arrow

Balearic

Terror. Thriller. Comedia En la víspera de San Juan, un día propicio para la magia, un grupo de jóvenes que se han colado en una piscina de una lujosa casa son atacados por tres feroces perros que los mantienen prisioneros. Mientras tanto, los vecinos se reúnen en una fiesta en una villa cercana para celebrar el comienzo del verano. (FILMAFFINITY)
Críticas 5
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
2
16 de diciembre de 2025
30 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pues resulta que cuatro adolescentes (tres chicas y un chico) van por el campo rumbo a la playa, se supone que en Mallorca, pero se encuentran una casa, así, de pronto, con gran y bonita piscina, sin vallas ni muros ni nada, y deciden meterse un ratín allí, porque sí. De pronto, aparecen tres perrazos y, claro, se lía una bien grande, pero tampoco mucho. Cuando estás ya pensando por qué los perros no se tiran al agua también todo cambia y aparece Christina Rosenvinge con otras señoras y señoros bebiendo una bebida rosa en otro chalé y otra piscina diciendo grandes tonterías mientras se acerca un fuego y pasa un helicóptero y sigue sonando una música espantosa que solo se corta si alguien tira una colchoneta al agua. Y así. El creador de el corto 'Mamántula', que nos indispuso contra nuestro estómago y contra el cine en general, vuelve en formato largo y nos indispone otra vez contra su cine y contra, en este caso, nuestra paciencia.
5
15 de octubre de 2025
17 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ion de Sosa vuelve al sol para hablar del malestar. En Balearic, la luz hiere, el agua asfixia y el confort se convierte en el nuevo infierno. Es una fábula moral disfrazada de verano mediterráneo, un film que observa sin pestañear la indolencia de una generación atrapada entre el deseo y la culpa.

De Sosa rueda con esa textura granulada del 16 mm que parece devolvernos al cine de la Transición, pero su mirada es más contemporánea: aquí el monstruo no es una criatura, sino una estructura. La violencia no grita, flota. Los cuerpos descansan, ríen, brindan… mientras algo terrible ocurre al otro lado de la valla. La piscina —centro visual y simbólico del film— refleja esa frontera invisible entre quienes pueden mirar hacia otro lado y quienes no.

El problema de Balearic no está en su mirada, sino en su espejo. Su discurso es tan evidente que a veces se encierra en sí mismo, recreándose en su propio ingenio, como si bastara con filmar el tedio para denunciarlo. Hay destellos hipnóticos, imágenes bellas, ideas potentes… pero también cierta complacencia, esa sensación de que el equipo lo ha pasado en grande jugando a ser alegoría mientras el espectador queda fuera, observando desde el bordillo.
Aun así, es imposible no admirar el riesgo. De Sosa sigue siendo uno de los pocos cineastas españoles que filma desde el límite, con pulsión, con rabia y humor. Balearic no es una película redonda, pero sí necesaria: una resaca moral bajo el sol del privilegio.
1
14 de octubre de 2025
8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ejercicio de prestidigitación. Al principio del truco te indican en el tráiler que es una película de terror o algo parecido, pero no. Falla en la elección de los actores, falla en el guion, falla en el ritmo. El director ha cogido a 4 amateurs y 3 amigos, se ha gastado la subvención y el dinero de los productores en una fiesta privada y nos deja a los espectadores con la sensación de haber sido timados. Felicidades, todos mis respetos. Gran ejercicio de fruslería, película pésima
5
9 de junio de 2026 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
El adjetivo más sensato que se puede aplicar a “Balearic” (2025), la ópera prima de Ion de Sosa con la que fue nominado de forma inexplicable al Goya al Mejor Director Novel en 2026, es desconcertante. Una propuesta radical en la que puedes entrar o no, que te fascina o te resulta horripilante, que entiendes o que desistes de comprender. No caben términos medios para esta propuesta que oscila entre el cine de terror adolescente y la feroz crítica a la burguesía de Luchino Visconti y que la convierte en incalificable y no apta para cinéfilos como yo.

Sobre todo, porque lo que cuenta en los primeros 15 minutos de sus 74 totales de metraje no tiene nada que ver con el resto del film. Ni en personajes, ni en temática, ni en estilo. El guión, imposible de valorar para mí y escrito por Chema García Ibarra, BurninPercebes, Julián Génisson, Lorena Iglesias y el propio Ion de Sosa, comienza con el típico film de terror adolescente consistente en cuatro jóvenes que se cuelan en una lujosa casa vacía y que son atacados de forma inesperada por tres indomables perros que, por lo que sea que desconocemos, aparecen un buen rato después y no se lanzan al agua para atacar a los intrusos. Tiene algo de Buñuel su propuesta visceral, lo cual no significa algo necesariamente positivo.
A continuación y sin solución de continuidad, dicha historia es abandonada sin contemplaciones para transportarnos al vacío interior de un grupo de burgueses celebrando una fiesta de cumpleaños en una mansión, ajenos al dolor del mundo e incluso a un incendio forestal que los amenaza.

Esas tres tesituras (jóvenes atacados, burgueses de fiesta e incendio forestal) llegan a cruzarse en algún momento pero nunca del todo, quedando el conjunto un tanto deslavazado y bastante desnortado.

En cuanto al aspecto actoral, resulta todo tan forzado y exagerado que resulta difícil determinar su valía o no a nivel interpretativo, aunque destaca la siempre estimulante presencia de Christina Rosenvinge como una de las hijas del patriarca en cuyo honor se celebra tan suntuosa fiesta que incluye una estatua de hielo del mismo en su honor con la que refrescar las bebidas de los presentes. Me resulta lo más llamativo del film, así está el nivel.

Resulta también curiosa y un tanto incalificable la dirección de fotografía de Cristina Neira en un granulado 16 mm. que le confiere un interesante aire setentero, como estridente y excesiva la música de Xenia Rubio.
8
21 de octubre de 2025
16 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil
Con “Balearic”, el cineasta Ion de Sosa ofrece una mezcla audaz de terror, sátira y reflexión social que logra mantenerse tanto inquietante como provocadora. Rodada en 16 mm para otorgar a la imagen una textura granosa y atmosférica, la película aprovecha la víspera de San Juan como marco simbólico para explorar la tensión entre generaciones, clases sociales y la anestesia moral de nuestra época.

El arranque se escucha como un thriller “survival”: un grupo de jóvenes se cuela en la piscina de una lujosa casa en la costa alicantina y acaba atrapado por tres perros feroces, mientras al otro lado del cristal unos adultos celebran el inicio del verano como si nada pasara. Esa doble línea narrativa —la amenaza inmediata y el festín despreocupado— construye una metáfora potente sobre la desconexión entre quienes sufren y quienes ignoran, entre lo que queda por venir y lo que se pretende olvidar.

Visualmente, la película destaca. La decisión de apostar por un formato en 16 mm le imprime una textura retro que juega maravillosamente con la luz mediterránea, los reflejos en el agua y la densidad de la amenaza. Cada imagen parece pensada para que algo se resquebraje: el festín, la piscina tranquila, la risa exterior, y de pronto, el rugido de los perros, la encerrona, la tensión.
Por otro lado, el guion se atreve con más de lo que aparenta: es película de género (terror, supervivencia) pero también fábula simbólica, una caricatura dura de las clases altas que miran hacia otro lado mientras la precariedad acecha. De Sosa lo resume en su propia voz: “una película de verano sobre las brechas intergeneracionales, la desigualdad de clases y las barreras que se crean para que ese ecosistema así perdure”.
Información

El ritmo, aunque deliberado, sabe mantener la tensión. No es un cine comercial de impacto continuo, sino uno que invita a respirar, a observar, a inquietarse. Y ese “respirar” es importante porque la puesta en escena permite que lo “lento” actúe como contrapeso a lo “violento”: el cámara quieto, el zumbido del verano, el silencio antes del ataque. Este contraste potencia más la experiencia.

En definitiva: “Balearic” es una propuesta para aquellos que buscan algo más que entretenimiento ligero. Es una obra que inquieta, que da de qué pensar, que utiliza el género para aflorar inquietudes del presente y del futuro. Quizás no encaje con todos los públicos por su mezcla extraña de tonos —terror, fábula, sátira—, pero justo ahí radica su fuerza. Una de esas películas que se quedan contigo, que pican en la conciencia después de que se apaguen los créditos.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    Últimas películas consultadas
    Birder
    Estados Unidos2023
    5.2
    22
    arrow