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Voto de JasenV19:
10

Voto de JasenV19:
10
7.0
30,084
14 de noviembre de 2015
14 de noviembre de 2015
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
El cineasta catalán Cesc Gay nos deja una modesta maravilla sobre la amistad y la muerte, las relaciones humanas y como encarar nuestros últimos días.
Gay siempre se ha caracterizado por un cine modesto, con voz propia en el panorama nacional y encarando como temática central las relaciones humanas en la mayoría de sus filmes, diseccionando los carácteres únicos de cada uno.
En Truman el director catalán se vuelve más accesible pero manteniendo sus excelentes improntas y volviendo a realizar un relato lleno de verdad, honestidad y modestia.
Cámara vuelve a Madrid para visitar a su amigo enfermo Julián (Ricardo Darín); durante cuatro días le acompañará y será testigo de la manera de encarar sus últimos momentos de vida y de ordenar asuntos pendientes.
Aunque su trama puede llevar a la lacrimogenia fácilmente, Gay mantiene una mirada cercana e inteligente que aleja el melodramatismo excesivo; siendo un filme de realista forma y sin aspamientos estéticos, lo cual la dota de una verdad magistral.
El sentido del humor, la emoción, su inteligencia y sobretodo la entrega de los dos intérpretes protagonistas le brindan a Truman (así se llama el perro que acompaña a Darín) el honor de ser una de las películas más memorables de nuestro cine en los últimos años, gracias a su modestia, talento y honestidad.
El Crítico Inquilino
Gay siempre se ha caracterizado por un cine modesto, con voz propia en el panorama nacional y encarando como temática central las relaciones humanas en la mayoría de sus filmes, diseccionando los carácteres únicos de cada uno.
En Truman el director catalán se vuelve más accesible pero manteniendo sus excelentes improntas y volviendo a realizar un relato lleno de verdad, honestidad y modestia.
Cámara vuelve a Madrid para visitar a su amigo enfermo Julián (Ricardo Darín); durante cuatro días le acompañará y será testigo de la manera de encarar sus últimos momentos de vida y de ordenar asuntos pendientes.
Aunque su trama puede llevar a la lacrimogenia fácilmente, Gay mantiene una mirada cercana e inteligente que aleja el melodramatismo excesivo; siendo un filme de realista forma y sin aspamientos estéticos, lo cual la dota de una verdad magistral.
El sentido del humor, la emoción, su inteligencia y sobretodo la entrega de los dos intérpretes protagonistas le brindan a Truman (así se llama el perro que acompaña a Darín) el honor de ser una de las películas más memorables de nuestro cine en los últimos años, gracias a su modestia, talento y honestidad.
El Crítico Inquilino