Canciones para después de una guerraDocumental
1976 

7.2
1,941
Documental
Evocación de los años de posguerra en España a través de canciones populares montadas sobre imágenes que buscan darle otro significado a las mismas. Documental realizado en 1971, pero no estrenado hasta 1976, después de la muerte de Franco. (FILMAFFINITY)
6 de abril de 2017
6 de abril de 2017
9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un viaje musical a tiempos pretéritos, canciones que forman parte de la memoria colectiva, paradigma de la cultura española, canciones para sobrevivir al hambre y la miseria que causa una guerra civil que es el peor de los conflictos que puede sufrir un país, la lucha fratricida entre sus propios ciudadanos. Fruto de la intolerancia, la injusticia social y los desmanes de todos. Un repaso por los acontecimientos, el costumbrismo, la iconografía cultural y los años oscuros que vivieron nuestros padres y abuelos. Las imágenes y canciones escogidas reproducen unas vivencias en general amargas que en el momento de hacer el documental en 1971, eran reivindicativas dentro del régimen político, pero que a día de hoy queda en mera referencia histórica. Por lo tanto de un análisis sociológico más sosegado y menos político e ideológico. Un “collage” de imágenes que va desde un cine experimental con dibujos sobreimpresionados hasta un cine publicitario de la época que reproduce anuncios de productos archiconocidos.
Imágenes imborrables de algunas películas que hemos visto dentro del ciclo de “Historia de nuestro cine”. De colas con cartillas de racionamiento, mientras suena la copla de Quintero, León y Quiroga, el NO-DO previo a las películas, el parte de Radio Nacional, los discos dedicados en la radio, el fútbol y los toros para distraer al pueblo. Ava Gadner y Manolete, Concha Piquer y Miguel de Molina, Celia Gámez y Bonet de San Pedro, Lola Flores y Pepe Blanco, Estrellita Castro y Antonio Machin, Juanita Reina y Jorge Sepúlveda, Lolita Sevilla entre otros. Las canciones: Carraclás, Yo te daré, Tiro liro, Echale guindas al pavo, La bien pagá, Salud, dinero y amor, La hija de D. Juan Alba, La morena de mi copla, Yo te diré, Tatuaje, Mi vaca lechera, En er mundo, Mi casita de papel, Raska Yu, Angelitos Negros, Mirando al mar, Lerele, Francisco Alegre, A lo loco, Americanos, entre otras, y… Se va el caimán como un claro augurio hacia el dictador.
Cada imagen contiene una determinada información, y la película habla de casi todos los fenómenos del franquismo, sus valores, sus contradicciones y su moral. Esta obra tan original por su propuesta, construye un discurso político que destrozaba la propaganda del régimen, mezclando imágenes y canciones que si bien por separado no son relacionables, al unirse muestran todo lo que el cineasta pretende transmitir y de esta sugerente forma, su discurso toma cuerpo convirtiéndose en un desolador retrato de un tiempo determinado del que todos deberíamos aprender para que no vuelva a repetirse. Documental con una clara finalidad política desde un punto de vista sentimental, humano, conmovedor y biográfico, nostálgico, evocador y triste. Por todos los sufrimientos que vemos en esta obra, la Constitución de 1978 se creó y se votó mayoritariamente para unirnos, reconciliarnos, cerrar heridas y pasar página definitivamente.
Imágenes imborrables de algunas películas que hemos visto dentro del ciclo de “Historia de nuestro cine”. De colas con cartillas de racionamiento, mientras suena la copla de Quintero, León y Quiroga, el NO-DO previo a las películas, el parte de Radio Nacional, los discos dedicados en la radio, el fútbol y los toros para distraer al pueblo. Ava Gadner y Manolete, Concha Piquer y Miguel de Molina, Celia Gámez y Bonet de San Pedro, Lola Flores y Pepe Blanco, Estrellita Castro y Antonio Machin, Juanita Reina y Jorge Sepúlveda, Lolita Sevilla entre otros. Las canciones: Carraclás, Yo te daré, Tiro liro, Echale guindas al pavo, La bien pagá, Salud, dinero y amor, La hija de D. Juan Alba, La morena de mi copla, Yo te diré, Tatuaje, Mi vaca lechera, En er mundo, Mi casita de papel, Raska Yu, Angelitos Negros, Mirando al mar, Lerele, Francisco Alegre, A lo loco, Americanos, entre otras, y… Se va el caimán como un claro augurio hacia el dictador.
Cada imagen contiene una determinada información, y la película habla de casi todos los fenómenos del franquismo, sus valores, sus contradicciones y su moral. Esta obra tan original por su propuesta, construye un discurso político que destrozaba la propaganda del régimen, mezclando imágenes y canciones que si bien por separado no son relacionables, al unirse muestran todo lo que el cineasta pretende transmitir y de esta sugerente forma, su discurso toma cuerpo convirtiéndose en un desolador retrato de un tiempo determinado del que todos deberíamos aprender para que no vuelva a repetirse. Documental con una clara finalidad política desde un punto de vista sentimental, humano, conmovedor y biográfico, nostálgico, evocador y triste. Por todos los sufrimientos que vemos en esta obra, la Constitución de 1978 se creó y se votó mayoritariamente para unirnos, reconciliarnos, cerrar heridas y pasar página definitivamente.
18 de octubre de 2010
18 de octubre de 2010
10 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
He vuelto a ver esta película, y uno no acaba de adivinar porqué se cebó la censura con ella, sí, que al lado de las colas de abastecimiento, de las cartillas de racionamiento, de las colas de las personas hambrientas nos muestra como era la realidad de los años 40 ¿que querian que hubiese después de una guerra civil? y que las canciones son satíricas e irónicas con los videos mostrados, pero por otro lado parece una exaltación del régimen: vemos como se muestra la labor que prestó el Auxilio Social, la manifestación de los voluntarios de la división azul, la multitud en Madrid vitoreando la llegada de los nacionales, la canción "ya hemos pasado" al lado del "no pasarán", las escuadras cantando el "montañas nevadas", los archivos de no-do que se muestran que no pasaban por ser precisamente antifranquistas.
Ya digo, un punto inexplicable.
Por otro lado, un sobresaliente a aquellas canciones que todavía hoy en día permanecen en la memoria colectiva.
Ya digo, un punto inexplicable.
Por otro lado, un sobresaliente a aquellas canciones que todavía hoy en día permanecen en la memoria colectiva.
3 de agosto de 2016
3 de agosto de 2016
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
El buceo entre los archivos de la posguerra de Patino debe haber sido descomunal. Este documental es sencillamente una sucesión de los documentos visuales filmados más significativos de la posguerra española, acompañado musicalmente de lo que indica el título. Una tras otra vamos escuchando no sólo las canciones emblemáticas de la época sino también de, casi me atrevería a decir, los sonidos de la época. El único texto del film es el de las letras de las canciones que ya nos dan una clara imagen de la mentalidad de la época.
Curiosamente, el día que vi este documental, había gente de bastante edad a mi alrededor y aunque al principio no hacían caso a lo que yo estaba viendo en el vídeo, acabaron todos enganchados por canciones de su pasado, textos que les habían hecho aprender de memoria en su infancia e imágenes más que familiares.
Curiosamente, el día que vi este documental, había gente de bastante edad a mi alrededor y aunque al principio no hacían caso a lo que yo estaba viendo en el vídeo, acabaron todos enganchados por canciones de su pasado, textos que les habían hecho aprender de memoria en su infancia e imágenes más que familiares.
5 de septiembre de 2010
5 de septiembre de 2010
20 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
Película de anamnesis, de retrotraerse memorísticamente, ya con nostalgia entrañable ya con algo de rencor, pena o tristeza hasta la España gobernada por el mandatario Francisco Franco desde finales de los años treinta hasta mediados de los setenta (siglo XX).
Las emociones y los sentimientos brotan en las cabezas y corazones, sobre todo de aquellas personas que vivieron de algún modo en todos o en parte de aquellos años, cuando se oyen canciones que formaron parte de la infancia, juventud, enamoramiento, esperanza, ideologías, etc. de muchos, e igualmente cuando se ven imágenes que trasladan a aquellos tiempo en que la vida se veía por un agujero y éste estaba lleno de telarañas, a pesar de lo cual había talento para vivir, ser feliz y también salirse de los cánones.
Imperio Argentina, Estrellita Castro, Miguel de Molina, Lola Flores, Celia Gámez, Juanita Reina y otros muchos magníficos cantantes nos calientan la memoria con aquellas canciones tan pasionales. Y también están las canciones como “Cara al sol”, “Montañas nevadas” y otras que eran representativas de aquel régimen ideológico; ante lo cual no se comprende muy bien por qué motivo esta película pasó unos cinco-seis años sin poder exhibirse en las salas de cine.
Para mí la película no se ensaña críticamente contra la época franquista, más bien parece exaltar en no pocos momentos aquel tiempo, ideas y existencia social-política; ahora bien, supongo que a esta película le pasó como le sucede muchas veces a muchas creaciones intelectuales en este mundo, que dan con los mediocres, con los chupatintas de medio pelaje, burócratas diosecillos que tienen que hacer méritos ante los jefes y superiores y casi siempre estos secundarios son los peores, o dicho de otra manera, estos don nadie de grado bajo o mediano suelen ser los “más papitas que el Papa o más franquistas que el propio Franco o más leninistas que el propio Lenin”, de forma que si esta película de Basilio Martín Patino era bastante normalita, tanto que habría pasado sin pena ni gloria, al toparse con estos empleados de turno, de los que buscan “los cinco y más pies al gato”, se convirtió en un “filme mártir, un filme perseguido”, en una “cinta de culto”, adquiriendo así una aureola que los Patino aprovecharon de perlas para obtener frutos económicos y un halo de personas de vanguardia y progresía; no en vano uno de estos apellidados Patino, jesuita él y por tanto repetidor de misas, se enchufó en el poder de PRISA y no pocas veces fue el editorialista en las sombra de los dictámenes “progres” del periódico “EL PAÍS”.
Pueden ir en paz. Amén
Fej Delvahe
Las emociones y los sentimientos brotan en las cabezas y corazones, sobre todo de aquellas personas que vivieron de algún modo en todos o en parte de aquellos años, cuando se oyen canciones que formaron parte de la infancia, juventud, enamoramiento, esperanza, ideologías, etc. de muchos, e igualmente cuando se ven imágenes que trasladan a aquellos tiempo en que la vida se veía por un agujero y éste estaba lleno de telarañas, a pesar de lo cual había talento para vivir, ser feliz y también salirse de los cánones.
Imperio Argentina, Estrellita Castro, Miguel de Molina, Lola Flores, Celia Gámez, Juanita Reina y otros muchos magníficos cantantes nos calientan la memoria con aquellas canciones tan pasionales. Y también están las canciones como “Cara al sol”, “Montañas nevadas” y otras que eran representativas de aquel régimen ideológico; ante lo cual no se comprende muy bien por qué motivo esta película pasó unos cinco-seis años sin poder exhibirse en las salas de cine.
Para mí la película no se ensaña críticamente contra la época franquista, más bien parece exaltar en no pocos momentos aquel tiempo, ideas y existencia social-política; ahora bien, supongo que a esta película le pasó como le sucede muchas veces a muchas creaciones intelectuales en este mundo, que dan con los mediocres, con los chupatintas de medio pelaje, burócratas diosecillos que tienen que hacer méritos ante los jefes y superiores y casi siempre estos secundarios son los peores, o dicho de otra manera, estos don nadie de grado bajo o mediano suelen ser los “más papitas que el Papa o más franquistas que el propio Franco o más leninistas que el propio Lenin”, de forma que si esta película de Basilio Martín Patino era bastante normalita, tanto que habría pasado sin pena ni gloria, al toparse con estos empleados de turno, de los que buscan “los cinco y más pies al gato”, se convirtió en un “filme mártir, un filme perseguido”, en una “cinta de culto”, adquiriendo así una aureola que los Patino aprovecharon de perlas para obtener frutos económicos y un halo de personas de vanguardia y progresía; no en vano uno de estos apellidados Patino, jesuita él y por tanto repetidor de misas, se enchufó en el poder de PRISA y no pocas veces fue el editorialista en las sombra de los dictámenes “progres” del periódico “EL PAÍS”.
Pueden ir en paz. Amén
Fej Delvahe
1 de mayo de 2019
1 de mayo de 2019
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Basilio Martín Patino, director de esta cinta, nació en Lumbrales, un pueblo de la docta Salamanca. Él ha sido sin lugar a dudas el gran introductor del género documental en la filmografía hispana, pues Patino sabía, y en cada gesto suyo lo hacía evidente, que sólo el recuerdo fiel, la memoria justa, puede salvarnos (“la verdad os hará libres”). Además, Patino, avanzó muchas tendencias en al documental contemporáneo, mostrando fascinación por lo que es la realidad y lo que es la ficción, dónde se sitúa la frontera entre ambas.
Esta cinta es quizá su título más emblemático, con imágenes que procedían del NO-DO y canciones de la época, pretexto éste para hacer todo un recorrido por la posguerra española que él mismo vivió con enorme abatimiento. Un rosario de canciones populares encabalgadas sobre imágenes con las cuales Patino ofrecía otros significados más sociales y de compromiso ‘político’. Además, resulta meritorio realizar un documental que es muy crítico con la posguerra civil, crítico con autarquía en la dictadura, meramente utilizando imágenes de archivo absolutamente vigentes y aceptadas por la censura, imágenes a las cuales la música de aquellos tiempos aportaban significados sutiles y fustigantes.
Estaba en mi época universitaria en Salamanca y quedé admirado tras ver esta película, de observar cómo aquellas sencillas y populares canciones, adquirían una dimensión de denuncia política palmaria. Cómo, de forma admirable, Patino acertó a sortear la censura de la forma más obvia y a la vez lacerante para el régimen.
A Martín Patino lo veíamos de cuando en vez paseando por la Plaza Mayor salmantina. Habría tenido que, cuando menos, saludarlo y darle las gracias por su filmografía. Por otras obras suyas igualmente geniales ya estrenadas entonces como “Tarde de domingo” (1961) o Del amor y otras soledades (1969), película muy interesante en la cual una mujer de la alta burguesía, casada con un hombre de éxito y teniendo su vida resuelta, reflexiona sobre su insatisfacción, su infelicidad y su fracaso interior (película que participó en la 30 edición de la Mostra de Venecia).
Patino (1930-2017) fue un realizador valiente y valioso a quien la industria no apreció en su justa medida. Una pena. Una realidad. Grande Martín Patino. E.p.d.
Esta cinta es quizá su título más emblemático, con imágenes que procedían del NO-DO y canciones de la época, pretexto éste para hacer todo un recorrido por la posguerra española que él mismo vivió con enorme abatimiento. Un rosario de canciones populares encabalgadas sobre imágenes con las cuales Patino ofrecía otros significados más sociales y de compromiso ‘político’. Además, resulta meritorio realizar un documental que es muy crítico con la posguerra civil, crítico con autarquía en la dictadura, meramente utilizando imágenes de archivo absolutamente vigentes y aceptadas por la censura, imágenes a las cuales la música de aquellos tiempos aportaban significados sutiles y fustigantes.
Estaba en mi época universitaria en Salamanca y quedé admirado tras ver esta película, de observar cómo aquellas sencillas y populares canciones, adquirían una dimensión de denuncia política palmaria. Cómo, de forma admirable, Patino acertó a sortear la censura de la forma más obvia y a la vez lacerante para el régimen.
A Martín Patino lo veíamos de cuando en vez paseando por la Plaza Mayor salmantina. Habría tenido que, cuando menos, saludarlo y darle las gracias por su filmografía. Por otras obras suyas igualmente geniales ya estrenadas entonces como “Tarde de domingo” (1961) o Del amor y otras soledades (1969), película muy interesante en la cual una mujer de la alta burguesía, casada con un hombre de éxito y teniendo su vida resuelta, reflexiona sobre su insatisfacción, su infelicidad y su fracaso interior (película que participó en la 30 edición de la Mostra de Venecia).
Patino (1930-2017) fue un realizador valiente y valioso a quien la industria no apreció en su justa medida. Una pena. Una realidad. Grande Martín Patino. E.p.d.
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