Éxodo
6.6
4,554
Drama
Superproducción sobre el nacimiento del estado de Israel (1948). Seiscientos once judíos que han sobrevivido a los campos de exterminio nazis, abandonan Alemania en un barco (el "Estrella de David") que atraca en Chipre. Después de superar grandes dificultades, logran al fin zarpar de la isla en el "Éxodo", barco de carga con destino a Palestina. El objetivo de los refugiados es crear el estado de Israel. Akiva, un líder fanático, ... [+]
5 de octubre de 2008
5 de octubre de 2008
145 de 156 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tras la Segunda Guerra Mundial, la causa judía era vista con una gran simpatía por la izquierda política y los intelectuales del mundo occidental. Y no sólo por la gran tragedia que significó el Holocausto. El sistema de kibbutzs se consideraba como el paraíso socialista del proletariado en la tierra por lo que era muy fácil hacer una equivalencia entre el David socialista judío y el Goliat capitalista árabe, - los países árabes en aquellos tiempos eran sobre todo monarquías-, si bien es cierto que la crisis de Suez de 1956 había comenzado a hacer cambiar ese punto de vista. Leon Uris fue precisamente uno de los muchos periodistas que cubrieron dicha crisis.
La novela de León Uris en la que está basada la película fue publicada en 1958 y se convirtió en un best-seller desde el primer día. Uris se inspiró en sus experiencias y entrevistas como periodista durante la crisis arriba indicada. "Exodo" recoge en un gran fresco la gestación y nacimiento del Estado de Israel tomando como base la odisea del barco "Exodus 1947", un desvencijado vapor que fue utilizado por la Haganah para llevar a unos 4.500 judíos supervivientes de los campos nazis desde Francia al territorio de la Palestina bajo dominación británica. A diferencia de la historia real, Uris hizo que la travesía del "Exodus" se viera coronada por el éxito, pero cambiándolo por un barco más pequeño con tan sólo 600 refugiados.
Otto Preminger quedó entusiasmado con la lectura de la novela y propuso a la Fox que comprará los derechos para realizar una superproducción. La Fox no lo dudó ni un segundo. Para Preminger "Exodo" era un drama similar a la de la Independencia Norteamericana, en que el Estado de Israel nace a pesar de la oposición de Gran Bretaña y sus aliados árabes. Pero también fue lo suficiéntemente listo como para darse cuenta de que Uris no era el guionista adecuado para llevar su propia historia a la pantalla. Preminger decidió que el guionista fuera Dalton Trumbo y que firmara con su propio nombre. En esa época, Trumbo estaba incluido en la infame lista negra y esto animó a Kirk Douglas a hacer una declaración reconociendo que Trumbo también estaba elaborando el guión de "Espartaco". Ese fue el fin de la lista negra.
Como suele suceder, el tiempo va poniendo a cada uno en su sitio. En el caso de "Exodo" la película no ha ido envejeciendo bien. Si olvidamos el conflicto que aun sigue desgarrando dicha zona del planeta y hacemos el esfuerzo de fijarnos tan sólo en el aspecto cinematográfico, podríamos decir que sigue siendo una película correcta, pero demasiado larga y maniquea. Sin embargo hay una cosa que sigue mantenido su prestigio intacto y es su banda sonora. Ernest Gold consiguió realizar una destacable partitura con una cierta grandiosidad "bíblica". De hecho, mi parte favorita de la película son los títulos de crédito con la llama sobre fondo azul mientras oímos la magnífica partitura de Gold.
La novela de León Uris en la que está basada la película fue publicada en 1958 y se convirtió en un best-seller desde el primer día. Uris se inspiró en sus experiencias y entrevistas como periodista durante la crisis arriba indicada. "Exodo" recoge en un gran fresco la gestación y nacimiento del Estado de Israel tomando como base la odisea del barco "Exodus 1947", un desvencijado vapor que fue utilizado por la Haganah para llevar a unos 4.500 judíos supervivientes de los campos nazis desde Francia al territorio de la Palestina bajo dominación británica. A diferencia de la historia real, Uris hizo que la travesía del "Exodus" se viera coronada por el éxito, pero cambiándolo por un barco más pequeño con tan sólo 600 refugiados.
Otto Preminger quedó entusiasmado con la lectura de la novela y propuso a la Fox que comprará los derechos para realizar una superproducción. La Fox no lo dudó ni un segundo. Para Preminger "Exodo" era un drama similar a la de la Independencia Norteamericana, en que el Estado de Israel nace a pesar de la oposición de Gran Bretaña y sus aliados árabes. Pero también fue lo suficiéntemente listo como para darse cuenta de que Uris no era el guionista adecuado para llevar su propia historia a la pantalla. Preminger decidió que el guionista fuera Dalton Trumbo y que firmara con su propio nombre. En esa época, Trumbo estaba incluido en la infame lista negra y esto animó a Kirk Douglas a hacer una declaración reconociendo que Trumbo también estaba elaborando el guión de "Espartaco". Ese fue el fin de la lista negra.
Como suele suceder, el tiempo va poniendo a cada uno en su sitio. En el caso de "Exodo" la película no ha ido envejeciendo bien. Si olvidamos el conflicto que aun sigue desgarrando dicha zona del planeta y hacemos el esfuerzo de fijarnos tan sólo en el aspecto cinematográfico, podríamos decir que sigue siendo una película correcta, pero demasiado larga y maniquea. Sin embargo hay una cosa que sigue mantenido su prestigio intacto y es su banda sonora. Ernest Gold consiguió realizar una destacable partitura con una cierta grandiosidad "bíblica". De hecho, mi parte favorita de la película son los títulos de crédito con la llama sobre fondo azul mientras oímos la magnífica partitura de Gold.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Preminger intentó mostrar la evolución del pensamiento norteamericano con respecto a la cuestión judía mediante el personaje de la enfermera Kitty. Inicialmente la sociedad norteamericana tenía un caracter antisemita, Kitty dice al principio "no me gustan los judíos", pero poco a poco va reconociendo que la lucha del pueblo judío tiene un carácter muy similar al de la lucha de los propios norteamericanos por su independencia, así que no es de extrañar que se enamore de Ari. También fue muy inteligente al evitar que la película se convirtiera en un alegato antibritánico. Mostró los dos lados de la postura inglesa, el honrado general Shuterland (Ralph Richardson) y el antisemita Major Caldwell (Peter Lawford).
Personalmente prefiero la película al libro. Leí la novela de Uris en mi adolescencia, antes de haber visto la película, y me pareció muy entretenida. Pero en cuanto comienzas a leer un poco más sobre el aspecto histórico del tema te das cuenta de que es un panfleto pro-judío de mucho cuidado (la matanza de Deir Yassin solo ocupa cuatro líneas y pasa de puntillas). Cuando vi la película me sorprendió comprobar que Preminger y Trumbo habían suavizado en gran medida el tono propagandístico de la obra de Uris. Sobre todo añadiendo "árabes buenos" como Taha (John Derek), algo casi inexistente en la novela.
Personalmente prefiero la película al libro. Leí la novela de Uris en mi adolescencia, antes de haber visto la película, y me pareció muy entretenida. Pero en cuanto comienzas a leer un poco más sobre el aspecto histórico del tema te das cuenta de que es un panfleto pro-judío de mucho cuidado (la matanza de Deir Yassin solo ocupa cuatro líneas y pasa de puntillas). Cuando vi la película me sorprendió comprobar que Preminger y Trumbo habían suavizado en gran medida el tono propagandístico de la obra de Uris. Sobre todo añadiendo "árabes buenos" como Taha (John Derek), algo casi inexistente en la novela.
18 de febrero de 2009
18 de febrero de 2009
31 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
Otto Preminger adaptó la novela de Leon Uris y ya le comportó problemas durante su estreno. El mismo escritor acusó al director de "Laura" de suavizar el contexto de la idea original de su obra, pero Preminger ya había realizado su gran producción, trufado de estrellas y con el conflicto del nacimiento de la nación de Israel. Paul Newman es Ari Ben Canaan el guía de su pueblo hacia las tierras de su origen después de escapar de los tristes años del nazismo en Europa. Así lleva a un pueblo arrepentido hacia la nueva era del Sionismo; el resurgir de una comunidad, no sólo la exiliada, sinó la de los que están establecidos allí desde hace siglos bajo la presión del ejército británico. Después de quedar sitiados en Chile, la Resistencia imparable parte rumbo en un pequeño barco mercante, en condiciones infrahumanas, hacia la Tierra Prometida, con la esperanza por resurgir y establecerse de nuevo en las regiones de sus antepasados.
"Éxodo" sigue causando estragos hoy en día según las circunstancias que se suceden en Israel. Pero Otto Preminger se limita a filmar como el que aprende leyendo un libro de Historia. Y según el año en que rodó, muestra un prólogo sobre el sufrimiento dejando un final en suspenso que podría concluirse como el origen del conflicto Palestino cuando la ONU decidió por unanimidad declarar Israel como Estado. Sin olvidar claro las consecuencias repercutidas por las alas más radicales de los resistentes al atentar en el Hotel Rey David, catástrofe que se saldó con más de trescientos muertos y que para algunos sigue siendo el desencadenante de las guerras que se producen en este lado del mediterranio hoy en día. La música, firmada por Ernest Gold y que ganó el Óscar, sigue llevando una bandera de estremecedor patriotismo en cada una de sus notas.
"Éxodo" sigue causando estragos hoy en día según las circunstancias que se suceden en Israel. Pero Otto Preminger se limita a filmar como el que aprende leyendo un libro de Historia. Y según el año en que rodó, muestra un prólogo sobre el sufrimiento dejando un final en suspenso que podría concluirse como el origen del conflicto Palestino cuando la ONU decidió por unanimidad declarar Israel como Estado. Sin olvidar claro las consecuencias repercutidas por las alas más radicales de los resistentes al atentar en el Hotel Rey David, catástrofe que se saldó con más de trescientos muertos y que para algunos sigue siendo el desencadenante de las guerras que se producen en este lado del mediterranio hoy en día. La música, firmada por Ernest Gold y que ganó el Óscar, sigue llevando una bandera de estremecedor patriotismo en cada una de sus notas.
5 de septiembre de 2006
5 de septiembre de 2006
48 de 74 usuarios han encontrado esta crítica útil
Al final de esta peli, Paul Newman está enterrando dos cadáveres y nos suelta un emotivo discurso sobre cómo los judíos y los musulmanes vivirán en paz y harmonía en las paradisíacas tierras de Palestina, y algún desalmado se pensó que era un chiste e irrumpió en carcajadas en medio del cine.
La verdad es que no hay una única respuesta a la eterna pregunta de cómo El Pueblo Elegido (o sea, los judíos) han pasado de ser los pupas del mundo, aquellos que recibían golpes desde todas las direcciones, a convertirse en los supervillanos del siglo XXI.
Parece que hayan ido interiorizando todo el odio que les lanzaban y ahora lo estén soltando sobre Gaza y Palestina y el Líbano...
Un amigo mío que es un poco garrulo tiene la teoría de que si no los circuncidasen, ni los judíos ni los musulmanes tendrían tanta mala leche, pero es una teoría que no ha estado comprobada científicamente.
Y uno de los personajes más entrañables de Éxodo afirma que los supervivientes del Holocausto tienen remordimientos y se sienten culpables por estar vivos. Es terrible, pero quizá es verdad... pero yo de ellos, en lugar de guardar los malos sentimientos, los aprovecharía para vender libros en plan Günter Grass.
El caso es que hoy en día resulta más interesante que nunca repasar la historia que llevó a la creación del estado de Israel en 1947.
Y no se crean que es una penitencia, porque se trata de una espectacular superproducción de 200 minutos de a) aventuras, b) pasiones, c) diálogos memorables, y d) análisis de las justificaciones que pueden tener los oprimidos para lanzarse a la lucha armada (ojo, que algunos de estos diálogos entre terroristas judíos son totalmente intercambiables con los diálogos que tienen los terroristas palestinos en por ejemplo Paradise Now).
Un peliculón de cabo a rabo, con una excelente música de un tal Ernest Gold, por cierto.
Nota: excelente.
La verdad es que no hay una única respuesta a la eterna pregunta de cómo El Pueblo Elegido (o sea, los judíos) han pasado de ser los pupas del mundo, aquellos que recibían golpes desde todas las direcciones, a convertirse en los supervillanos del siglo XXI.
Parece que hayan ido interiorizando todo el odio que les lanzaban y ahora lo estén soltando sobre Gaza y Palestina y el Líbano...
Un amigo mío que es un poco garrulo tiene la teoría de que si no los circuncidasen, ni los judíos ni los musulmanes tendrían tanta mala leche, pero es una teoría que no ha estado comprobada científicamente.
Y uno de los personajes más entrañables de Éxodo afirma que los supervivientes del Holocausto tienen remordimientos y se sienten culpables por estar vivos. Es terrible, pero quizá es verdad... pero yo de ellos, en lugar de guardar los malos sentimientos, los aprovecharía para vender libros en plan Günter Grass.
El caso es que hoy en día resulta más interesante que nunca repasar la historia que llevó a la creación del estado de Israel en 1947.
Y no se crean que es una penitencia, porque se trata de una espectacular superproducción de 200 minutos de a) aventuras, b) pasiones, c) diálogos memorables, y d) análisis de las justificaciones que pueden tener los oprimidos para lanzarse a la lucha armada (ojo, que algunos de estos diálogos entre terroristas judíos son totalmente intercambiables con los diálogos que tienen los terroristas palestinos en por ejemplo Paradise Now).
Un peliculón de cabo a rabo, con una excelente música de un tal Ernest Gold, por cierto.
Nota: excelente.
29 de agosto de 2007
29 de agosto de 2007
44 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil
Técnicamente es una gran película, muy buena, en mi opinión; quizás en algunos momentos se nota que Preminger tuvo que correr para que el libro de varios cientos de páginas no se le convirtiera en una película de cuatro o cinco horas, y por eso me gusta más la primera que la segunda parte.
La carga política es evidente y hace que las opiniones sobre ella sean muy enconadas a favor o en contra. Los que critican el sionismo de los años treinta y cuarenta (época de máximo activismo sionista y que refleja la película) no se dan cuenta de que actualmente son los árabes los que, por contar con la simpatía del mundo y manejar mucho más la prensa mundial que los israelíes, tergiversan a su antojo la realidad. Por ejemplo, y refiriendo sólo al nacimiento de Israel:
-Los mismos medios que condenan la inmigración libre a Israel que pretendían los judíos, y que por supuesto nunca se llevó a cabo (el Libro Blanco inglés redujo las entradas de judíos y al final paralizó la inmigración legal casi por completo) favorezcan y aboguen por la entrada prácticamnete sin restricciones de inmigrantes del tercer mundo en Europa en busca de un mundo mejor.
-Los países árabes nunca vieron resringida su aportación de inmigrantes a Palestina en los años 20 y 30. Hasta tal punto, que como se demostró en varios libros escritos en los ochenta, comprobando partidas de nacimiento, y residencia, etc, de los refugiados de Gaza y Cisjordania, la mayoría, con mucho, eran inmigrantes o hijos de inmigrantes de árabes que habían acudido de Siria, Egipto, Irak y Transjordania en los años veinte atraídos por la bonanza económica de la Palestina de entonces, bonanza que era debido a... ¿adivinan a quién? el empuje económico floreciente de la comunidad judía. Adiós al mito de la comunidad palestina instaurada en Tierra santa desde Cromagnon. Los verdaderos descendientes de los árabes de Palestina "de toda la vida" tenían mayor apego a la tierra y no se fueron de ella.
-Sólo cito un punto más, aunque podría seguir, y seguir... Si es cierto que hubo terrorismo judío muy sanguinario, las cifras fueron infladas a conciencia por la comunidad árabe para llevar a los suyos al odio hacia los judíos y a la comunidad internacional a intervenir contra Israel, o al menos permitir que la exterminaran los ejércitos árabes. Invito a la gente a que consulte la matanza de Deir Yassin en la wikipedia (cito ésta por estar al alcance de todos y ser más o menos imparcial) donde se comprueba este extremo, y cómo los 254 muertos denunciados en un principio, y que la ONU reconoció como tal, fueron rebajados COMO MUCHO a 120 (seguramente seran menos, pues muchos de ellos simplemente huyeron sin saber se más de ellos. El estudio es de una importante Universidad Árabe, Bir Zeit University, de Cisjordania, y fue publicado en 1987. Y no es que yo crea que 120 son pocos, pero todas las informaciones que se nos suministran sobre el conflicto van tamizados por este cedazo de la exageración y tergiversación
La carga política es evidente y hace que las opiniones sobre ella sean muy enconadas a favor o en contra. Los que critican el sionismo de los años treinta y cuarenta (época de máximo activismo sionista y que refleja la película) no se dan cuenta de que actualmente son los árabes los que, por contar con la simpatía del mundo y manejar mucho más la prensa mundial que los israelíes, tergiversan a su antojo la realidad. Por ejemplo, y refiriendo sólo al nacimiento de Israel:
-Los mismos medios que condenan la inmigración libre a Israel que pretendían los judíos, y que por supuesto nunca se llevó a cabo (el Libro Blanco inglés redujo las entradas de judíos y al final paralizó la inmigración legal casi por completo) favorezcan y aboguen por la entrada prácticamnete sin restricciones de inmigrantes del tercer mundo en Europa en busca de un mundo mejor.
-Los países árabes nunca vieron resringida su aportación de inmigrantes a Palestina en los años 20 y 30. Hasta tal punto, que como se demostró en varios libros escritos en los ochenta, comprobando partidas de nacimiento, y residencia, etc, de los refugiados de Gaza y Cisjordania, la mayoría, con mucho, eran inmigrantes o hijos de inmigrantes de árabes que habían acudido de Siria, Egipto, Irak y Transjordania en los años veinte atraídos por la bonanza económica de la Palestina de entonces, bonanza que era debido a... ¿adivinan a quién? el empuje económico floreciente de la comunidad judía. Adiós al mito de la comunidad palestina instaurada en Tierra santa desde Cromagnon. Los verdaderos descendientes de los árabes de Palestina "de toda la vida" tenían mayor apego a la tierra y no se fueron de ella.
-Sólo cito un punto más, aunque podría seguir, y seguir... Si es cierto que hubo terrorismo judío muy sanguinario, las cifras fueron infladas a conciencia por la comunidad árabe para llevar a los suyos al odio hacia los judíos y a la comunidad internacional a intervenir contra Israel, o al menos permitir que la exterminaran los ejércitos árabes. Invito a la gente a que consulte la matanza de Deir Yassin en la wikipedia (cito ésta por estar al alcance de todos y ser más o menos imparcial) donde se comprueba este extremo, y cómo los 254 muertos denunciados en un principio, y que la ONU reconoció como tal, fueron rebajados COMO MUCHO a 120 (seguramente seran menos, pues muchos de ellos simplemente huyeron sin saber se más de ellos. El estudio es de una importante Universidad Árabe, Bir Zeit University, de Cisjordania, y fue publicado en 1987. Y no es que yo crea que 120 son pocos, pero todas las informaciones que se nos suministran sobre el conflicto van tamizados por este cedazo de la exageración y tergiversación
8 de noviembre de 2010
8 de noviembre de 2010
28 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil
Impresionante relato basado en la homónima novela de Leon Uris, y que aunque no llega a transmitir todos los matices y conflictos personales de los protagonistas que se detallan en la obra original, consigue una magnífico ritmo que en ningún momento llega a cansar al espectador a pesar de su largo metraje, tres horas y cuarto de apasionante historia a través de unos personajes inolvidables.
Y es que desde una preciosa presentación acompañada por la apasionante banda sonora de Dalton Trumbo, esta película atrae y engancha la atención de todos los públicos. En esta historia se derrocha pasión, deseo y odio gracias a las magníficas interpretaciones de figuras como Newman, Lawford, Mineo y otros famosos de la época, y también de una desconocida pero maravillosa Jill Haworth que fue descubierta por Preminger en esta película y que nos proporciona uno de los personajes más tiernos y carismáticos de la obra.
El capitán Ari Ben Canaan, Karen "La Niña de la Luz", el guerrillero Dov Landau, el oscuro Akiva... son personajes que difícilmente quedarán en el olvido después de ver y sentir esta apasionante película.
Tan solo una pequeña crítica al reparto, al menos desde la óptica de quien escribe, hacia el personaje de Kitty Fremont, encarnado por una muy cotizada Eva Marie Saint pero que no parece estar a la altura del carisma de sus compañeros, aunque también es de justicia reconocer que esta actriz pierde mucho con el doblaje al castellano que recibió en la época.
Con todo, la película alcanza unas cotas de que la sitúan merecidamente entre las mejores de la Historia del Cine. Absolutamente recomendable por calidad cinematográfica, por la historia que transmite y por su lección de Historia. Sobresaliente.
Y es que desde una preciosa presentación acompañada por la apasionante banda sonora de Dalton Trumbo, esta película atrae y engancha la atención de todos los públicos. En esta historia se derrocha pasión, deseo y odio gracias a las magníficas interpretaciones de figuras como Newman, Lawford, Mineo y otros famosos de la época, y también de una desconocida pero maravillosa Jill Haworth que fue descubierta por Preminger en esta película y que nos proporciona uno de los personajes más tiernos y carismáticos de la obra.
El capitán Ari Ben Canaan, Karen "La Niña de la Luz", el guerrillero Dov Landau, el oscuro Akiva... son personajes que difícilmente quedarán en el olvido después de ver y sentir esta apasionante película.
Tan solo una pequeña crítica al reparto, al menos desde la óptica de quien escribe, hacia el personaje de Kitty Fremont, encarnado por una muy cotizada Eva Marie Saint pero que no parece estar a la altura del carisma de sus compañeros, aunque también es de justicia reconocer que esta actriz pierde mucho con el doblaje al castellano que recibió en la época.
Con todo, la película alcanza unas cotas de que la sitúan merecidamente entre las mejores de la Historia del Cine. Absolutamente recomendable por calidad cinematográfica, por la historia que transmite y por su lección de Historia. Sobresaliente.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Impresionantes los momentos a bordo del barco en los se decide la huelga de hambre. Las madres van a hablar con Ben Canaan decidiendo sobre la salud y la vida de sus hijos... y el espectador duda de si realmente está oyendo lo que oye decir a las madres.
Emotiva la escena en la que Karen narra a Dov su experiencia con la Estrella de David, con el capitán Ben Canaan a fondo en segundo plano, color, sombras, y una de esas escenas que podrían congelarse para imprimir un precioso póster que todo cinéfilo sabría apreciar.
Inolvidable cuando Dov Landau se derrumba ante el interrogatorio de Akiva, a quien acepta como su nuevo líder y a cuya causa entregará su vida. Otra escena que nos daría otro gran póster, y la confirmación de que la banda sonora no podía haber estado más acertada.
Pero sobre todo, superando éstos y otros momentos magníficos de esta historia, debe destacarse el rodaje de la vuelta a la vida de Ben Canaan tras unos larguísimos segundos en los que el espectador queda hipnotizado sin conseguir pestañear. Es como si al pararse su corazón, se parase también el del espectador que no consigue apartar su atención de la pantalla. Secuencia magistral en una película magnifica.
Emotiva la escena en la que Karen narra a Dov su experiencia con la Estrella de David, con el capitán Ben Canaan a fondo en segundo plano, color, sombras, y una de esas escenas que podrían congelarse para imprimir un precioso póster que todo cinéfilo sabría apreciar.
Inolvidable cuando Dov Landau se derrumba ante el interrogatorio de Akiva, a quien acepta como su nuevo líder y a cuya causa entregará su vida. Otra escena que nos daría otro gran póster, y la confirmación de que la banda sonora no podía haber estado más acertada.
Pero sobre todo, superando éstos y otros momentos magníficos de esta historia, debe destacarse el rodaje de la vuelta a la vida de Ben Canaan tras unos larguísimos segundos en los que el espectador queda hipnotizado sin conseguir pestañear. Es como si al pararse su corazón, se parase también el del espectador que no consigue apartar su atención de la pantalla. Secuencia magistral en una película magnifica.
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