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Voto de Luis Guillermo Cardona:
4
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4
Terror John Form encuentra el regalo perfecto para su mujer embarazada, Mia: una preciosa e inusual muñeca vintage que lleva un vestido de novia blanco inmaculado. Sin embargo, la alegría de Mia al recibir a Annabelle no dura mucho. Durante una espantosa noche la pareja ve como miembros de una secta satánica invaden su hogar y los atacan brutalmente. No sólo dejan sangre derramada y terror tras su visita…los miembros de la secta conjuran a un ... [+]
7 de julio de 2016 Sé el primero en valorar esta crítica
Según contara Lorraine Warren, la celebrada parapsicóloga y médium a quien ‘conocimos’ representada en “The conjuring” por Vera Farmiga, la verdadera historia de la muñeca Annabelle se remite a 1970, cuando a Donna, una joven estudiante de enfermería, su madre le regaló una muñeca de trapo que, sin que nadie la tocara, de repente cambiaba de posición y resultaba acomodada en posiciones ‘imposibles’. Dias después, Donna y Angie, su compañera de apartamento, comenzaron a encontrar notas escritas en un tipo de papel que ellas no poseían y, además, la muñeca resultaba en diferentes espacios a donde nadie la había llevado.

Las chicas acudieron entonces a una parapsicóloga y está hizo contacto con el espíritu de Annabelle Higgins, una niña de 7 años que, según explicó, había muerto allí antes de que fuera construido el actual edificio de apartamentos. Annabelle quería que la autorizaran a habitar dentro de la muñeca para sentirse amada por Donna y Angie. Compadeciéndose con la niña muerta, las chicas dieron el sí, pero se sintieron, luego, muy incómodas y asustadas con sus acciones… y fue, entonces, cuando contactaron a Ed y Lorraine Warren, quienes, tras hacer seguimiento del caso, concluyeron que, no era una niña sino una entidad infra-humana, la que buscaba habitar en un huésped humano. Los Warren se llevaron entonces a la muñeca (que no se parece en nada ni luce tan horrenda como la que vemos en los dos filmes) y seguidamente, un sacerdote exorcizó e hizo limpieza ambiental del apartamento.
“ANNABELLE”, surge como la precuela de “The conjuring”, la brillante y exitosa película que James Wan realizara el año anterior, donde se nos dieron los primeros pases de la muñeca, pero, por quién sabe que motivo, la nueva historia terminó en manos del que fuera el director de fotografía del filme de Wan, y éste, tan sólo hizo presencia dirigiendo la escena del ascensor, al tiempo que participaba en la producción.

El director, John R. Leonetti, es bien probable que haya recibido consejos de Wan, pues, además de que preserva el estilo ‘pulcro’ del director malasio -al no excederse con el guiñol y centrarse más en los elementos psíquicos y el thriller-, también logra dos o tres momentos de excelente composición y capaces de ponernos los pelos de punta.

El cuento de Leonetti, estuvo abiertamente influenciado por el magistral filme de Roman Polanski, “Rosemary’s baby”: Comienza con alusiones documentales al caso Manson en el que murió la esposa del director polaco, Sharon Tate, cuyo nombre es también dado a una vecina. Los personajes centrales se llaman Mia y John (de Mia Farrow y John Cassavettes, los actores que protagonizan el filme de Polanski). La cuna, que tiene suma importancia en la última parte de su historia, también aparecerá en el climax de “ANNABELLE” … y hasta podríamos afirmar que, la referencia a la secta satánica Los discípulos del carnero, surgió porque aún se especula que, su fundador, Anton Szandor Lavey, asesoró a Polanski y además representó al diablo en la escena de la forzada copulación.
“ANNABELLE” es un filme que aporta algunas necesarias reflexiones sobre el mal y el satanismo; su protagonista Annabelle Wallis (con un aire a Sharon Tate) tiene una carismática y sexy presencia; siempre es grato ver a la veterana Alfre Woodard (“Mumford”, “¿What’s cooking?”, “12 years a slave” …), pero, los gruesos baches que tiene en su guión y en su realización (el misterio que surge con los niños en la escalera se convierte en un cabo suelto; la muñeca tiene más impacto en dos escenas de “The conjuring”, que aquí en un montón; se vuelve excesivo el cliché de las puertas que se cierran impulsadas por fuerzas oscuras; luce como una broma macabra, sin lógica alguna, el que, el gentil esposo-médico, le regale semejante horrenda muñeca a la adorable esposa que va a darle un hijo…) hacen que se venga a menos y que quede muy lejos de su predecesora, y sobre todo, del celebrado filme al que rinde homenaje.
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