sino también a por lo más chusco de la Marvel de aquellos años. Y la jugada les sale bien, porque yo he ido a ver "Deadpool y Lobezno" (2024) para ver a Lobezno en su traje amarillo.
Ryan Reynolds & Hugh Jackman
Y como no quiero estropearle el juego a nadie, voy a mencionar de vez en cuando lo mejor de la película: qué guay es ver a Lobezno con su traje amarillo.

Sí, sabía a lo que iba, y por ello durante la proyección de la película me he hecho el tonto, y he intentado volver a tener la mente de un niño que se tragaba al Ghost Rider de Nicolas Cage porque qué guapo estaba ver una clavera en llamas reventando llantas en una moto de diseño infernal. Me ha dado igual en el caso de Deadpool tener que escuchar chistes sexuales para niños de 13 años, repetidos una y otra vez. Me ha dado igual ver a una manada de Deadpools entrar en pantalla porque sí, cada cual con un diseño tan variopinto que alguno parecía el Caballero Luna de Hacendado. Me ha dado igual que la película viviera puramente de las referencias a cosas que nada tienenque ver con la historia que contaba.

Porque lo único que me ha importado de esta película es ver a Lobezno con su traje amarillo y ha estado muy chulo. Habría estado fenomenal verlo en una película que me importara de verdad. Lo bueno de todo esto es que ya no tendré que ir a ver "Avengers: Secret Wars" para verlo de nuevo. Lo he visto una vez y con eso ha sido suficiente. Y si me dan ganas de verlo de nuevo, haré lo de siempre: buscar una escena en YouTube, que para eso está.

Y ya está, es todo lo que puedo decir. ¿Qué esperabais? ¿Un análisis de un guión que ni se han molestado en trabajarlo? Recordad, lo importante aquí era nuestro Lobezno, y si queréis más nostalgia y ver una película con sentido os invito a ir el próximo finde al reestreno de "Spider-Man" (2002). No sé cuántas veces me la habré visto, más veces que Infinity War seguro, pero tiene algo que no me canso de verla. Quizás es la historia que me cuenta, que me importa y me interesa más allá de las mallas. Que tengáis buen domingo, hasta luego.
6 de marzo de 2025
102 de 158 usuarios han encontrado esta crítica útil
Por tercera vez, vuelvo sobre "Daredevil: Born Again" para actualizar mi crítica tras terminar su segunda temporada. Antes que nada, considero esta temporada merecedora de un 6, algunos capítulos de un 7 incluso, pero la mera presencia de la primera temporada baja la media bastante y hace difícil recomendar esta serie a cualquier espectador, sobre todo a los que no vieron la serie original de Netflix.

Dicho esto, em gustaría recordar lo que ocurrió en los inicios de esta serie a modo de introducción. En un principio, la idea era realizar un reboot de una temporada de 18 capítulos, con Vincent D'Onofrio, Charlie Cox y John Bernthal retomando sus papeles originales pero con un reparto de secundarios completamente nuevo, sustituyendo a Ayelet Zurer por Sandrine Holt en el papel de Vanessa Fisk por ejemplo. Como showrunners teníamos a Matt Corman y Chris Ord. Se rodaron hasta 7 capítulos y, una vez mostrados a Kevin Feige, este señor decidió cambiar a todo el equipo de dirección, recuperar a los secundarios clásicos y canonizar la serie original, pasando de un reboot a una secuela directa. Las razones que alegó Feige fue la desconexión respecto al tono de la serie original y el hecho de que Daredevil tardaba 6 capítulos en ponerse el traje.
Así, se contrató a Dario Scardapane como nuevo showrunner, y se unieron al barco Ayelet Zurer, Deborah Ann Woll y Elden Henson retomando sus papeles originales. Pero ya se habían rodado 7 capítulos, y tirarlos por la borda supondría una gran pérdida de dinero para Marvel Studios. ¿La estrategia? Regrabar escenas que ya no se podían mantener (todas las de Sandrine Holt como Vanessa Fisk, por ejemplo) y montarlas con el material que sí se podía mantener de la mejor manera que se pudiera. Además, el plan original de 18 episodios se dividió en dos temporadas de 9 capítulos. El resultado: un prólogo grabado desde cero para introducir de forma exprés a Karen y Foggy y dos capítulos finales grabados de cero para continuar lo que se dejó en dicho prólogo.

Con este contexto, es perfectamente entendible que hayamos tenido una primera temporada con un guión completamente confuso, un montaje de las escenas y secuencias que dejaba mucho que desear, una realización pésima y un acabado de efectos visuales con mal resultado. Y por esta misma razón, es entendible que su segunda temporada haya tenido un resultado mucho mejor: sus responsables han tenido, esta vez, total libertad para formar un guión con más coherencia interna, más directo y lineal y mucho más fiel a la serie original de Netflix, al no estar atados a haber rodado un metraje previo que tuvieran que incluir de forma forzada.
Empezando por el guión, el punto fuerte de esta temporada, si bien no es excelente ni sobresaliente, han hecho un buen trabajo de definición de personajes y han hilado mucho mejor las relaciones entre ellos. Personajes que antes brillaban por ser un cero aparte, como BB Urich o Daniel Blake (genial Michael Gandolfini en su papel), encuentran en esta temporada espacio para brillar y tener su razón de ser, a pesar de otros personajes que me siguen pareciendo prescindibles, como la psicóloga Heather Glenn.

En cuanto a los principales, a los que venimos siguiendo desde 2015, todos siguen "en su salsa" como el primer día. Bullseye y Karen Page han tenido más espacio y peso, y por fin se han integrado en la trama de forma más orgánica. Pero mi mención especial va para el señor Fisk. En un principio, la inclusión de este personaje se sentía, para mí, una apertura y cierre repetitivo de un arco que ya se había visto en la tercera temporada de la serie original. Viéndolo en perspectiva, no es un arco tan innecesario teniendo en cuenta las aspiraciones políticas del padre de Fisk, y como guinda del pastel, Vincent Donofrio entrega una interpretación solvente en situaciones a las que Wilson Fisk no se había enfrentado antes en la serie original. El personaje, y su compañera, llegan a un punto y final satisfactorio.

En general, un guión más coherente, mejor llevado, que funciona mejor como secuela de lo visto en Netflix. Además, el puslo narrativo de la serie me ha dejado con momentos que tenían mi total atención y mi corazón en un puño. Una muestra de un buen ejercicio de escirtura y dirección. Como colofón, el regreso de un par de personajes que no solo me han dibujado una sonrisa, sino que auguran, por ahora, un futuro prometedor para el universo callejero de Marvel, mi parte favorita de los cómics.

No obstante, la parte técnica de esta producción se sigue resintiendo para mí. El montaje esta vez es correcto, pero la iluminación me parece un desacierto considerable. En las series originales (extiendo esto a las temporadas del resto de Defensores) los colores eran saturados y había un contraste medio para resaltar las zonas de luz sobre las zonas oscuras, compensadas con una exposición correcta de la luz. En esta serie tenemos colores demasiado desaturados, zonas extremadamente oscuras y una iluminación tan subexpuesta que no permite vislumbrar muy bien qué está ocurriendo en las escenas de menor exposición de luz. La apariencia de la fotografía, en consecuencia, es fea y muy poco atractiva, e ignoro si se debe a un recorte de presupuesto (probablemente) o a querer esconder unos malos efectos visuales (también probable y compatible con lo anterior.

En resumen, una temporada funcional, lo mínimo que esperaba de esta serie, que merecería un visionado de no estar precedida por una primera temporada francamente mala que lastra el visionado de la serie. Mi recomendación: vean el primer capítulo y los dos últimos de la primera, y vayan directamente a esta segunda.
6 de diciembre de 2024
22 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
"El Señor de los Anillos: La Guerra de los Rohirrim" (Kenji Kamiyama, 2024) resulta ser un producto del que me esperaba un resultado mucho peor pero que sigue siendo bastante mejorable. El fallo principal reside en su guión, mientras que sus mayores aciertos vienen de la mano de haber respetado la historia de Helm y del apartado técnico de la película.

La historia que adapta esta película se ubica en el apéndice A de "El Señor de los Anillos", concretamente en el apartado "La Casa de Eorl", en el que Tolkien escribe de forma resumida la historia de Rohan, ocupando la historia de Helm Mano de Hierro unas dos páginas de dicho apartado. Había, por lo tanto, que inventar muchas escenas y diálogos para desarrollar una breve historia en un largometraje. La lógica haría a uno desarrollar un arco dramático centrado en Fréalaf, sobrino de Helm, o en el propio Helm. Pero no. Los guionistas han decidido optar por el personaje menos indicado para conducir la trama: la hija de Helm, a la que han decidido llamar Hera.
El motivo detrás de esta elección se debe a los complejos de una ideología feminista que cada vez pierde más su razón de ser y que lleva, por un lado, a escribir a los personajes femeninos con una falta de lógica y sentido común que rozan lo ridículo y, por otro, a criticar constantemente a autores clásicos como Tolkien que lo único que pretendían con sus obras era evadirnos de la realidad para disfrutar de la fantasía, sin respetar ni querer entender el mensaje y visión del mundo que estos autores querían transmitir para hacer crecer a la sociedad.

Vayamos a lo importante: la protagonista no funciona y su trama adolece de múltiples agujeros de guión. La causa no es el sexo del personaje, sino las múltiples limitaciones que los escritores ponen al guión porque ven a su personaje como un sexo y no como un individuo completo. La consecuencia de ello es que se termina por construir a un personaje arquetípico que, por un lado, no hace avanzar la trama de forma activa y, por otro, actúa fuera de toda lógica en situaciones en las que el guión demandaba otro tipo de resolución de conflictos. Esta falta de lógica también afecta al villano Wulf, que acaba siendo algo ridiculizado por carecer también de sentido común en sus modos de actuar.
Como he indicado antes, esta obsesión con el sexo de los personajes parece llevar a los guionistas a estar en un constante conflicto con el autor al que adaptan, y en su acto final la película comete el error de manchar el legado de Tolkien haciendo creer que las pretensiones de este autor eran exaltar la figura masculina. Si uno lee a Tolkien, se dará cuenta de que las inquietudes de este hombre tenían que ver con criticar la deshumanización del mundo en la sociedad industrial, la corrupción de los hombres por el poder, la humildad como el camino hacia la sabiduría, y el coraje que hace falta para defender lo que realmente importa, nuestro hogar. Realmente no entiendo cómo Philippa Boyens, guionista de "El Señor de los Anillos" junto a Peter Jackson y Fran Walsh, haya pasado esto por alto, sobre todo sabiendo cómo Tolkien escribió uno de los mejores arcos de un personaje femenino en "El Retorno del Rey", aunque es cierto que Boyens no es la escritora principal de la película en esta ocasión.

De todas formas, y volviendo a la película, debo reconocer que el personaje de Hera no está exento de debilidades y limitaciones, al contrario que otros personajes femeninos mal escritos en la actualidad, y que los errores mencionados respecto a ella se concentran sobre todo en el tercer acto, cuando todo el peso de la película recae sobre la protagonista. Si hubieran tratado al personaje de otra forma, aun siendo la protagonista, estoy seguro de que habríamos tenido una película más notable. No vendría mal que los guionistas se fijaran en cómo fue escrito el personaje de Ashoka en la serie "Star Wars: The Clone Wars" (Dave Filoni, 2008-2019) para saber por dónde deben ir.

En cuanto a los aciertos de la película, no me esperaba que respetaran tanto la historia del rey Helm, lo cual era una de las principales preocupaciones que tenía respecto a este proyecto. La épica con la que se narra la leyenda de Helm Mano de Hierro está muy bien llevada y realmente han hecho justicia al personaje de Tolkien, si bien creo que han metido la pata al intentar ligar esta historia con la trama del anillo único, con la que no debería haber ningún tipo de relación.

Y, por supuesto, está el apartado técnico de la película, con una animación muy bien conseguida y, sobre todo, un diseño y edición de sonido notables. Me ha gustado mucho cómo se han recreado el relieve y textura de la Tierra Media, con un realismo muy preciso, y cómo se ha integrado la animación 2D de los personajes en este entorno. Los movimientos de los personajes están muy bien animados, si bien creo que se debería haber trabajado más la expresividad en la cara de los mismos.

En conclusión, una película con una protagonista y villano fallidos por las tendencias actuales de la ideología feminista, pero muy notable en su apartado técnico, en el tratamiento de los personajes secundarios y en la adaptación de la epicidad de la historia de Tolkien que a ratos le hace a uno sentir que está de nuevo en la Tierra Media.

Análisis del guión en la zona spoilers.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Estructura del guión:
DETONANTE: Helm mata a Freca, líder de los Dunlendinos.
PRIMER PUNTO DE GIRO: Helm y los rohirrim huyen de Edoras tras ser conquistada por Wulf, hijo de Freca.
SEGUNDO PUNTO DE GIRO: Hera, hija de Helm, pide ayuda a Fréalaf, sobrino de Helm.
CLÍMAX: Hera vence a Wulf en combate.
DESENLACE: Fréalaf es coronado rey y Hera se marcha de Rohan.

Si atendemos a la propia estructura del guión, Hera no participa en muchos de los puntos de giros principales, un signo de que es un personaje pasivo durante gran parte de la trama, similar a lo que ocurría con el personaje de Jyn Erso en "Rogue One" (Gareth Edwards, 2016). Esta pasividad del personaje se debe a la decisión de depositar en él el protagonismo manteniendo, no obstante, la importancia de los personajes secundarios, que en la historia de Tolkien son los verdaderos protagonistas. Se habría requerido, por lo tanto, de involucrar más a la protagonista en la historia, pero a costa de adaptar mal el texto de Tolkien. Por esta razón habría sido más sencillo poner a Fréalaf como protagonista.
Por otra parte, se dan en la película una serie de situaciones que carecen de lógica con el pretexto de utilizar a Hera como medio de exposición de un mensaje feminista. Por ejemplo, el hecho de que decida vestir un vestido de novia raído y gastado para enfrentarse a Wulf, como si se tratara de una versión medieval de la novia de "Kill Bill" (Quentin Tarantino, 2003), en vez de una armadura, como mandaría la lógica, y todo para distraer a Wulf de perseguir al pueblo de Rohan. ¿No se dan cuenta los escritores de que cualquier arquero podría matarla en cualquier momento de un simple disparo o de que Wulf podría pasar de ella y traspasar el abismo de Helm para atacar a los ancianos, mujeres y niños de Rohan?

Por otra parte, la relación de la protagonista con el villano no tiene ni pies ni cabeza. Que jugaran de pequeños juntos es físicamente imposible, pues los Dunlendinos se encontraban a varias millas de Rohan, al otro lado de las Montañas Blancas, no es que estuvieran literalmente viviendo al lado. Entiendo que lo han hecho para darle mayor dramatismo a la relación protagonista-antagonista, pero ese dramatismo no ha sido tan necesario para el desarrollo de la trama.

Otras incongruencias se dan como consecuencia de intentar ligar esta historia con la del anillo único. Por ejemplo, no tiene ni pies ni cabeza que Mordor esté mandando orcos y trolls a recolectar anillos para encontrar el único. Tardarían décadas en encontrarlo de esta manera e incluso podrían acabar muertos en el intento, como de hecho ocurre en la película. Sería más sensato enviar a los názgul, que pueden sentir la presencia del anillo y son mucho más letales que unos simples orcos. Además, Sauron estaba aún debilitado en este tiempo y su espíritu no residía en Barad-Dur, por lo que no podía mandar a nadie desde Mordor. Tampoco tiene sentido que, al final de la película, Hera vaya a buscar a Gandalf para contarle lo sucedido con estos anillos. En primer lugar, porque Gandalf no comienza a interesarse por los anillos de poder hasta que empieza a sospechar que quizás Bilbo posea uno y, en segundo lugar, porque ¿qué ayuda le puede dar a Gandalf esta información? Sólo son unos orcos que han muerto intentando robar anillos a los Dunlendinos.

Podría mencionar otros fallos de guión pero por ahora no voy a incidir más en ellos. Simplemente concluir con que habríamos tenido un guión mucho más redondo si el protagonismo hubiera recaído sobre Fréalaf, manteniendo ese mismo arco dramático que han puesto en la película cuando Helm lo destierra, aunque esto supone una repetición del arco de Éomer, pero bueno. Hera habría sido en este caso un buen secundario que ayudaría a Fréalaf, lo que adaptaría bien las palabras de Tolkien que afirmaban que en la historia de Rohan hubo hombres y mujeres valientes.
6 de julio de 2025
18 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Jurassic World: El Renacer" (Gareth Edwards, 2025) ya puede estar perfectamente entre las peores películas del año si no la peor, además de ser, contra todo pronóstico, la peor que se ha realizado de toda la saga. Sí, considero que cualquier película de la trilogía anterior es mejor que esto y el estudio Universal me ha dado razones de peso para juzgarla así.

Centrémonos en lo más importante: el guion de esta película no es que haga aguas por todos lados de la forma más surrealista y ridícula posible. Decían que David Koepp no estaba en sus mejores momentos como guionista. Viendo esta película, no es que no esté en sus mejores momentos, es que su escritura evidencia una completa falta de interés, que no de talento ni acierto, en su trabajo.

Para empezar, esta película lo tenía todo para hacer las cosas bien: una trama de aventuras muy localizada en un lugar y unos personajes recónditos, de forma que había total libertad narrativa para alejarse de lo realizado anteriormente. Las películas de aventuras de este tipo suelen seguir dos patrones:
-El grupo de personas que va a una isla y, una vez llegan, se separan en dos grupos o más y tienen que sobrevivir. Luego se reencuentran y se salvan. Ejemplo: "Kong: La isla calavera" (Jordan Vogt-Roberts, 2017).

-Los dos grupos de personas que, sin conocerse, van a la misma isla y se acaban encontrando, debiendo unir fuerzas para sobrevivir. Ejemplo: "El Mundo Perdido: Jurassic Park" (Steven Spielberg, 1997).

Pues bien, de partida, esta película comete el error de mantener estos dos patrones simultáneamente resultando en giros de guion forzados y en situaciones que, lejos de beneficiar al guion, complican su escritura, demasiado para un guionista que no tiene ningún interés en hacer bien su trabajo.

En segundo lugar, está el perfil de personajes que se construye en esta película. Todos los personajes están estereotipados, sí, pero, además, la forma en la que se relacionan entre ellos y su forma de comportarse de acuerdo con lo que pretenden conseguir carece completamente de credibilidad. Cada personaje hace literalmente lo que le viene en gana cuando al guionista le viene en gana independientemente de por dónde vaya el curso de la trama. Además, cada uno es, a su manera, medio de transporte del humor más ridículo que el espectador pueda presenciar en pantalla, haciendo insufrible el visionado de la película.
Jonathan Bailey & Scarlett Johansson
Por último, respecto a la dirección y realización audiovisual de la película, es imposible entender este resultado teniendo en cuenta que su director es Gareth Edwards. No lo digo porque Edwards sea infalible, no lo es y de hecho ya tuvo ciertos problemas de dirección en "Godzilla" (2014), pero precisamente es esta película la mejor referencia que podemos utilizar para entender por qué su mera inclusión en esta franquicia vaticinaba algo prometedor.

Si recuerdan "Godzilla" (2014), sobretodo si la recuerdan bien, su mejor parte residía en un primer acto dedicado a construir una trama de misterio desde el punto de vista científico que giraba alrededor de las consecuencias geológicas que los grandes monstruos estaban teniendo en el planeta antes de enseñar a los propios monstruos. Edwards nos introducía en una trama conspiranoica que intentaba ocultar el verdadero origen detrás de un terremoto que desencadenó un desastre nuclear en Janjira, Japón, resultando en una pérdida trágica para los protagonistas, quienes seguirían las pistas de las lecturas sísmicas hasta descubrir la existencia de los grandes titanes. Justo en ese momento, la organización Monarch hace acto de presencia para secuestrar a los protagonistas y evitar que el secreto de los monstruos se revele al mundo demasiado pronto.

Ahora recuerden la novela "Parque Jurásico" de Michael Crichton. Si la recuerdan bien, la novela dedicaba su primer acto a introducirnos, desde el punto de vista de médicos de a pie, en una serie de sucesos extraños concernientes a unos ataques que determinados pacientes habían sufrido por parte de animales de anatomía extraña y difícil de identificar. Cuando la noticia de estos sucesos llega a Alan Grant, la empresa InGen hace acto de presencia para ocultar el origen de los sucesos, que tuvo lugar en los experimentos de bioingeniería que estaban aconteciendo en la Isla Nublar para la creación de dinosaurios modificados genéticamente.

¿Ven alguna similitud? Si la ven, no piensen apresuradamente que Gareth Edwards fue un ávido lector de la novela de Chrichton, no lo sabemos. Lo que sí sabemos son dos cosas: que en la realización de "Godzilla" (2014) tomó como referencia el suspense que Steven Spielberg construyó para "Parque Jurásico" (1993), y que su acercamiento al cine de monstruos sigue un patrón de realismo científico similar al que Michael Chrichton despliega en sus novelas.

Estos factores, unidos a la buena dirección y la excelente edición de sonido que casi siempre nos ha dado el cine de Gareth Edwards le hacían el director ideal para relanzar la franquicia de los dinosaurios. Sin embargo, no hay ni rastro de la identidad de Edwards como director en esta película, salvo la fotografía, que tampoco destaca demasiado. Parece, en todo caso, una película realizada por cualquier cineasta menor que no tiene ningún interés en averiguar si el trabajo que ha realizado tiene un mínimo de competencia.

En conclusión, la saga se ha hundido con esta película. No voy a ver ninguna más en varios años. Se va, de momento, al pozo donde ya mandé a Star Wars y Marvel Studios. Quizás algún día, cuando la competencia y el talento vuelvan a ser prioridad en las grandes sagas, vuelva a conectar con ellas.
17 de agosto de 2012
15 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
Seguro que a muchos les sorprendió ''Alien, el octavo pasajero'', una de las mejores películas de ciencia ficción, con una gran mezcla de terror y ficción y que puso al xenomorfo(el cabeza pepino) como uno de los monstruos mas populares de la historia. Una película que te mantenía en tensión en todo momento. Aquello nos cambió la vida, y luego llegó el resto de la saga: ''Aliens'', ''Alien 3'', ''Alien Resurrección'', y el crossover ''Alien vs Predators''. Y después de estas secuelas(algunas buenas, otras malas) ahora nos llega Prometheus. Muchos de vosotros iréis a verla pensando en dos palabras: alien y origen. En ese caso, os aviso de que cambiéis de mentalidad, porque de alien sólo hay una escena.¿Y el resto? Pues una de las mayores películas de ciencia ficción de los últimos años, con un argumento totalmente diferente de alien y muy original. Con grandes interpretaciones, en espacial la de Michael Fassbender como el robot David. Una película que sobrecogerá al espectador y que te hará olvidar alien para hacerte pensar de dónde viene el ser humano y no de dónde viene el alien. El nombre le viene al pelo, ya que la nave y la película cumplen su función: llevan a los personajes y a la saga hasta el infinito. Magnífica.
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