Posesión alucinante (Noche de Paz, Noche de Muerte III)
Terror
El doctor Newbury le salva la vida a Rick Caldwell. No consigue sacarlo de su estado de coma, pero mantiene su cerebro vivo con un pequeño casco de plexiglas. En un intento por penetrar la mente del paciente, el médico conecta las ondas cerebrales de Ricky a una clarividente ciega, que consigue introducirse en el retorcido mundo de sus sueños. A partir de ese momento, tienen lugar extraños asesinatos. Será el detective Connolly quien ... [+]
10 de enero de 2015
10 de enero de 2015
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Muchos de los amantes del cine de Serie B conocen la saga 'Noche de paz, noche de muerte' ('Silent Night, Deadly Night' en idioma original), así como las diversas secuelas a las que ha dado lugar. 'Noche de paz, noche de muerte' era una película que no destacaba precisamente por tener una historia trabajada, ni tampoco por un espectacular apartado visual. Era una obra de corte modesto (Serie B pura y dura), con una historia simplista y hecha para pasar un buen rato disfrutando de cine malo (porque muchos, incluyendo un servidor, disfrutan del cine malo).
'Noche de paz, noche de muerte' es un buen producto, dentro del cine malo. No puedo hablar igual de sus secuelas; más en concreto, de su tercera entrega, 'Silent Night, Deadly Night 3: Better watch out', que en español se tituló 'Posesión alucinante'... alucinantemente mala.
Estrenada en 1989, 'Posesión alucinante' suponía la segunda continuación (tras 'Silent Night, Deadly Night 2') de 'Noche de paz, noche de muerte'. Sin embargo, 'Posesión alucinante' no supura el aire agradable a cine malo que sí lo hacía, sin dudas, la primera entrega y, en cierto modo, también la segunda. 'Posesión alucinante' tiende a ser mala directamente. No nos ofrece las dósis de entretenimiento barato que nos ofreció la primera entrega, ni tampoco ese pensamiento de "medianamente buena" de la segunda. Esta tercera entrega empeora una saga que ya de por sí era mala, pero que, aún así, era disfrutable.
Llena de escenas absurdas, un reparto ridículo y una dirección nefasta, 'Posesión alucinante' se dedica a ser alucinantemente mala. Incluso podría llamarse 'Posesión Intragable', y no habría ningún problema. 'Posesión alucinante' tira a una saga de entretenimiento barato por los suelos, y aburre in-extremis.
'Noche de paz, noche de muerte' es un buen producto, dentro del cine malo. No puedo hablar igual de sus secuelas; más en concreto, de su tercera entrega, 'Silent Night, Deadly Night 3: Better watch out', que en español se tituló 'Posesión alucinante'... alucinantemente mala.
Estrenada en 1989, 'Posesión alucinante' suponía la segunda continuación (tras 'Silent Night, Deadly Night 2') de 'Noche de paz, noche de muerte'. Sin embargo, 'Posesión alucinante' no supura el aire agradable a cine malo que sí lo hacía, sin dudas, la primera entrega y, en cierto modo, también la segunda. 'Posesión alucinante' tiende a ser mala directamente. No nos ofrece las dósis de entretenimiento barato que nos ofreció la primera entrega, ni tampoco ese pensamiento de "medianamente buena" de la segunda. Esta tercera entrega empeora una saga que ya de por sí era mala, pero que, aún así, era disfrutable.
Llena de escenas absurdas, un reparto ridículo y una dirección nefasta, 'Posesión alucinante' se dedica a ser alucinantemente mala. Incluso podría llamarse 'Posesión Intragable', y no habría ningún problema. 'Posesión alucinante' tira a una saga de entretenimiento barato por los suelos, y aburre in-extremis.
18 de julio de 2017
18 de julio de 2017
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
De lo mejorcito de la cinta. Reproduzco los diálogos de una determinada escena de la película.
Situémonos: El empanao de Cris le presenta a su hermana (una tipa odiosa) su novia (un dulce pastelito):
- Novia: "Hola, encantada de conocerte"
- Hermana de Cris: "Yo nunca la meneo la primera vez.."
- Cris: "Deberías verla cuando está realmente cabreada"
- Novia: "bueno, es igual"....."Cris me ha dicho que tienes poderes"
- Hermana: "y a mí que chupas muy bien.."
Poco más que añadir. Exceptuando algún que otro diálogo más que pueda amagar cierta sonrisa, por lo demás, para olvidar.
Situémonos: El empanao de Cris le presenta a su hermana (una tipa odiosa) su novia (un dulce pastelito):
- Novia: "Hola, encantada de conocerte"
- Hermana de Cris: "Yo nunca la meneo la primera vez.."
- Cris: "Deberías verla cuando está realmente cabreada"
- Novia: "bueno, es igual"....."Cris me ha dicho que tienes poderes"
- Hermana: "y a mí que chupas muy bien.."
Poco más que añadir. Exceptuando algún que otro diálogo más que pueda amagar cierta sonrisa, por lo demás, para olvidar.
7 de diciembre de 2025
7 de diciembre de 2025
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando parecía que la segunda película ya había acabado con la imagen de Silent Night Deadly Night, el productor Arthur Gorson se presentó para cumplir su deseo de comenzar a producir películas. Gorson no se haría relevante hasta producir Cronos y varios videos musicales. Silent Night, Deadly Night 3 fue el comienzo de Gorson como productor y le otorgo el mando de director a Monte Hellman. Este director fue un veterano del cine de serie B que ha colaborado con Roger Corman en algunas de sus películas. Dado que Silent Night Deadly Night es una saga de serie B, Hellman pudo haber hecho su aporte y llego a declarar que esta tercera entrega fue su mejor trabajo. La realidad es distinta y ya fue aquí donde la saga comenzaría a cambiar de rumbo. Con la segunda película el tono había cambiado y esta saga ya empezaba a orientarse a lo bizarro. Pero es en la tercera película donde se nota más el cambio de tono y temática que iría dejando de lado la idea del maniaco vestido de Santa Claus. A Hellman siempre le parecieron tontas las entregas anteriores y pensó que esto sería una mejora, pero se equivocó.
Esta película concluye el arco de los hermanos Chapman y ahora vemos a Ricky mucho más demacrado y en estado de coma. El rol protagónico le es otorgado a Laura, quien mantiene un nexo psíquico con Ricky y termina despertándolo de su coma. La película va más por el lado de lo sobrenatural, dado que Laura es una chica ciega que perdió la vista en un incidente donde sus padres murieron y se ha activado su poder extrasensorial. Algo de lo que solo su abuela conoce y se va manifestando de a poco. Esta idea de lo sobrenatural ya da la sensación de que la saga está tomando otro rumbo, pero el concepto tiene su lado interesante. El doctor Newbury tiene esta idea de que la ciencia puede curar la estupidez humana y cree que Ricky y Laura pueden ser la clave. Sería el científico cliché que piensa que la ciencia puede curar los males del hombre y es predecible que eso no acaba bien. No es necesario criticar los clichés porque son algo muy común en las películas de este tipo. Lo que la película ofrece es una historia simple que está bien contada y puede funcionar como una película individual. Pero tiene problemas que la alejan de ser una buena película. Su argumento podría haber sido mejor que el de las películas anteriores, pero el defecto yace en la conexión y el tono. El teniente Connely afirma haber sido uno de los policías que le disparo a Ricky al final de la película anterior, pero hay un error en su declaración que afecta esta secuela. Dice que le han disparado a Ricky en la cabeza, pero es bien sabido que los disparos fueron en el pecho. Así que Ricky no debería tener el domo cerebral que lleva en la cabeza. De no ser una secuela, eso no tendría importancia. Un cambio muy evidente es que Eric Freeman fue reemplazado por Bill Moseley. Este actor tiene un cierto reconocimiento en el mundo del cine de culto, pero su rol como Ricky ha dejado bastante que desear. Se aparta de la versión maniaca de Eric Freeman y aunque mantiene una fuerza sobrehumana, fue rebajado a un típico asesino de turno. Lo que la película sí confirma es que el color rojo activa el instinto asesino de Ricky, algo que la entrega anterior ya insinuaba. Además, la forma en que logran vencerlo es inverosímil dado su resistencia. Lo que es raro es que a nadie se le ocurrió atacarlo en el domo cerebral porque al tener el cerebro expuesto, tenía un punto débil bastante visible y obvio.
El siguiente punto en contra es el cambio abrupto de tono, ya que esta película se aferra más al suspenso. La primera película era un slasher normal enfocado en la psicología de Billy. La segunda película era una comedia de humor negro acorde a la actitud maniática de Ricky. Esta tercera película es una historia de suspenso que se aferra más al entorno que siente Laura. Ella se siente acechada por las visiones de Ricky y al ser ciega, es muy vulnerable en un escenario donde no podría sobrevivir sin la ayuda de alguien. El suspenso puede ser favorable en ese aspecto para la situación de la protagonista. Lo malo es que el nivel de suspenso que tiene la película se siente tedioso y denso al punto de que puede aburrir. Se nota que quiso replicar lo que Carpenter hizo en Halloween al dejar la acción para los últimos minutos, pero no termino funcionando. Hellman hizo que se incluyeran chistes en el guion para dar algo de ánimo, pero tampoco funciono. Al tratar de tomarse el suspenso en serio, el humor que se incluyo mucho no funciona y terminan habiendo momentos absurdos que no pegan con la película. En la segunda película el humor funcionó porque los momentos absurdos eran intencionales. En esta tercera película se sienten forzados y hacen que sea más difícil tomarse en serio la historia. Nada más la escena de Ricky con la abuela Anderson da una sensación de lástima. Algo que hizo que el mismo Bill Moseley llorara en medio del rodaje y no se pudo quitar del metraje porque no había suficiente presupuesto para nuevas tomas. Los personajes están bien en su mayoría y los diálogos pretenden hacer que se pueda conectar con ellos, pero hay diálogos que se sienten como relleno que no llevan a ningún lado. No hace falta hablar de lo técnico, ya que es una película de bajo presupuesto. Pero lo que sí se puede apreciar es la secuencia inicial con Laura que ofrece un buen inicio. La partitura de Steven Soles también se puede acreditar y es algo que vale la pena reconocer, puesto que se trata del trabajo musical de alguien que ha colaborado con Bob Dylan y Elton John. Ya lo demás es lo que se puede esperar de una película de serie B hecha para el formato de video.
Sin nada más que agregar, Silent Night Deadly Night 3 es una conclusión insatisfactoria para la trilogía de los hermanos Chapman y la entrega más inferior de la saga. Podría haber sido el peor final para la saga, pero solo fue el inicio de su etapa más bizarra. Mi calificación final para esta película es un 5/10.
Esta película concluye el arco de los hermanos Chapman y ahora vemos a Ricky mucho más demacrado y en estado de coma. El rol protagónico le es otorgado a Laura, quien mantiene un nexo psíquico con Ricky y termina despertándolo de su coma. La película va más por el lado de lo sobrenatural, dado que Laura es una chica ciega que perdió la vista en un incidente donde sus padres murieron y se ha activado su poder extrasensorial. Algo de lo que solo su abuela conoce y se va manifestando de a poco. Esta idea de lo sobrenatural ya da la sensación de que la saga está tomando otro rumbo, pero el concepto tiene su lado interesante. El doctor Newbury tiene esta idea de que la ciencia puede curar la estupidez humana y cree que Ricky y Laura pueden ser la clave. Sería el científico cliché que piensa que la ciencia puede curar los males del hombre y es predecible que eso no acaba bien. No es necesario criticar los clichés porque son algo muy común en las películas de este tipo. Lo que la película ofrece es una historia simple que está bien contada y puede funcionar como una película individual. Pero tiene problemas que la alejan de ser una buena película. Su argumento podría haber sido mejor que el de las películas anteriores, pero el defecto yace en la conexión y el tono. El teniente Connely afirma haber sido uno de los policías que le disparo a Ricky al final de la película anterior, pero hay un error en su declaración que afecta esta secuela. Dice que le han disparado a Ricky en la cabeza, pero es bien sabido que los disparos fueron en el pecho. Así que Ricky no debería tener el domo cerebral que lleva en la cabeza. De no ser una secuela, eso no tendría importancia. Un cambio muy evidente es que Eric Freeman fue reemplazado por Bill Moseley. Este actor tiene un cierto reconocimiento en el mundo del cine de culto, pero su rol como Ricky ha dejado bastante que desear. Se aparta de la versión maniaca de Eric Freeman y aunque mantiene una fuerza sobrehumana, fue rebajado a un típico asesino de turno. Lo que la película sí confirma es que el color rojo activa el instinto asesino de Ricky, algo que la entrega anterior ya insinuaba. Además, la forma en que logran vencerlo es inverosímil dado su resistencia. Lo que es raro es que a nadie se le ocurrió atacarlo en el domo cerebral porque al tener el cerebro expuesto, tenía un punto débil bastante visible y obvio.
El siguiente punto en contra es el cambio abrupto de tono, ya que esta película se aferra más al suspenso. La primera película era un slasher normal enfocado en la psicología de Billy. La segunda película era una comedia de humor negro acorde a la actitud maniática de Ricky. Esta tercera película es una historia de suspenso que se aferra más al entorno que siente Laura. Ella se siente acechada por las visiones de Ricky y al ser ciega, es muy vulnerable en un escenario donde no podría sobrevivir sin la ayuda de alguien. El suspenso puede ser favorable en ese aspecto para la situación de la protagonista. Lo malo es que el nivel de suspenso que tiene la película se siente tedioso y denso al punto de que puede aburrir. Se nota que quiso replicar lo que Carpenter hizo en Halloween al dejar la acción para los últimos minutos, pero no termino funcionando. Hellman hizo que se incluyeran chistes en el guion para dar algo de ánimo, pero tampoco funciono. Al tratar de tomarse el suspenso en serio, el humor que se incluyo mucho no funciona y terminan habiendo momentos absurdos que no pegan con la película. En la segunda película el humor funcionó porque los momentos absurdos eran intencionales. En esta tercera película se sienten forzados y hacen que sea más difícil tomarse en serio la historia. Nada más la escena de Ricky con la abuela Anderson da una sensación de lástima. Algo que hizo que el mismo Bill Moseley llorara en medio del rodaje y no se pudo quitar del metraje porque no había suficiente presupuesto para nuevas tomas. Los personajes están bien en su mayoría y los diálogos pretenden hacer que se pueda conectar con ellos, pero hay diálogos que se sienten como relleno que no llevan a ningún lado. No hace falta hablar de lo técnico, ya que es una película de bajo presupuesto. Pero lo que sí se puede apreciar es la secuencia inicial con Laura que ofrece un buen inicio. La partitura de Steven Soles también se puede acreditar y es algo que vale la pena reconocer, puesto que se trata del trabajo musical de alguien que ha colaborado con Bob Dylan y Elton John. Ya lo demás es lo que se puede esperar de una película de serie B hecha para el formato de video.
Sin nada más que agregar, Silent Night Deadly Night 3 es una conclusión insatisfactoria para la trilogía de los hermanos Chapman y la entrega más inferior de la saga. Podría haber sido el peor final para la saga, pero solo fue el inicio de su etapa más bizarra. Mi calificación final para esta película es un 5/10.
25 de diciembre de 2019
25 de diciembre de 2019
Sé el primero en valorar esta crítica
Incapaz de entender una película aburrida, tremendamente contraproducente para aquellos que todavía ríen desde las dos anteriores entregas. La primera parte sigue siendo muy divertida, y tiene sentido, la segunda mantiene el ritmo, pero se convierte en un verdadero peñazo cuando 45 minutos de la misma estaban dedicadas a rememorar con flashbacks la primera parte.
Esta tercera entrega es aburrida, y se carga cualquier tono cómico de las anteriores. Poca navidad, poco desarrollo y una verdadera lástima para una saga que no pedía otra cosa.
Desde aquí cuesta abajo y sin frenos en lo que sería el mayor despropósito posible.
Esta tercera entrega es aburrida, y se carga cualquier tono cómico de las anteriores. Poca navidad, poco desarrollo y una verdadera lástima para una saga que no pedía otra cosa.
Desde aquí cuesta abajo y sin frenos en lo que sería el mayor despropósito posible.
30 de diciembre de 2025
30 de diciembre de 2025
Sé el primero en valorar esta crítica
La película es muy lenta pero no es mala.
"Noche De Paz, Noche De Muerte 3" es una gran saga de terror slasher pero esta no es tan terrorífica como las dos partes.
Es más un thriller de suspenso que terror aunque consigue algunos sustos.
Samantha Scully actúa bien y las actuaciones son buenas.
Me la esperaba más atrapante y terrorífica pero está buena.
"Noche De Paz, Noche De Muerte 3" es una gran saga de terror slasher pero esta no es tan terrorífica como las dos partes.
Es más un thriller de suspenso que terror aunque consigue algunos sustos.
Samantha Scully actúa bien y las actuaciones son buenas.
Me la esperaba más atrapante y terrorífica pero está buena.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana


