Samurái X: El fin
2021 

6.3
1,171
Acción. Drama
Kenshin Himura (Takeru Satoh) es un legendario espadachín. Tras la Restauración Meiji, ha dejado de matar con la espada. Intenta llevar una vida tranquila con Kaoru Kamiya que dirige una escuela de espadachines en el pueblo. Todo cambia cuando el restaurante Akabeko, que es el lugar favorito de Kenshin para comer, es destruido y él encuentra una nota en la que pone "Junchu". (FILMAFFINITY)
11 de julio de 2021
11 de julio de 2021
8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
A mi me bastaba con la trilogía original y ese espectacular final ante uno de los villanos más fascinantes vistos en los live action, Shishio Makoto. Aunque este filme, surgido 7 años después de la mencionada trilogía, parece adaptar un OVA, no deja de resultarme gratuito, con una historia que retuerce más el origen de Kenshin, y que, además, tiene continuidad en otro filme aún pendiente de lanzamiento.
Como película live-action está rodada con profesionalidad, bien ambientada - sin duda aprovechan todos los decorados y vestuario de los anteriores filmes - y con unas espectaculares escenas de acción. A la mayoría de actores no se les nota estos siete años de ausencia, con excepción del protagonista, cuyo rostro, algo más ancho si parece mostrar el paso del tiempo entre las películas. La historia no está muy allá, con un villano de aspecto tremendamente manga -pelo, gafitas y vestuario- y que hay que aceptar al tratarse de un producto japonés al que nos invitan a visualizar, pero no está diseñado para un público occidental.
Como película live-action está rodada con profesionalidad, bien ambientada - sin duda aprovechan todos los decorados y vestuario de los anteriores filmes - y con unas espectaculares escenas de acción. A la mayoría de actores no se les nota estos siete años de ausencia, con excepción del protagonista, cuyo rostro, algo más ancho si parece mostrar el paso del tiempo entre las películas. La historia no está muy allá, con un villano de aspecto tremendamente manga -pelo, gafitas y vestuario- y que hay que aceptar al tratarse de un producto japonés al que nos invitan a visualizar, pero no está diseñado para un público occidental.

Cuando se habla de lo "ridículo" que supone el aspecto de los personajes de los live.actions, no deberíamos olvidar los vestuarios de las películas estadounidenses de superhéroes, que son, al fin y al cabo, otros "live action".
El filme está bien llevado, pero ya no tiene la capacidad de fascinar y sorprender ni con la puesta en escena ni con la historia. es muy parecida a la trilogía original, al igual que los personajes y sabe a comida recalentada. Con todo, siempre es agradable de ver. Sus coreografías siguen siendo espectaculares.
El filme está bien llevado, pero ya no tiene la capacidad de fascinar y sorprender ni con la puesta en escena ni con la historia. es muy parecida a la trilogía original, al igual que los personajes y sabe a comida recalentada. Con todo, siempre es agradable de ver. Sus coreografías siguen siendo espectaculares.
24 de octubre de 2022
24 de octubre de 2022
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
La aventura final del guerrero con la cicatriz en forma de X (se debería entender por el título, aunque el de la tres también daba a entender algo parecido. En fin...). Ni idea de cuanto ha pasado desde la peli anterior, pero los siete años que han pasado entre los rodajes de ambas pelis se notan. En esta peli seguimos las desventuras de Kenshin, el arrepentido hitokiri; Kaoru, que debería replantearse por qué demonios se ha enamorado de un asesino; Sano, el puto saco de boxeo de todo aquel que se le cruce por delante; el niño ese que no hace nada en ninguna de las pelis; el policía, que si no muere por el acero, lo hará por cáncer de pulmón; la enfermera (tampoco sé como se llama), que malamente recuerdas que ésta allí y muchos otros y blablablá. Mención especial a Tomoe y a la compañía de ninjas azules (no pienso hacer comentarios). El villano es un personaje todavía más sacado del manga que el fake Naruto de la segunda peli (también sale en esta), aunque al menos tiene una motivación convincente y la actuación está a la altura.
La trama no tiene nada del otro mundo: amenaza grave para Japón que habrá de ser vencida por nuestro vagabundo favorito. Buenas escenas de acción, actuaciones decentes, una realización y ambientación impecables, un ritmo ágil, montaje decente y una escritura más o menos al nivel de las anteriores. Al igual que la primera, cuenta una historia propia, pero esta se completa con la precuela "El Principio", del mismo año. Recomiendo ver primero "El Final" y luego la precuela, más que nada porque se mantiene una intriga que ayuda a definir los personajes. Yo lo hice al revés y mi interés se vio ligeramente reducido. Si es que no doy una.
A mi, pese a todas sus virtudes, la película resulta algo decepcionante, sobre todo en lo que a trama se refiere. No obstante, aquel que busque entretenimiento ligero o una película de samuráis contemporánea al estilo Wu Xia, se la recomiendo. Las escenas de combate son de las mejores de la saga (sobre todo la final) y, para qué mentir, tiene un mérito de cojones.
Sigo en spoiler:
La trama no tiene nada del otro mundo: amenaza grave para Japón que habrá de ser vencida por nuestro vagabundo favorito. Buenas escenas de acción, actuaciones decentes, una realización y ambientación impecables, un ritmo ágil, montaje decente y una escritura más o menos al nivel de las anteriores. Al igual que la primera, cuenta una historia propia, pero esta se completa con la precuela "El Principio", del mismo año. Recomiendo ver primero "El Final" y luego la precuela, más que nada porque se mantiene una intriga que ayuda a definir los personajes. Yo lo hice al revés y mi interés se vio ligeramente reducido. Si es que no doy una.
A mi, pese a todas sus virtudes, la película resulta algo decepcionante, sobre todo en lo que a trama se refiere. No obstante, aquel que busque entretenimiento ligero o una película de samuráis contemporánea al estilo Wu Xia, se la recomiendo. Las escenas de combate son de las mejores de la saga (sobre todo la final) y, para qué mentir, tiene un mérito de cojones.
Sigo en spoiler:
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Primero: Los personajes... yo lo siento pero no pueden importarme menos a estas alturas. Excepto Himura, ninguno cambia absolutamente nada en toda la puta saga. Que tengo que decir que en los chambaras nunca destacaron los desarrollos de personaje (excepto en "Los Siete Samuráis", "Harakiri" y demás obras maestras), pero en estas se podía entender al ser filmes independientes. El jodido Sanjuro evoluciona más en dos películas que todos los secundarios de Kenshin juntos en una saga de cinco largometrajes. No he leído el manga, no lo necesito para criticar esto. Y, por cierto, ¿Qué les pasa a los villanos de esta entrega? Hay uno que tiene la voz de inferno cual transformer, por no hablar del matado de la minigun. Rozan ya el ridículo, vamos.
Segundo: lo que más me ha cabreado es lo que la película te vende con el mismo título de la misma: el final. Vale que no le puedo exigir un final al estilo de "Sin Perdón", ni siquiera uno como el de "Sanjuro", pero coño, varíen un poco, que el final es el mismo que el de la peli anterior. Exactamente el mismo: pierde el malo, Kenshin afronta su destino y se queda con la chica. Solo muere un personaje de la anterior. ¿Sabéis quien? El puto Aoshi, ¿Os acordáis de él? Yo tampoco, pero en fin, con el actor no me meto que es el yokai de "13 asesinos".
Voy a concluir (por segunda vez) con una nota positiva, que parece una reseña de alguien que le ha puesto un 4. Repito que la ambientación del periodo Meiji me ha flipado. Se nota el presupuesto invertido y la dedicación de los actores. Tan solo me apena que, teniendo tantos puntos a favor, salga perdiendo por su tono repetitivo y ese final. Gracias por leer.
Segundo: lo que más me ha cabreado es lo que la película te vende con el mismo título de la misma: el final. Vale que no le puedo exigir un final al estilo de "Sin Perdón", ni siquiera uno como el de "Sanjuro", pero coño, varíen un poco, que el final es el mismo que el de la peli anterior. Exactamente el mismo: pierde el malo, Kenshin afronta su destino y se queda con la chica. Solo muere un personaje de la anterior. ¿Sabéis quien? El puto Aoshi, ¿Os acordáis de él? Yo tampoco, pero en fin, con el actor no me meto que es el yokai de "13 asesinos".
Voy a concluir (por segunda vez) con una nota positiva, que parece una reseña de alguien que le ha puesto un 4. Repito que la ambientación del periodo Meiji me ha flipado. Se nota el presupuesto invertido y la dedicación de los actores. Tan solo me apena que, teniendo tantos puntos a favor, salga perdiendo por su tono repetitivo y ese final. Gracias por leer.
6 de julio de 2023
6 de julio de 2023
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Kenshin, el Guerrero Samurai: El Final" es la última entrega de la saga basada en el popular manga y anime "Rurouni Kenshin". La película nos presenta el desenlace de la historia de Kenshin Himura y sus enfrentamientos finales con sus enemigos. Si bien ofrece un cierre satisfactorio para los fanáticos de la serie, también es una entrega predecible que no logra superar las expectativas más altas.
Una de las fortalezas de "Kenshin, el Guerrero Samurai: El Final" es la actuación de Takeru Satoh en el papel principal. Satoh personifica a Kenshin Himura de manera magistral, transmitiendo su dilema moral y su transformación a lo largo de la historia. El elenco en general hace un buen trabajo en sus respectivos roles, aunque algunos personajes secundarios no reciben el desarrollo adecuado.
La película presenta secuencias de acción bien coreografiadas, con combates emocionantes y escenas visualmente impactantes. La dirección de Keishi Otomo captura la esencia de la serie y se mantiene fiel al estilo estético del manga y anime original.
Sin embargo, la trama de "Kenshin, el Guerrero Samurai: El Final" sigue una estructura predecible y se apoya en tropos comunes del género de acción. Aunque hay momentos emocionantes y algunos giros sorprendentes, la narrativa general no logra sorprender ni ofrecer grandes revelaciones. Además, el ritmo de la película puede resultar desigual en ciertos momentos, lo que afecta la fluidez de la historia.
Otro aspecto a destacar es la banda sonora, que complementa las escenas de acción y evoca la atmósfera de la serie. La cinematografía y los efectos visuales también son competentes, aunque no se destacan particularmente.
En resumen, "Kenshin, el Guerrero Samurai: El Final" es una entrega satisfactoria para los fanáticos de la serie, ofreciendo un cierre adecuado a la historia de Kenshin Himura. Aunque cuenta con una sólida actuación de Takeru Satoh y secuencias de acción emocionantes, su trama predecible y su falta de sorpresas impiden que alcance su máximo potencial. Es una película recomendada para los seguidores de la serie, pero puede dejar a algunos espectadores esperando algo más innovador y arriesgado.
Nota: 6/10
Una de las fortalezas de "Kenshin, el Guerrero Samurai: El Final" es la actuación de Takeru Satoh en el papel principal. Satoh personifica a Kenshin Himura de manera magistral, transmitiendo su dilema moral y su transformación a lo largo de la historia. El elenco en general hace un buen trabajo en sus respectivos roles, aunque algunos personajes secundarios no reciben el desarrollo adecuado.
La película presenta secuencias de acción bien coreografiadas, con combates emocionantes y escenas visualmente impactantes. La dirección de Keishi Otomo captura la esencia de la serie y se mantiene fiel al estilo estético del manga y anime original.
Sin embargo, la trama de "Kenshin, el Guerrero Samurai: El Final" sigue una estructura predecible y se apoya en tropos comunes del género de acción. Aunque hay momentos emocionantes y algunos giros sorprendentes, la narrativa general no logra sorprender ni ofrecer grandes revelaciones. Además, el ritmo de la película puede resultar desigual en ciertos momentos, lo que afecta la fluidez de la historia.
Otro aspecto a destacar es la banda sonora, que complementa las escenas de acción y evoca la atmósfera de la serie. La cinematografía y los efectos visuales también son competentes, aunque no se destacan particularmente.
En resumen, "Kenshin, el Guerrero Samurai: El Final" es una entrega satisfactoria para los fanáticos de la serie, ofreciendo un cierre adecuado a la historia de Kenshin Himura. Aunque cuenta con una sólida actuación de Takeru Satoh y secuencias de acción emocionantes, su trama predecible y su falta de sorpresas impiden que alcance su máximo potencial. Es una película recomendada para los seguidores de la serie, pero puede dejar a algunos espectadores esperando algo más innovador y arriesgado.
Nota: 6/10
6 de diciembre de 2021
6 de diciembre de 2021
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Años después de la guerra civil que asoló a Japón, tras la restitución meiji, el pais y el letal espadachín Batosha viven en paz, incluso se van utilizando ciertas costumbres occidentales, pero un antiguo enemigo vuelve buscando venganza, aqui el tono manga se enfatiza, con personajes como el lider de los malos, con el pelo rubio teñido y siempre despeinado y unas gafitas minúsculas que nunca se quita , también los esbirros del lider, con sus espadas de guadaña o ametralladoras ajustadas al brazo. La historia es sencilla y algo simple, pero eso sí, la puesta en escena y las coreografías de acción son harto espectaculares, estilo japonés a la enésima potencia. La pelea final es espectacular no, lo siguiente.
4 de abril de 2025
4 de abril de 2025
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Cuando parecía que la saga había terminado con la derrota de Makoto Shishio, aún quedaba por contar la conclusión que tiene la trama en el manga. La saga cinematográfica de Rurouni Kenshin llega a su fin con la batalla donde el protagonista es finalmente alcanzado por su pasado. Muchos de los enemigos que Himura Kenshin ha enfrentado en el manga y en la serie animada estaban vinculados con sus días como Battosai. Aunque Shishio fue el mayor rival que Kenshin ha enfrentado, el más crucial para que Kenshin al fin alcance la redención es Enishi. Parte del enfrentamiento con este personaje había sido adaptado en el discutido OVA Seisohen que le dio a la serie animada un final trágico. Algo que a Watsuki no le agrado en lo absoluto y por eso no lo considera un evento canónico. Esta cuarta película de la saga adapta por segunda vez la batalla con Enishi y ofrece una conclusión no muy épica como en la entrega anterior, pero sí un acertado cierre para el camino de Kenshin.
De entrada, la película dice directamente que Enishi estuvo vinculado con Shishio al venderle un acorazado y pareciera que Enishi ha sido la verdadera mente maestra de todo lo sucedido en las películas anteriores. La motivación de este personaje es la misma que en el manga y supieron aprovecharlo bastante bien al momento de adaptarlo. Mackenyu retrato a Enishi de una manera adecuada para que actúe de una manera bastante fría y guiado solo por la venganza. La película logra convertirlo en un buen antagonista al nivel de Shishio. Enishi es calculador y despiadado, dispuesto a hacer sufrir a Kenshin por la muerte de Tomoe. Este personaje terminó volviéndose muy importante para que Kenshin al fin tenga que enfrentar el pasado que tanto lo ha atormentado. Es en esta entrega donde al fin exponen ese sentido de responsabilidad que Kenshin ha tenido que cargar y que siempre ha estado presente en la franquicia. Kenshin al fin le confiesa a sus amigos la historia detrás de su cicatriz y la tragedia de Tomoe que lo ha hecho abandonar su vocación como Battosai. Los flashbacks no dan muchos detalles, pero son algo que solo los que conocen la historia pueden entender. Ya se entendía desde los flashbacks de la primera película y para quienes sean ajenos al manga o la serie animada, esta película ofrece la información necesaria para entender el pasado que marco a Kenshin. Eso es porque él se dio cuenta de que sus días como Battosai tenían un precio y Tomoe se volvió parte de ese precio. Razón por la que Kenshin tuvo que renunciar, pero ahora debe hacerse responsable de sus acciones cuando Enishi aparece. Kenshin tuvo que comprometerse en proteger a sus amigos y la nueva era por la que tanto ha luchado, pero ahora debe responder por la muerte de Tomoe y pagar el precio si quiere salvar a quienes ama. Este conflicto que Kenshin enfrenta en la película se convierte en su última prueba para poder redimirse y hallar la paz. En todo ese aspecto, la película ofrece una digna conclusión a la saga.
La trama ofrece lo mejor que se han reservado para el final. Hay muchas escenas emocionantes de acción y momentos llenos de adrenalina. Solo tiene algunas cosas que mucho no iban al caso. La película trae de regreso a Cho como un agente, al igual que en el material original, aunque aquí es un personaje traicionero. Algo que pudieron haber aprovechado bien, pero la película descarta a este personaje tiempo después. Los miembros de la mafia china con la que Enishi está vinculado pudieron también haber aportado algo interesante, pero se sintieron como un recurso demasiado rebuscado. El regreso de Sojiro pudo haber aportado algo también, pero se sintió como un cameo forzado. Si ya en el momento de la batalla decisiva Saito, Misao y Sanosuke parecen que salen de la nada, la aparición de Sojiro fue la que se sintió más innecesaria que el resto. Estos detalles le costaron un punto a favor de la película, pero el resto está bastante bien. La producción y las escenas de combate no decepcionan y siguen manteniendo el espíritu de la obra de Watsuki. Naoki Sato incluso compuso una banda sonora más nueva sin la necesidad de reciclar mucho de lo que compuso anteriormente. La película le da un final bastante satisfactorio a la saga, a pesar de no ser exactamente igual al manga. De hecho, el manga no da un final definitivo, salvo que Kenshin y Kauro se casan y tienen un hijo. Watsuki dejo abierta la posibilidad de continuar la historia en el manga, aunque su arresto detuvo el proceso. Rurouni Kenshin: The Final es una estupenda película que pone fin a un argumento que empezó de una manera modesta en la primera entrega y fue desarrollándose a lo largo de la saga hasta convertirse en una gran historia de samuráis. Mi calificación final para esta película es un 9/10.
De entrada, la película dice directamente que Enishi estuvo vinculado con Shishio al venderle un acorazado y pareciera que Enishi ha sido la verdadera mente maestra de todo lo sucedido en las películas anteriores. La motivación de este personaje es la misma que en el manga y supieron aprovecharlo bastante bien al momento de adaptarlo. Mackenyu retrato a Enishi de una manera adecuada para que actúe de una manera bastante fría y guiado solo por la venganza. La película logra convertirlo en un buen antagonista al nivel de Shishio. Enishi es calculador y despiadado, dispuesto a hacer sufrir a Kenshin por la muerte de Tomoe. Este personaje terminó volviéndose muy importante para que Kenshin al fin tenga que enfrentar el pasado que tanto lo ha atormentado. Es en esta entrega donde al fin exponen ese sentido de responsabilidad que Kenshin ha tenido que cargar y que siempre ha estado presente en la franquicia. Kenshin al fin le confiesa a sus amigos la historia detrás de su cicatriz y la tragedia de Tomoe que lo ha hecho abandonar su vocación como Battosai. Los flashbacks no dan muchos detalles, pero son algo que solo los que conocen la historia pueden entender. Ya se entendía desde los flashbacks de la primera película y para quienes sean ajenos al manga o la serie animada, esta película ofrece la información necesaria para entender el pasado que marco a Kenshin. Eso es porque él se dio cuenta de que sus días como Battosai tenían un precio y Tomoe se volvió parte de ese precio. Razón por la que Kenshin tuvo que renunciar, pero ahora debe hacerse responsable de sus acciones cuando Enishi aparece. Kenshin tuvo que comprometerse en proteger a sus amigos y la nueva era por la que tanto ha luchado, pero ahora debe responder por la muerte de Tomoe y pagar el precio si quiere salvar a quienes ama. Este conflicto que Kenshin enfrenta en la película se convierte en su última prueba para poder redimirse y hallar la paz. En todo ese aspecto, la película ofrece una digna conclusión a la saga.
La trama ofrece lo mejor que se han reservado para el final. Hay muchas escenas emocionantes de acción y momentos llenos de adrenalina. Solo tiene algunas cosas que mucho no iban al caso. La película trae de regreso a Cho como un agente, al igual que en el material original, aunque aquí es un personaje traicionero. Algo que pudieron haber aprovechado bien, pero la película descarta a este personaje tiempo después. Los miembros de la mafia china con la que Enishi está vinculado pudieron también haber aportado algo interesante, pero se sintieron como un recurso demasiado rebuscado. El regreso de Sojiro pudo haber aportado algo también, pero se sintió como un cameo forzado. Si ya en el momento de la batalla decisiva Saito, Misao y Sanosuke parecen que salen de la nada, la aparición de Sojiro fue la que se sintió más innecesaria que el resto. Estos detalles le costaron un punto a favor de la película, pero el resto está bastante bien. La producción y las escenas de combate no decepcionan y siguen manteniendo el espíritu de la obra de Watsuki. Naoki Sato incluso compuso una banda sonora más nueva sin la necesidad de reciclar mucho de lo que compuso anteriormente. La película le da un final bastante satisfactorio a la saga, a pesar de no ser exactamente igual al manga. De hecho, el manga no da un final definitivo, salvo que Kenshin y Kauro se casan y tienen un hijo. Watsuki dejo abierta la posibilidad de continuar la historia en el manga, aunque su arresto detuvo el proceso. Rurouni Kenshin: The Final es una estupenda película que pone fin a un argumento que empezó de una manera modesta en la primera entrega y fue desarrollándose a lo largo de la saga hasta convertirse en una gran historia de samuráis. Mi calificación final para esta película es un 9/10.
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