El beso mortal
7.0
3,401
Cine negro. Intriga
El detective Mike Hammer recoge en la carretera, en plena noche, a una muchacha que huye de un peligro mortal. Poco después son interceptados por los acosadores, unos despiadados matones que, tras torturar y matar a la muchacha y pegar una paliza al duro detective, les arrojan por un precipicio. Hammer logra salir indemne, y se dedicará a investigar este misterioso caso... (FILMAFFINITY)
11 de septiembre de 2015
11 de septiembre de 2015
10 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Extraña mezcla de cine negro y un final extraño, extraído de una película de serie B, incongruente, más cuanto el resto de la historia ha tenido la capacidad de sugestión necesaria para ver cómo llevarlo a un final que no tiene sentido. Aparece una caja en mitad de la historia, sin comerlo ni beberlo, que nadie sabe de dónde sale ni porqué, y a partir de ahí la historia decae estrepitosamente. Una pena desperdiciada. Se ha querido mezclar varias cosas y ha salido algo tremendamente inaudito. A todo esto, el protagonista reparte mamporros sin ton ni son, y la pareja protagonista carece de química. Un desastre.
8 de junio de 2013
8 de junio de 2013
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Aldrich eleva con su técnica tras la cámara la calidad de esta buena muestra de serie B.
Si bien el guión deja varios cabos sueltos a lo largo del metraje, resulta una película intrigante y disfrutable desde la dirección, que maneja perfectamente el ritmo y nos regala una puesta en escena digna de un maestro, sazonando la cinta de planos angulados, travellings, picados y contrapicados...
Las interpretaciones son correctas y el protagonista, Ralph Meeker, da el pego como el detective Mike Hammer, un hombre duro, lacónico y contundente en su trabajo. Contiene provocadoras dosis de violencia y carga sexual (para la época, se entiende). Lástima de ciertas lagunas en su trama argumental, con giros de guión que no acaban de explicarse y un desenlace cuasi apocalíptico que, tal vez, resulte inverosímil a día de hoy (el misterio a resolver hace alusión a la paranoia nuclear que se respiraba en los cincuenta).
De todos modos su excelente pulso narrativo, habitual en Aldrich y los adecuados elementos que posee en cuanto a fotografía y creación de atmósfera, la ha convertido en una película imprescindible dentro del género y la serie B. Buena y entretenida.
Si bien el guión deja varios cabos sueltos a lo largo del metraje, resulta una película intrigante y disfrutable desde la dirección, que maneja perfectamente el ritmo y nos regala una puesta en escena digna de un maestro, sazonando la cinta de planos angulados, travellings, picados y contrapicados...
Las interpretaciones son correctas y el protagonista, Ralph Meeker, da el pego como el detective Mike Hammer, un hombre duro, lacónico y contundente en su trabajo. Contiene provocadoras dosis de violencia y carga sexual (para la época, se entiende). Lástima de ciertas lagunas en su trama argumental, con giros de guión que no acaban de explicarse y un desenlace cuasi apocalíptico que, tal vez, resulte inverosímil a día de hoy (el misterio a resolver hace alusión a la paranoia nuclear que se respiraba en los cincuenta).
De todos modos su excelente pulso narrativo, habitual en Aldrich y los adecuados elementos que posee en cuanto a fotografía y creación de atmósfera, la ha convertido en una película imprescindible dentro del género y la serie B. Buena y entretenida.
14 de septiembre de 2008
14 de septiembre de 2008
28 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil
219/06(10/09/08) Tenía muchas ganas de ver este film de cine negro, pues había oido hablar muy bien de él, pero como en otras ocasiones tanta expectación como decepción. Es de esas películas que el paso del tiempo ha destrozado, dejando al aire todas sus miserias. Una cinta sobrevalorada, con un guión que roza el ridículo, unos actores de lo mas mediocres, parecen competir por ver cuál es mas insulso, personalidad cero, un protagonista de lo mas sutíl, es una ironía, pues es de lo mas neandertal, va descubriendo cosas a base de guantazos. Con cantidad de trampas y de licencias de lo mas increible. Lo único destacable es su atmósfera asfixiante, con el trasfondo de los bajos fondos, lo que viene a ser un gran clíma de cine negro, lástima que el resto de elementos sean de tan ínfima calidad. Recomendable a los incondicionales del género. Fuerza y honor!!!
19 de noviembre de 2013
19 de noviembre de 2013
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Curioso y muy interesante título del genial Robert Aldrich, un ejercicio de bajo presupuesto pero derrochando el talento y la rebeldía tan propios de Aldrich, algo que ya se deja notar en los títulos de crédito iniciales: van apareciendo de abajo arriba.
“El beso mortal” se mueve dentro de los cánones del cine negro aunque se desvía en más de una ocasión. Se nos presenta al detective Mike Hammer (Ralph Meeker), egoísta, violento y machista, que recoge con su Jaguar descapotable a una mujer pidiendo socorro perdida en mitad de la noche, descalza y tan sólo vestida con un albornoz. Posteriormente, la mujer muere a manos de un misterioso grupo criminal, con lo que Mike se toma el caso como algo más personal e investiga la relación entre su muerte y un extraño objeto buscado por los asesinos.
La narración se mueve por derroteros oscuros, siguiendo la cruda personalidad de Hammer, cuyo marcado estilo violento contrasta con su elevado nivel cultural. Su investigación pasa por diversos personajes, manteniendo en todo momento el misterio del objeto que todo el mundo busca. Es aquí donde entra otro género que en principio no encajaría dentro de un género tan acotado como el cine negro, pero que Aldrich consigue introducirlo tan sutilmente que apenas se ve el contraste.
“El beso mortal” se mueve dentro de los cánones del cine negro aunque se desvía en más de una ocasión. Se nos presenta al detective Mike Hammer (Ralph Meeker), egoísta, violento y machista, que recoge con su Jaguar descapotable a una mujer pidiendo socorro perdida en mitad de la noche, descalza y tan sólo vestida con un albornoz. Posteriormente, la mujer muere a manos de un misterioso grupo criminal, con lo que Mike se toma el caso como algo más personal e investiga la relación entre su muerte y un extraño objeto buscado por los asesinos.
La narración se mueve por derroteros oscuros, siguiendo la cruda personalidad de Hammer, cuyo marcado estilo violento contrasta con su elevado nivel cultural. Su investigación pasa por diversos personajes, manteniendo en todo momento el misterio del objeto que todo el mundo busca. Es aquí donde entra otro género que en principio no encajaría dentro de un género tan acotado como el cine negro, pero que Aldrich consigue introducirlo tan sutilmente que apenas se ve el contraste.

Aldrich consigue mantener un pulso intenso, ayudado por la magnífica fotografía de Laszlo, que enmarca la trama en sombras y tonos oscuros. Se consigue elaborar un ambiente de pesimismo y tensión, utilizando la violencia de forma concisa y abierta, con lo que predispone al espectador para un final tan oscuro como todo el desarrollo de la película.
Las interpretaciones no alcanzan un nivel para considerarlas un dechado de virtudes actorales, pero logran encajar en el marco global. El papel de Ralph Meeker es el más destacado, dando a su oscuro personaje ese aire de detective clásico a la vez que plasma acertadamente el contraste entre su planta elegante y sus sucios métodos.
“El beso mortal” es, pues, una obra sustanciosa, de potente carga visual, con la que Aldrich fusionó el cine negro con el fantástico. Muy recomendable.
Las interpretaciones no alcanzan un nivel para considerarlas un dechado de virtudes actorales, pero logran encajar en el marco global. El papel de Ralph Meeker es el más destacado, dando a su oscuro personaje ese aire de detective clásico a la vez que plasma acertadamente el contraste entre su planta elegante y sus sucios métodos.
“El beso mortal” es, pues, una obra sustanciosa, de potente carga visual, con la que Aldrich fusionó el cine negro con el fantástico. Muy recomendable.
2 de abril de 2016
2 de abril de 2016
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Indiscutiblemente uno de los mejores films de cine negro y es que la mujer fatal bastó para aparecer diez minutos para mandar al abismo el mundo del protagonista. Robert Aldrich nos mantiene en un thriller increíble de principio a fin, gracias a un buen ritmo y un secreto indescifrable, con una gran interrogante y muchas interpretaciones.
Mike Hammer (Ralph Meeker) no era un santo tampoco, no era el héroe, era un farsante, un detective astuto que hacía que su secretaria se encame con los esposos de las mujeres que fueron investigadas para chantajearlos a los dos. Alimentado por la ambición y la intriga de saber por qué mataron a aquella mujer que se subió por casualidad a su auto, decidió resolver el misterio. Sabía que había algo grande detrás de todo eso, ¿dinero?, ¿piedras preciosas? Cualquier persona diría que fue un tonto en meterse en problemas que no eran suyos, pero desde la vez que permitió subir a aquella rubia, su vida era cuestión de segundos para extinguirse, no había lugar para silencios u olvidos, su destino era morir.
Mike Hammer (Ralph Meeker) no era un santo tampoco, no era el héroe, era un farsante, un detective astuto que hacía que su secretaria se encame con los esposos de las mujeres que fueron investigadas para chantajearlos a los dos. Alimentado por la ambición y la intriga de saber por qué mataron a aquella mujer que se subió por casualidad a su auto, decidió resolver el misterio. Sabía que había algo grande detrás de todo eso, ¿dinero?, ¿piedras preciosas? Cualquier persona diría que fue un tonto en meterse en problemas que no eran suyos, pero desde la vez que permitió subir a aquella rubia, su vida era cuestión de segundos para extinguirse, no había lugar para silencios u olvidos, su destino era morir.

Si la asociamos con otras películas del mismo género, en donde el protagonista se gana problemas estúpidamente por la culpa de una mujer y un objeto misterioso, podría venir un nombre rápidamente a nuestra mente: The Maltese Falcon. Esto sería injusto, malcriado, hasta quizá un sacrilegio. Kiss me deadly es abismalmente superior a la ya mencionada, en todo, desde el argumento hasta los personajes –sí, lo siento Bogart pero es la verdad-. Además este objeto si era misterioso, no como el halcón maltés que desde el inicio se supo que contenía todo tipo de piedras preciosas.
Muchos recordarán las palabras de aquel hombre que dijo que el baúl podría ser que contenga la cabeza de Medusa o que sea el baúl de Pandora donde al abrirlo saldrán expulsados miles de demonios. Particularmente creo que aquel baúl contenía una bomba nuclear, al remontarnos a esos años en donde el mundo estaba paralizado por la amenaza que representaba: el exterminio de todo el mundo. También al deducir la tristeza del científico que la creó.
Muchos recordarán las palabras de aquel hombre que dijo que el baúl podría ser que contenga la cabeza de Medusa o que sea el baúl de Pandora donde al abrirlo saldrán expulsados miles de demonios. Particularmente creo que aquel baúl contenía una bomba nuclear, al remontarnos a esos años en donde el mundo estaba paralizado por la amenaza que representaba: el exterminio de todo el mundo. También al deducir la tristeza del científico que la creó.
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