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Voto de TOM REGAN:
8
Voto de TOM REGAN:
8
Drama. Thriller En la noche más concurrida del año en uno de los restaurantes de moda en Londres, el carismático jefe de cocina Andy Jones trata de no derrumbarse ante una crisis personal y profesional que podría destruir todo aquello por lo que ha trabajado. La inesperada visita de un inspector de sanidad y seguridad alimentaria aumenta la presión sobre el personal mientras no dejan de llegar más y más clientes. Andy abronca y engatusa a su equipo ... [+]
12 de abril de 2025 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
92/06(06/04/25) Trepidante drama británico dirigido por Philip Barantini (en su segundo largo tras su debut en “Villain”) y escrita por el propio Barantini y James Cummings, que tiene en su singular propuesta de filmarse todo en un plano secuencia real (se rodó en solo dos días) filmado con electricidad vitalista por Matthew Lewis (“Adolescencia”), en tiempo real, sin trucos de trampantojos, ambientándose en un restaurante de lujo londinense, creándote una experiencia inmersiva coral arrolladora, sumergiéndote en un caos extraordinario, un circo de varias pistas que amenaza por colapsar en cualquier momento. Siendo protagonizada por unos maravillosos e intensos Stephen Graham, Vinette Robinson, Ray Panthaki y Hannah Walters. Es la expansión del cortometraje homónimo de 2019, también dirigido por Barantini y protagonizado por Graham. Originalmente se planeó grabar ocho tomas de la película, solo fue posible filmar la mitad antes de que el confinamiento por la COVID-19 obligara a finalizar el rodaje. Una cámara en constante y excelso movimiento fluyendo por el local haciéndonos partícipes de las situaciones, ello empujándote con gran dinamismo y brío pro los diferentes avatares de cada personaje, legando a agotarte tanto estrés, impregnando de tensión cada segundo de metraje, tras verlo nunca verás igual ir a un restaurante. Un ácido tratamiento del carácter capitalista de nuestra sociedad encapsulada en este local hostelero, dándose cada parcela de los estratos de la empresa, desde los limpiadores, los pinches, los chefs, los bármanes, los camareros, el maître-dueño, y por supuesto los clientes.
Stephen Graham
Andy Jones (Graham) es el jefe de cocina de Jones & Sons, restaurante de lujo en Londres. Andy se avergüenza de saber que su restaurante ha sido degradado de una calificación de higiene alimentaria de 5 a 3 después de una auditoría realizada por un inspector de alimentos (buen Thomas Coombes);, principalmente debido a la administración insuficiente y el saneamiento deficiente en varias estaciones de trabajo: la nueva chef de frío Camille se lavó las manos en el fregadero de preparación de alimentos; mientras el semichef Tony no llevaba guantes al abrir ostras, lo que corría el riesgo de contaminación cruzada. Después de que el inspector se va, Andy reprende al personal de cocina por su falta de minuciosidad, aunque se retracta al enterarse de que el rodaballo que preparó anteriormente fue descartado por el inspector por no estar etiquetado. La gerente de recepción, Beth, convoca una reunión para discutir el servicio de la noche que está sobrevendido; advierte al impetuoso Freeman sobre sus fuertes palabrotas; menciona tienen una propuesta de matrimonio en una mesa; y una reserva para el famoso chef Alastair Skye (con quien Andy trabajó anteriormente) más su invitada, Sara Southworth, una conocida crítica gastronómica.
Philip Barantini & Stephen Graham
Arrancamos con Andy que mientras camina al restaurante habla por teléfono con su exesposa por un problema de paternidad, este solo es la antesala de una noche en que las dificultades se amontonan en espiral insalvable una tras otra. Desde una inspección sanitaria que le hace bajar calificación, hay problemas con la escasez de carne, el famoso chef Alistair Skye (Jason Flemyng), antiguo colega de Andy ha reservado una mesa para esa noche acompañado de una destacado crítica culinaria (Lourdes Faberes), hay unos pesados influencers en una mesa, hay una pedida de mano con la chica con alergia a los frutos secos, la gerente del restaurante, Beth (Alice Feetham), le importa más su influencia en Instagram que la calidad de la cocina, la sous-chef Carly (Vinette Robinson) ha pedido un aumento de sueldo, mientras se piensa aceptar otra oferta de curro. Mientras la cámara da jugosas pinceladas de otros trabajadores del restaurante, desde el racismo soterrado a una camarera, el abuso de unas mujeres a un camarero gay, las aspiraciones de una camarera en la actuación, la lavaplatos preñada se siente marginada, un pinche de cocina intenta ocultar sus cicatrices autolesivas, ello descubriéndolo la pastelera Emily (Hannah Walters, pareja de Graham en la vida real), en una enternecedora escena, la francesa Camille (simpática Izuka Hoyle) lucha con su acento.

Todo discurre en una coreografía sublime, donde el objetivo sigue sin sentirse forzado a cada personaje, saltando por la cocina, el patio trasero, las mesas, la barra, todo sintiéndose orgánicamente. Un lugar de trabajo donde un simple pedido de filete con patatas o que se ase más un filete entrecot puede desatar las hostilidades que andan a flor de piel hirviéndose a fuego lento, sintiéndose latente que en cualquier momento erupcionará cual volcán mandando señales

Stephen Graham es el alma del film, aun siendo coral el desarrollo él siempre, mantiene el foco central, hombre en crisis al borde de explotar, con ese toque de estar bebiendo constantemente de una botella de plástico (al final nos enteramos que hay dentro), emite zozobra constantemente, ser un funambulista al filo de caer, tipo que pretende ser equilibrado y mesurado, pero le delatan grietas y aristas, sensacional; Ray Panthaki como el chef Freeman deja buena impronta; Alice Feetham como la gerente Beth, siempre con dos caras, una dulce y amable para los clientes y otra hosca para sus empleados, hasta que la cólera de la cocina le estalla y le toca, tenido la mejor escena fuera de plano, solo la oímos derrumbarse por teléfono; Entre los comensales destaca la ácida actuación de Jason Fleming, mantenido un duelo chispeante con Graham en esos diálogos afilados en que la bilis fluye soterradamente entre ambos mientras se ponen buena cara; Vinette Robinson está sensacional como la sous-chef Carly, intenta mantenerse estoica ante el desbarajuste que se va formando, hasta que se desborda cantándole las 40 a su jefa Beth, un escarnio incendiario, irradiando fuerte personalidad, carácter de líder.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El escenario se puede sentir como una obra de teatro en que el comedor donde los clientes comen los platos cocinados es el escenario donde se representa la obra con culto a las falsas apariencias. Y la cocina es la trastienda donde se hace posible lo que hay en el escaparate preparando los platos en medio de un tremendo estrés. Todo un caldo de cultivo que acaba implosionando en el rush final de forma que te cala en su poder dramático-realista.

Spoiler:

Después de que Mary es recogida por una ambulancia, el personal de cocina y Beth se reúnen en la parte trasera de la cocina para determinar la causa. Concluyen fue culpa de Andy que la comida estuviera contaminada: Anteriormente, le había indicado a Camille que usara una botella, sin saberlo, que contenía aceite de nuez, como guarnición sustitutiva. Esto culmina en Freeman reprendiendo a Beth, luego arremetiendo contra Andy por su incesante tardanza, errores y alcoholismo. Casi estalla una pelea entre Andy y Freeman, que Carly previene. El personal regresa al trabajo mientras Carly intenta calmar a Andy, hasta que este le revela que Alastair insistió en culparla. Carly, en un punto crítico, declara que buscará otro trabajo. Andy va a su oficina, donde bebe vodka y esnifa cocaína. Llama a su exesposa y le pide que le diga a su hijo que lo ama y que irá a rehabilitación. Tras terminar la llamada, Andy se deshace de las drogas y el licor y regresa a la cocina antes de desmayarse. Se oyen las voces del personal llamándolo frenéticamente.
Stephen Graham
Epidérmica película, que sin contarte nada nuevo, lo hace de un modo que te hace sentirte inmerso en este universo- restaurante. Gloria Ucrania!!!

PD. Se rodó en un restaurante real llamado Jones & Sons en Dalston, Londres. El personaje de Andy Jones recibió su nombre en honor a un amigo de Barantini, dueño del restaurante.

PD. 2. Una serie de televisión de continuación, con Graham, Robinson, Walters, Panthaki y varios otros miembros del reparto secundario repitiendo sus papeles, se emitió en BBC One a partir del 1 de octubre de 2023.
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