El camino del lobo
2015 

6.1
3,375
Aventuras. Drama
En 1967, a Chen Zhen, un estudiante de Pekín, lo envían a vivir con una tribu de pastores nómadas de Mongolia Interior. En esa tierra ilimitada y hostil aprenderá mucho sobre el modo de vida de sus gentes: la noción de comunidad, de libertad y de responsabilidad. Acaba comprendiendo también por qué el lobo es la criatura más temida y venerada de las estepas. Le resulta tan apasionante la compleja y casi mística relación entre esos ... [+]
10 de mayo de 2020
10 de mayo de 2020
0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un muy buen filme, podemos ver el difícil y arduo trabajo que tuvieron que hacer para poder representar la relación del hombre y su entorno, podemos ver que en este filme van más allá de únicamente lo visible o notorio, se centran en un nuevo mundo.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Podemos ver en el filme la relación tan estrecha y al tiempo tan natural y audaz que había entre el humano y el lobo, las escenas donde vemos mucha acción por parte de estos dos dejan mucho que decir al respecto de la relación que tenemos con el medio ambiente
7 de julio de 2015
7 de julio de 2015
0 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
La fotografía muy bien, visualmente la película es una pasada, y la banda sonora no está nada mal... Pero ahí se queda la cosa. El guión no engancha nada, y se enmarca en una situación política que aquí se conoce muy poco...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
¿De verdad hacia falta cargarse a todos los lobos a tiros, que se suiciden montaña abajo y en derrumbamientos, reventándolos a correr, etc.? Yo creo que se puede dar un mensaje ecologista sin que la gente tenga que salir asqueada del cine.
13 de noviembre de 2015
13 de noviembre de 2015
0 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Partamos de que la historia es un poco simplista y ahora animada por el afán ecologista de qué buenos los animales y qué malos los hombres, cuando los animales son ni malos ni buenos y en los hombres hay de todo. En esto no hay solución: los lobos son malos porque se comen a las gacelas (mientras haya); cuando no, irán por las ovejas. Pero el jefe dice: las gacelas son peores porque se comen el pasto. ¿Entonces, ni lobos ni gacelas? Esto de la ecología es el cuento de nunca acabar.
Dicho esto la historia aguanta, sobre todo por la buena música y por unos paisajes que dan ganas de dejarlo todo e irse para allá.
Es interesante ver como aun en los años sesenta, una de las tribus de la etnia mongol aguanta en sus rasgos pese a la modernidad que avanza, con sus males y con sus bienes. Lo natural está muy bien pero cuando hay que salvar al niñito mordido por un lobo hay que recurrir a la penicilina.
Las actuaciones son bastante planas, más de documental que de drama, pero tampoco desentonan.
Dicho esto la historia aguanta, sobre todo por la buena música y por unos paisajes que dan ganas de dejarlo todo e irse para allá.
Es interesante ver como aun en los años sesenta, una de las tribus de la etnia mongol aguanta en sus rasgos pese a la modernidad que avanza, con sus males y con sus bienes. Lo natural está muy bien pero cuando hay que salvar al niñito mordido por un lobo hay que recurrir a la penicilina.
Las actuaciones son bastante planas, más de documental que de drama, pero tampoco desentonan.
13 de abril de 2015
13 de abril de 2015
5 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
El director francés Jean-Jacques Annaud pone de nuevo la cámara en la naturaleza, para filmar un curioso proyecto bajo el auspicio del gigante chino.
Bellos y magníficos paisajes, con una fotografía de postal, y escenas de acción con animales perfectamente orquestadas (y editadas) hacen de este producto un regalo a priori bastante atractivo. Pero lamentablemente no es así.
Lejana queda aquella obra maestra de “El oso”, una de las cintas más sobresalientes del cine francés de la década de los ochenta. Un título que resultó ser un desafío, a la vez que un bellísimo canto a la naturaleza en todos los sentidos.
Pero mientras en aquella, Annaud dejaba de lado la voz en off y la ausencia de diálogos en buena parte del metraje, en ésta peca de exceso. En la película se dan demasiadas explicaciones, y más teniendo en cuenta de que se trata de un guión más que revisado por las autoridades, con el fin de ofrecer una imagen idealizada de estos pueblos nómadas de la estepa. Es paradójico que en 1997 le prohibiesen “Siete años en el Tíbet” y ahora le abran las puertas de par en par.
Bellos y magníficos paisajes, con una fotografía de postal, y escenas de acción con animales perfectamente orquestadas (y editadas) hacen de este producto un regalo a priori bastante atractivo. Pero lamentablemente no es así.
Lejana queda aquella obra maestra de “El oso”, una de las cintas más sobresalientes del cine francés de la década de los ochenta. Un título que resultó ser un desafío, a la vez que un bellísimo canto a la naturaleza en todos los sentidos.
Pero mientras en aquella, Annaud dejaba de lado la voz en off y la ausencia de diálogos en buena parte del metraje, en ésta peca de exceso. En la película se dan demasiadas explicaciones, y más teniendo en cuenta de que se trata de un guión más que revisado por las autoridades, con el fin de ofrecer una imagen idealizada de estos pueblos nómadas de la estepa. Es paradójico que en 1997 le prohibiesen “Siete años en el Tíbet” y ahora le abran las puertas de par en par.

Feng Shaofeng & Ankhnyam Ragchaa
Ver la película doblada se convierte en una acción dolorosa. Los chinos hablando en español perfecto, resulta de una artificiosidad pasmosa y te saca una y otra vez de la atmosfera en la que nos intentan introducir.
La historia está dividida en dos partes, siendo la primera la más interesante, donde vemos a un joven obligado a convivir en una tribu nómada, adaptándose a las costumbres y usos de estas regiones remotas. Las luchas con los lobos y el descubrimiento de un cachorro que ocultará de los ojos de sus bárbaros compañeros, culmina en una escena electrizante en la nieve y en el hielo, pero cuya ejecución pasa más por las manos de un equipo de artistas informáticos, que por los alardes conseguidos a pie de campo.
A partir de ese punto la acción declina y se vuelve cansina, reiterativa y aburrida. Llenando el relato de clichés hacía un final donde se fuerza la lágrima fácil sin ninguna empatía emocional.
Su visionado en 3D carece de sentido, otra herramienta venida a menos, que en manos de este director resulta aún más decepcionante, y más si tenemos en cuenta que fue uno de los pioneros en utilizar estas técnicas en la recordada “Las alas del coraje”.
La historia está dividida en dos partes, siendo la primera la más interesante, donde vemos a un joven obligado a convivir en una tribu nómada, adaptándose a las costumbres y usos de estas regiones remotas. Las luchas con los lobos y el descubrimiento de un cachorro que ocultará de los ojos de sus bárbaros compañeros, culmina en una escena electrizante en la nieve y en el hielo, pero cuya ejecución pasa más por las manos de un equipo de artistas informáticos, que por los alardes conseguidos a pie de campo.
A partir de ese punto la acción declina y se vuelve cansina, reiterativa y aburrida. Llenando el relato de clichés hacía un final donde se fuerza la lágrima fácil sin ninguna empatía emocional.
Su visionado en 3D carece de sentido, otra herramienta venida a menos, que en manos de este director resulta aún más decepcionante, y más si tenemos en cuenta que fue uno de los pioneros en utilizar estas técnicas en la recordada “Las alas del coraje”.

Siempre me he preguntado, porque en aquellas cintas de los noventa proyectadas en los cines IMAX, tenían mucha más profundidad de campo y relieve que el cine actual.
La película no pasará a la historia de la misma manera que lo hizo “El oso”, pero sí que lo hará la música de James Horner, regalándonos una nueva y maravillosa partitura sinfónica.
Lástima que la historia no le acompañe en esta ocasión, pero su trabajo viene a demostrar una vez más, que está por encima del bien y del mal.
La película no pasará a la historia de la misma manera que lo hizo “El oso”, pero sí que lo hará la música de James Horner, regalándonos una nueva y maravillosa partitura sinfónica.
Lástima que la historia no le acompañe en esta ocasión, pero su trabajo viene a demostrar una vez más, que está por encima del bien y del mal.
2 de mayo de 2015
2 de mayo de 2015
2 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Al menos Baloo cantaba. Película malilla, plana, exageradamente trágica, todo ello con preciosos paisajes y buena banda sonora.
Desagradable de ver para los que somos sensibles con los animalicos. Personalmente, prefiero ver descuartizar bebés. Me he pillado tremenda llorera para ver este bodrio.
Desagradable de ver para los que somos sensibles con los animalicos. Personalmente, prefiero ver descuartizar bebés. Me he pillado tremenda llorera para ver este bodrio.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Pase que maten lobos en defensa propia, pase que maten crías todas las primaveras, pase que pongan explosivos en las reses muertas y pase que vayan a matar a todos los lobos de la estepa.
Pero que después de extenuar hasta la muerte al último de ellos para conseguir su piel intacta, el malo malisimo de repente decida que lo dejen ahí muerto, que ya no lo quiere son ganas de tocar los cataplines gratuitamente. Es una película que me provoca ira, mucha ira.
La escena de la penicilina me parece deplorable.
Pero que después de extenuar hasta la muerte al último de ellos para conseguir su piel intacta, el malo malisimo de repente decida que lo dejen ahí muerto, que ya no lo quiere son ganas de tocar los cataplines gratuitamente. Es una película que me provoca ira, mucha ira.
La escena de la penicilina me parece deplorable.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana
