Lo quiero muerto
5.1
108
Western
Acompañado de su hermana Mercedes, Clayton, un guía de frontera, llega a Juárez, una pequeña ciudad entre México y Texas. Son los últimos momentos de la guerra civil americana. Tras años de trabajo, Clayton ha ahorrado para comprar tierras pero son dólares confederados sin valor. Mientras Clayton negocia con su amigo Mac, dos pistoleros de Mallek, un hombre rico e importante de la zona, violan y matan a Mercedes. (FILMAFFINITY)
19 de agosto de 2021
19 de agosto de 2021
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tiros, tortazos, venganzas, traiciones, bandoleros mugrientos, muchachas violentadas, cuestiones de honor, ricachones malvados, pistoleros de pocas palabras, violencia explícita, héroes cínicos, ironía...todo ello en los desérticos parajes del interior de Almería...vamos lo que viene siendo un buen "platao" de "macarrones con chorizo", un western ítalo-español de los de entonces, algo rudimentario pero técnicamente digno, bastante tópico pero bastante entretenido también, donde por unos u otros motivos casi todos los personajes quieren muerto a algún otro...y en muchos casos quedan satisfechos, porque muertes hay unas cuantas.
Y hay también una "moraleja final" interesante...que comento en el spoiler...
Y hay también una "moraleja final" interesante...que comento en el spoiler...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El malo malísimo había encargado a sus secuaces dinamitar literalmente una conferencia de paz para poder seguir lucrándose con la venta de armas. No lo logran, y él se niega a pagarles lo acordado por la faena, pero lo matan y se llevan la pasta. Claro que luego se matan unos a otros para quedarse el dinero...y los dólares quedan esparcidos por el desierto a medida que caen del carromato, ahora sin conductor que lleve las riendas, donde está la saca de los billetes...
El único que se queda con unos cuantos es "el jicho", que no había mostrado mayor interés por ese dinero.
Tiene su gracia.
El único que se queda con unos cuantos es "el jicho", que no había mostrado mayor interés por ese dinero.
Tiene su gracia.
9 de enero de 2025
9 de enero de 2025
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Dos tramas con la Guerra de Secesión de fondo. Una violación de la hermana de un Craig Hill cumplidor en este tipo de películas y un plan de un señor de la guerra para que el conflicto continúe. Esclavitud a nivel doméstico y también la causa de la guerra. Un héroe con una hermana que vengar y malos que tendrán que pagar sus fechorías mientras están a otras cosas. "Lo quiero muerto" contiene toda la magia y "suciedad" del Spaghetti Western y a su vez, algunas de las irremediables carencias, quizá esta vez por causas ajenas.
Sin contar con la profundidad y por desgracia presupuesto de las grandes del género, la cinta hace su labor de manera silenciosa. Nos embarra hasta las rodillas con una estética a la altura de las mejores, mientras nos llena de arena el rostro con los decorados almerienses infinidad de veces vistos. El guión a buen ritmo y sin tonterías, da al espectador una cinta donde lo único que se echa en falta es el presupuesto. Con más dinero, quizá estariamos hablando de algo completamente distinto a manos de Paolo Bianchini.
No pasará a la historia, no es de las más conocidas y seguramente a muchos se les haya pasado. Pero me atrevo a decir que el film como Spaghetti Western alternativo, o poniendo una lista paralela a esas grandes del subgénero, esta película está sin duda en ella.
Sin contar con la profundidad y por desgracia presupuesto de las grandes del género, la cinta hace su labor de manera silenciosa. Nos embarra hasta las rodillas con una estética a la altura de las mejores, mientras nos llena de arena el rostro con los decorados almerienses infinidad de veces vistos. El guión a buen ritmo y sin tonterías, da al espectador una cinta donde lo único que se echa en falta es el presupuesto. Con más dinero, quizá estariamos hablando de algo completamente distinto a manos de Paolo Bianchini.
No pasará a la historia, no es de las más conocidas y seguramente a muchos se les haya pasado. Pero me atrevo a decir que el film como Spaghetti Western alternativo, o poniendo una lista paralela a esas grandes del subgénero, esta película está sin duda en ella.
22 de abril de 2021
22 de abril de 2021
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Atrevido, potente, sucio. rastrero, pausado, personal, previsible, básico, oscuro, prometedor, deleznable, violento, exagerado, austero, irónico, pausado, típico, insulso, inquietante, salvaje, crepuscular, claustrofóbico, enigmático, poético, arrebatador, polémico, dramático, mediocre, chapucero, ridículo, aparatoso,forzado, potente, fortuito, enfermizo, sorprendente y memorable Spaghetti western que retrata el lado más siniestro de la ambición del ser humano.
Paolo Bianchini y los responsables de la película presentan y desarrollan un particular y épico relato de traiciones y venganzas, difíciles de olvidar.
Craig Hill, se convierte en el motor de una peculiar e ingeniosa historia con la que queda retratado un modo de pensamiento y estilo de vida que se adentra y profundiza en los enigmas y conflictos de la vida en el salvaje oeste.
Los personajes presentados y desarrollados, resultan histriónicos e inapropiados, potenciando el ambiente hostil en el que se desarrollaron los acontecimientos de una trama de venganzas irónicas.
Cuenta con un estilo visual propio y se apoya en una selección musical que encaja con lo que se quiere contar y ofrecer, quedando como resultado, un ajustado e irónico trabajo que no deja indiferente.
Preparen su equipaje para contemplar este parsimonioso y rocambolesco viaje a través de la memoria del salvaje oeste, con el impacto de la guerra de secesión.
Puede pecar de sencillo, y reiterativo, pero es innegable que mantiene el interés hasta su intenso e irónico desenlace.
Lo quiero muerto, queda como un sucio y árido, spaghetti western, que sin llegar a sorprender por completo, resulta irónico.
Paolo Bianchini y los responsables de la película presentan y desarrollan un particular y épico relato de traiciones y venganzas, difíciles de olvidar.
Craig Hill, se convierte en el motor de una peculiar e ingeniosa historia con la que queda retratado un modo de pensamiento y estilo de vida que se adentra y profundiza en los enigmas y conflictos de la vida en el salvaje oeste.
Los personajes presentados y desarrollados, resultan histriónicos e inapropiados, potenciando el ambiente hostil en el que se desarrollaron los acontecimientos de una trama de venganzas irónicas.
Cuenta con un estilo visual propio y se apoya en una selección musical que encaja con lo que se quiere contar y ofrecer, quedando como resultado, un ajustado e irónico trabajo que no deja indiferente.
Preparen su equipaje para contemplar este parsimonioso y rocambolesco viaje a través de la memoria del salvaje oeste, con el impacto de la guerra de secesión.
Puede pecar de sencillo, y reiterativo, pero es innegable que mantiene el interés hasta su intenso e irónico desenlace.
Lo quiero muerto, queda como un sucio y árido, spaghetti western, que sin llegar a sorprender por completo, resulta irónico.
8 de junio de 2024
8 de junio de 2024
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Un Spaghetti Western de los de verdad. El mismo "Saloon", los mismos malos, la misma venganza, la misma música. Un director para mi desconocido, que no hace mal lo que hace. Tiene pulso y garbo la historia. Un metraje muy comedido, 83 minutos son suficientes para contar esta historia, por otra parte tantas veces vista.
Tiene la tensión bien organizada, pero le falta la profundidad que tienen otras obras mayores del género. Rodada en Almería, como tantas de aquellas época.
Una película hecha para Craig Hill, un actor más que interesante, que fue pareja y luego marido de Teresa Gimpera, una excelente actriz catalana. Guapo, varonil, alto sin estridencias, algo plano en sus movimientos y poco expresivo. Pero funciona. No quizá para papeles dramáticos, pero sí para este tipo de cine.
Tiene la tensión bien organizada, pero le falta la profundidad que tienen otras obras mayores del género. Rodada en Almería, como tantas de aquellas época.
Una película hecha para Craig Hill, un actor más que interesante, que fue pareja y luego marido de Teresa Gimpera, una excelente actriz catalana. Guapo, varonil, alto sin estridencias, algo plano en sus movimientos y poco expresivo. Pero funciona. No quizá para papeles dramáticos, pero sí para este tipo de cine.
1 de diciembre de 2025
1 de diciembre de 2025
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Un buen western de pasta con chorizo, repleto de tiroteos, drama, asesinatos, mucha violencia y acción. La cinematografía y las vistas panorámicas tampoco están nada mal, y el final es suficientemente tenso. Una coproducción italo-española llena de emoción, personajes exacerbados y giros inesperados. "Lo Voglio Morto" - Italia (título original) "I Want Him Dead" - Reino Unido, EE. UU o Lo quiero muerto, resulta ser una aceptable coproducción bien dirigida por Paolo Bianchini. Ambientada durante la Guerra Civil estadounidense, comienza cuando la hermana de Clayton (Craig Hill) es violada y asesinada. Es hora de una venganza letal, así Clayton busca una implacable vendetta y mata al hermano del sheriff (Remo De Angelis). Posteriormente, se lanza en la persecución de una banda asesina y extremadamente peligrosa (José Canalejas, Frank Braña, Rick Boyd y José Luis Martín). Al mismo tiempo, Clayton se ve involucrado en un complot planeado por Mallek (Andrea Bosic) para evitar un tratado de paz entre la Confederación y la Unión en el que el general Ulysses S. Grant y general Rober E. Lee intentan reunirse en Richmond (Virginia) para poner fin a las hostilidades. Por el camino conoce a una hermosa mujer, Aloma (la prestigiosa actriz Lea Massari de L'aventura), y nuestro héroe también salva a esta heroína nominal y a su compañera más joven del mismo destino de su hermana. Más tarde, Clayton y Aloma parten hacia Cuerno Rojo, donde tiene lugar un encuentro traicionero. Eventualmente, el periódico publica lo siguiente: «La guerra podría terminar», reunión secreta entre federales y confederados. ¡Misterioso complot para frustrar las conversaciones de paz! ¡Dinamita encontrada en el terreno de negociación!».
Un western decente de tortillas y raviolis con la temática habitual: una vendetta despiadada, revolviéndolo alrededor con una intriga sobre la Guerra de Secesión estadounidense. Rebosa fuego cruzado, emoción, peleas, y portentosos duelos e incluyendo un juego de ruleta rusa a pistola. La cinta contiene mucha acción, con tiroteos y acrobacias o 'stunts' cada pocos minutos y los espectaculares escenarios de Almería, Andalucía, como es usual en todo Spaghetti que se precie. Sin embargo, hay algunas escenas nocturnas y una cinematografía irregular, a lo que hay que añadir algunas situaciones desagradables y algún giro de guion que no se entiende bien. Despliega un guion interesante y sorprendente de Carlos Sarabia basado en algunos hechos históricos de la guerra civil americana (1861-1865). El famoso actor de Spaghetti Western, Craig Hill, está bien en su habitual duro rol, interpretando aquí a un vengador implacable. Su papel está adecuadamente interpretado: el es un cruel vengador, un veterano violento que busca una venganza sangrienta, una trama común en los westerns de espaguetis y paella. Así, Clayton/Craig Hill con la ayuda de una de las mujeres del malvado de turno, se infiltra en la banda y descubre que sus planes de secuestrar un cargamento de oro confederado palidecen en comparación con un audaz plan de doble asesinato que se llevará a cabo en una cumbre entre generales de ambos bandos. Pero por el camino es hecho prisionero por los bandidos y sufre golpes, puñetazos y torturas. El antiguo astro americano de serie B, Craig Hill, interpretó muchos espaguetis; su primer western fue "Hands of a Gunfighter" or Ocaso de un Pistolero , y continuó interpretando: "Siete pistolas para una masacre (Seven Pistols for a Massacre)" , "Rick and John", "Conquistadores del Oeste"(Conquerors of the West) , :Bounty hunter", "I Want Him Dead" , "Quince horcas para un asesino (Fifteen Scaffolds for the Killer)" , "Three Crosses of Death" , "Bury Them Deep", y este "Lo quiero muerto o I want him dead". Su principal enemigo es interpretado correctamente por José Luis Martín, ya que en su papel de malvado está fantástico, posteriormente interpretaría personajes similares. Además, aparecen actores secundarios italo-españoles habituales del western, un reparto en gran parte secundario lleno de caras conocidas, todas ellas ordinarias del Chorizo/Pasta western, tales como José Luís Martín, Frank Braña, Tomás Blanco, José Riesgo, Andrea Scotti, José Canalejas y Federico Boido o Rick Boyd. Además, Andrea Bosic como un villano fabricante de armas sin escrúpulos que intenta frustrar la firma del Tratado de Paz entre confederados y unionistas porque de esa manera su negocio, por lo demás lucrativo, se desplomaría. Y el sheriff del film interpretado por Remo De Angelis es el usual maestro de armas, además de especialista. Diseño de producción adecuado por Wolfgang Burmann, un notorio diseñador de larga trayectoria que ha diseñado muchas películas importantes como Tesis, Abre Los Ojos, Amnesia, Lorca, Muerte un Poeta, Fortunata y Jacinta y muchas otras. Fotografía atmosférica de Ricardo Andreu, siendo necesaria una remasterización adecuada y filmada en locaciones en Almería, como es habitual. Y acompañada de una agradable banda sonora en estilo Morricone por Nino Fidenco, con un leitmotiv cautivador y canciones atrapantes al principio y al final.
Esta buena película, titulada «Ehi Amigo... Sei Morto!» o «Lo Quiero Muerto» de 1968, fue bien producida por Ricardo Merino y dirigida profesionalmente por Paolo Bianchini, quien utilizó el seudónimo de Paul Maxwell. En esta cinta, se inclinó hacia la violencia y el exceso de acción. Paolo dirigió varios largometrajes del Oeste como «Gatlin Gun» y «God Made Them... I Kill Them» de 1968, y del subgénero de espionaje europeo como «Devilman Story» de 1969, «Superargo» de 1968, «Hypnos Follia Di Un massacre» de 1967 y «Il Gioco Delle Spie» de 1966. "Lo quiero muerto" puntuación: 6/10, Western aceptable por contener escenas típicas de los Spaghetti, con las indispensables peleas, enfrentamientos y brutalidad variada para satisfacer a la mayoría de los fans del género.
Un western decente de tortillas y raviolis con la temática habitual: una vendetta despiadada, revolviéndolo alrededor con una intriga sobre la Guerra de Secesión estadounidense. Rebosa fuego cruzado, emoción, peleas, y portentosos duelos e incluyendo un juego de ruleta rusa a pistola. La cinta contiene mucha acción, con tiroteos y acrobacias o 'stunts' cada pocos minutos y los espectaculares escenarios de Almería, Andalucía, como es usual en todo Spaghetti que se precie. Sin embargo, hay algunas escenas nocturnas y una cinematografía irregular, a lo que hay que añadir algunas situaciones desagradables y algún giro de guion que no se entiende bien. Despliega un guion interesante y sorprendente de Carlos Sarabia basado en algunos hechos históricos de la guerra civil americana (1861-1865). El famoso actor de Spaghetti Western, Craig Hill, está bien en su habitual duro rol, interpretando aquí a un vengador implacable. Su papel está adecuadamente interpretado: el es un cruel vengador, un veterano violento que busca una venganza sangrienta, una trama común en los westerns de espaguetis y paella. Así, Clayton/Craig Hill con la ayuda de una de las mujeres del malvado de turno, se infiltra en la banda y descubre que sus planes de secuestrar un cargamento de oro confederado palidecen en comparación con un audaz plan de doble asesinato que se llevará a cabo en una cumbre entre generales de ambos bandos. Pero por el camino es hecho prisionero por los bandidos y sufre golpes, puñetazos y torturas. El antiguo astro americano de serie B, Craig Hill, interpretó muchos espaguetis; su primer western fue "Hands of a Gunfighter" or Ocaso de un Pistolero , y continuó interpretando: "Siete pistolas para una masacre (Seven Pistols for a Massacre)" , "Rick and John", "Conquistadores del Oeste"(Conquerors of the West) , :Bounty hunter", "I Want Him Dead" , "Quince horcas para un asesino (Fifteen Scaffolds for the Killer)" , "Three Crosses of Death" , "Bury Them Deep", y este "Lo quiero muerto o I want him dead". Su principal enemigo es interpretado correctamente por José Luis Martín, ya que en su papel de malvado está fantástico, posteriormente interpretaría personajes similares. Además, aparecen actores secundarios italo-españoles habituales del western, un reparto en gran parte secundario lleno de caras conocidas, todas ellas ordinarias del Chorizo/Pasta western, tales como José Luís Martín, Frank Braña, Tomás Blanco, José Riesgo, Andrea Scotti, José Canalejas y Federico Boido o Rick Boyd. Además, Andrea Bosic como un villano fabricante de armas sin escrúpulos que intenta frustrar la firma del Tratado de Paz entre confederados y unionistas porque de esa manera su negocio, por lo demás lucrativo, se desplomaría. Y el sheriff del film interpretado por Remo De Angelis es el usual maestro de armas, además de especialista. Diseño de producción adecuado por Wolfgang Burmann, un notorio diseñador de larga trayectoria que ha diseñado muchas películas importantes como Tesis, Abre Los Ojos, Amnesia, Lorca, Muerte un Poeta, Fortunata y Jacinta y muchas otras. Fotografía atmosférica de Ricardo Andreu, siendo necesaria una remasterización adecuada y filmada en locaciones en Almería, como es habitual. Y acompañada de una agradable banda sonora en estilo Morricone por Nino Fidenco, con un leitmotiv cautivador y canciones atrapantes al principio y al final.
Esta buena película, titulada «Ehi Amigo... Sei Morto!» o «Lo Quiero Muerto» de 1968, fue bien producida por Ricardo Merino y dirigida profesionalmente por Paolo Bianchini, quien utilizó el seudónimo de Paul Maxwell. En esta cinta, se inclinó hacia la violencia y el exceso de acción. Paolo dirigió varios largometrajes del Oeste como «Gatlin Gun» y «God Made Them... I Kill Them» de 1968, y del subgénero de espionaje europeo como «Devilman Story» de 1969, «Superargo» de 1968, «Hypnos Follia Di Un massacre» de 1967 y «Il Gioco Delle Spie» de 1966. "Lo quiero muerto" puntuación: 6/10, Western aceptable por contener escenas típicas de los Spaghetti, con las indispensables peleas, enfrentamientos y brutalidad variada para satisfacer a la mayoría de los fans del género.
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