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Voto de Antonio Morales:
6
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6
Drama Peter, un joven terrateniente inglés establecido en Kenia, y Kimani, un orgulloso africano que defiende sus raíces, son amigos desde la infancia, pero entre ellos existen diferencias ideológicas insalvables. Peter está a favor de los granjeros ingleses y de la coexistencia pacífica, mientras que Kimani se opone a la explotación de su país y desea la expulsión de los ingleses. (FILMAFFINITY)
21 de septiembre de 2015 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
El tema del colonialismo ha sido abordado por el cine en innumerables ocasiones por parte de Hollywood, casi siempre dentro del género de aventuras, dando una visión idílica y épica de los opresores contra los oprimidos. Pero a partir de los años cincuenta, igual que ocurría en la vida real con los procesos de descolonización, sobre todo en África, el cine comenzó a cambiar las perspectivas en la forma de tratar a los nativos, generalmente explotados por el colonizador blanco europeo.

Mau Mau fue el nombre que se dio al movimiento de insurrección de una parte de la comunidad africana, en especial de la etnia Kikuyo, contra el dominio británico en Kenia, generado sobre todo por la expropiación de tierras por las fuerzas coloniales, y que duró aproximadamente de 1952 a 1956, dejando tras él un elevado número de víctimas: se hablaba de casi once mil muertos, aparte de las decenas de hombres, mujeres y niños que fueron confinados en campos de concentración. El fenómeno Mau Mau, fue objeto de atención por parte del cine y varios films se ocuparon de él, aunque sin duda, el más importante es “Sangre sobre la tierra” de Richard Brooks, cineasta cuya aproximación al tema estuvo pasado por el filtro de su amor por lo novelesco; de hecho, la película es una adaptación de la novela “Algo de valor”, de Richard Ruark.
Aparentemente denuncia tibiamente el asunto colonialista, aunque no es menos cierto, de que se trata de una variación sobre otro de los temas gratos al cine clásico de la época: el del buen chico al que su carácter díscolo y las “malas compañías” lo empujan al “camino del mal”, siendo víctima de las circunstancias. Un tema recurrente que se ha tratado en otros géneros como el western y el cine negro. Peter McKenzie (Rock Hudson), hijo de un granjero británico en Kenia, es criado a la muerte de su madre por la esposa del Kikuyu capataz de la granja, quien a su vez tiene un hijo llamado Kimani (Sidney Poitier). Por ello Peter y Kimani se han criado como hermanos, hasta que una humillación pública hace descubrir a Kimani que está al servicio de los blancos.

El film recrea muy bien la vida y el trabajo en esas tierras ricas, al servicio y enriquecimiento de unos pocos blancos que utilizan a los negros como mano de obra barata. Es obvio que tarde o temprano tendría que estallar la violencia entre las dos comunidades. El cineasta se decanta claramente por un discurso humanista, mostrándonos como la violencia se impone al diálogo. El ideario del film incluye un canto a la tierra de los colonos británicos partidarios de la paz, en concreto la pareja formada por Peter y su esposa, Holly (la bella Dana Wynter), para ellos la tierra de Kenia también es suya y la consideran del mismo modo que los nativos kikuyus. Una película de gran lirismo e intensidad.
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