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Sol naciente

Intriga. Thriller Una bella modelo (Tatiana Patitz) es asesinada durante una recepción organizada en Los Ángeles por la importante compañía japonesa Nakamoto. El caso pasa a manos del teniente Smith (Wesley Snipes), un rudo policía del departamento de homicidios que cuenta con la colaboración del capitán Connor (Sean Connery), un agente retirado que posee un profundo conocimiento de la cultura japonesa. (FILMAFFINITY)
Críticas 20
Críticas ordenadas por utilidad
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8
3 de febrero de 2010
20 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
Desde el momento en que Connery y Snipes, aparecen, la película da un giro completo y se centra en estos dos personajes (Connor y Smith) y nos recuerda a “Arma mortal”.
Este ciertamente es un argumento predecible. Connery hace lo posible por darle amenidad al filme y nos recuerda su visita al Japón hace casi treinta años en “Solo se vive dos veces” y esto le da derecho a analizar la mente de los japoneses como si fuera un moderno “Gaijin”, un Diko Henderson, un Sherlock en Los Ángeles. Sabe la táctica que van a usar los nipones, puede presentir lo que hay detrás de las paredes, y hasta augurar un buen desenlace. La imagen de los japoneses que se muestra en esta película es tan estereotipada que nos da la impresión de haberla visto cientos de veces en el cine. El personaje de Connery en “Sol naciente” es bastante correcto.
La investigación del caso es bastante compleja puesto que se agregan demasiados ingredientes y al final el lote como que pierde credibilidad. Aun así, la película tuvo bastante éxito. El director impide que el interés decaiga y Connery esta inmerso en su papel.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
“Cuando algo es demasiado bueno para ser cierto, entonces no lo es”. Connery.

Snipes: “Mire esta mujer se llama Julia y accidentalmente…”
Connery: “Nada sucede accidentalmente. Ella es un mensajero.
Snipes: “¿Usted cree que alguien la envió? ¡OK!, ¿Quién?
Connery: “Los chicos malos.”
En otra escena Connery exige la respuesta en el acto, y para eso van con la policía hasta un barrio de negros que les lleva un montón de tiempo.
Mucha de la investigación se centra sobre un hecho crucial: la identidad del asesino puede haber sido grabada en un sistema de seguridad de laser-disc, pero si el disco parece haber sido alterado para ocultar los momentos claves cuando la car del asesino. Podría ser visible. Snipes trabaja con un experto en video y computadoras llamado Jingo, el cual es capaz de manejar hábilmente la computadora y descubrir quien es el culpable del asesinato.
7
31 de mayo de 2020
14 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una de nuestro querido amigo de siempre en sus buenos tiempos, Wesley, acompañado por el porte y la elegancia de Sean Connery, ambos en un misterioso caso de homicidio. Estamos ante un curioso y extraño film que, aún no redondo, atesora un montón de personajes para una trama seguida de recovecos y vericuetos.

Arranca con el asesinato de una mujer. Un empiece desconcertante e interesante para dar paso a un ejecutivo japonés al karaoke que cantando al son de Don't Fence Me In nos mete de lleno en la parafernalia del mundo empresarial nipón. Una mujer rubia americana asesinada y japonesitas con la cara llena de polvo de arroz es un ejemplo del contraste que ofrece la película, sin ir más lejos. El capitán Connor (Sean Connery) y el teniente Smith de la policía (Wesley) no son tipos que se casen con nadie, su compromiso con la justicia es indiscutible y no hacen caso de preferencias siendo así que nos ganan con sus actuaciones y la relación que surge entre los dos. Hay buen contacto entre ellos y creo que el espectador se suma al clima de misterio que se plantea.
Tatjana Patitz
El trato de las costumbres sociales niponas es superficial y poco más, aunque parece que se quiere llegar a un tono un tanto extraño como para dar una profundidad al caso que nos ocupa rascando un poco en los sentimientos de los personajes, a pesar de ser personajes del estilo del malhumorado Hervey Keitel, poco dado al sentimentalismo, o un Buscemi introducido en el asunto de forma algo forzada.

La película tiene tintes políticos y entra en los estratos sociales demostrando que los líderes son egoístas porque tienen mucho que perder, y las clases desfavorecidas están dispuestas a echar un cable si es necesario porque no tienen nada que perder. En concreto, una buena oportunidad para estar otro rato con Wesley y con, ni más ni menos, que el señor Connery. Una propuesta respetuosa en la realización, en la línea de lo que puede ofrecer un policíaco y que no parece que pueda disgustar ni a los más reacios a este género.
4
27 de febrero de 2007
13 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un intento grandilocuente de crear un producto distinto y lleno de suspense totalmente fallido. Tanto artificio se diluye con rapidez a medida que la cinta avanza. Sean Connery está como siempre (¿alguna vez ha fallado?), Wesley Snipes también como siempre; mal. Buscemi y Keitel aumentan el tono narrativo cuando aparecen, y Tia Carrere simplemente crea un ejercicio de curiosidad.
6
1 de marzo de 2013
10 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
“Sol naciente” fue estrenada precedida de acusaciones de racismo, desarrolla una trama nada original que acontece en el mundo de las altas finanzas dominado por las compañías japonesas. Basada en un “best seller” del polifacético Michael Crichton. La novela se abre con un contundente e ilustrativo lema japonés: “Los negocios son la guerra”. La película que el irregular Philip Kaufman ha realizado sobre el libro ilustra bastante bien esta sentencia sobre la cual gira la filosofía de los personajes japoneses que aparecen en el relato. El director nos muestra la mentalidad japonesa, su manera de hacer negocios, pues es bastante acerada y realista. Por eso le llovieron críticas de racista, que quizás beneficiaron la publicidad del film.

“Sol naciente” no deja de ser un rutinario thriller, con la fórmula ya clásica de la pareja de policías antagonistas que deben resolver juntos un caso, en esta ocasión el asesinato de una prostituta de lujo en el edificio Nakamoto sede de una de las más importantes compañías japonesas en Los Angeles. Buenas actuaciones de Wesley Snipes y Sean Connery que salvan la película muy previsible, sin mordiente alguna, que incluye los elementos más recurrentes como tiroteos nocturnos, persecuciones de coches e incluso artes marciales, quizás lo más acertado sea algún momento de comedia que alivia un poco los altibajos de la película, muy bien fotografiada por Michael Chapman y también destacar la dirección artística de Dean Tavoularis.
4
13 de octubre de 2012
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
El libro original de Michael Crichton tampoco era para tirar cohetes, pero al menos mantenía la atención con su absurda trama de corporaciones japonesas, crímenes y otros peligros. Partiendo de un buen reparto, un Kaufman de resaca solo es capaz de hacer una buddy-movie con un negro y un experto en cultura japonesa que deambulan sin pena ni gloria por los Ángeles. Y ya está. Es lastimoso ver como el aburrimiento se apodera de la función y no están bien resueltas ni las escenas de las pesquisas ni las de acción (Por dios santo, ¡es Wesley "yoyas" Snipes"), amén de que Connery aporta saber estar pero no acaba de cuajar en el papel. En definitiva, techno-thriller rodado con una infinita desgana y con pocos alicientes.
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