arrow
España España · Madrid
...
You must be a loged user to know your affinity with decatur555
/
Voto de decatur555:
2
Voto de decatur555:
2
Fantástico. Terror Antonio Poyju es un chamán que pertenece a un linaje de sangre poderosa. Antonio se encuentra recluído en un manicomio contra su voluntad. Tras un presagio, Antonio comprende de un gran peligro inminente. Su hija Helena, heredera de su sangre, será sacrificada por un ente maligno. Helena perdió su fe y descree de su padre. Antonio deberá escaparse usando su poder de hechicero para poder rescatar a su hija. Para eso deberá reconstituir ... [+]
19 de septiembre de 2025 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay películas que se venden como terror pero, en cuanto empiezan, sabes que no van por ese camino. Legiones es exactamente eso: un producto que intenta colarse en el género con demonios y posesiones, pero que termina pareciendo más una comedia absurda que otra cosa. El guion es infantil, lleno de situaciones tontas que no generan miedo ni tensión, y que más bien parecen sketches estirados hasta lo insostenible.

El mayor problema es que, mientras el cine de terror argentino ha dado alguna sorpresa reciente, aquí todo se siente repetitivo y sin chispa. No hay atmósfera, no hay suspense, no hay nada que te agarre al asiento. En lugar de aprovechar la premisa para construir terror, la película se dedica a poner chistes que no funcionan y un humor que ni siquiera encaja con el tono que debería tener.

Los intentos de mezclar gore con toques de comedia solo sirven para acentuar lo flojo que resulta todo. El CGI es malo, los efectos prácticos no impresionan y lo que podría haberse rescatado como sátira termina hundido en lo ridículo. La relación padre-hija que intenta darle un poco de humanidad tampoco consigue salvarla, porque se queda en la superficie y no llega a emocionar.

En resumen, Legiones es un mal intento de cine de terror que ni da miedo ni provoca risa. Una mezcla desganada que confirma que ponerse al día con este tipo de propuestas puede ser más un suplicio que un placer.
arrow