Un maldito policía
6.9
10,211
Drama
Dura y polémica película sobre la corrupción policial. Un policía (Harvey Keitel) agobiado por las enormes deudas contraídas en el juego y que comete toda clase de abusos de autoridad, decide replantearse su vida y su profesión cuando investiga el caso de una joven monja que ha sido violada. (FILMAFFINITY)
26 de junio de 2018
26 de junio de 2018
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Abel Ferrara es un director que admiro por lograr crear ambientes desagradables y atractivos a partes iguales. En esta peli cruza el límite en más de una ocasión y el espectador puede sentirse incómodo.
No es una historia compleja. No señala aspectos muy sorprendentes. Creo que el atractivo se encuentra en entender al personaje. Cosa que me pareció complicado.
No te pega al asiento ni te dejará sensaciones interesantes como otras películas. El director ensambla planos contando una historia que en su época tuvo que despertar algo más que en la actualidad. Aunque no envejece mal, porque el personaje es muy creíble y atemporal.
No es una historia compleja. No señala aspectos muy sorprendentes. Creo que el atractivo se encuentra en entender al personaje. Cosa que me pareció complicado.
No te pega al asiento ni te dejará sensaciones interesantes como otras películas. El director ensambla planos contando una historia que en su época tuvo que despertar algo más que en la actualidad. Aunque no envejece mal, porque el personaje es muy creíble y atemporal.
29 de agosto de 2019
29 de agosto de 2019
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
No hace falta saber mucho de Abel Ferrara para deducir que con esta película estaba sacando a la luz buena parte de sus demonios interiores. Su "alter ego" , en este caso, será un soberbio Harvey Keitel, teniente de policía en caída libre debido a su adicción a las drogas y al juego, aspectos que lo levan a una corrupción moral total que entra en contradicción con el trabajo que desempeña. Pocas veces el cine ha reflejado tan bien, y en esto tiene buena parte de culpa la excepcional actuación de Harvey Keitel (posiblemente una de las mejores de su carrera), la descomposición moral de un ser humano. Más dudas tengo ya en el enfoque, quizás un tanto forzado, que Ferrara adopta para mostrarnos la necesidad de redención que siente este personaje, no ya por recurrir a la religión sino porque todo ello parece un poco repentino y a lo mejor no suficientemente motivado. Probablemente porque la única redención posible para este personaje es el magnífico final con el que se cierra la película

Harvey Keitel
Pero en todo caso hay que alabar la valentía del director a la hora de abordar un tema tan espinoso de forma tan explícita y, a veces, por qué no decirlo, desagradable. Si en su momento esta película fue controvertida y polémica, no quiero ni imaginármelo hoy en día, en pleno auge de lo políticamente correcto, del puritanismo y de la censura social que hoy sustituye a la censura política.
Sigo en el spoiler
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SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Escenas como la de la orgía, con la hermosa canción "Pledging my love" de Johnny Ace, en la que Harvey Keitel es capaz de mostrar todo el patetismo del personaje que interpreta; o la escena en la que se masturba ante dos chicas mientras que una de ellas finge una felación, representan la degradación moral a la que puede llegar un ser humano cuando se desencadenan sus demonios interiores.
18 de febrero de 2023
18 de febrero de 2023
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Efectivamente, esta versión antigua es mejor que el remake del 2009 de Nicolas Cage, y mira que a mi me gustan las películas de este actor (aunque las de estos últimos años sean más bien nefastas) pero hay que reconocer que entre las dos versiones esta es sin duda la mejor, pues la otra no pasa de ser correcta. Bueno el caso es que este pedazo de filme me ha parecido bestial por la mayoría de sus escenas de drogueteo, que son brutales como no podía ser menos viniendo de un teniente corrupto.
Así que con todo esto sobra decir que este filme no te dejara indiferente, ni mucho menos, como no me dejo a mi, por lo que merece la pena verla y ya veras ya.
Así que con todo esto sobra decir que este filme no te dejara indiferente, ni mucho menos, como no me dejo a mi, por lo que merece la pena verla y ya veras ya.
22 de abril de 2023
22 de abril de 2023
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pues me gustó mucho más la primera vez que la vi. Transgresora, provocadora, sentimental, un descenso a los infiernos de un hombre perdido en sí mismo y hacia los demás.
No se entienden algunas cosas. No creo que la fe pueda mover a este tipo de personas, que un ataque de fe pueda ser capaz de redimir por completo a un delincuente del calibre que se muestra en la cinta.
Me gusta el tratamiento de la imagen, y la idea de que no haya música, de que todo lo que se escuche sea lo mismo que oye el protagonista.
Además las escenas de consumo de drogas son excesivamente escabrosas, no creo que se sea mejor cineasta por exponer tan duramente una realidad de por sí desagradable.
Hay una versión posterior, de 2009 de Herzog, que interpreta un actor menor, Nicolas Cage. Harvey Keitel está salvaje, brutal, con total credibilidad, sin pizca de sobreactuación, sin histrionismo, a pesar de que el papel podría invitar a ello. Realmente parece un yonki, se mueve como tal y seguramente respira como tal. No creo que actuase bajo el influjo de las drogas, pero tampoco me extrañaría.
No se entienden algunas cosas. No creo que la fe pueda mover a este tipo de personas, que un ataque de fe pueda ser capaz de redimir por completo a un delincuente del calibre que se muestra en la cinta.
Me gusta el tratamiento de la imagen, y la idea de que no haya música, de que todo lo que se escuche sea lo mismo que oye el protagonista.
Además las escenas de consumo de drogas son excesivamente escabrosas, no creo que se sea mejor cineasta por exponer tan duramente una realidad de por sí desagradable.
Hay una versión posterior, de 2009 de Herzog, que interpreta un actor menor, Nicolas Cage. Harvey Keitel está salvaje, brutal, con total credibilidad, sin pizca de sobreactuación, sin histrionismo, a pesar de que el papel podría invitar a ello. Realmente parece un yonki, se mueve como tal y seguramente respira como tal. No creo que actuase bajo el influjo de las drogas, pero tampoco me extrañaría.

Harvey Keitel
Lo que no cuadra es la aparición de Cristo. No es dudoso que el papel del policía está pendientes de una redención personal, pero a diferencia de otras historias parecidas en donde es una niña, un niño, una pareja, una persona mayor (padre, abuelo, etc...) quien levante la espoleta de la redención, en este caso simplemente es que es difícil de creer. Además no da pistas anteriores sobre su fe, más allá de una conversación con otros policías en donde, además se muestra tremendamente irreverente.
Puede ser considerada una película de culto, y probablemente lo sea. Pero más por la temática que por la técnica cinematográfica. Salvando las distancias, Orden es otra obra de arte, pero no en la temática, que puede ser repetida con mejor o peor suerte, sino, sobre todo, por la técnica de filmar. En esta es al revés. La temática es lo que aporta lo original. Películas de drogas hay miles, de descenso a los infiernos millares, pero con la dureza y con la crudeza de esta película muy pocas. Sin embargo, si aprecias como está rodada no hay nada novedoso, ni la luz, ni el encuadre, ni los diálogos, ni la técnica del movimiento, ni tiene muchos tráveling...
Puede ser considerada una película de culto, y probablemente lo sea. Pero más por la temática que por la técnica cinematográfica. Salvando las distancias, Orden es otra obra de arte, pero no en la temática, que puede ser repetida con mejor o peor suerte, sino, sobre todo, por la técnica de filmar. En esta es al revés. La temática es lo que aporta lo original. Películas de drogas hay miles, de descenso a los infiernos millares, pero con la dureza y con la crudeza de esta película muy pocas. Sin embargo, si aprecias como está rodada no hay nada novedoso, ni la luz, ni el encuadre, ni los diálogos, ni la técnica del movimiento, ni tiene muchos tráveling...
En todo caso es una película que hay ver. Tiene su gracia, y aporta la crudeza de la exposición de la temática.
1 de abril de 2024
1 de abril de 2024
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Si bien es cierto que el filme de Ferrara, siempre me ha parecido excesivamente sobrevalorado (teniendo en cuenta que esto no sigue realmente una línea narrativa firme, si no que es más que nada ver a Keitel en caída libre) si que se pueden destacar un par de cosas notables, que sacan adelante la película en cuestión.
Lo primero de todo, una gran epifanía, sobre la religión, la creencia, el perdón y la redención. Unido a un par de imagenes, que en especial en la escena culmen del filme, consiguen sobreexponerse para crear una metáfora visual.
Lo segundo, es que Keitel está inmenso. Su personaje es asqueroso y repulsivo (y mucho menos pasado de vueltas que el excesivo de Nic Cage en el ¿remake? de Herzog) sin necesidad de ser excesivo. Además de los aciertos de las deudas con el juego y de su intento de redención.
Y tercero y creo que el punto vital. Dentro del descenso a los infiernos de Keitel, me encantaría mencionar la escena con dos pobres jovencitas en la que Keitel muestra el antro de perversión sexual al que ha llegado. Todo ello en sí es un acierto y es una escena que muestra bastante el bajo fondo moral que quiere presentar del personaje.
Lo primero de todo, una gran epifanía, sobre la religión, la creencia, el perdón y la redención. Unido a un par de imagenes, que en especial en la escena culmen del filme, consiguen sobreexponerse para crear una metáfora visual.
Lo segundo, es que Keitel está inmenso. Su personaje es asqueroso y repulsivo (y mucho menos pasado de vueltas que el excesivo de Nic Cage en el ¿remake? de Herzog) sin necesidad de ser excesivo. Además de los aciertos de las deudas con el juego y de su intento de redención.
Y tercero y creo que el punto vital. Dentro del descenso a los infiernos de Keitel, me encantaría mencionar la escena con dos pobres jovencitas en la que Keitel muestra el antro de perversión sexual al que ha llegado. Todo ello en sí es un acierto y es una escena que muestra bastante el bajo fondo moral que quiere presentar del personaje.

Harvey Keitel
Por supuesto no todo es oro lo que reluce, es un filme sin personajes secundarios y no sigue una trama en particular en sí, sino que es más bien la caída en desgracia de este pobre diablo y su intento de mejorar. Quizás no necesitase una trama lineal, pero por otro lado, al no tenerla, no consigo que se me quede grabada en la mente. Simplemente me parece provocadora, pero sin llegar mucho más lejos.
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