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Voto de JBlas:
3
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3
5.8
55,389
Ciencia ficción. Thriller. Acción
Ambientada en una sociedad futura. El hallazgo de una fórmula contra el envejecimiento trae consigo no sólo superpoblación, sino también la transformación del tiempo en moneda de cambio que permite sufragar tanto lujos como necesidades. Los ricos pueden vivir para siempre, pero los demás tendrán que negociar cada minuto de vida, y los pobres mueren jóvenes. Tras conseguir, por casualidad, una inmensa cantidad de tiempo, Will ... [+]
27 de agosto de 2012
27 de agosto de 2012
Sé el primero en valorar esta crítica
He de reconocer que hasta hace solo cuatro o cinco días no sabía nada de la existencia de esta cinta y fue en el visionado casual de su tráiler cuando nació mi interés por ver esta película. En mi modus operandi habitual prefiero conocer y/o leer algo más sobre la peli que voy a ver, pero en este tráiler me presentaban una atractiva historia de ciencia ficción realista –últimamente mi género debilidad- protagonizada por una pareja de súper guapos y, todavía no entiendo por qué, solamente esto fue capaz de seducirme.
En estas líneas voy a intentar desentrañar el porqué de esta extraña seducción y ya de paso trataré de aprender algo en el proceso.
“In Time” habla de un tema universal como es la eterna juventud y presenta a unos seres humanos que no envejecen más allá de los 25 años –sorprende la secuencia inicial en la que Justin Timberlake saluda a su madre/pivonazo también de 25 años- el tiempo es considerado, literalmente, dinero y todas las personas llevan un cronómetro en su muñeca que marca exactamente el tiempo que les queda de vida; un desayuno cuesta 20 minutos, un billete de autobús 1 hora y tu sueldo son unos pocos días.
En estas líneas voy a intentar desentrañar el porqué de esta extraña seducción y ya de paso trataré de aprender algo en el proceso.
“In Time” habla de un tema universal como es la eterna juventud y presenta a unos seres humanos que no envejecen más allá de los 25 años –sorprende la secuencia inicial en la que Justin Timberlake saluda a su madre/pivonazo también de 25 años- el tiempo es considerado, literalmente, dinero y todas las personas llevan un cronómetro en su muñeca que marca exactamente el tiempo que les queda de vida; un desayuno cuesta 20 minutos, un billete de autobús 1 hora y tu sueldo son unos pocos días.

Justin Timberlake & Amanda Seyfried
Tampoco en este mundo de ficción somos todos iguales y los ricos poseen mucho más tiempo que los pobres o dicho de otra manera, la inmortalidad es solo una cuestión de clase social. La dualidad tiempo/dinero y la metáfora con la época actual en la que vivimos son tan evidentes y claras que nadie puede resultar pedante al hablar de ellas. También resulta simpático el espíritu independiente con afán claramente revolucionario y anti sistema que está presente en la historia. Hasta aquí todo atractivo ¿no?, continuemos.
Apostaría porque Justin Timberlake va a mutar en breve en mega estrella exclusivamente cinematográfica y junto con Ashton Kutcher, van a representar el relevo natural y necesario de los Johnny Depp y Brad Pitt –que dice que se retira en tres años-. A pesar de que “In Time” no es precisamente una cumbre interpretativa del bueno de Justin, no se le puede responsabilizar únicamente a él de una construcción de personaje, en ocasiones, bastante increíble –presentan a un Will Salas (Justin Timberlake) que vive al día y no guarda nada para mañana y, aunque en el aspecto del dinero es creíble que una persona llegue al final del día sin un euro en el bolsillo, en el asunto del tiempo quizás sería más realista tener un poco de cuidado para llegar a ese final del día con algo de tiempo/vida-. Ya que he abierto la caja de los truenos no puedo evitar añadir que en esta fábula futurista la existencia de los teléfonos móviles hubieran evitado y arruinado el funcionamiento de toda la trama y que el hecho de que en un futuro, lejano o no, no existan teléfonos móviles o tecnología similar es algo, una vez más, increíble en una película que trata el realismo y la verosimilitud como uno de sus principales activos.
Apostaría porque Justin Timberlake va a mutar en breve en mega estrella exclusivamente cinematográfica y junto con Ashton Kutcher, van a representar el relevo natural y necesario de los Johnny Depp y Brad Pitt –que dice que se retira en tres años-. A pesar de que “In Time” no es precisamente una cumbre interpretativa del bueno de Justin, no se le puede responsabilizar únicamente a él de una construcción de personaje, en ocasiones, bastante increíble –presentan a un Will Salas (Justin Timberlake) que vive al día y no guarda nada para mañana y, aunque en el aspecto del dinero es creíble que una persona llegue al final del día sin un euro en el bolsillo, en el asunto del tiempo quizás sería más realista tener un poco de cuidado para llegar a ese final del día con algo de tiempo/vida-. Ya que he abierto la caja de los truenos no puedo evitar añadir que en esta fábula futurista la existencia de los teléfonos móviles hubieran evitado y arruinado el funcionamiento de toda la trama y que el hecho de que en un futuro, lejano o no, no existan teléfonos móviles o tecnología similar es algo, una vez más, increíble en una película que trata el realismo y la verosimilitud como uno de sus principales activos.

Amanda Seyfried
Bien, voy encontrando razones de mi decepción, continuemos.
Amanda Seyfried corre estupendamente con tacones, sus mini faldas son muy sexys y empuña con gracia una pistola mientras nos mira con unos ojos entre aniñados y salvajes, pero cuando sus diálogos no son especialmente ocurrentes y su rol de compañera/florero del chico protagonista es tan marcado, resulta complicado diferenciarse o mostrar algo de personalidad que nos haga creer en esta actriz.
Todos sabemos, o deberíamos saber, que las secuencias de acción de las películas son mentira y en ocasiones sobre guión no acaban de tener consistencia, pero gracias al talento creativo y trabajo de grandes realizadores podemos llegar a creernos lo más increíble y disfrutar rotundamente de esas mentiras. En este grupo de grandes arquitectos de secuencias de acción entran nombres que van desde Spielberg o Cameron hasta Michael Bay o Michael Mann, pero yo nunca incluiría en este grupo el nombre de Andrew Niccol, entendiendo que todos ellos cuentan con los suficientes medios técnicos y económicos para convertir en realidad la secuencia de acción que tienen en su cabeza -no se me ocurre forma más civilizada de expresar mi decepción con las secuencias de acción de esta película-.
“In Time” podría erigirse en icono revolucionario de los indignados a la manera de “V de Vendetta” (James McTeigue, 2.006), pero en mi opinión se queda en un bienintencionado intento que probablemente no trascenderá.
Llegados a este punto, mi conclusión personal sería que resulta mucho más fácil hacer un buen tráiler que una buena película y por ello los trailers no son de fiar. Ya, para llegar a esta conclusión tan obvia quizás no hacía falta tanta palabrería, pero al menos yo no hice un tráiler para contarte que la conclusión iba a ser la hostia.
Amanda Seyfried corre estupendamente con tacones, sus mini faldas son muy sexys y empuña con gracia una pistola mientras nos mira con unos ojos entre aniñados y salvajes, pero cuando sus diálogos no son especialmente ocurrentes y su rol de compañera/florero del chico protagonista es tan marcado, resulta complicado diferenciarse o mostrar algo de personalidad que nos haga creer en esta actriz.
Todos sabemos, o deberíamos saber, que las secuencias de acción de las películas son mentira y en ocasiones sobre guión no acaban de tener consistencia, pero gracias al talento creativo y trabajo de grandes realizadores podemos llegar a creernos lo más increíble y disfrutar rotundamente de esas mentiras. En este grupo de grandes arquitectos de secuencias de acción entran nombres que van desde Spielberg o Cameron hasta Michael Bay o Michael Mann, pero yo nunca incluiría en este grupo el nombre de Andrew Niccol, entendiendo que todos ellos cuentan con los suficientes medios técnicos y económicos para convertir en realidad la secuencia de acción que tienen en su cabeza -no se me ocurre forma más civilizada de expresar mi decepción con las secuencias de acción de esta película-.
“In Time” podría erigirse en icono revolucionario de los indignados a la manera de “V de Vendetta” (James McTeigue, 2.006), pero en mi opinión se queda en un bienintencionado intento que probablemente no trascenderá.
Llegados a este punto, mi conclusión personal sería que resulta mucho más fácil hacer un buen tráiler que una buena película y por ello los trailers no son de fiar. Ya, para llegar a esta conclusión tan obvia quizás no hacía falta tanta palabrería, pero al menos yo no hice un tráiler para contarte que la conclusión iba a ser la hostia.
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