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Frontier Marshal

Western En la bulliciosa ciudad minera de Tombstone, Ben Carter, el dueño de un saloon, intenta deshacerse de un competidor que ha traído hermosas chicas de Chicago, contratando a un pistolero. En vista de que el sheriff se niega a enfrentarse con él, decide hacerlo Wyatt Earp, un antiguo explorador del Ejército, que acaba aceptando el puesto de sheriff y empieza a limpiar la ciudad de maleantes. Mientras tanto, mantiene una peculiar relación ... [+]
Críticas 3
Críticas ordenadas por utilidad
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8
10 de enero de 2011
14 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Antes de que Ford dejara para la historia su versión del mitológico tiroteo en OK Corral, Allan Dwan ya rodó la historia del Marshal Earp en la próspera ciudad minera de Tombstone. Es curioso ver como Ford se apoyó en este film de Dwan para hacer su película. No me extraña; es un director gigantesco. Dwan digo. Que Ford también, que se sale de órbita, pero eso ya lo sabemos. El pionero canadiense, no tengo ninguna duda, va tomando con el tiempo el sitio que merece.

Al que admire “My Darling Clementine”, “Frontier Marshal” le resultará agradable, familiar. El concepto es exactamente el mismo pero contado en casi media hora menos. Así era Dwan. Así eran estos directores. Por qué entretenerse o desviarse cuando sé narrar en imágenes y diálogos con una fluidez pocas veces vista por un servidor. A la ya de por sí atractiva historia, hay que sumar una estupenda ambientación y un buen reparto, encabezado por un jovencísimo Scott, que cumple a la perfección con su cometido.
Es curioso observar que conforme se han ido sucediendo las versiones del enfrentamiento, el final del mismo, el clímax, el tiroteo en sí, ha adquirido más y más protagonismo. Tanto en tiempo como en los recursos utilizados. En “Frontier Marshal”, sin embargo, ocurre todo lo contrario: se podrán quedar con veinte momentos antes de elegir el final de este film. Y no porque sea malo, nada más lejos de la realidad, sino porque este es un cine sin fuegos artificiales; no necesita hacerle al espectador el truco final para dejarlo satisfecho.

Curioso recordar como Charles Stevens hace aquí el mismo papel que en “My Darling Clementine”, de indio borracho que desafía a Earp al comienzo del film. Una prueba más de lo que hablábamos antes: “Frontier Marshal” es una génesis, un boceto previo de la obra maestra de Ford y que él mismo reconoció imitando algunas escenas, tomando como referencia los caracteres de los personajes o, simplemente, construyendo planos con la misma idea que Dwan en la cabeza. Demasiadas buenas excusas, además de seguir la carrera del Dwan, para no perder de vista “Frontier Marshal”, uno de los primeros western clásicos.
8
12 de octubre de 2022 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Segunda versión apócrifa de Wyatt Earp, la primera en Frontier Marshal 1934 y la tercera en My Darling Clementine 1946, en todas ellas participo Ward Bond, ... La historia no tiene pierde, múltiples calcos a lo largo de los años con grandes actores, pero desbalanceada, solo Wyatt y Holliday contra la banda, que me parece raro "discontinuada" a pesar de su amigable doblaje español, como dije lo mejor son sus actores, el Cubano "Doc" Cesar Romero que tiene que realizar una crítica cirugía, "Wyatt" Randolph Scott, el malvado duo espeluznante John Carradine, Lon Chaney Jr. y la nuestra fémina, Binnie Barnes.

Es bueno volver a ver nuevamente al nieto de Gerónimo nuevamente, Charles Stevens, del "The Big Trail" 1930.
8
30 de diciembre de 2025 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tiroteo en OK Corral de Tombstone. Una vez más la figura de Doc Holliday (Romero) ocupa el centro de la atención por encima del mismísimo Wyath Earp (Scott). En esta temprana entrega del famoso lance todavía más, hasta el punto que, echando mano de Spilberg, podemos resumir así la trama: Salvar al doctor John Holliday.
Salvarlo como enfermo, como médico y como persona.
Porque, a diferencia de lo que nos han contado después, Doc no es dentista ni cirujano, es médico; una profesión que requería estudios universitarios y que era mucho más apreciada en la época que las otras. También nos dicen que la tisis que padece es consecuencia de sus desvelos con los pacientes que lo hacían atender partos o heridos en medio de la nieve y del frío. Tisis que le obliga a dejar atrás para que no cargue con él cuando se declare la enfermedad a su gran amor, la enfermera Sarah (Kelly). Abandono que le llevará a la bebida, el juego y la pistola.
Guion de gran originalidad que enfrenta a las dos cantinas de Tombstone, la del malvado Ben Carter (Carradine) y la de Pete (Martin), un alegre mexicano que trae a grandes artistas para que compartan el escenario con la bella y enigmática Jerry (Barnes), la nueva amante de Doc.
Realización ágil y dinámica. Todo sucede con rapidez, Dwan va directamente al grano. Pero sin atropellarse tampoco que hay que asistir a un segundo enfrentamiento, el de las dos amantes de Doc. Ríanse ustedes del duelo a tiros en el famoso Corral ante el que mantienen Sarah y Jerry en la cabecera del enfermo. Excelentes ambas en sus personajes.
Después de tantos tiroteos, la rehabilitación profesional del médico llegará con una intervención quirúrgica, la extracción de un proyectil, con instrumental y campo operatorio perfectamente aséptico, agua hervida, alcohol, vendas e incluso la cita al termómetro. Salvado para la ciencia se preguntará: "No es más emocionante dar la vida que quitarla".
Un gran western perfectamente ambientado y con una bella fotografía, que luego será imitado y recreado en numerosas ocasiones. Como sucede en "Tombstone: La leyenda de Wyatt Earp" (1993) que presenta a un soberbio actor clásico, Fabian (Don Swayze), representando a Shakespeare en una escena de teatro, idea tomada de un célebre cómico que contrata Pete para actuar en su cantina.
No se lo pierdan.
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