La historia de mi mujer
5.6
419
24 de diciembre de 2021
24 de diciembre de 2021
15 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
No he leído la novela en que está basado el guion, pero este es un rompecabezas. Dice la directora que su película tiene como fin: "intentar comprender el comportamiento tóxico de algunos hombres", y lo que yo vi es una señora con un comportamiento errático sin alcanzar a comprender su propósito frente a un señor sobrepasado por lo que se encuentra cuando decide casarse con ella. Dice también la directora que es una película sobre el amor, el del hombre será, ella solo pretende aprovecharse económicamente de él para seguir con su vida de lujo sin ganársela; sobre la pasión, si la de él la de ella nunca; sobre el drama, esto si que es verdad, para los dos, ella porque no consigue su propósito y él porque sufre como un demonio; sobre la aventura, menudo rollo, ah! el era marino mercante lo mismo se refiere a eso, ...
Menudo troleo el de esta directora. Además por si todo esto era poco, nos mete 169 minutos de metraje, si, 2 horas 49 minutos. No se que se han creído estos iluminados, como da lo mismo dos que tres, se creen, o les hacen creer, que a más troleo mejor película. Mala y aburrida.
Menudo troleo el de esta directora. Además por si todo esto era poco, nos mete 169 minutos de metraje, si, 2 horas 49 minutos. No se que se han creído estos iluminados, como da lo mismo dos que tres, se creen, o les hacen creer, que a más troleo mejor película. Mala y aburrida.
17 de diciembre de 2021
17 de diciembre de 2021
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
La historia de mi mujer es una adaptación de la novela de Milán Füst que cuenta con muchos elementos para seducir, pero no consigue arrancar del todo. La directora narra, desde el punto de vista de un hombre, la complejidad de los vínculos amorosos, sin llegar a un punto álgido ni con un objetivo claro.
La premisa es muy interesante y el conjunto de actores del film hacen gala de interpretaciones fascinantes –especialmente los dos principales, Léa Seydoux y Gijs Naber–. También la fotografía es excelente y el contexto histórico en el que se desarrolla la trama está muy bien retratado.
Sin embargo, el guion parece no tener una dirección clara ni querer profundizar en la psicología de los personajes; algo necesario ante una materia como las relaciones personales. Por otro lado, no existe una línea argumental y las escenas –numeradas y con diferentes títulos cada una– quedan como secuencias individuales, sin relación entre ellas (más allá de la cronología).
La premisa es muy interesante y el conjunto de actores del film hacen gala de interpretaciones fascinantes –especialmente los dos principales, Léa Seydoux y Gijs Naber–. También la fotografía es excelente y el contexto histórico en el que se desarrolla la trama está muy bien retratado.
Sin embargo, el guion parece no tener una dirección clara ni querer profundizar en la psicología de los personajes; algo necesario ante una materia como las relaciones personales. Por otro lado, no existe una línea argumental y las escenas –numeradas y con diferentes títulos cada una– quedan como secuencias individuales, sin relación entre ellas (más allá de la cronología).

El exceso de metraje tampoco ayuda a disimular la falta de desarrollo del relato. y el público se queda ante un experimento visual que deja muchas preguntas sin responder y un misterio sobre el que pasa de puntillas. Probablemente, la decepción sea mayor por lo mucho que prometía al inicio y nunca llega.
En definitiva, una obra literaria tan sugerente merecía recursos suficientes para ser trasladada a la gran pantalla. Aunque técnicamente tiene los ingredientes para triunfar, la falta de definición en la narrativa puede impedir que la audiencia disfrute del visionado. Además, puede acabar frustrada ante la amargura de unos sucesos que no se entienden sin introspección en los protagonistas.
www.contraste.info
En definitiva, una obra literaria tan sugerente merecía recursos suficientes para ser trasladada a la gran pantalla. Aunque técnicamente tiene los ingredientes para triunfar, la falta de definición en la narrativa puede impedir que la audiencia disfrute del visionado. Además, puede acabar frustrada ante la amargura de unos sucesos que no se entienden sin introspección en los protagonistas.
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8 de diciembre de 2021
8 de diciembre de 2021
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ambientada en 1920, adapta la novela del poeta húngaro Milán Füst, un drama que nos cuenta la historia de un capitán de barco, que decide seguir su vida en tierra y casarse. En un arrebato en un bar le dice a un amigo que contraerá matrimonio con la primera mujer que entre en el restaurante, cuando aparece Lizzy queda fascinado por su belleza y termina enamorándose de ella. Sus deseos se hacen realidad y se casa con ella, pero pronto comienza una tortura con los celos de posibles infidelidades por parte de ella.
La primera hora es cautivadora, quizá luego va perdiendo algo de fuerza la historia, sin embargo, se consigue mantener bien gracias a las dos interpretaciones fantásticas de Gijs Nabe como el rudo capitán contra la dulzura de la francesa Lea Seydoux.
El tema principal del film son los celos, algo que hasta el final no comprobaremos si son ciertos o no, puede ser que solo se ha estado ahogando en pensamientos engañosos hasta el punto en que su cerebro no puede procesar nada más que la infidelidad, o que efectivamente su esposa tiene una aventura con un gran admirador que interpreta Louis Garrel.
La primera hora es cautivadora, quizá luego va perdiendo algo de fuerza la historia, sin embargo, se consigue mantener bien gracias a las dos interpretaciones fantásticas de Gijs Nabe como el rudo capitán contra la dulzura de la francesa Lea Seydoux.
El tema principal del film son los celos, algo que hasta el final no comprobaremos si son ciertos o no, puede ser que solo se ha estado ahogando en pensamientos engañosos hasta el punto en que su cerebro no puede procesar nada más que la infidelidad, o que efectivamente su esposa tiene una aventura con un gran admirador que interpreta Louis Garrel.

Sin duda el mejor personaje es Lizzy, ya que juguetea con su marido, exponiéndolo y pinchándolo hasta decir basta, todo un juego manipulador que vuelve loco a su esposo.
La directora húngara de la fantástica «En cuerpo y alma» Ildikó Enyedi cuida mucho la puesta en escena, fotografía y música, se nota que la producción es alta.
Tras pasar por los festivales de Cannes y Sevilla, se estrenará en España el 17 de diciembre de 2021.
Destino Arrakis.com
La directora húngara de la fantástica «En cuerpo y alma» Ildikó Enyedi cuida mucho la puesta en escena, fotografía y música, se nota que la producción es alta.
Tras pasar por los festivales de Cannes y Sevilla, se estrenará en España el 17 de diciembre de 2021.
Destino Arrakis.com
8 de abril de 2022
8 de abril de 2022
7 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una pena ver a una actriz como Lea Seydoux en esta película tan desmotivadora. No es una historia romántica, es más bien una historia de desamor, misoginia y libertinaje por parte de su compañero de reparto.
Se hace muy larga y se podía haber contado en mucho menos tiempo esta adaptación de la novela de Milán Fürst, la película sigue los pasos de un tipo machista para poner el foco en el patriarcado que aún domina el mundo.
Los hombres controladores, celosos compulsivos, suelen ser también los más infieles, y así lo es él protagonista que encima de ser un golfo, es él quien se victimiza exigiéndole una fidelidad absoluta a ella, mientras que él engaña a su mujer con todo lo que se mueve.
Aparece asímismo la hipocresía del privilegiado que desconfía de ella porque cree que está con él por tener una vida cómoda mientras él se vale de su status para conquistar a diferentes mujeres y a una cuasi-niña, cuya relación en pantalla da mucha grima de ver. El la echa en cara que está con él por vivir una buena vida. Pero si ya es ruín y machista decir hoy en día que la mujer se quiere aprovechar de su marido porque él gana más que ella, mucho más lo es hacerlo en el siglo pasado en el que las mujeres no tenían poder económico, se las exigía ser amas de casa realizando trabajo no remunerado sin ni siquiera poder acceder a una cuenta corriente.
Se hace muy larga y se podía haber contado en mucho menos tiempo esta adaptación de la novela de Milán Fürst, la película sigue los pasos de un tipo machista para poner el foco en el patriarcado que aún domina el mundo.
Los hombres controladores, celosos compulsivos, suelen ser también los más infieles, y así lo es él protagonista que encima de ser un golfo, es él quien se victimiza exigiéndole una fidelidad absoluta a ella, mientras que él engaña a su mujer con todo lo que se mueve.
Aparece asímismo la hipocresía del privilegiado que desconfía de ella porque cree que está con él por tener una vida cómoda mientras él se vale de su status para conquistar a diferentes mujeres y a una cuasi-niña, cuya relación en pantalla da mucha grima de ver. El la echa en cara que está con él por vivir una buena vida. Pero si ya es ruín y machista decir hoy en día que la mujer se quiere aprovechar de su marido porque él gana más que ella, mucho más lo es hacerlo en el siglo pasado en el que las mujeres no tenían poder económico, se las exigía ser amas de casa realizando trabajo no remunerado sin ni siquiera poder acceder a una cuenta corriente.

Lea se da cuenta que él sólo sigue enganchado a ella por su sospecha enfermiza de un supuesto engaño, y le da lo que él quiere, un aliciente para evitar la monotonía y una inminente separación. Ella quiere hacer todo lo posible para mantener viva la llama, ya no sólo porque parece enamorada, sino porque las mujeres en esa época pasaban muchas penurias una vez separadas del marido. Y se ha dado cuenta de que le es infiel con otras, así que decide hacer lo imposible por evitar la ruptura.
El en cambio no la ama en absoluto, de lo contrario no la traicionaría con otras mujeres. Lo único que ama es esa relación de poder y control que tiene sobre ella. Es tóxico a más no poder.
La química brilla por su ausencia. él no es atractivo y está bastante mal conservado para su edad, tanto de cara como de cuerpo, a diferencia de ella. Mientras que a Lea Sydoux nunca le han puesto un compañero de reparto bello, joven, a la par que competente que esté a su altura. Por eso a pesar de ofrecer una buena actuación, falta lo imprescindible cuando se trata de relaciones de pareja, falla la atracción.
El en cambio no la ama en absoluto, de lo contrario no la traicionaría con otras mujeres. Lo único que ama es esa relación de poder y control que tiene sobre ella. Es tóxico a más no poder.
La química brilla por su ausencia. él no es atractivo y está bastante mal conservado para su edad, tanto de cara como de cuerpo, a diferencia de ella. Mientras que a Lea Sydoux nunca le han puesto un compañero de reparto bello, joven, a la par que competente que esté a su altura. Por eso a pesar de ofrecer una buena actuación, falta lo imprescindible cuando se trata de relaciones de pareja, falla la atracción.

En muchas ocasiones, la película la salva una actriz o actor, en esta ocasión la salva Lea Sydoux, acompañada de un actor frío, inexpresivo, que además encarna a un personaje tóxico por el que es imposible tener simpatía.
El mensaje de la directora es claro como el agua, invita a observar para así desprenderse de comportamientos tóxicos derivados del patriarcado, como lo es esa doble vara de medir hipócrita de aquel libertino que engaña a su esposa y a la vez tiene ese afán controlador y de dominio sobre ésta.
El mensaje de la directora es claro como el agua, invita a observar para así desprenderse de comportamientos tóxicos derivados del patriarcado, como lo es esa doble vara de medir hipócrita de aquel libertino que engaña a su esposa y a la vez tiene ese afán controlador y de dominio sobre ésta.
13 de mayo de 2022
13 de mayo de 2022
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Detrás de esta película hay una novela de Milan Fust considerada un clásico de la literatura húngara del siglo XX, una directora excelente, también húngara, una actriz fuera de lo común por su talento y por su belleza, Léa Seydoux, y un joven y brillante director de fotografía, Marcell Rév. Además, el protagonista masculino es Gijs Naber, buen actor holandés, y en el reparto figura Louis Garrel, actor y director francés de películas tan encantadoras como "El hombre fiel". Una de las productoras es la alemana Maren Ade, directora de "Toni Erdmann", la del padre hippie que se disfrazaba para seguir a su hija ejecutiva e interrumpirle su carrera en el mundo para él ajeno e inhumano de los negocios.
La ambientación en los años 20 del siglo XX en París y en Amsterdam es, por lo demás, impecable.
Difícilmente semejante suma podría producir un resultado tan pobre como el que cree ver la mayoría de los críticos. Tal vez sea duro decirlo, pero el conjunto de las reseñas que he leído no levanta precisamente mucho vuelo desde ninguno de estos dos puntos de vista, conceptual y estilístico. Afortunadamente, no hay que calificarlas.
La ambientación en los años 20 del siglo XX en París y en Amsterdam es, por lo demás, impecable.
Difícilmente semejante suma podría producir un resultado tan pobre como el que cree ver la mayoría de los críticos. Tal vez sea duro decirlo, pero el conjunto de las reseñas que he leído no levanta precisamente mucho vuelo desde ninguno de estos dos puntos de vista, conceptual y estilístico. Afortunadamente, no hay que calificarlas.

Se puede aceptar que la duración sea un poco excesiva, pero no que el relato de este amor raro entre una mujer libre y sofisticada y un capitán de barco criado a la vieja usanza sea deshilachado, que no tenga núcleo o que, en última instancia, le falte refinamiento y calidad expresiva.
Está bien: poder, se puede. Yo no lo acepto y creo que "La historia de mi mujer" es sólida y muy rica en detalles.
Está bien: poder, se puede. Yo no lo acepto y creo que "La historia de mi mujer" es sólida y muy rica en detalles.
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