¿Yo fui mujer florero?MiniserieDocumental
2024 

5.9
341
Serie de TV. Documental
Dos episodios. Durante décadas, la televisión ha utilizado el atractivo físico de las mujeres para ganar la batalla por la audiencia. Hermosas bailarinas, azafatas o presentadoras han sido imprescindibles en cualquier programa de entretenimiento. ¿Qué piensan esas mujeres sobre su rol en la tele? ¿Se las trataba como un simple adorno? ¿Se consideraron a sí mismas “mujeres florero” o se sienten orgullosas de su trayectoria, de su trabajo? [+]
3 de agosto de 2025
3 de agosto de 2025
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un buen documental, aunque con un componente... podríamos decir que tendencioso. La historia de la televisión, en referencia a esas chicas guapísimas que eran usadas. Si, el término es ese, para adornar los programas de entretenimiento, durante unos años donde la televisión en general, y las privadas en particular, gestionaban la belleza de las chicas para retener a la audiencia.
Dos episodios bien elaborados, aunque podrían haber resultado más incisivos, entregando testimonios donde se dieran cifras de lo que se ganaba, porque las cantidades eran elevadas para lo que se exigía a unas chicas florero, cuya sola presencia era suficiente.
Muchas de ellas jamás hablaron. El principal reclamo era el cuerpo de la mujer. No dieron la oportunidad de descubrir que había tras algunas de aquellas chicas de evidente belleza. El título de mi reseña está sacado de una frase que pronunció una aquellas hermosas mujeres florero.
Dos episodios bien elaborados, aunque podrían haber resultado más incisivos, entregando testimonios donde se dieran cifras de lo que se ganaba, porque las cantidades eran elevadas para lo que se exigía a unas chicas florero, cuya sola presencia era suficiente.
Muchas de ellas jamás hablaron. El principal reclamo era el cuerpo de la mujer. No dieron la oportunidad de descubrir que había tras algunas de aquellas chicas de evidente belleza. El título de mi reseña está sacado de una frase que pronunció una aquellas hermosas mujeres florero.
28 de diciembre de 2024
28 de diciembre de 2024
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Muy entretenido el documental, que permite ver con otros ojos los recuerdos televisivos de nuestra época. Desde el un dos tres, pasando por las mma chucho, el precio es justo... Etc...
Muy interesante que se basa principalmente en las entrevistas a las propias mujeres... Donde dan su opinión sobre que significó para ellas enseña parte de su vida.
Objetivamente muy logrado y desde un punto de vista bastante imparcial... En la que se pueden ver todo tipo de opiniones, quizás para algunas mentes retrógradas, que alguna de las opiniones puede ser crítica con el papel de la mujer en aquella época, pueda resultarles ofensiva. Pero solo hace falta leer alguna opinión para entender que no se critica la calidad de este documental de dos capitulos, sino se critica que se puedan exponer otros puntos de vista que no son los suyos.
Resumiendo entretenida y al ser corta muy fácil de ver...
Muy interesante que se basa principalmente en las entrevistas a las propias mujeres... Donde dan su opinión sobre que significó para ellas enseña parte de su vida.
Objetivamente muy logrado y desde un punto de vista bastante imparcial... En la que se pueden ver todo tipo de opiniones, quizás para algunas mentes retrógradas, que alguna de las opiniones puede ser crítica con el papel de la mujer en aquella época, pueda resultarles ofensiva. Pero solo hace falta leer alguna opinión para entender que no se critica la calidad de este documental de dos capitulos, sino se critica que se puedan exponer otros puntos de vista que no son los suyos.
Resumiendo entretenida y al ser corta muy fácil de ver...
6 de enero de 2025
6 de enero de 2025
5 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Más que "mujer florero" yo hubiese titulado al documental "Carne viva", título de un filme de Michael Ritchie de 1972 que le viene como anillo al dedo y que comenta alguna de las entrevistadas. Porque sí, esto va del negocio de la carne. Nada de flores. Carne fresca, carne joven, carne prieta, muslos, pectorales, nalgas. Resumiendo: sexo. Aunque el documental arranca con la época de "Un, Dos, Tres", se centra en la época de la Tele 5 de Lazarov y como el resto de cadenas se apuntaron al carro.
España tampoco era muy normalita. Se salía de una época de censura franquista, junto a una moralidad rancia y condicionante. Los cines se llenaron de películas "S", para ver tetas y culos y sexo fingido. Colas para ver "Emmanuelle" y sus imitaciones italianas y españolas. Nada de eso se ve en el documental, pero ese era el ambientillo que había. La libertad consistía en ver chicas desnudas. En TV, se les aligeraba de ropa, con pantalones minúsculos, que era lo máximo a lo que se llegaba. Recuerdo el escándalo del traje de la Jurado, algo que ahora parecería ridículo. Y no hablemos del anuncio de "Fa" y sus limones del caribe ... adivinen qué eran los "limones".
España tampoco era muy normalita. Se salía de una época de censura franquista, junto a una moralidad rancia y condicionante. Los cines se llenaron de películas "S", para ver tetas y culos y sexo fingido. Colas para ver "Emmanuelle" y sus imitaciones italianas y españolas. Nada de eso se ve en el documental, pero ese era el ambientillo que había. La libertad consistía en ver chicas desnudas. En TV, se les aligeraba de ropa, con pantalones minúsculos, que era lo máximo a lo que se llegaba. Recuerdo el escándalo del traje de la Jurado, algo que ahora parecería ridículo. Y no hablemos del anuncio de "Fa" y sus limones del caribe ... adivinen qué eran los "limones".

Patricia Guzzi
Sin embargo, todo eso se había ido superando conforme avanzaba la década de los 80. Desapareció el cine "S" y se empezaba a abandonar la cosificación femenina. Si bien teníamos chicas "Un, dos, tres", también teníamos una presentadora y a las tacañonas. Mercedes Milá, Isabel Tenaille, Inka Martí, Victoria Priego, Alaska, Carmen Maura. Las mujeres encabezaban y llevaban programas de gran audiencia. Pero llegó la Tele 5 italiana y volvieron a renacer los bajos instintos. Paso atrás. Y el documental lo desgrana bastante bien. Las "Mamma Chicho", las "Cacao Maravillao" y todo ese mercado cárnico de chicas guapas en trajes de vedette bailando frente a los ávidos telespectadores sentados en su casa. ¡Que cansancio era la programación de Tele 5! Siempre lo mismo. Pero eso se extendió a todas las cadenas... que pena que entonces no existiesen las redes sociales y youtube para huir de tanta repetición ... Pero no solo eran las chicas sino el tipo de televisión, donde teníamos a Bertín Osborne ejerciendo de megacuñado en "Contacto con tacto" y tantos subproductos bastante zafios. Y en ellos, los hombres también tenían su grado de cosificación ¿Recuerdan a Jesús Vázquez hasta en la sopa cantando canciones para jovencitas ardorosas "a dos milímetros escasos de tu boca"? ¿Él no fue cosificado para las teens, vendiendo algo que no era?

Miriam Díaz Aroca
Por eso cuando ahora se habla de cosificación por parte de algunos políticos uno piensa ¡éstos han llegado 30 años tarde! ¿De que van? ¿Qué les ofende ahora en televisión? Nostálgicos de lo obsoleto, de lo rancio, latinlovers de la caspa. Mejor que se lo hagan mirar y quiten las manos de las televisiones. Eso sí, a estos políticos les encanta "Juego de tronos" ¿Será por las escenas de sexo y desnudos? ¿Eso no es cosificación femenina? Nooo, es por el guión.... la caspa va por dentro, no solo en el cuero cabelludo...
Aunque el documental sí deja una reflexión sobre la Pedroche y sus cansinos fines de año, vestida, una y otra vez, de artista de circo ¿Realmente hemos avanzado o hay quién sigue vendiendo lo mismo, por muy rancio que sea?
Aunque el documental sí deja una reflexión sobre la Pedroche y sus cansinos fines de año, vestida, una y otra vez, de artista de circo ¿Realmente hemos avanzado o hay quién sigue vendiendo lo mismo, por muy rancio que sea?
12 de enero de 2025
12 de enero de 2025
1 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Da gusto ver.... y oír a las míticas mamá chicho, a Diaz Aroca, a Beatríz Rico. Todas ellas nos aportan anécdotas, curiosidades e información sobre aquellos maravillosos años en los que la televisión se llenó de música y color, puro entretenimiento. A los que no da gusto escuchar, es a los sectarios politiqueros de siempre, siempre juzgando, siempre condenando y con la supuesta superioridad moral que siempre abanderan. Ahora me entero que la inquisidora del cine de Pajares y Esteso, aplaudió y autorizó la teta de Sabrina; poco favor le hiciste tú al cine español Miró. Solo hay una máxima que he comprobado en nuestros bonitos años de democracia, todo lo que se politiza, acaba apestando. Sin duda hemos mejorado un mundo en cuestión de feminismo, pero veo mi sociedad en otros aspectos y me preguntó: ahora es mejor.....?
16 de diciembre de 2024
16 de diciembre de 2024
28 de 61 usuarios han encontrado esta crítica útil
Producido por Jordi Évole, con una de sus guionistas y el codirector de Salvados, los juicios, con un odio mal disimulado, los hace un conocido nadactivista homosexual en redes, columnista de El País, otra de El Diario.es, Henar Álvarez (la que se burlaba de los hombres asesinados por mujeres)... Creo que es fácil ubicarse.
A partir de ahí empieza la avalancha de lecturas viciadas y que ocultan cualquier cosa que les desdiga.
La fórmula es muy cómoda y vista, el típico juicio de los nuevos sacerdotes del discurso sistémico para destruir lo que no agrada a sus amos; los nadactivistas, con el discurso bien inoculado (al fin y al cabo, son cuatro frases) sueltan las consignas, y se contrapone los testimonios de los objetivos, muchos de ellos ni siquiera ideologizados y, por tanto, ni siquiera muy conscientes de para qué se les va a utilizar, describiendo situaciones y percepciones que serán usadas torticeramente en el montaje final, y probablemente inducidas antes.
A partir de ahí empieza la avalancha de lecturas viciadas y que ocultan cualquier cosa que les desdiga.
La fórmula es muy cómoda y vista, el típico juicio de los nuevos sacerdotes del discurso sistémico para destruir lo que no agrada a sus amos; los nadactivistas, con el discurso bien inoculado (al fin y al cabo, son cuatro frases) sueltan las consignas, y se contrapone los testimonios de los objetivos, muchos de ellos ni siquiera ideologizados y, por tanto, ni siquiera muy conscientes de para qué se les va a utilizar, describiendo situaciones y percepciones que serán usadas torticeramente en el montaje final, y probablemente inducidas antes.

Beatriz Rico
En ningún momento, por supuesto, las juzgadas se encuentran a los jueces salvo a través del montaje (cuyo poder conocemos bien los cinéfilos), porque si algunas de ellas viesen claramente la línea del discurso y cómo se les juzga, las respuestas serían bastante más tajantes y reales, respondiendo a los juicios en lugar de posar sonrientes mientras el contraplano las disecciona. Se evita. Casualmente, por supuesto.
Luego tenemos a gente como Ramón García pidiendo perdón por existir, porque sabe que los ojos de la nueva inquisición están pendientes, y que sus juicios son sumarísimos.
Obviamente casos como el de Uno para todas, donde el culturista era retratado semanalmente como un cromagnon cosificado más allá del menor sentido de la dignidad, son, también casualmente, olvidados. Qué despiste. Pero con estos inocentes despistes, el valor documental para la reconstrucción es perfectamente nulo. Tampoco se dice nada de por qué Andoni Ferreño o Agustín Bravo o Bertín Osborne (1'85, 1'87, y 1'96 respectivamente) estaban ahí también porque su físico funcionaba como reclamo para el público femenino.
Luego tenemos a gente como Ramón García pidiendo perdón por existir, porque sabe que los ojos de la nueva inquisición están pendientes, y que sus juicios son sumarísimos.
Obviamente casos como el de Uno para todas, donde el culturista era retratado semanalmente como un cromagnon cosificado más allá del menor sentido de la dignidad, son, también casualmente, olvidados. Qué despiste. Pero con estos inocentes despistes, el valor documental para la reconstrucción es perfectamente nulo. Tampoco se dice nada de por qué Andoni Ferreño o Agustín Bravo o Bertín Osborne (1'85, 1'87, y 1'96 respectivamente) estaban ahí también porque su físico funcionaba como reclamo para el público femenino.

Patrizia Cavaliere, Gema González, Noemí Ramal & Patricia Guzzi
Como era de esperar, apuntan a las azafatas del 1,2,3 (insultándolas desde el mismo título), pero no vas a ver cómo la conductora del programa era también una mujer, como las principales humoristas (además de otras), eran tres mujeres, Las Hermanas Hurtado, como había siempre una mujer en cada pareja participante, etc, etc, etc. Así que realmente si alguien espera reconstruir a través de este panfletillo una realidad que no conoció, lo que va a recibir es la sustitución de la realidad por manipulación. Invito a buscar en YouTube el programa del Un, Dos, Tres en el que hay un cambio de azafatas, y las van pasando a todas, una a una, despidiéndose personalmente de ellas, preguntándoles sus proyectos para el futuro, sus sueños, etc. Para los autores de "esto", en 2024, son simples "floreros", porque la belleza les agrede y pretenden desgajarla de cualquier otra cualidad hasta deshumanizar a quien la disfruta y celebra, a través de productos como este. Véase, de nuevo, el título.
A continuación, no podían faltar las Mama Ciccio, la imagen de Telecinco. Cuando empiezan a intentar diseccionar la letra de "Mamá Chicho me toca" y a tratar de usarla como retrato social, la verdad es que resulta divertido el extremo de delirio.
Adónde llega esta manipulación? Pues a ser capaz de presentar a las azafatas de Goles son amores, y a su presentador, Manolo Escobar, y cortar los planos en los que salían sus copresentadoras, para no obstaculizar la idea central de esta propaganda: hombres contra mujeres. O sacar el VIP Noche y esquivar los planos en los que aparece la copresentadora, Belén Rueda, que tuvo posteriormente una brillante carrera como actriz. En un plano quieren retratar quién era el espectador de los programas; sale un hombre bebiendo whisky con los pies encima de la mesa; la mujer, sale planchando abnegadamente. De nuevo llamo la atención con este hecho sobre el valor "documental" de este panfleto.
Es gracioso también el sesgo con el caso de El Precio Justo. Muchas de esas chicas (que salían simplemente con un vestido presentando los productos) tuvieron ahí su mejor casting y encontraron un medio de vida, salían frecuentemente en revistas del corazón que mostraban otras facetas de su vida, sus estudios, etc... pero a nadie le importaba oír constantemente una voz de la que nadie sabía nada y que probablemente cobraba menos que todas ellas, que era la de Primitivo Rojas. Ellas quedan, por lo visto, reducidas a "florero". A qué quedaba reducido Primitivo? A "hombre-radio"? A hombre-ruido de fondo? El papel de Verónica Mengod en el programa (que había tenido ya su propio programa en TVE, casualmente olvidado de nuevo), se elimina, no dándole ni un plano para no estorbar de nuevo al mensaje "hombres contra mujeres".
Entonces viene, en el segundo capítulo, la eterna búsqueda infructuosa del femitontismo español: su #MeToo. Lo intentaron con Rubiales y se la pegaron, lo intentaron inventándose historias en Instagram y se la pegaron de nuevo, lo intentaron con Carlos Vermut y se la pegaron otra vez, parecía que con Errejón ya sí, pero volvieron a fracasar... así que ahora les queda su plato favorito: la "denuncia" tiktokera, el tiro al aire. Todas han sufrido acoso, abuso, etc, y se acaban de acordar para la grabación de este producto, y todas hubieran triunfado, pero su rechazo las dejó en el camino. OK.
Particularmente traumatizada se muestra Noemí Ramal, treinta años casada con el mánager de las Mama Chicho de la época, El Bigotes.
Salvando ese nuevo intento fallido de #MeToo, entra en un bucle que hace del segundo episodio un completo aburrimiento que sólo reitera lo ya visto en el 1. No había material para 2 episodios y se nota.
Para espectadores de Évole, Netflix, etc.
A continuación, no podían faltar las Mama Ciccio, la imagen de Telecinco. Cuando empiezan a intentar diseccionar la letra de "Mamá Chicho me toca" y a tratar de usarla como retrato social, la verdad es que resulta divertido el extremo de delirio.
Adónde llega esta manipulación? Pues a ser capaz de presentar a las azafatas de Goles son amores, y a su presentador, Manolo Escobar, y cortar los planos en los que salían sus copresentadoras, para no obstaculizar la idea central de esta propaganda: hombres contra mujeres. O sacar el VIP Noche y esquivar los planos en los que aparece la copresentadora, Belén Rueda, que tuvo posteriormente una brillante carrera como actriz. En un plano quieren retratar quién era el espectador de los programas; sale un hombre bebiendo whisky con los pies encima de la mesa; la mujer, sale planchando abnegadamente. De nuevo llamo la atención con este hecho sobre el valor "documental" de este panfleto.
Es gracioso también el sesgo con el caso de El Precio Justo. Muchas de esas chicas (que salían simplemente con un vestido presentando los productos) tuvieron ahí su mejor casting y encontraron un medio de vida, salían frecuentemente en revistas del corazón que mostraban otras facetas de su vida, sus estudios, etc... pero a nadie le importaba oír constantemente una voz de la que nadie sabía nada y que probablemente cobraba menos que todas ellas, que era la de Primitivo Rojas. Ellas quedan, por lo visto, reducidas a "florero". A qué quedaba reducido Primitivo? A "hombre-radio"? A hombre-ruido de fondo? El papel de Verónica Mengod en el programa (que había tenido ya su propio programa en TVE, casualmente olvidado de nuevo), se elimina, no dándole ni un plano para no estorbar de nuevo al mensaje "hombres contra mujeres".
Entonces viene, en el segundo capítulo, la eterna búsqueda infructuosa del femitontismo español: su #MeToo. Lo intentaron con Rubiales y se la pegaron, lo intentaron inventándose historias en Instagram y se la pegaron de nuevo, lo intentaron con Carlos Vermut y se la pegaron otra vez, parecía que con Errejón ya sí, pero volvieron a fracasar... así que ahora les queda su plato favorito: la "denuncia" tiktokera, el tiro al aire. Todas han sufrido acoso, abuso, etc, y se acaban de acordar para la grabación de este producto, y todas hubieran triunfado, pero su rechazo las dejó en el camino. OK.
Particularmente traumatizada se muestra Noemí Ramal, treinta años casada con el mánager de las Mama Chicho de la época, El Bigotes.
Salvando ese nuevo intento fallido de #MeToo, entra en un bucle que hace del segundo episodio un completo aburrimiento que sólo reitera lo ya visto en el 1. No había material para 2 episodios y se nota.
Para espectadores de Évole, Netflix, etc.
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