Spider Baby
Terror. Comedia
En una casa en mitad del campo vive una familia disfuncional, aquejada por una extraña y única enfermedad, que conduce a los miembros de la misma a una degeneración progresiva, tanto mental como física, convirtiéndoles en poco menos que caníbales psicópatas. Terror y comedia se combinan en una de las películas antesala del cine de terror rural de los 70. (FILMAFFINITY)
5 de septiembre de 2009
5 de septiembre de 2009
16 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Arranca con un tipo que mirando a cámara nos habla de una extraña enfermedad degenerativa llamada “síndrome de Merrye” en honor de la endogámica familia que al parecer son los últimos portadores de esta y que consiste en que a partir de los 10 años de edad la psique de los afectados entra en regresión y su edad mental va disminuyendo.
A continuación y a modo de presentación de las particularidades de la familia conocemos a las hermanas, Elizabeth (Beverly Washburn) y Virginia (Jill Banner), dos guapas adolescentes que ante la llegada de un cartero (Mantan Moreland) a la apartada e inquietante casa encima de una pequeña colina en la que vive la familia le hacen picadillo a golpe de cuchillo imitando al método de caza de las arañas y a modo de inocente juego infantil.
Con la llegada a la casa en un suntuoso y viejo coche de Bruno (Lon Chaney Jr.), el chofer de la familia y responsable del cuidado de la familia y sus particularidades frente al mundo exterior debido a la promesa que hizo en el lecho de muerte a sus padres, coche en el que también viaja Ralph (Sig Haid), un gigantón con evidentes síntomas de retraso mental, ya tenemos a los habitantes de la casa (luego conoceremos a otra rama de la familia que vive en el sótano y una habitación y sus particularidades).
A partir de aquí, con la llegada de unos familiares que vienen a tomar posesión de la casa y por lo tanto a echar abajo el modus vivendi de la familia (uno de ellos es el tipo que nos cuenta el tema de la enfermedad al comienzo del film), la reacción de esta ante la indeseada situación y los intentos del a cada vez mas sobrepasado por los acontecimientos, Bruno, por que las cosas no se salgan de madre, tenemos una divertida, vacilona y a ratos terrorífica referencia y cuasi pionera del slasher, opera prima del otrora compadre de Corman y nunca lo suficientemente bien ponderado Jack Hill (también director de las 2 referencias del genero “blackpotation” con Pam Grier repartiendo estopa “Coffy 1973” y “Foxy Brown 1974”, además de guionista de “El barco de la muerte 1980”), con una buena banda sonora a cargo de Ronald Neame (músico de cabecera de Roger Corman), en la que tenemos a un Lon Chaney Jr. al que su aspecto físico consecuencia de su conocida afición a la botella, sumado a su poderío actoral y la emotiva carga mitómana de la que es imposible aislarse cada vez que la cámara le enfoca, le hace desarrollar un personaje del que es imposible no enamorarte, a un Sig Haid en su salsa y a unas brillantes y amenazadoras a la vez que inocentes Beverly Washburn y Jill Banner como las inquietantes hermanas .
Sigue en spoiler por falta de espacio:
A continuación y a modo de presentación de las particularidades de la familia conocemos a las hermanas, Elizabeth (Beverly Washburn) y Virginia (Jill Banner), dos guapas adolescentes que ante la llegada de un cartero (Mantan Moreland) a la apartada e inquietante casa encima de una pequeña colina en la que vive la familia le hacen picadillo a golpe de cuchillo imitando al método de caza de las arañas y a modo de inocente juego infantil.
Con la llegada a la casa en un suntuoso y viejo coche de Bruno (Lon Chaney Jr.), el chofer de la familia y responsable del cuidado de la familia y sus particularidades frente al mundo exterior debido a la promesa que hizo en el lecho de muerte a sus padres, coche en el que también viaja Ralph (Sig Haid), un gigantón con evidentes síntomas de retraso mental, ya tenemos a los habitantes de la casa (luego conoceremos a otra rama de la familia que vive en el sótano y una habitación y sus particularidades).
A partir de aquí, con la llegada de unos familiares que vienen a tomar posesión de la casa y por lo tanto a echar abajo el modus vivendi de la familia (uno de ellos es el tipo que nos cuenta el tema de la enfermedad al comienzo del film), la reacción de esta ante la indeseada situación y los intentos del a cada vez mas sobrepasado por los acontecimientos, Bruno, por que las cosas no se salgan de madre, tenemos una divertida, vacilona y a ratos terrorífica referencia y cuasi pionera del slasher, opera prima del otrora compadre de Corman y nunca lo suficientemente bien ponderado Jack Hill (también director de las 2 referencias del genero “blackpotation” con Pam Grier repartiendo estopa “Coffy 1973” y “Foxy Brown 1974”, además de guionista de “El barco de la muerte 1980”), con una buena banda sonora a cargo de Ronald Neame (músico de cabecera de Roger Corman), en la que tenemos a un Lon Chaney Jr. al que su aspecto físico consecuencia de su conocida afición a la botella, sumado a su poderío actoral y la emotiva carga mitómana de la que es imposible aislarse cada vez que la cámara le enfoca, le hace desarrollar un personaje del que es imposible no enamorarte, a un Sig Haid en su salsa y a unas brillantes y amenazadoras a la vez que inocentes Beverly Washburn y Jill Banner como las inquietantes hermanas .
Sigue en spoiler por falta de espacio:
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Súmese una guapa Carol Ohmart aportando el toque sensual en las escenas en la que sale luciendo un sexy conjunto de lencería y a Mary Mitchel como la parte femenina de los visitantes y a Quinn K. Redeker (el re mencionado tipo de la presentación inicial) y a Karl Schanzer como el abogado canijo de bigotillo hitleriano en la parte masculina, una breve aparición al final de los otros habitantes de la casa y el resultado es una de esas escondidas joyitas que a pesar de su evidente modestia de la producción y falta de excelsos valores cinematográficos no debería perderse el buen aficionado a la vacilona serie “B”, de la que parece ser actualmente se está rodando un remake a cargo del hasta ahora más bien mediocre, Jeff Broadstreet.
17 de septiembre de 2013
17 de septiembre de 2013
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Spider Baby" se rodó en 1964, por lo que es el primer largometraje dirigido por Jack Hill, su ópera prima; sin embargo, por problemas legales, este film no se exhibió hasta 1968. Hill es un cineasta infravalorado, pese a -o quizá por ello- abordar el cine "exploitation", y "blaxpoitation", y la psicotronía, y colaborar con el genial Roger Corman, y pese a influir en el cine de Quentin Tarantino. Su primer largometraje, el que ahora nos ocupa, es una original, personal y extraña comedia de terror, con momentos divertidos y momentos terroríficos, en un extraño y singular solapamiento entre lo divertido y lo terrorífico.
La secuencia de los títulos de crédito, en la que Lon Chaney, Jr., canta al ritmo de la música de Ronald Stein, marca desde el principio el tono tétrico, macabro, y a la vez irónico y posmoderno de la película, que en su uso desprejuiciado de los códigos del género se acerca, por poner un ejemplo, a una serie de TV coetánea como "La familia Monster" (The Munsters, 1964-1966).
El escenario principal, la casa aislada y de aire antiguo, con su porche y su sótano, define la adscripción del film a un universo gótico norteamericano, concretamente californiano. En este sentido, y en cuanto a la importancia del tema de la familia aislada, y psicopática, "Spider Baby" se sitúa a medio camino entre "Psicosis" (Psycho, 1960), de Alfred Hitchcock, y "La matanza de Texas" (The Texas Chainsaw Massacre, 1974), de Tobe Hooper.
La secuencia de los títulos de crédito, en la que Lon Chaney, Jr., canta al ritmo de la música de Ronald Stein, marca desde el principio el tono tétrico, macabro, y a la vez irónico y posmoderno de la película, que en su uso desprejuiciado de los códigos del género se acerca, por poner un ejemplo, a una serie de TV coetánea como "La familia Monster" (The Munsters, 1964-1966).
El escenario principal, la casa aislada y de aire antiguo, con su porche y su sótano, define la adscripción del film a un universo gótico norteamericano, concretamente californiano. En este sentido, y en cuanto a la importancia del tema de la familia aislada, y psicopática, "Spider Baby" se sitúa a medio camino entre "Psicosis" (Psycho, 1960), de Alfred Hitchcock, y "La matanza de Texas" (The Texas Chainsaw Massacre, 1974), de Tobe Hooper.
9 de abril de 2014
9 de abril de 2014
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
La canción de la introducción es una de las mejores cosas. Toda la película es un homenaje a las películas de horror, tiene ese tono cincuentoso. La construcción de los personajes, esa familia descompuesta mentalmente, descarados, naturales, alejados de la sociedad y sus convencionalismos, insensibles a la muerte, va en la línea de otras familias célebres por su desequilibrio, una mezcla entre "The Addams Family", "The Munsters", "Texas chainsaw massacre".
8 de julio de 2023
8 de julio de 2023
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Provoca inquietud en el espectador desde el primer fotograma, cuando tras los geniales títulos de crédito acompañados de una canción interpretada por Lon Chaney Jr, con una letra y una entonación tan divertida como siniestra, rebosante de humor negro, un cartero que conduce una especie de motocarro se dirige a la mansión de los horrores.
Y no defrauda. Porque lo que se nos contará a continuación será tan morboso como tétrico y truculento, aunque las imágenes de Jack Hill pocas veces sean explícitas. Y no faltará erotismo, e incluso cierto fetichismo. Lencería de encaje incluida. Todo ello en un glorioso blanco y negro que realza magistralmente la decrepitud del caserón y la putrefacción física y moral de sus habitantes en esta historia tremebunda.
Pero ¿quiénes son los malos? ¿Quienes los monstruos? ¿Los enfermos que la habitan o los codiciosos que quieren echarlos de allí? Y es que en la película también hay una declaración de amor incondicional a los moradores de la casa a través del personaje de Lon Chaney Jr, el chófer y mayordomo que juró al cabeza de familia defenderlos, pese a su progresiva degeneración. Aunque ello supusiera encubrirlos. El papel que mejor le ha cuadrado siempre al mítico intérprete del hombre lobo, el del buen tipo majo y afable que debe arrastrar tras sí una pesada carga y vive preso de remordimientos. Fue uno de sus últimos trabajos. Y está tremendo y lleno de verdad. Según cuentan las crónicas, tras filmar el plano del parlamento en el que se le saltan las lágrimas, antes de salir a buscar el juguete para las niñas, en cuanto sonó el grito de "Corten!!" recibiría el aplauso de todo el equipo.
Pero no solo éstá inmenso Chaney. Las dos jóvenes transtornadas (Beverly Washburn y Jill Banner) y su idiotizado hermano (Sid Haig), están también fenomenalmente encarnadas. Y es en su inocente perversidad, cuando blanden un cuchillo o se comen una araña, en lo que se hace más presente el terror de la película.Y es que la puesta en escena de Jack Hill es sutil, nada enfática y bastante precisa.
Añadamos como curiosidad que no falta algún que otro guiño a "Psicosis" (Alfred Hitchcock, 1960), -el caserón, el descompuesto cadaver en pijama, el uso de los cuchillos- ya que que a fin de cuentas había causado un gran impacto desde su estreno pocos años antes.
Y es que filmada en California en doce calurosos días del verano de 1964, "Spider Baby" tardaría cuatro años en ser exhibida en autocines, al quebrar la poductora. Después fue olvidada, hasta que Jack Hill -ese colega de Roger Corman que luego descubriría a Pam Grier- rescató una de las pocas copias que había de su peli y la convirtió en un clásico de culto.
Disfrútenla.
---
P.D. (unos meses después): Investigando un poco por ahí no he visto que se mencionase en ningún lado, pero en un reciente maratón de "Expediente X" me ha parecido clara la relación de esta peli con un episodio de la saga titulado "Home". Aunque hay algunos detalles diferentes, en esa entrega de las andanzas de Mulder y Scully (la segunda de la cuarta temporada, en concreto) deben enfrentarse a una endogámica familia con malformaciones genéticas que habita, como aquí, una casa aislada y abandonada.
Y no defrauda. Porque lo que se nos contará a continuación será tan morboso como tétrico y truculento, aunque las imágenes de Jack Hill pocas veces sean explícitas. Y no faltará erotismo, e incluso cierto fetichismo. Lencería de encaje incluida. Todo ello en un glorioso blanco y negro que realza magistralmente la decrepitud del caserón y la putrefacción física y moral de sus habitantes en esta historia tremebunda.
Pero ¿quiénes son los malos? ¿Quienes los monstruos? ¿Los enfermos que la habitan o los codiciosos que quieren echarlos de allí? Y es que en la película también hay una declaración de amor incondicional a los moradores de la casa a través del personaje de Lon Chaney Jr, el chófer y mayordomo que juró al cabeza de familia defenderlos, pese a su progresiva degeneración. Aunque ello supusiera encubrirlos. El papel que mejor le ha cuadrado siempre al mítico intérprete del hombre lobo, el del buen tipo majo y afable que debe arrastrar tras sí una pesada carga y vive preso de remordimientos. Fue uno de sus últimos trabajos. Y está tremendo y lleno de verdad. Según cuentan las crónicas, tras filmar el plano del parlamento en el que se le saltan las lágrimas, antes de salir a buscar el juguete para las niñas, en cuanto sonó el grito de "Corten!!" recibiría el aplauso de todo el equipo.
Pero no solo éstá inmenso Chaney. Las dos jóvenes transtornadas (Beverly Washburn y Jill Banner) y su idiotizado hermano (Sid Haig), están también fenomenalmente encarnadas. Y es en su inocente perversidad, cuando blanden un cuchillo o se comen una araña, en lo que se hace más presente el terror de la película.Y es que la puesta en escena de Jack Hill es sutil, nada enfática y bastante precisa.
Añadamos como curiosidad que no falta algún que otro guiño a "Psicosis" (Alfred Hitchcock, 1960), -el caserón, el descompuesto cadaver en pijama, el uso de los cuchillos- ya que que a fin de cuentas había causado un gran impacto desde su estreno pocos años antes.
Y es que filmada en California en doce calurosos días del verano de 1964, "Spider Baby" tardaría cuatro años en ser exhibida en autocines, al quebrar la poductora. Después fue olvidada, hasta que Jack Hill -ese colega de Roger Corman que luego descubriría a Pam Grier- rescató una de las pocas copias que había de su peli y la convirtió en un clásico de culto.
Disfrútenla.
---
P.D. (unos meses después): Investigando un poco por ahí no he visto que se mencionase en ningún lado, pero en un reciente maratón de "Expediente X" me ha parecido clara la relación de esta peli con un episodio de la saga titulado "Home". Aunque hay algunos detalles diferentes, en esa entrega de las andanzas de Mulder y Scully (la segunda de la cuarta temporada, en concreto) deben enfrentarse a una endogámica familia con malformaciones genéticas que habita, como aquí, una casa aislada y abandonada.
8 de junio de 2016
8 de junio de 2016
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una película tremendamente interesante que ha envejecido muy bien. Una de esas películas que ves y de la que piensas que un remake hecho por las personas adecuadas puede salir muy bien.
Spider Baby es sensacional gracias a sus dos protagonistas féminas que se pasean por la pantalla en un carrusel de lo "creepy". No es que las actrices estén soberbias en sus papeles excéntricos, es que además gozan de la suficiente locura como para mostrar algunas de las caras más aterradoras que he visto nunca en una película. Jack Hill además demuestra bastante sabiduría con juegos de sombra escandalosos y una fotografía más que notable en una película que ni siquiera la requiere por su tufo a cine fantástico de serie B.
Gracias a todo esto, Spider Baby se convierte en una película de culto instantáneo a pesar de que necesite más masa de "cultistas". Yo, desde luego, ya me considero uno de ellos.
Spider Baby es sensacional gracias a sus dos protagonistas féminas que se pasean por la pantalla en un carrusel de lo "creepy". No es que las actrices estén soberbias en sus papeles excéntricos, es que además gozan de la suficiente locura como para mostrar algunas de las caras más aterradoras que he visto nunca en una película. Jack Hill además demuestra bastante sabiduría con juegos de sombra escandalosos y una fotografía más que notable en una película que ni siquiera la requiere por su tufo a cine fantástico de serie B.
Gracias a todo esto, Spider Baby se convierte en una película de culto instantáneo a pesar de que necesite más masa de "cultistas". Yo, desde luego, ya me considero uno de ellos.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana



