Juego de espías
6.6
27,792
Intriga. Acción
1991. El día de su jubilación, el veterano agente de la CIA Nathan Muir (Robert Redford) recibe la noticia de que su discípulo Tom Bishop, alias "Boy Scout" (Brad Pitt), se ha metido en un buen lío: acusado de espionaje, se encuentra en una cárcel china y será ejecutado en un plazo de 24 horas. Temiendo que este incidente pueda afectar a un acuerdo comercial entre EE.UU. y China, la CIA decide no intervenir. Así pues, para salvar a ... [+]
14 de junio de 2008
14 de junio de 2008
54 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil
Si hay un tema apasionante que el cine ha tratado muchas veces pero con escasa fortuna ese es el de los espías. Normalmente la tónica ha sido pendular, o bien teníamos a un James Bond o bien teníamos un completo inútil en alguna comedia.
Ni lo uno ni lo otro, el mundo del espionaje suele ser bastante más jodido y menos glamuroso que el de 007, y por supuesto da de todo menos risa. Por eso “Juego de espías” es un ejemplo de lo más interesante que se ha rodado recientemente sobre este tema.
Y eso que como ya han comentado por ahí, tiene sus cosas malas, desde la caracterización física de los personajes que no sufren el paso del tiempo, las excesivas concesiones argumentales a algo cercano a la americanada y por supuesto a las débiles interpretaciones de Brad Pitt y Catherine McCormac.
¿Cómo se compensa eso? Pues con el trepidante ritmo y montaje de Tony Scott, muy acertado, con una trama apasionante para los amantes de los submundos de la política internacional, con una galería de secundarios que están fantásticos con unos diálogos tremendos y sobre todo con la formidable actuación de Robert Redford, en el que es su último gran trabajo hasta el momento, en un papel que borda demostrando que la experiencia es un grado, tanto para ser actor como para ser un excelente espía.
Ni lo uno ni lo otro, el mundo del espionaje suele ser bastante más jodido y menos glamuroso que el de 007, y por supuesto da de todo menos risa. Por eso “Juego de espías” es un ejemplo de lo más interesante que se ha rodado recientemente sobre este tema.
Y eso que como ya han comentado por ahí, tiene sus cosas malas, desde la caracterización física de los personajes que no sufren el paso del tiempo, las excesivas concesiones argumentales a algo cercano a la americanada y por supuesto a las débiles interpretaciones de Brad Pitt y Catherine McCormac.
¿Cómo se compensa eso? Pues con el trepidante ritmo y montaje de Tony Scott, muy acertado, con una trama apasionante para los amantes de los submundos de la política internacional, con una galería de secundarios que están fantásticos con unos diálogos tremendos y sobre todo con la formidable actuación de Robert Redford, en el que es su último gran trabajo hasta el momento, en un papel que borda demostrando que la experiencia es un grado, tanto para ser actor como para ser un excelente espía.

Robert Redford & Brad Pitt
Por supuesto que su papel es más fantasioso que el de George Clooney en “Syriana” o el de Michael Caine en “El cuarto protocolo”, pero nos engancha igualmente.
Por cierto, probablemente el mejor espía de todos los tiempos fue un español, Juan Puyol, alias “Garbo”... que mal sabemos vendernos.
Nota: 6,7.
Por cierto, probablemente el mejor espía de todos los tiempos fue un español, Juan Puyol, alias “Garbo”... que mal sabemos vendernos.
Nota: 6,7.
5 de julio de 2008
5 de julio de 2008
23 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Interesantisima y emocionante película. Destaca el estilo de narració, que a pesar de contener muchos "flasbacks", logra mantener la atención del espectador. Además, el aspecto dramatico en lo que respecta a las relaciones afectivas de los perssonajes está sumamente cuidado. El resto podeis mirarlo en el "spoiler"
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Si en algo destaca Spy Game es en el amplio elenco de contenidos temáticos que tiene. El tema esencial de la película es la compleja relación afectiva entre los personajes (que durante toda la película absorben la máxima importancia narrativa por encima de la trama en si). Al comienzo, ambos se tratan con indiferencia y un poco de respeto mutuo, pero a medida que pasan los minutos, se comienza a desarrollar un amor paterno filial entre Tom y Muir. Cuando ambos se conocen en Vietnam, Muir llega incluso a casi insultar a Bishop, tratando a este como a un simple niño. Con el paso de los años, Bishop va poco a poco adquiriendo el respeto de Muir al tiempo que Muir pasa de considerarlo un inútil a tenerlo en gran estima. Además, esta relación paterno filial puede percibirse fácilmente en la instrucción de Muir pues aunque le trata con dureza, y en muchas ocasiones le dice que si comete un error no le rescatará, termina por sacrificar todo su dinero para evitar su muerte. Ejemplo de esta relación es una cita que pronuncia Muir al descubrir que la CIA pretende dejar morir a Bishop: “Mi tío tenía un caballo de tiro al que adoraba, pero un verano se rompió una pata. El veterinario propuso sacrificarlo, pero mi tío dijo que por que iba a permitir que alguien decidiese sobre la vida de un caballo que era suyo”.

Robert Redford & Brad Pitt
De igual modo, se da el hecho de que ambos personajes se infieren mutuamente. Por un lado, Muir hace madurar a Bishop desde el estado infantil en el que este se encuentra en Vietnam y le hace madurar asemejándole a su persona. Endurece su carácter y le hace ver que un espía nunca ha de sacrificar su dinero o su vida para salvar a nadie, ya sea ese un amigo, un compañero o una baza. Muir hace crecer a Bishop, reforzándose asi esta relación paterno filial. Por el otro, Bishop logra que Muir pase de ser una persona absorbida por su profesión, que no tiene reparos en traicionar a sus amigos si es necesario, a ser alguien capaz de transgredir una de sus reglas para salvar a un compañero.
Además de esto, otro tema importante es el conflicto que se genera cuando se contraponen lo antiguo y lo moderno.
Muir es un reflejo del pasado, forjado en la guerra fría, nostálgico de los antiguos métodos de espionaje, que no encaja en este nuevo mundo dominado por la nueva tecnología, mientras que la nueva generación es representada por Charles Harper y que nos es presentado como algo parecido a un “Yuppie” metido a espía, que basa todo su trabajo en el manejo de las más avanzadas tecnologías dejando a un lado los métodos de “la vieja escuela”(cabe destacar una escena que ejemplifica esto a la perfección, Mure recuerda que tan solo le falta un día para jubilarse al tiempo que por la televisión una reportera habla sobre la reciente disolución de la URSS, ya que la película se sitúa en 1991).
Además de esto, otro tema importante es el conflicto que se genera cuando se contraponen lo antiguo y lo moderno.
Muir es un reflejo del pasado, forjado en la guerra fría, nostálgico de los antiguos métodos de espionaje, que no encaja en este nuevo mundo dominado por la nueva tecnología, mientras que la nueva generación es representada por Charles Harper y que nos es presentado como algo parecido a un “Yuppie” metido a espía, que basa todo su trabajo en el manejo de las más avanzadas tecnologías dejando a un lado los métodos de “la vieja escuela”(cabe destacar una escena que ejemplifica esto a la perfección, Mure recuerda que tan solo le falta un día para jubilarse al tiempo que por la televisión una reportera habla sobre la reciente disolución de la URSS, ya que la película se sitúa en 1991).
23 de agosto de 2012
23 de agosto de 2012
17 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
184/08(20/08/12) El realizador Tony Scott acaba de morir, se ha tirado por un puente de Los Ángeles y con esta crítica voy a comenzar un ciclo dedicado a él, uno de los grandes directores de entretenimiento que ha habido, un infravalorado artesano que supo dejar su marca en sus trabajos, cintas rebosantes de brío, de energía, de adrenalina, de montajes trepidantes, con héroes ambiguos, un tipo que sin ir más lejos lanzó al estrellato a Tom Cruise o descubrió a Quentin Tarantino. ‘Spy Game’ es una cinta de puro entretenimiento, un frenético desarrollo centrada en la CIA, nos presentan dos escenarios paralelos, comienza en 1991 en una prisión china donde un idealista exagente de la CIA Tom Bishop (correcto Brad Pitt) ha sido atrapado cuando pretendía rescatar a su amada, Elizabeth Hadley (Catherine McCormack), la Agencia no va a hacer nada por él por lo que será ejecutado en 24 horas, a miles de kilómetros de allí, en la sede central de la Agencia, en Langley, un veterano Nathan Muir (gran Robert Redford), vive su último día antes de la jubilación, se entera de lo sucedido con su antiguo protegido y decide poner en marcha un ingenioso plan para intentar salvarlo, ello en medio de un interrogatorio al que es sometido sobre Bishop, durante el cual, mediante flashbacks nos enteramos de la relación existente entre ellos, para ello recorremos tres escenarios, Vietnam, el Berlín partido y Beirut. La obra te atrapa desde el principio con un desarrollo frenético, un guión brillante de David Arata (‘Hijo de los Hombres’) y Michael Frost Beckner (‘La Isla de las cabezas Cortadas’), con unos giros ingeniosos, frases inteligentes (<Cuando Noé construir el arca, Gladys?" , pregunta Nathan a su secretaria, el se responde < Antes de la lluvia>), hay unos personajes bien dibujados, un montaje impactante de Chistian Wagner (‘Amor a quemarropa’ o’ La Isla’), movimientos de cámara sobresalientes, una fotografía de hermosos cromatismos de Daniel Mindel (‘’Enemigo Público’ o ‘Misión Imposible III’), enjugado todo con una poderosa música de Harry Gregson-Williams (‘El reino de los Cielos’ o ‘El Fuego de la Venganza’), que canaliza su poderos ritmo, y un protagonista Robert Redford que demuestra un carisma fabuloso, tanto es así que ensombrece a un correcto Brad Pitt. Es una cinta que no aspira más que a que pases un rato ameno y a fe que lo consigue, por supuesto que tiene lagunas, la relación romántica resulta forzada, la relación mentor-protegido es poco sólida, el flash-back de Beirut se hace demasiado largo y chirría en la trama, pero esto Tony lo subsana con una evolución vertiginosa donde la tensión se palma en un increscendo dramático apasionante, coronado con un final de los que te deja una grata satisfacción, donde el goteo de humor se hace muy agradable. (Continua en spoiler sin spoilers)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Habrá quien le quiera buscar un sentido mayor al relato, de si está bien lo que hace Muir utilizando torticeramente a la maquinaria de USA a favor de sus intereses personales, o que no hay conflictos morales por las muertes que provocan, no se debe ser tan tiquismiquis, solo es un pasatiempo, y de los buenos. En conjunto una estimable obra, que alcanza el objetivo de hacernos pasar un rato distendido imbuidos de espíritu de lealtad y amistad. Tony Descansa en Paz. Fuerza y honor!!!
2 de enero de 2006
2 de enero de 2006
16 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sensacional película. Lo tiene todo, buena historia, buen director, buena música, y un dúo de actores sensacional!
La historia o guión es de lo mejor que he visto recientemente de esas que te mantienen en vilo, yo me pasé los primeros 45 minutos de película casi sin darme cuenta!
Es una historia muy dinámica, con recurrentes flashbacks, y una genial banda sonora que se adecúa perfectamente a la trama. Todo genialmente enlazado, un Robert Redford que lo clava y un Pitt que le sigue con maestría.
Lo mejor la intriga, y cómo se lo monta todo Muir para enfrentarse a la CIA en un auténtico "Spy Game".
Además de todo esto es una película realmente entretenida que se puede ver varias veces sin que aburra ya que tiene muchos detalles interesantes.
Recomendada para todos los que quieran pasar un buen rato.
La historia o guión es de lo mejor que he visto recientemente de esas que te mantienen en vilo, yo me pasé los primeros 45 minutos de película casi sin darme cuenta!
Es una historia muy dinámica, con recurrentes flashbacks, y una genial banda sonora que se adecúa perfectamente a la trama. Todo genialmente enlazado, un Robert Redford que lo clava y un Pitt que le sigue con maestría.
Lo mejor la intriga, y cómo se lo monta todo Muir para enfrentarse a la CIA en un auténtico "Spy Game".
Además de todo esto es una película realmente entretenida que se puede ver varias veces sin que aburra ya que tiene muchos detalles interesantes.
Recomendada para todos los que quieran pasar un buen rato.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Me gustó especialmente el reclutamiento(entrenamiento mejor dicho) de Bishop. Bueno realmente me encanta toda la película salvo quizás lo del Jeque y su médico, que me cansa un poco(en su defensa diré que la he visto muchas veces).
Lo sensacional es ver cómo Muir está siempre un paso por delante de sus superiores. Me encanta el hecho de que "el perro viejo" con sus métodos "arcaicos" consigue gracias a sus amigos o contactos y su ingenio, lo que los nuevos altos cargos de la cía no consiguen con su tecnología!
El final, buff me dejó un pelín decepcionado, muy bien por lo de "Luz Verde a Cenar fuera", pero no sé quizás además de eso, un reencuentro maestro alumno no hubiera estado mal, ya que el pobre Nathan Muir se queda sin nada de dinero...
Pero la verdad que lo único malo del final, es realmente eso, que la película se acaba y te quedas con ganas de más!
Lo sensacional es ver cómo Muir está siempre un paso por delante de sus superiores. Me encanta el hecho de que "el perro viejo" con sus métodos "arcaicos" consigue gracias a sus amigos o contactos y su ingenio, lo que los nuevos altos cargos de la cía no consiguen con su tecnología!
El final, buff me dejó un pelín decepcionado, muy bien por lo de "Luz Verde a Cenar fuera", pero no sé quizás además de eso, un reencuentro maestro alumno no hubiera estado mal, ya que el pobre Nathan Muir se queda sin nada de dinero...
Pero la verdad que lo único malo del final, es realmente eso, que la película se acaba y te quedas con ganas de más!
30 de junio de 2008
30 de junio de 2008
11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Entretenidilla peli de espías, obviando la dirección cansina del hermano malo de los Scott, con lo que ello supone (es decir, un curioso interés por poner imágenes supuestamente molonas, es decir, videocliperas, escenas bajo la lluvia, tenebrosillas y gratuitas, por demás), de quien sólo me ha interesado realmente El Ansia y, siendo muy generoso, El Fuego de la Venganza, en la que los dos protas, Redford y Pitt se imponen claramente al conjunto.
La historia se salva gracias a su temporalidad, veinticuatro horas, al estilo Jack Bauer sin su exagerado dinamismo, durante las cuales el espía veterano al borde de la jubilación, Nathan Muir, debe salvar a su protegido, Tom Bishop, atrapado en una cárcel de chinos malísimos.
Mientras la peli se mueve por el ámbito de las intrigas de los espías, la cosa va bien, incluyendo los continuos flashbacks explicativos de la relación entre el maestro y su delfín (lo que aprovecha Scott para situar la historia en medio mundo, Vietnam, Líbano, Alemania, China, EEUU, etc) aunque está demasiado lastrada por ciertos componentes innecesarios, como el romanticismo un tanto tontuelo del chavalín, la pesadez que antes comentaba de las manías fotográficas del dire, y alguna cosilla mal contada, como el pacto con el diablo que tuvieron que firmar Redford y Pitt para no haber envejecido ni un pelín en las dos décadas que van desde la guerra de Vietnam hasta el año en que sucede la historia que se nos cuenta, 1991.
La historia se salva gracias a su temporalidad, veinticuatro horas, al estilo Jack Bauer sin su exagerado dinamismo, durante las cuales el espía veterano al borde de la jubilación, Nathan Muir, debe salvar a su protegido, Tom Bishop, atrapado en una cárcel de chinos malísimos.
Mientras la peli se mueve por el ámbito de las intrigas de los espías, la cosa va bien, incluyendo los continuos flashbacks explicativos de la relación entre el maestro y su delfín (lo que aprovecha Scott para situar la historia en medio mundo, Vietnam, Líbano, Alemania, China, EEUU, etc) aunque está demasiado lastrada por ciertos componentes innecesarios, como el romanticismo un tanto tontuelo del chavalín, la pesadez que antes comentaba de las manías fotográficas del dire, y alguna cosilla mal contada, como el pacto con el diablo que tuvieron que firmar Redford y Pitt para no haber envejecido ni un pelín en las dos décadas que van desde la guerra de Vietnam hasta el año en que sucede la historia que se nos cuenta, 1991.

Robert Redford & Brad Pitt
Sí me interesa la esforzada banda sonora de canciones y temas variadísimos, a cargo de Harry Gregson Williams, discípulo de Hans Zimmer, apreciable salvando el estruendo habitual de las producciones comerciales made in USA.
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