Hechizo de amor: La magia continúa
5.2
683
Fantástico. Romance. Drama. Comedia
Secuela de la película 'Prácticamente magia'. Las hermanas Owens deben enfrentarse a la oscura maldición que amenaza con desintegrar a su familia de una vez por todas. (FILMAFFINITY)
10 de septiembre de 2026
10 de septiembre de 2026
15 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Quién recordaba la película Prácticamente Magia? O mejor dicho ¿A quién le importaba lo más mínimo la película Prácticamente Magia? Ya hace muchos años que el cine vive de secuelas, precuelas, recuelas, espuelas... aparecen universos compartidos hasta de debajo de las piedras. Pero incluso en este contexto de sacarse nuevas entregas de debajo de las mangas me sigue sorprendiendo esta secuela. 28 años después (pero esta vez sin infectados) de una cinta que pasó con más pena que gloria y dejando una huella inexistente. Aparece Prácticamente Magia 2 respetando a su elenco original (en caso contrario ya sería un absoluto suicidio) y que desarrolla más una trama que poco más daba de si. Me vi hace pocos días la primera entrega cuando sabía que iba a ver esta y me pareció horrenda... pero comparada con la nueva aquella era El Padrino.
Por lo pronto nos cargamos de un plumazo todas las conclusiones y ciclos de madurez de la primera entrega. Nos olvidamos de todo y hacemos justo lo contrario nada más comenzar la segunda... porque si no no habría película. La trama cuenta las peripecias de una de las hijas de Sal, la cual desconoce todo el rollo de la maldición de los varones de la familia y pasa lo que pasa. Eso llevará a que algunos miembros del akelarre hogareño este se vayan a buscar alguna manera de romper el maleficio, sirviéndose de un libro que la casualidad hace que se lo encuentren así un poco por las risas. Si nos ponemos a analizar el argumento la cosa no pasa de lamentable cuando no directamente de vergüenza ajena. Los únicos personajes que tienen algo de importancia en la trama serían el de Sandra Bullock y una de sus hijas, a todo el resto ya las podemos pegar fuego porque no pintan nada aquí, pero bien que estarán molestando constantemente.
Por lo pronto nos cargamos de un plumazo todas las conclusiones y ciclos de madurez de la primera entrega. Nos olvidamos de todo y hacemos justo lo contrario nada más comenzar la segunda... porque si no no habría película. La trama cuenta las peripecias de una de las hijas de Sal, la cual desconoce todo el rollo de la maldición de los varones de la familia y pasa lo que pasa. Eso llevará a que algunos miembros del akelarre hogareño este se vayan a buscar alguna manera de romper el maleficio, sirviéndose de un libro que la casualidad hace que se lo encuentren así un poco por las risas. Si nos ponemos a analizar el argumento la cosa no pasa de lamentable cuando no directamente de vergüenza ajena. Los únicos personajes que tienen algo de importancia en la trama serían el de Sandra Bullock y una de sus hijas, a todo el resto ya las podemos pegar fuego porque no pintan nada aquí, pero bien que estarán molestando constantemente.

Pero lo que no le perdono a ésta película es la duración, por las cuatro cosas que ocurren todo lo que sea pasar de 90 minutos es no saber contar una historia... ¿¡pero dos horas y cuarto¡? Eso es de psicópatas. La película, igual que la anterior, son adaptaciones a una saga literaria y no sé cuan fidedigna es al libro que pertoque, pero a la práctica es ver a un puñado de personajes dando vueltas como pollo sin cabeza en una especie de trama misteriosa que no va a ninguna parte y haciendo chistes que no pasan de comedia de baratillo. Y en cuanto a la trama romántica ya es de juzgado de guardia, la de los jóvenes es totalmente empalagosa, y la de los adultos está porque tiene que estar... y para rellenar minutos. Además que hay un número límite de demostraciones de amor en cada minuto y aquí se pasan de todos los medidores. Que lo digas más veces no lo haces más intenso, lo haces más pesado. Entiendo que yo como hombre, blanco, heterosexual, cisgénero, falocéntrico, opresor, no vendría a ser el target de ésta película pero es que vamos a ver, objetivamente esta película me ha parecido lamentable la mires como la mires. Ni en ritmo, ni en argumento, ni en interpretaciones, ni en desenlace... Falla en todos los aspectos al punto de pensarte seriamente si salir de la sala e irte de cañas por ahí. Que seas una súper admiradora de películas de brujas cuquis con su estética chuli-fiesta es una cosa, pero también es de justicia decir que Prácticamente Magia 2 es basura.

Sandra Bullock & Nicole Kidman
Sandra Bullock y Nicole Kidman vuelven a sus personajes pero ahora incluyendo un par de kilos de botox. Bullock está simplemente correcta en una película que le pide muy poquito pero tampoco hay mucho que esperar de ella a estas alturas. Su última buena peli que le recuerdo es Gravity y esa tiene ya casi 15 años y ya fue un oasis en su carrera. Supongo que le habrán puesto un carro de millones para sacarla de la jubilación. Y con Nicole Kidman sigue siendo la alocada y desinhibida bruja que nos enamoró hace casi 30 años, el problema es que aquí no pinta nada, básicamente es el alivio cómico de la cinta pero su aportación a la trama es nulo pese a que aparece en tres de cada cuatro escenas. Dianne Wiest y Stockard Channing siguen por ahí pero simplemente para alargar la película, las pones en una sola escena y la película hubiera sido la misma. Y en cuanto a las hijas, interpretadas por Joey King y Maisie Williams, con la primera pues bien, es una actriz con cierta carrera y para lo que tiene que hacer da la talla, pero una actriz como Maisie, que no será Meryl Streep pero para tenerla haciendo lo que hace... con una percha con gafas de sol ya tenías. Y en cuanto a los dos o tres personajes masculinos no pasan de patéticos.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Recomendada por Kuato a: Si tienes 15 años y te chiflan las películas de brujas cuquis haciendo cosas super monas
No recomendada por Kuato a: Al resto de la humanidad
Ego-Tour de luxe por: Lo fácil sería decir “cuando se acaba” pero en realidad... no como no se me ocurre nada. Cuando se acaba.
Atmósfera turbínea por: Después de verte una trama infumable te tienes que tragar los cuarenta finales que tiene. Tiene más que El Señor de los Anillos.
No recomendada por Kuato a: Al resto de la humanidad
Ego-Tour de luxe por: Lo fácil sería decir “cuando se acaba” pero en realidad... no como no se me ocurre nada. Cuando se acaba.
Atmósfera turbínea por: Después de verte una trama infumable te tienes que tragar los cuarenta finales que tiene. Tiene más que El Señor de los Anillos.
8 de septiembre de 2026
8 de septiembre de 2026
11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Casi tres décadas después de aquella primera entrega que en su momento generó reacciones divididas y que el tiempo terminó convirtiendo en un objeto de culto, llega esta secuela basada en un nuevo libro que retoma la historia de las hermanas Owens.
La película parte con la ventaja de reunir de nuevo a Sandra Bullock y Nicole Kidman, cuya química permanece intacta y se percibe cada vez que comparten pantalla. Sin embargo, el desarrollo de sus personajes no permite que esa conexión fluya con la misma naturalidad de antes. Sally se muestra aferrada a mantener la magia lejos de su vida y de su familia, con un gesto serio y una actitud permanentemente molesta durante buena parte del metraje, mientras que Gillian aparece mucho más relajada, como si el rodaje hubiera sido unas vacaciones divertidas para Kidman.
Ese desnivel se agrava con las estrellas jóvenes que interpretan a las hijas de Sally. Joey King asume un protagonismo muy marcado y concentra casi toda la atención dramática, en tanto que Maisie Williams queda confinada a la habitación de un hospital, aportando muy poco al relato. Los desequilibrios se acumulan, si la magia de la primera película se sostenía en la historia de amor y soporte entre las hermanas, y en aquellas escenas inolvidables con las tías, aquí la inclusión de un interés amoroso para Sally se siente forzada. El momento en que aparece la magia parece una película diferente, se alarga innecesariamente y resulta poco emotivo.
La película parte con la ventaja de reunir de nuevo a Sandra Bullock y Nicole Kidman, cuya química permanece intacta y se percibe cada vez que comparten pantalla. Sin embargo, el desarrollo de sus personajes no permite que esa conexión fluya con la misma naturalidad de antes. Sally se muestra aferrada a mantener la magia lejos de su vida y de su familia, con un gesto serio y una actitud permanentemente molesta durante buena parte del metraje, mientras que Gillian aparece mucho más relajada, como si el rodaje hubiera sido unas vacaciones divertidas para Kidman.
Ese desnivel se agrava con las estrellas jóvenes que interpretan a las hijas de Sally. Joey King asume un protagonismo muy marcado y concentra casi toda la atención dramática, en tanto que Maisie Williams queda confinada a la habitación de un hospital, aportando muy poco al relato. Los desequilibrios se acumulan, si la magia de la primera película se sostenía en la historia de amor y soporte entre las hermanas, y en aquellas escenas inolvidables con las tías, aquí la inclusión de un interés amoroso para Sally se siente forzada. El momento en que aparece la magia parece una película diferente, se alarga innecesariamente y resulta poco emotivo.

Sandra Bullock
En su primera mitad la película consigue, en varios momentos, acercarse al espíritu de su predecesora y recuperar algo de ese tono particular que la hizo perdurar a través del tiempo. Luego, sin embargo, depende demasiado de la nostalgia y de emular escenas icónicas del filme original. La segunda mitad pierde fuerza y el metraje se torna excesivo para una historia que en el fondo pretende ser ligera. El resultado es una secuela que recuerda por instantes lo que hizo especial a la primera entrega, pero que no logra sostener ese nivel hasta el final, si bien, definitivamente, hace pasar un rato agradable en la sala de cine.
8 de septiembre de 2026
8 de septiembre de 2026
17 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Pero qué hago viendo esta película?
Si me acuerdo de la existencia de 'Prácticamente magia', es porque en su momento un amigo me la resumió en tan sólo dos palabras: Prácticamente mierda. No sé si está en lo cierto, porque, la verdad, ni la he visto ni esta secuela tardía me ha animado a hacerlo, casi 30 años después. Pero después de esos casi 30 años me sigo acordando de esa concisa valoración.
"¿Pero qué hago viendo esta película?". Seguro que lo han pensado alguna vez. Y es que no encuentro ninguna razón de peso por la que en 2026 merezca la pena una secuela de 'Prácticamente magia', película rodada a finales de los años 90, cuando Sandra Bullock y Nicole Kidman aún se estaban labrando una carrera en Hollywood (y Aidan Quinn aspiraba, ejem, a ser una estrella).
Ahora ambas, plena y cómodamente establecidas, casi 30 años después, han participado en una secuela se diría concebida para reavivar la carrera de una de ellas. Una secuela claramente comercial que salvo un chiste sobre Ross y Rachel, no tiene nada de especial... salvo si acaso, por supuesto, a Sandra Bullock y a Nicole Kidman actuando como si no tuvieran ya 60 años.
Si me acuerdo de la existencia de 'Prácticamente magia', es porque en su momento un amigo me la resumió en tan sólo dos palabras: Prácticamente mierda. No sé si está en lo cierto, porque, la verdad, ni la he visto ni esta secuela tardía me ha animado a hacerlo, casi 30 años después. Pero después de esos casi 30 años me sigo acordando de esa concisa valoración.
"¿Pero qué hago viendo esta película?". Seguro que lo han pensado alguna vez. Y es que no encuentro ninguna razón de peso por la que en 2026 merezca la pena una secuela de 'Prácticamente magia', película rodada a finales de los años 90, cuando Sandra Bullock y Nicole Kidman aún se estaban labrando una carrera en Hollywood (y Aidan Quinn aspiraba, ejem, a ser una estrella).
Ahora ambas, plena y cómodamente establecidas, casi 30 años después, han participado en una secuela se diría concebida para reavivar la carrera de una de ellas. Una secuela claramente comercial que salvo un chiste sobre Ross y Rachel, no tiene nada de especial... salvo si acaso, por supuesto, a Sandra Bullock y a Nicole Kidman actuando como si no tuvieran ya 60 años.

Sandra Bullock & Lee Pace
Nada de especial... salvo, claro, lo de apuntarse a la moda de las secuelas tardías promovidas por una nostalgia sibilina... a la de las "secuelas legado" con alma de remake encubierto con claros problemas de tono, ritmo y sustancia; deduzco, heredados de un original al que intenta emular tanto en lo no tan bueno como en lo que no es bueno con una notoria pereza asalariada.
Un modélico ejemplo de acomodada secuela tardía sin más ambición que la de "engañar" a sus presuntos fans -que supongo alguno habrá-. No hay algún tipo de deconstrucción que pueda dar lugar a una reinterpretación, sino un refrito plano, gratuito y poco esforzado de un original plano, gratuito y poco esforzado que no es sólo que carezca de la voluntad de hacer magia...
... es que le importa prácticamente una mierda.
Un modélico ejemplo de acomodada secuela tardía sin más ambición que la de "engañar" a sus presuntos fans -que supongo alguno habrá-. No hay algún tipo de deconstrucción que pueda dar lugar a una reinterpretación, sino un refrito plano, gratuito y poco esforzado de un original plano, gratuito y poco esforzado que no es sólo que carezca de la voluntad de hacer magia...
... es que le importa prácticamente una mierda.
14 de septiembre de 2026
14 de septiembre de 2026
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un placer volver a ver al elenco original pero, como pasa demasiadas veces al tratar de rememorar una peli mítica de los 90, el argumento es flojísimo.
Chistes y escenas forzadas.
Ellas están totalmente desaprovechadas a nivel interpretativo.
El resultado es un tanto decepcionante.
Chistes y escenas forzadas.
Ellas están totalmente desaprovechadas a nivel interpretativo.
El resultado es un tanto decepcionante.
14 de septiembre de 2026
14 de septiembre de 2026
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Verla o no?
Sí, sobre todo si ya estás familiarizado con la primera y te apetece darte una vuelta por ese mundo entre magia, familia, amor y pequeños enredos sobrenaturales. Ya te aviso: no es para tirar cohetes, pero tiene encanto. La veo más como una película amable, nostálgica y fantástica, con ese duelo entre magia sana y magia insana. Adivina quién gana, jajajaja. Le sobra metraje, eso sí. Va lenta, se recrea demasiado y no siempre va al grano. Con veinte minutos menos quizá habría funcionado bastante mejor.
Fotografía y cinematografía
Tiene ese brillo de Hollywood que entra fácil por los ojos. Hay luz glamurosa, planos cortos, fondos muy desenfocados, profundidad de campo de cine, rostros cuidados, casas bonitas y esa vida americana casi idílica que parece demasiado perfecta para ser real. La fotografía busca encanto, calidez y atmósfera mágica. Lo consigue en bastantes momentos, pero también vuelve la película algo blanda y repetitiva.
Sí, sobre todo si ya estás familiarizado con la primera y te apetece darte una vuelta por ese mundo entre magia, familia, amor y pequeños enredos sobrenaturales. Ya te aviso: no es para tirar cohetes, pero tiene encanto. La veo más como una película amable, nostálgica y fantástica, con ese duelo entre magia sana y magia insana. Adivina quién gana, jajajaja. Le sobra metraje, eso sí. Va lenta, se recrea demasiado y no siempre va al grano. Con veinte minutos menos quizá habría funcionado bastante mejor.
Fotografía y cinematografía
Tiene ese brillo de Hollywood que entra fácil por los ojos. Hay luz glamurosa, planos cortos, fondos muy desenfocados, profundidad de campo de cine, rostros cuidados, casas bonitas y esa vida americana casi idílica que parece demasiado perfecta para ser real. La fotografía busca encanto, calidez y atmósfera mágica. Lo consigue en bastantes momentos, pero también vuelve la película algo blanda y repetitiva.

Nicole Kidman & Sandra Bullock
Hay imágenes preciosas, sí, pero a veces queda más sensación de recreo visual que de verdadero avance narrativo.
Actores y dirección
Lo mejor está en Sandra Bullock y Nicole Kidman. Se nota la complicidad, la naturalidad y el oficio de dos actrices más que consolidadas. No necesitan demostrar nada. Están ahí, se miran, se entienden y levantan muchas escenas solo con presencia. Además, tienen la generosidad de dejar espacio a las nuevas generaciones. La película entiende que no se trata solo de volver al pasado, sino de pasar parte de esa magia a quienes vienen detrás. Bullock y Kidman funcionan como ancla emocional. Quizá la película no siempre esté a su altura, pero ellas sostienen el tono, el recuerdo y esa mezcla de humor, elegancia y brujería doméstica.
Mi reflexión final
La película habla de hechizos, maldiciones y familias marcadas, pero en el fondo vuelve a lo de siempre: querer sin miedo. Hay dos caras en esta moneda: la magia que acompaña y la magia que intenta encerrar. La primera ayuda a vivir. La segunda nace muchas veces del dolor, de la pérdida o de esas ganas imposibles de olvidar lo inolvidable. Pero el pasado también nos forma. Somos ADN, memoria, heridas, aprendizaje y deseo de evolucionar para ser un poco mejores.
Actores y dirección
Lo mejor está en Sandra Bullock y Nicole Kidman. Se nota la complicidad, la naturalidad y el oficio de dos actrices más que consolidadas. No necesitan demostrar nada. Están ahí, se miran, se entienden y levantan muchas escenas solo con presencia. Además, tienen la generosidad de dejar espacio a las nuevas generaciones. La película entiende que no se trata solo de volver al pasado, sino de pasar parte de esa magia a quienes vienen detrás. Bullock y Kidman funcionan como ancla emocional. Quizá la película no siempre esté a su altura, pero ellas sostienen el tono, el recuerdo y esa mezcla de humor, elegancia y brujería doméstica.
Mi reflexión final
La película habla de hechizos, maldiciones y familias marcadas, pero en el fondo vuelve a lo de siempre: querer sin miedo. Hay dos caras en esta moneda: la magia que acompaña y la magia que intenta encerrar. La primera ayuda a vivir. La segunda nace muchas veces del dolor, de la pérdida o de esas ganas imposibles de olvidar lo inolvidable. Pero el pasado también nos forma. Somos ADN, memoria, heridas, aprendizaje y deseo de evolucionar para ser un poco mejores.

Nicole Kidman & Joey King
La vida ya es magia, seas brujo, bruja o simplemente alguien intentando vivirla bien. La magia de reír, amar, recordar, equivocarse y seguir adelante. Ahí está lo más interesante de la película: diferenciar entre una magia que acompaña y una magia que encierra. No dejes que te encierre. Porque a veces el mejor hechizo no es controlar el amor, sino dejar que ocurra.
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