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España España · Sevilla
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Voto de Dirover:
2
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2
Terror. Thriller El Dr. Kelson (Ralph Fiennes) se ve envuelto en una nueva y sorprendente relación, cuyas consecuencias podrían cambiar el mundo tal y como se conoce,. Por otra parte, el encuentro de Spike (Alfie Williams) con Jimmy Crystal (Jack O'Connell) se convierte en una pesadilla de la que el chico no puede escapar. En este mundo, los infectados ya no son la mayor amenaza para la supervivencia, ya que la inhumanidad de los supervivientes puede ... [+]
20 de enero de 2026
30 de 42 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando ya casi nadie lo esperaba, la 'Saga 28...' regresó con una especie de reboot que sentaba las bases para una trilogía-secuela, y que dicho sea de paso, generó una enorme discrepancia entre crítica y público como pocas veces servidor recuerda haber visto. La crítica ensalzó el atrevimiento y la frescura que Boyle imprimía al film a la par que usaba el apocalipsis zombi para llevar a la palestra diversas temáticas (la esencia de la saga seguía ahí a pesar del polémico recurso de la 'cámara-iPhone'), mientras que al público le pareció excesivamente raruna y recargada de temas que le restaban protagonismo a lo que el público quería ver de verdad: zombis atletas y sanguinarios despedazando humanos.

A pesar del rodaje cuasi paralelo, los productores debieron olerse algo y le pidieron a Nia DaCosta que por supuesto no intentara imitar a Boyle y que tratara de ser algo más "seria y normalita". Demasiado excéntrica les había quedado ya la anterior entrega como para encima tratar de replicarla sin el bueno de Danny. A los que les pareció una bajada de nivel respecto a las anteriores entregas y se quejaron del final anticlimático, pues quizás en parte tenían razón. Pero olvidaron que, al igual que en '28 días después', para Boyle lo importante era el viaje, no el desenlace. Y ese, le pese a quien le pese, resultaba excitante y plagado de personajes que conseguían la atención del espectador y se saltaban gran parte de los tópicos, comenzando por el niño protagonista y prosiguiendo con un "gris y atormentado" Aaron Taylor-Johnson, o el siniestro soplo de aire fresco que resultó la aparición del Dr. Kelson al que dio vida un inspirado Ralph Fiennes. Lo peor de la anterior entrega fue lo escasamente interesante de los caminos que quedaron abiertos con su lamentable y ridículo cliffhanger.
Por desgracia, 'El templo de los huesos' continúa al dedillo lo insinuado en el desenlace de la anterior, y el resultado final es una película completamente lamentable que hace aguas desde el inicio hasta (casi) la última escena. Y esta vez la culpa no es de un Danny Boyle pasado de rosca más empeñado en ejercer de "dj visual" antes que director de cine, ni tampoco de una Nia DaCosta que simplemente trabaja con el material que le han dado y defiende lo mejor posible, sin piruetas visuales innecesarias pero siendo fiel al estilo de la saga. Esta vez quien ha metido el patinazo definitivo y ha dejado herida de muerte a la saga es el guionista, Alex Garland, un tipo capaz de lanzar un "brainstorming" de ideas atractivas y seductoras y conseguir que ni una sola sea plasmada de manera completamente efectiva en pantalla. Garland destroza el planteamiento y anula todas y cada una de las virtudes de su anterior entrega.

Los personajes que anteriormente resultaron atractivos y empatizables en gran parte ahora han sido sustituidos por una panda de idiotas sacados de 'La naranja mecánica' en la que queda clarísimo que rol va a jugar cada uno en el devenir de la historia (predecible se queda corto), y liderados por un villano completamente plomizo y aburrido a más no poder como es el interpretado por Jack O'Connell, cuyos larguísimos monólogos están cargados únicamente de estupideces y provocan absoluto sopor y ni un solo escalofrío. Qué puto coñazo de tío. Garland se lo imaginaba como un 'pseudojoker' y la realidad es que el personaje no interesa a NADIE. Y por otro lado, el niño protagonista, pues bueno... Sigue siendo su historia en gran parte, pero la sensación es que el personaje evolucionaba más en la primera media hora de la anterior entrega que en las dos horas que aquí permanece presente, sin hacer nada relevante.
Chi Lewis-Parry
Además, hay que destacar que el público asesinó a Boyle porque '28 años después' se codeaba y parecía regocijarse con el ridículo en más de un momento. DaCosta no jugará en la sala de montaje con el metraje como si fuera un CinExin, pero la realidad es que su película es directamente ridícula y por momentos estúpida, a pesar de que visualmente carezca de la excentricidad de la anterior entrega. La relación entre Kelson y el Alpha es delirante, con momentos que sacan al espectador de lo que está viendo. Por no hablar de la lentitud con la que se masca un "tour de force" final que jamás llega a explotar, consiguiendo un final completamente descafeinado y una inevitable sensación final de "tanto ruido para esto...?" Lo importante en la 'Saga 28...' era el viaje y no el final, que solían pecar de anticlimáticos y acelerados. El viaje era tan bueno que se perdonaba. En este caso, si los acontecimientos centrales que ocupan el viaje no importan una puta mierda a nadie porque no hay tensión, es imposible empatizar con ni un solo personaje y lo más sangrante: NO INTERESAN, todo es completamente previsible y forzado, y sobre todo y perdón por la advertencia: AHORA SÍ QUE NO HAY ZOMBIES. Pues así desde luego, ¿cómo perdonar que el final sea lamentable?

Boyle y Garland entendieron el apocalipsis zombi como una excusa para sacar a la palestra diversos temas como el egoísmo y el énfasis en la supervivencia a toda costa, o la desintegración de una familia como en la anterior entrega. Aquí hay un poco de falsos mesías, necesidad de pertenencia a un grupo y mas blablabla que además de trillados quedan completamente diluidos por el trazo grueso de un guion sin suspense ni punch alguno y personajes completamente manidos y predecibles.

Si de verdad la idea principal de esta secuela era cambiar el rumbo de la anterior y darle al público lo que pide, o metieron el patinazo definitivo o de repente me excluyo como el target de una saga que personalmente me apasiona. Es incomprensible como un guionista puede hacer un mejunje con ideas atractivas y hacer que ni una sola funcione. No queda otra que encomendarse a Boyle en la siguiente entrega...

· LO MEJOR: Sus 2-3 sobresaltos consiguen asustar.

· LO PEOR: Lo tópico, predecible, ridículo y aburrido que es su desarrollo. El villano es una basura infraescrita.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La última escena con la aparición ¿sorpresa? de Cillian Murphy inyecta una pequeña dosis de energía después del sufrimiento que hemos padecido durante casi dos horas. Y sobre todo albergamos la esperanza de que no tendremos que aguantar al personaje de Jack O'Connell y a sus niñatos nunca más...

Un villano debe caer mal, pero nunca debe no parecer atractivo. Debe "caer bien" a su manera y generar interés para que sea odiado. En este caso, únicamente consigue lo último. Y dudo mucho que eso se pueda considerar un mérito del guionista.
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