Aftersun
2022 

7.1
15,352
Drama
Sophie (Francesca Corio / Celia Rowlson-Hall como la Sophie adulta) reflexiona sobre la alegría compartida y la melancolía privada de unas vacaciones que hizo con su padre (Paul Mescal) 20 años atrás. Los recuerdos reales e imaginarios llenan los espacios entre las imágenes mientras intenta reconciliar al padre que conoció con el hombre que no conoció. (FILMAFFINITY)
17 de febrero de 2023
17 de febrero de 2023
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mi blog: cineysolocine.wordpress.com
Han pasado unas horas desde que finalicé su visionado y no puedo dejar de pensar en ella. En un cine cada vez más artificial sorprende encontrarse, para bien, un ejercicio cinematográfico de semejante potencia visual, en el que la directora británica se estrena en un largometraje con un drama espectacular sobre las relaciones paterno-filiales.
Sophie y su padre realizan en los años noventa un viaje de verano a un complejo turístico turco junto a otros compatriotas, en el que experimentarán vivencias compartidas y cambios individuales, sobre todo la niña en su previo paso a la adolescencia, quien irá descubriendo el mundo adulto sin esa máscara de la inocencia tan propia de la niñez. El éxito de la película radica en sus planos llenos de vida, en muchas ocasiones carentes de diálogos y en los que los gestos, miradas y silencios predominan sobre las palabras. Desde el comienzo el espectador no conoce las razones que han llevado a la pareja protagonista a emprender este viaje donde ambos intentarán encontrarse a sí mismos, más allá de que los progenitores de Sophie están separados y el padre, al parecer, no es capaz de adaptarse a su nueva realidad.
Han pasado unas horas desde que finalicé su visionado y no puedo dejar de pensar en ella. En un cine cada vez más artificial sorprende encontrarse, para bien, un ejercicio cinematográfico de semejante potencia visual, en el que la directora británica se estrena en un largometraje con un drama espectacular sobre las relaciones paterno-filiales.
Sophie y su padre realizan en los años noventa un viaje de verano a un complejo turístico turco junto a otros compatriotas, en el que experimentarán vivencias compartidas y cambios individuales, sobre todo la niña en su previo paso a la adolescencia, quien irá descubriendo el mundo adulto sin esa máscara de la inocencia tan propia de la niñez. El éxito de la película radica en sus planos llenos de vida, en muchas ocasiones carentes de diálogos y en los que los gestos, miradas y silencios predominan sobre las palabras. Desde el comienzo el espectador no conoce las razones que han llevado a la pareja protagonista a emprender este viaje donde ambos intentarán encontrarse a sí mismos, más allá de que los progenitores de Sophie están separados y el padre, al parecer, no es capaz de adaptarse a su nueva realidad.

Francesca Corio & Paul Mescal
El padre, interpretado por un fabuloso Paul Mescal, se muestra frío, enigmático, protector y ausente. La realizadora escocesa se vale de paletas de colores frías para acentuar ese hermetismo y hastío interior que sufre nuestro protagonista. Esto contrasta con los planos con tonos más cálidos en los que aparece Sophie, quizás porque ella todavía es muy joven y tiene mucho que vivir. La cinta resulta un canto hermoso y triste al mismo tiempo sobre los vínculos afectivos entre padres e hijos y cómo necesitamos los recuerdos en la fase adulta para seguir adelante, buscando siempre un pasado mejor para afrontar con más entereza el futuro. Ese trayecto iniciático y complejo de los niños que descubren el amor por primera vez. Esos veranos sin móviles, con polaroids, de tomar el sol en la piscina, de los karaokes nocturnos. Esos veranos y ese pasado nostálgico que ya no volverán. Esos padres que veíamos como super héroes en la infancia y que posteriormente descubrimos que los sobrevalorábamos. Que ellos no eran tan invencibles como nosotros creíamos intuir. Cine de alto voltaje el de Charlotte Wells. Del que emociona, trasciende y hace llorar.
20 de febrero de 2023
20 de febrero de 2023
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Charlotte Wellls se estrena en su cuarto largometraje con una propuesta más seria y contundente que las anteriores.
'Aftersun' es un drama basado en la relación de una hija de 11 años con su padre en unas vacaciones en Turquía.
La película irá avanzando poco a poco y realizando 'flashbacks' que nos va orientando en la relación familiar entre ellos. Pese a que en un principio no podemos percatarnos de nada fuera de lo normal en unas vacaciones padre-hija. A lo largo del filme empezamos a ver como Calum no es como aparenta.
'Aftersun' nos demuestra el valor de la empatía y la importancia de observar con nuestro sexto sentido a la gente que nos rodea. Todos tenemos problemas y un interior o aura oscura, que algunos externalizan más que otros. Y esto le pasó a Calum, nadie pudo ver su sufrimiento interno ni su dolor ni su indiferencia, y en el momento en el que se da cuenta Sophie (su hija) ya es demasiado tarde.
Este largometraje es una experiencia. Una experiencia a lo largo de la vida de Sophie y Calum, las relaciones sociales y la forma en la que se comportan las personas de la forma más pura.
'Aftersun' es un drama basado en la relación de una hija de 11 años con su padre en unas vacaciones en Turquía.
La película irá avanzando poco a poco y realizando 'flashbacks' que nos va orientando en la relación familiar entre ellos. Pese a que en un principio no podemos percatarnos de nada fuera de lo normal en unas vacaciones padre-hija. A lo largo del filme empezamos a ver como Calum no es como aparenta.
'Aftersun' nos demuestra el valor de la empatía y la importancia de observar con nuestro sexto sentido a la gente que nos rodea. Todos tenemos problemas y un interior o aura oscura, que algunos externalizan más que otros. Y esto le pasó a Calum, nadie pudo ver su sufrimiento interno ni su dolor ni su indiferencia, y en el momento en el que se da cuenta Sophie (su hija) ya es demasiado tarde.
Este largometraje es una experiencia. Una experiencia a lo largo de la vida de Sophie y Calum, las relaciones sociales y la forma en la que se comportan las personas de la forma más pura.
20 de febrero de 2023
20 de febrero de 2023
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Unas vacaciones son un momento de desconexión, de descanso. Un padre y una hija se encuentran años después de una ruptura familiar. Llegan desde diferentes lugares del mundo y ambos están necesitados. Los dos saben que se necesitan. Necesitan recuperar el tiempo perdido para curar ciertas heridas pero sus heridas son profundas aunque se escondan.
Nuestra identidad se construye descubriendo la influencia de los genes, del dolor y del amor. Ocultamos nuestro dolor quizás porque no lo sabemos explicar, ni entender, ni curar. Nuestros errores tienen consecuencias. No siempre sabemos perdonarnos ni encontrar la puerta de salida. La angustia se esconde en sonrisas y en un amor compartido pero que no tendrá continuidad.
El baile en la oscuridad del final de la película es emocionante. Nuestro último baile. La letra de la canción que suena, Under Pressure de Bowie y Queen, se pregunta por qué no podemos dar amor. Necesitamos entender para perdonar y en el perdón salvarnos y salvar a los que nos rodean. Las sombras de los padres son alargadas.
Nuestra identidad se construye descubriendo la influencia de los genes, del dolor y del amor. Ocultamos nuestro dolor quizás porque no lo sabemos explicar, ni entender, ni curar. Nuestros errores tienen consecuencias. No siempre sabemos perdonarnos ni encontrar la puerta de salida. La angustia se esconde en sonrisas y en un amor compartido pero que no tendrá continuidad.
El baile en la oscuridad del final de la película es emocionante. Nuestro último baile. La letra de la canción que suena, Under Pressure de Bowie y Queen, se pregunta por qué no podemos dar amor. Necesitamos entender para perdonar y en el perdón salvarnos y salvar a los que nos rodean. Las sombras de los padres son alargadas.
12 de mayo de 2024
12 de mayo de 2024
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
"AFTERSUN" (Charlotte Wells, 2022) es el film más triste que he visto nunca. Sí, más que "All Of Us Strangers" (Andrew Haigh, 2023). Paul Mescal merecía un Óscar por el papel que interpreta. La crema llamada "Aftersun" aparece durante toda la película. Es ternura en estado puro ver cómo el padre se la pone a la hija y la hija al padre. Pero la palabra "Aftersun" también se refiere a sus últimas vacaciones juntos:
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
"después del sol" todo terminó cuando él decidió irse para siempre.
El personaje de Paul Mescal intenta que sean las mejores vacaciones para su hija de once años. Durante todo el periodo (con la excepción del momento del karaoke, donde vemos la discusión más tensa posible entre un padre y una hija) hace todo lo posible para hacerla reír y para que viva las experiencias que la hagan más feliz. El amor que sienten el uno por el otro emociona.
Su personaje es IDÉNTICO al que interpreta en "All Of Us Strangers". Incluso dice frases muy parecidas como "Nunca me sentí pertenecer al sitio donde viví". Un ser solitario con depresión que hace lo imposible para superarla y disimularla. Y en ambas películas, la depresión supera totalmente a la persona.
Es curioso que tanto "Aftersun" como "All Of Us Strangers" sean escocesas. La primera nos transporta a los 90 con todos los éxitos pop de aquella época (con la excepción de "Under Pressure" de Queen y Bowie). Y la segunda hace lo mismo pero con la década de los 80. Pero en el momento culminante de las dos películas, ¡suena una canción de BLUR! Y una canción de Blur suena en las dos cintas en una discoteca. Y en ambas películas la distorsionan y ralentizan en sus últimos segundos, para darle un destacado dramatismo.
El personaje de Paul Mescal intenta que sean las mejores vacaciones para su hija de once años. Durante todo el periodo (con la excepción del momento del karaoke, donde vemos la discusión más tensa posible entre un padre y una hija) hace todo lo posible para hacerla reír y para que viva las experiencias que la hagan más feliz. El amor que sienten el uno por el otro emociona.
Su personaje es IDÉNTICO al que interpreta en "All Of Us Strangers". Incluso dice frases muy parecidas como "Nunca me sentí pertenecer al sitio donde viví". Un ser solitario con depresión que hace lo imposible para superarla y disimularla. Y en ambas películas, la depresión supera totalmente a la persona.
Es curioso que tanto "Aftersun" como "All Of Us Strangers" sean escocesas. La primera nos transporta a los 90 con todos los éxitos pop de aquella época (con la excepción de "Under Pressure" de Queen y Bowie). Y la segunda hace lo mismo pero con la década de los 80. Pero en el momento culminante de las dos películas, ¡suena una canción de BLUR! Y una canción de Blur suena en las dos cintas en una discoteca. Y en ambas películas la distorsionan y ralentizan en sus últimos segundos, para darle un destacado dramatismo.

Otra similitud entre las dos obras es que no entiendes el significado de ellas hasta que llegan los créditos finales. Es decir, son películas que disfrutas más en posteriores visionados. Y ambas, visualmente, tienen finales redondos y perfectos como pocas veces se han visto.
Pero la gran diferencia entre las dos películas mencionadas es que "All Of Us Strangers" acaba con una tristeza dulce que te abraza y que te dice que hay esperanza. El final de "Aftersun" es sencillamente desolador y devastador. Lo que queda claro es que el mensaje de las dos producciones escocesas es el de que, pese a que parece que nos conocemos, todos somos extraños porque nunca llegamos a saber realmente lo que siente aquella persona que amamos.
Cuesta olvidar el momento final en el que el padre y la hija se abrazan y bailan "Under Pressure". Mientras Freddie Mercury y David Bowie van gritando "es nuestro último baile", todos sabemos que ya nunca más volverán a estar juntos.
Y es que después del sol, siempre viene la oscuridad.
Pero la gran diferencia entre las dos películas mencionadas es que "All Of Us Strangers" acaba con una tristeza dulce que te abraza y que te dice que hay esperanza. El final de "Aftersun" es sencillamente desolador y devastador. Lo que queda claro es que el mensaje de las dos producciones escocesas es el de que, pese a que parece que nos conocemos, todos somos extraños porque nunca llegamos a saber realmente lo que siente aquella persona que amamos.
Cuesta olvidar el momento final en el que el padre y la hija se abrazan y bailan "Under Pressure". Mientras Freddie Mercury y David Bowie van gritando "es nuestro último baile", todos sabemos que ya nunca más volverán a estar juntos.
Y es que después del sol, siempre viene la oscuridad.
31 de agosto de 2024
31 de agosto de 2024
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Inaudito lo que me ha ocurrido con "Suburn". Debe ser de las pocas veces que he visto la misma película dos veces en el mismo día. La primera vez acabé con impresiones más bien templadas, sin grandes fiestas, sin embargo una serie de cabos sin atar me siguieron rondando por la mente y, aprovechando las vacaciones, por la tarde decidí volver a verla para captar con más detalle ciertas escenas clave... y fue un giro de 180 grados, al punto que casi la acabo con los brazos extendidos y de rodillas, con los ojos bañados en lágrimas y bramando como un becerro.
La primera vez encontré una cinta que maneja sabiamente el tono, el ritmo y la atmósfera naturalista del cine llamado "realista", una historia en clave intimista dónde el tempo se ajusta a la atmósfera lacia de las vacaciones, las actuaciones son milimetradas, buscando más los pequeños gestos que los grandes ademanes y en general el gusto de la directora con los encuadres es razonablemente elegante, sin más. Pero me molestó un poco la sensación que sólo se ofreciera pequeñas intimistas agridulces de Callum, el padre, que parece atravesar una etapa dura (por eso los libros de meditación y el tai chi), que su hija está acostumbrada que no pueda cubrir sus promesas por falta de dinero, pero en general se demuestra que la relación es cariñosa y cómplice, sin excesos de azúcar. No me bastaba con eso.
La primera vez encontré una cinta que maneja sabiamente el tono, el ritmo y la atmósfera naturalista del cine llamado "realista", una historia en clave intimista dónde el tempo se ajusta a la atmósfera lacia de las vacaciones, las actuaciones son milimetradas, buscando más los pequeños gestos que los grandes ademanes y en general el gusto de la directora con los encuadres es razonablemente elegante, sin más. Pero me molestó un poco la sensación que sólo se ofreciera pequeñas intimistas agridulces de Callum, el padre, que parece atravesar una etapa dura (por eso los libros de meditación y el tai chi), que su hija está acostumbrada que no pueda cubrir sus promesas por falta de dinero, pero en general se demuestra que la relación es cariñosa y cómplice, sin excesos de azúcar. No me bastaba con eso.

Francesca Corio & Paul Mescal
Pero me quedaron esos detalles en el aire, no sé si no presté la debida atención para unir puntos, así que en el segundo visionado presté mucha más atención. Vi que se trata de una historia que utiliza ampliamente la técnica narrativa del iceberg, la historia mostrada no es más que la punta y lo grueso permanece oculto, insinuado por alusiones y fugaces gestos, para que sea el espectador que deduzca la verdadera historia.
Cada gesto tiene una finalidad, no son florituras. Hay que atender con atención a los motivos por los que, por ejemplo, se nos muestra dos veces la escena del vídeo casero de la "entrevista" a Callum, por vital relevancia para adivinar el auténtico sentir de Callum y que es la clave maestra por la que luego decodificar sus gestos de disgusto, sus cambios de humor y otras escenas de dramatismo más evidente.
También hay que comprender que esos insertos de Sophia, la hija ya treintañera, no sólo suponen un apunte para mostrar la hija que piensa en el padre, es mucho más grande (*), es un esfuerzo por cerrar un capítulo enormemente doloroso, por conciliar su conciencia con la culpa y poder resolver a través de esos vídeos caseros sus conflictos con el "fantasma" (entendiéndose como proyección sicológica) de su padre, proceso mostrado en la alegórica escena de la discoteca a oscuras e iluminada por las parpadeantes luces de flash (la primera vez creí que eran escenas del mundo real).
Cada gesto tiene una finalidad, no son florituras. Hay que atender con atención a los motivos por los que, por ejemplo, se nos muestra dos veces la escena del vídeo casero de la "entrevista" a Callum, por vital relevancia para adivinar el auténtico sentir de Callum y que es la clave maestra por la que luego decodificar sus gestos de disgusto, sus cambios de humor y otras escenas de dramatismo más evidente.
También hay que comprender que esos insertos de Sophia, la hija ya treintañera, no sólo suponen un apunte para mostrar la hija que piensa en el padre, es mucho más grande (*), es un esfuerzo por cerrar un capítulo enormemente doloroso, por conciliar su conciencia con la culpa y poder resolver a través de esos vídeos caseros sus conflictos con el "fantasma" (entendiéndose como proyección sicológica) de su padre, proceso mostrado en la alegórica escena de la discoteca a oscuras e iluminada por las parpadeantes luces de flash (la primera vez creí que eran escenas del mundo real).

Paul Mescal
Ese segundo visionado fue un aluvión, el momento en el que la montaña rusa realiza la bajada en picado. Ahí comprendes el verdadero sentido que Sophia vea esas cintas, que el dolor que siente es mucho más profundo porque va asociado al remordimiento, intenta someterse a esa experiencia dolorosa porque sabe que como adulta comprenderá cosas que siendo niña no pudo. Y todo esto Wells lo logra sin explicitar los actos más dramáticos, sin mencionar las palabras más gráficas.
Una vez comprendes el verdadero desenlace, todas esas escenas entre padre e hija dejan de ser estampas almibaradas, ideadas para complacer a los paladares más melifluos. Por ejemplo, la trivial escena en la que Callum quiere enseñar a Sophia a defenderse, o cuando mira con desprecio su propio reflejo, también el desconsolado llanto de Callum frente a una simple postal afectuosa de su hija, esas escenas y otras adquieren una dimensión mucho mayor y por lo tanto una carga de profundidad y de emoción desbordante.
Me alegro por lo tanto de ese segundo visionado, de haber entendido lo profunda y emocionante que en verdad es, no es otro título del montón en el menú de la plataforma de Video on Demand, por contra se trata de una meditación muy compasiva, emocionante y de gran calado acerca de algo que nos hace muy humanos: el dolor y la memoria. Se comprende que la carga autobiográfica de la narración hace que sea incluso más valiente el esfuerzo introspectivo de su directora, que de sus recuerdos compone una historia universal. No, no es otro producto más, es una verdadera obra de arte.
Una vez comprendes el verdadero desenlace, todas esas escenas entre padre e hija dejan de ser estampas almibaradas, ideadas para complacer a los paladares más melifluos. Por ejemplo, la trivial escena en la que Callum quiere enseñar a Sophia a defenderse, o cuando mira con desprecio su propio reflejo, también el desconsolado llanto de Callum frente a una simple postal afectuosa de su hija, esas escenas y otras adquieren una dimensión mucho mayor y por lo tanto una carga de profundidad y de emoción desbordante.
Me alegro por lo tanto de ese segundo visionado, de haber entendido lo profunda y emocionante que en verdad es, no es otro título del montón en el menú de la plataforma de Video on Demand, por contra se trata de una meditación muy compasiva, emocionante y de gran calado acerca de algo que nos hace muy humanos: el dolor y la memoria. Se comprende que la carga autobiográfica de la narración hace que sea incluso más valiente el esfuerzo introspectivo de su directora, que de sus recuerdos compone una historia universal. No, no es otro producto más, es una verdadera obra de arte.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
(*) Las claves son claras:
- En la embarcación Callum comenta que no se imagina llegando a los cuarenta. La idea de su muerte temprana le parece inevitable.
- Cuando Sophia le menciona que le ha dado un bajón tras un día muy alegre y vemos a Callum mirando con desprecio a su propio reflejo, con el rostro descompuesto, entendemos que eso es precisamente su día a día. La escena se cierra escupiendo a su propio reflejo.
- La escena clave de la "entrevista", que Sophia le pregunta a Callum por su onceavo aniversario y ese recuerdo lo hunde y entonces nos entrega la clave: el enorme agravio que le hicieron sus padres olvidando el día su cumpleaños, con lo que le hicieron sentir que era insignificante, también síntoma de una situación más amplia, de una infancia que no se intuye feliz y enriquecedora. Es el capítulo fundacional de una depresión que intuimos le ha acompañado el resto de su vida, lo ha condicionado como persona y que ha podido afectar también a su matrimonio con la madre de Sophia, con quien sin embargo se despide con un "te quiero" en la conversación telefónica del inicio, con lo que se deduce que se separaron amistosamente, sin animosidad.
- La alfombra que Callum regaló a Sophia permanece en su apartamento veinte años después. Su partida le duele todavía pero no lo olvida, lo mantiene cerca suya.
- Tras la escena del karaoke y la consecuente discusión con su hija, hay una escena de Callum corriendo hacia el mar en la oscuridad nocturna. Por lógica cronológica suponemos que corresponde a esa misma noche, que ha ido a desfogar la frustración nadando en las aguas, pero existe la posibilidad que, por cuestiones de la memoria y la mente, esa escena, que Sophia no vio, sea por lo tanto algo imaginado y en verdad corresponde con el suicidio de Callum, que dejó que se lo llevaran las aguas después de despedirse en el aeropuerto.
Sophia es muy madura a sus once años, pero no lo bastante para poder comprender en profundidad todo lo que ve o le dice su padre. Especulo: Sophia ha guardado esas cintas hasta que ha reunido el coraje para verlas e intentar comprender como adulta lo que como niña no pudo. La culpa la ha acompañado durante veinte años. En ese espacio metafórico de la discoteca presenciamos la reconciliación en su mente, porque ha comprendido que hizo todo lo posible, incluso reclutó a sus compañeros de viaje para cantarle la canción de cumpleaños a su padre, sabiendo que los padres de él olvidaron eso mismo. Hizo todo lo que pudo, pero una niña de 11 años, por muy sensata que sea, tiene poderes limitados. Incluso los adultos. Por eso sólo queda ese último baile con él.
Los instantes finales de Callum dando media vuelta y marchándose por el corredor hacia lo que parece el interior de una discoteca no es un recuerdo real, claro, es la representación metafórica de la reconciliación y que Callum puede ya "partir".
El aftersun del título adquiere un sentido metafórico, pues lo que vemos es el bálsamo para curar las quemaduras emocionales que le dejó a ella la tragedia que su padre sufrió.
- En la embarcación Callum comenta que no se imagina llegando a los cuarenta. La idea de su muerte temprana le parece inevitable.
- Cuando Sophia le menciona que le ha dado un bajón tras un día muy alegre y vemos a Callum mirando con desprecio a su propio reflejo, con el rostro descompuesto, entendemos que eso es precisamente su día a día. La escena se cierra escupiendo a su propio reflejo.
- La escena clave de la "entrevista", que Sophia le pregunta a Callum por su onceavo aniversario y ese recuerdo lo hunde y entonces nos entrega la clave: el enorme agravio que le hicieron sus padres olvidando el día su cumpleaños, con lo que le hicieron sentir que era insignificante, también síntoma de una situación más amplia, de una infancia que no se intuye feliz y enriquecedora. Es el capítulo fundacional de una depresión que intuimos le ha acompañado el resto de su vida, lo ha condicionado como persona y que ha podido afectar también a su matrimonio con la madre de Sophia, con quien sin embargo se despide con un "te quiero" en la conversación telefónica del inicio, con lo que se deduce que se separaron amistosamente, sin animosidad.
- La alfombra que Callum regaló a Sophia permanece en su apartamento veinte años después. Su partida le duele todavía pero no lo olvida, lo mantiene cerca suya.
- Tras la escena del karaoke y la consecuente discusión con su hija, hay una escena de Callum corriendo hacia el mar en la oscuridad nocturna. Por lógica cronológica suponemos que corresponde a esa misma noche, que ha ido a desfogar la frustración nadando en las aguas, pero existe la posibilidad que, por cuestiones de la memoria y la mente, esa escena, que Sophia no vio, sea por lo tanto algo imaginado y en verdad corresponde con el suicidio de Callum, que dejó que se lo llevaran las aguas después de despedirse en el aeropuerto.
Sophia es muy madura a sus once años, pero no lo bastante para poder comprender en profundidad todo lo que ve o le dice su padre. Especulo: Sophia ha guardado esas cintas hasta que ha reunido el coraje para verlas e intentar comprender como adulta lo que como niña no pudo. La culpa la ha acompañado durante veinte años. En ese espacio metafórico de la discoteca presenciamos la reconciliación en su mente, porque ha comprendido que hizo todo lo posible, incluso reclutó a sus compañeros de viaje para cantarle la canción de cumpleaños a su padre, sabiendo que los padres de él olvidaron eso mismo. Hizo todo lo que pudo, pero una niña de 11 años, por muy sensata que sea, tiene poderes limitados. Incluso los adultos. Por eso sólo queda ese último baile con él.
Los instantes finales de Callum dando media vuelta y marchándose por el corredor hacia lo que parece el interior de una discoteca no es un recuerdo real, claro, es la representación metafórica de la reconciliación y que Callum puede ya "partir".
El aftersun del título adquiere un sentido metafórico, pues lo que vemos es el bálsamo para curar las quemaduras emocionales que le dejó a ella la tragedia que su padre sufrió.
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